Review GG: The Sixteen Years Old Virgin

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OMG. Decir que con este capítulo me han entrado ganas de tirarme de los pelos es quedarme corta. Mi mandíbula aún roza el suelo, más sorprendida de mi ingenuidad que del capítulo, eso sí, uno de los mejores de la temporada, centrado en el sexo, su percepción y sus formas sin escenas obcenas ni tríos innecesarios. Y, como quien no quiere la cosa, introducen una conspiración más propia de un thriller que de GG. Me lo había creído todo y no había visto a los lobos escondidos tras la piel de los corderos…título que intuye un capítulo previsible que resulta esconder varias sorpresas, ¡totalmente recomendado The sixteen years old virgin!

La virginidad, eso que todos desean perder antes de los 17 (en mi época, ahora parece que la fecha límite son los 13…) y que levanta tanta excitación como miedo. El primero en enfrentarse a ello y en compartir sus temores con nosotros fue Dan, que temía no dar la talla ante la experimentada Serena; ahora le toca a su hermana pequeña, Jenny, que sólo quiere demostrar(se) que Damien la quiere y es él chico adecuado para ella. Tiene dudas, sí, pero el belga no necesita insistirle mucho ya que otros le facilitan el trabajo: Rufus, Serena y Nate.

Rufus repite en su papel de padre autoritario, militar, que no acepta una réplica y que quiere demostrar que él manda. Serena también repite en su papel de metomeentodo aunque esta vez con un punto Blair. S sabe (como sabemos todas) que lo más sexy de un chico es que tus padres te prohíban verlo (al menos, en la adolescencia), por eso decide cambiar la táctica prohibitoria por la del “finjo que te apoyo para que caigas en mi trampa” y urde un Blair-plan: queda con Damien para embaucarle y que, justo cuando se vayan a besar, entre Jenny por la puerta y saque de allí al chico a gritos. Nate la ayuda y distrae a Jenny, pero el plan falla cuando Damien no cae ante los encantos de su compañera de clase y se excusa con un “estoy saliendo con Jenny.” Ooooh. ¿No se os han puesto los ojos con forma de corazoncito? A mí, desconocedora del batacazo que me esperaba, sí.

Serena, por lo tanto, fracasa igual que Rufus, y Nate lo hace después cuando rompe con el plan de su chica y llama al músico para decirle dónde está Jenny. Y lo estropea aún más cuando le dice a S que, a diferencia suya, hay chicas a las que sí les importa con quién se acuestan. Ouch, golpe bajo N, que sirve para demostrar que la virginidad no es importante únicamente para el sector femenino: Nate la perdió con Serena la noche del desliz, y lo lamentó cuando a la mañana siguiente ella no estaba a su lado, sino a muchos kilómetros de distancia. Pobre, debió pensar que no dio la talla. Otro de esos momentos que hacen que sea tan fácil enamorarse de Nate. El cabreo, sin embargo, sólo le sirve para recibir un puñetazo de Damien al interponerse para evitar que Jenny cometa un error y se acueste con él. De nuevo, la adolescente y el traficante han desaparecido y todos saben cuales son sus planes… sólo les queda esperar en casa.

Like a virgin...Like a virgin…

Y llega el momento para Jenny. A solas, en la cama con Damien, le confiesa que es virgen y él no se sorprende y está decidido a ponerle remedio. Demasiado decidido para J, que cuando se da cuenta que al belga no está preocupado por hacer que sea especial para ella, se hecha atrás y lleva a Damien a una dolorosa conclusión: demasiado cría para él. Y coge la puerta y se va, momento en que Jenny se ha puesto a llorar y yo a gritar maldiciones. ¡Damien era el chico! Vale, era un traficante; vale, Jenny era demasiado mala desde que estaba con él; vale, Rufus siempre tiene razón…vale, sí, no sé en qué estaba yo pensando, las señales hacia el fracaso estaban claras. Poor little J, vuelve a casa con el rabo entre las piernas (aunque no el que ella había previsto) y tras autocastigarse hasta navidad se encierra en la habitación donde dice a Serena que sí se ha acostado con Damien y que tampoco ha sido para tanto. El orgullo, cuanto daño ha hecho a lo largo de la historia de la humanidad…

