Review Glee: Audition

Review Glee: Audition

Septiembre, qué gran mes. Vuelve el otoño con sus temperaturas más llevaderas, el reencuentro con los compañeros, las ganas de empezar nuevas cosas… ¡y vuelve Glee! Lo cierto es que, a diferencia de otras series, Glee tiene algo que nos ha hecho menos dura la espera: sus canciones. Parece una tontería, pero escuchar “Don’t stop believing” en la piscina, o ir en el metro oyendo “True Colours” ha ayudado mucho a no echar tanto de menos un nuevo capítulo. Aunque ojo, eso no quita las ganas de ver más Glee, al contrario, te recuerda que a la vuelta de las vacaciones estarán Will y compañía esperándote con nuevas grandes historias. Aquí comienza la segunda temporada de Glee, y el primer episodio nos promete un interesante curso en el McKinley

Audition. Un sinónimo de comienzo. Como ya ocurrió en Hell-O, hemos asistido a un reseteo completo de las tramas. Rachel y Finn vuelven a estar juntos, Sue y Will se llevan bien, Quinn luce de nuevo su traje de animadora… O sea, que no nos vamos a aburrir. Lo que me ha parecido genial ha sido el inicio del episodio, con el insufrible Jacob entrevistando a todos los miembros del Glee Club y haciéndonos un resumen de lo que ha sido el verano de los protagonistas. ¿Y qué sería de Glee sin los lanzamientos de, llamémosle, granizado? Kurt, el blanco perfecto.

Vamos a ir por partes, como siempre. Empecemos con lo más relevante, la necesidad de reclutar nuevos miembros para New Directions. Con la despedida de Matt, el club se queda con once cantantes, así que tienen que conseguir a más gente. Pero la convocatoria es todo un fracaso, porque el instituto sigue viendo a los chicos del coro como unos frikis perdedores. Y ahí está Rachel convenciendo a sus compañeros de que tienen que aumentar de número. Para demostrar a todos que el Glee Club mola, actúan en el recreo, pero los demás, como quien ve llover, ni puñetero caso. Todos excepto Sunshine y Sam, dos alumnos nuevos.

Por un lado, Finn habla con labios carnosos Sam y le convence para que se presente a la audición. La verdad, el chico canta muy bien, y tiene una imagen muy angelical. Puck, como siempre, aprovecha para meterse con su boca, aunque más bien podría meterse entero en su boca (sí, es un chiste malísimo, pero es que no he podido evitarlo). Tras la bronca de Beiste a Finn, Sam decide alejarse del Glee Club y quedarse cómodamente con el puesto de quaterback. Volverá, todos lo sabemos.

Batalla de vocesBatalla de voces

Por otra parte, Rachel se acerca a Sunshine Corazón (los guionistas se debatían entre este nombre o “Rosita-Love Sweetheart”, pero en Filipinas no se llevan los nombres compuestos. En serio, ¡qué nombre más cursi le han puesto!), pero cuando la escucha cantar, se hace caquita encima y ve su puesto de líder amenazado. Por eso, intenta quitarse de en medio a la alumna de intercambio, sin éxito, porque finalmente Sunshine hace la audición, y muy bien por cierto, menudo vozarrón. Por desgracia, Sue, vengándose de Will, llama a VA y el nuevo director-portero de discoteca se lleva a sus filas a Sunshine, que está aterrorizada por culpa de Rachel.

Ay, Rachel, que bajo has caído. Yo pensaba que después del año que pasó, sería un poco más humilde y pensaría más en los demás y menos en ella, pero no, nuestra estrella se quiere demasiado a sí misma. Lo bueno, que siempre acaba reconociendo sus errores y que en esos momentos de drama nos regala actuaciones musicales maravillosas. Suerte que tiene a Finn a su lado, y por favor, que no empiecen a marearnos con que ahora nos separamos, ahora nos queremos de nuevo, porque necesitamos un descanso.

Vamos ahora con la entrada de la nueva entrenadora del equipo de fútbol, Shannon Beiste, B-E-I-S-T-E, es francés. ¡Menudo morlaco de mujer! La verdad, impone muchísimo, da hasta miedo. El caso es que los presupuestos de Sue y Will se ven afectados por la remodelación del equipo de fútbol, y eso es algo que ellos no pueden permitir. Así que, por primera vez, Sue y Will unen fuerzas para derrotar a su nueva enemiga. Me ha gustado ver a estos dos confabulando juntos, aunque se han pasado mucho con la pobre entrenadora, que en realidad es una persona muy sensible. Lo de la falsa acusación de abuso por parte de Brittany, buenísimo, con esa muñeca de trapo, que parecía un utensilio de voodoo.