Primer batacazo personal, como decía. Vamos al segundo, que viene de la mano de la familia Bass. Que felices son, que si ahora comida familiar, que si ahora de compras con la nuera, que si mañana a una fiesta para conocer a sus amigos…la relación de Evelyn/Elizabeth (¿por qué no le dejan un nombre?) con Chuck va viento en popa, hasta que unos terribles rumores le involucran en un escándalo de acosos sexual que no decepcionan a su madre pero que le ponen en la cuerda floja empresarial. Un rumor que tiene nombre y apellido: Jack Bass. Sí, ese tío repelente que amargó la vida de Chuck y Blair a mediados de segunda temporada y que ha vuelto con las mismas intenciones con las que vino la primera vez, hacerse con la dirección del hotel de su difunto hermano. Desde luego, las denuncias por acoso sexual son un golpe propio de él, pero no hay que olvidar que tras un aparentemente sencillo plan de Jack suele esconderse una sorprendente conspiración.

El primer momento extraño llega de mano del abogado de Chuck, que incapaz de controlar a los medios de comunicación, comunica a su jefe la terrible noticia de que las reservas y el prestigio de su hotel están cayendo en picado y que lo mejor es que finja desaparecer de la dirección hasta que todo acabe. Si Chuck viviera como yo en Mallorca, habría visto que por cosas peores hay políticos que se niegan a dejar su cargo por muchas imputaciones que les hagan y, por lo tanto, se habría reído del abogado en su cara. Pero Chuck vive en el Upper East Side y es un chico honrado que se esfuerza por tomar las decisiones correctas… y acepta. No puede dejarle la dirección a Lily, ocupada ya con la Industria Bass; tampoco a Blair, que no tiene ni experiencia ni edad; y, por supuesto, antes muerto que dársela a Jack. ¿Quién queda? Evelyn.

Tras comprobar mediante un análisis de ADN que es su madre (yo ya lo estaba dudando) decide pedirle perdón y en un gesto de “confío en ti y te abro mi corazón” le ofrece la dirección del hotel, siempre que Chuck lo maneje en las sombras. Brillante la actuación de Evelyn, fiel hasta el final, asintiendo contenta por la confianza depositada en ella. Ooooh. Que bonito. Demasiado bonito y sobretodo, demasiado fácil para tratarse de Chuck. Realmente era lógico lo que iba a pasar a continuación, pero debía de estar en modo soñadora porque cuando he vsito que, un rato después, Evelyn abría la puerta y se encontraba con Jack, ese “¿tenemos el hotel?” y ese “lo tenemos“…se me han caído el alma y la madíbula a los pies. ¡¡Estaban confabulados!! ¡¿Cómo, cuando, por qué?! ¡¿Por qué me la he creído?! Era todo forzado, tanto la casual aparición de Evelyn y su cambio de “estoy muerta para ti” a “voy a ser la madre perfecta“, como que la aparición de Jack se quedara en un capítulo soso. ¡Tenía que haber algo más! Y ahí estaba. Jack, a través de su cuñada, ha conseguido la dirección del hotel.

El trío calaveraEl trío calavera

¿Ahora qué? Tiemblo sólo de imaginarme la reacción de Chuck en el próximo capítulo. Suerte que sólo nos quedan cuatro días para verla…

Y no quiero terminar esta review (pese al miedo a que sea demasiado larga) sin mencionar dos cosas:

  1. Rufus y Lily. Por fin hacen las paces, por fin sabemos que no pasó nada entre el músico y su vecina porque está demasiado enamorado de su mujer. Y por fin sabemos que L decía la verdad cuando dijo que la relación con su ex marido venía promovida porque el médico estaba tratando a su madre. Eso sí, conociendo a Cece, todo suena a estrategia para que su hija deje a Rufus y vuelva con su ex…Lily, dile la verdad a Rufus, ¡no caigas dos veces en el mismo error!
  2. Dan y Vanessa. Nunca he sido simpatizante de V, pero en este capítulo me ha encantado su relación con D y su estrategia para convertir todas las “zona-amigos” en “zona-amigos-con-beneficios”. Un vestido sexy, poca ropa interior, dejaros con el beso en los labios…admitidlo, chicos. Sois nuestros.
Te arrepentirás de ser sólo mi amigoTe arrepentirás de ser sólo mi amigo


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