Muy femeninas las dosMuy femeninas las dos

Menos mal que Will ha rectificado y ha acabado poniéndose del lado de Beiste, enfrentándose nuevamente a su archienemiga Sue. Sylvester se ha enfurecido, como era de esperar, y por eso ha hecho que Sunshine acabe en VA. Lo de las galletas con excrementos de perro… mira… no debería sorprenderme ya a estas alturas de las ideas descabelladas de Sue, pero es que se ha superado a ella misma. Y hablando de Sue, ha tenido unas intensas jornadas de audiciones también. Primero, se presenta la gran-diosa Quinn, queriendo recuperar su puesto de animadora, y dando argumentos contundentes de por qué debería volver. Esta chica, cuando se pone, negocia que da gusto. Después, Finn también se ha presentado, mostrando al mundo lo buen bailarín que es (ejem, ejem). ¡Qué risa Becky haciendo comentarios al estilo Sue! Pero volvamos al tema de Quinn. Sue, al enterarse de que Santana se ha operado el pecho, la relega a base de la pirámide y vuelve a poner a Quinn como jefa de animadoras. ¿Y qué consecuencias ha tenido esto? Pues una pelea de gatas en los pasillos, a tirón de pelo y cachetada limpia. Veremos si Quinn, al volver a las animadoras, no vuelve a ser la manipuladora doña perfecta de comienzos de la primera temporada. Espero que no…

Lo único que nos queda por comentar es la trama de Artie y los asians. Vamos a ver, después de todo lo ocurrido en la anterior temporada, ¿cómo se le ocurre a Tina cambiar a Artie por Mike? No tengo nada en contra de él, pero me parece fatal este cambio, y confío en que duren dos capítulos y luego todo vuelva a la normalidad. El pobre Artie está desolado, y encima Tina le compara con Mike… qué poca sensibilidad. Pues bien, el cantante sobre ruedas decide unirse al equipo de fútbol para atraer la atención de su ex, y Finn le ayuda. Por mucha integración que se quiera hacer, lo que no puede ser, no puede ser, y era una locura pensar que Artie podía jugar al fútbol como los demás. Le doy toda la razón a Beiste cuando le recrimina a Finn que apoye a Artie haciendo que ella parezca un monstruo insensible al decirle al chico que no puede jugar al fútbol. La peor parte de eso se la lleva Finn, que es expulsado del equipo.

Vuelta a los orígenesVuelta a los orígenes

En fin, el capítulo ha estado interesante, ha sido una buena toma de contacto con la segunda temporada, y estoy seguro de que esto irá en aumento, así que preparaos para los siguientes episodios. Los nuevos personajes me han gustado bastante. Sunshine, una voz increíble y una gran rival para eclipsar a Rachel, aunque si se queda en VA, un gran obstáculo. Sam, un chico majo, dulce, con una voz destacable y un carisma latente al que se le puede sacar mucho partido. Y Beiste, qué decir, me parece un poco como la Bestia de “La Bella y La ídem”, ruda e imponente por fuera, pero con un gran corazón en el interior. Me parece hasta entrañable.

Vamos con las mejores frases del capítulo. No hace falta que diga que podéis añadir las que se me hayan pasado por alto, ¿no?

  • “Rachel is a controllist” (Rachel es lo que se llamaría… una controlista, Finn)
    “I’m controlling. Controllist isn’t a word” (Soy una controladora. Controlista no es una palabra, Rachel)
  • “First of all, a female football coach is like a male nurse… sin against nature” (Primero de todo, una mujer entrenadora de fútbol es como un hombre enfermero… un pecado contra la naturaleza, Sue)
  • “Oh, you don’t sneak english. You like me sing! You like me sing very much!” (Oh, no hablas inglés. ¡Te gusta como canto! ¡Te gusta mucho como canto!, Rachel)
  • “Dude, your mouth is huge. How many tennis balls can you fit in there?” (Tío, tu boca es enorme. ¿Cuántas pelotas de tenis te caben dentro?, Puck)
    “I don’t know. I’ve never had any balls in my mouth. Did you?” (No lo sé. Nunca he tenido ninguna pelota en mi boca. ¿Tú sí?, Sam)
  • “Oh, and.. Boobs MacGee? You’re demoted to the bottom of of the pyramid, so when it collapses, your exploding sandbags will protect the squad from injury” (Ah, y…¿Pechos McGee? Estás degradada a la parte más baja de la pirámide, para que cuando caiga, tus sacos de arena exploten y protejan al equipo de herirse, Sue)
  • “I made it up. Coach Beiste didn’t touch my boobs. Actually, I really want to touch her boobs” (Me lo inventé. La entrenadora Beiste no tocó mis pechos. En realidad, yo quería tocar sus pechos, Brittany)

EL BRITTANAZO DE LA SEMANA:

  • “People thought I went on vacation, but actually I spent the summer lost in the sewers” (La gente piensa que me fui de vacaciones, pero en realidad pasé el verano perdida en las alcantarillas)
Un buzón que cantaUn buzón que canta

Y ahora os informo de que en las reviews no comentaré los números musicales, porque inauguramos una nueva sección: la Actuación Legleendaria (¡debuta mañana!). En el post correspondiente, elegiremos la mejor actuación de cada capítulo, y al final de la temporada decidiremos cuál ha sido el mejor número de todos. Espero vuestra participación.

Toca ya despedirse hasta la próxima review. Para cerrar, sólo me queda decir que estoy contentísimo de que Glee haya regresado, y de que lo haya hecho por la puerta grande. Tenemos por delante muchos meses para ver cómo cambian las vidas de los personajes, descubrir qué canciones escucharemos y comprobar si consiguen clasificarse esta vez en los Regionales. Y por supuesto, tenemos de regreso a Sue, la mujer indispensable de Glee. ¿Qué os ha parecido Audition? ¿Esperabais que comenzara así la temporada? Os espero en la siguiente review, que se titula Britney-Brittany, no digo más…

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