Review GG: Double Identity (4×02)

Foto teaser

Érase una vez una rubia de pelo largo y ondulado, buenas curvas, movimientos elegante y un gusto para vestir exquisitos. No, no hablo de Eva, en la foto. Ni estoy hablando de Serena, por algo he dicho lo de los movimientos elegantes…sino de Juliet. Esa extraña que se nos ha colado en dos capítulos y, si la dejan, en la vida de los uppereastsideros (no, yo tampoco creo que esa palabra exista…). La dejamos mirando el mural con fotografías de los protagonistas de tal forma que confianza, lo que se dice confianza, no nos daba precisamente. ¿Que por qué empiezo con ella? Bueno, parece ser que Henry Prince no es el único con Doble Identidad…

En este Double Identity, Juliet se ha dedicado a cubrir la falta de Serena en el UES metiéndose donde no la llaman pero donde nos meteríamos todas: en la vida amorosa de Nate. Y su presa ante la ausencia de S no es otra que Dan. Como una amiga desinteresada, aconseja a Nate eliminar a la competencia, y aunque al principio duda, cuando ve que su amigo le oculta el mensaje de Serena se termina de decidir.

¿Y cómo separas a Dan de Serena? Con Vanessa. Triquiñuelas por aquí, mentirijillas por allá, un “a Dan aún le gustas” y V cae de lleno en la red. Cierto es que dos no se lían si uno no quiere, por lo que feeling hay, pero cuando la morena le explica al Humprhey que Nate le dijo que aun le gustaba, a D le cambia el gesto y se molesta. Bueno, a estas alturas parecen ya la versión masculina de Blair y Serena, fastidiándose entre ellos y acabando siempre de buenas tras una charla trascendental. Y la protagonista de la charla no es otra que Serena; cuando hablan en la azotea, ninguno de los dos sabe lo que siente por ella ni lo que esperan conseguir. Pero dos escenas más tardes, Dan le dice a Vanessa que le da igual si S vuelve o se queda en Paris y que quiere hacer bien las cosas con ella. Buena declaración de intenciones, Humphrey, veremos cuanto te dura V esta vez.

Ajena a todo esto, a su vuelta al UES Serena debe decidir a quién elige, si a Dan o a Nate. Y, ¡sorpresa! ¡Dan tiene un hijo! ¡Es de Georgina! ¡Sale con Vanessa! ¡Y Nate con Juliet! Dan ganas de hacer la ola. La rubia se ha quedado compuesta y sin novios, aunque en realidad la relación entre N y J no es una relación de momento. ¿Por qué? Bueno, parece ser que Juliet ya tiene alguien a quien extraña mucho, y mientras quita las fotos de su mural, deja únicamente una: la de la ficha policial de Serena. Cada vez está más claro que ni es trigo limpio, ni es Gossip Girl, y va a por S.

Serena descubre que no es el centro del mundoSerena descubre que no es el centro del mundo

¿Y dónde estaba S hasta ahora? Pues si el verano acaba para nuestros estudiantes del Upper East Side y por tanto, las vacaciones en Paris también. Por suerte para Blair, sabe como aprovechar el tiempo al máximo: demostrándole a Louise que no es una chica superficial y que es capaz de mezclarse con el pueblo a lo Lady Di; si fracasa en la universidad, podrá dedicarse a la actuación, porque embauca muy fácilmente al Grimaldi y consigue que le invite a una fiesta de la alta sociedad parisina que dan sus padres. Sólo una persona podría estropear su cuento de hadas: Chuck Bass. O Henry Prince si os gusta más.

Lily quiere ahorrarse el viaje a Paris y le pide a Serena que vaya a identificar el cuerpo de su hijastro al depósito; la rubia cumple la misión y aunque suspira tranquila cuando averigua que no se trata de él, se inquieta en cuanto ve que la cartera de Chuck está manchada de sangre…y acude asustada a Blair, preguntándose dónde puede estar. Afortunadamente (¿o desgraciadamente?) B y C tienen un imán, y donde va el uno va el otro y siempre se cruzan. Paris no iba a ser una excepción. Lady Bi aconseja a Serena que no se preocupe por Chuck porque estaba bien, y le deja bien clarito que no quiere ni verle ni hablarle, mucho menos ahora que está viviendo un gran momento con su príncipe azul.

Paris puede ser muy grande, pero S tiene tiempo libre y tras una intensa búsqueda que nos ahorran ver encuentra a un hombre que la pone sobre la pista de Chuck: el tío Alphonse, que le da la dirección de su piso. Al verle sano y salvo, Serena vuelve a respirar tranquila, pero descubre rápidamente que como su amiga B, Chuck también está viviendo su propio cuento, en el que se llama Henry Prince y vive una vida honrada y sin un pasado traumático. Pero si algo hemos aprendido en tres años es que S no es de las que se dan por vencida, más bien lo contrario; y es capaz de resolver los problemas amorosos de los demás que los suyos propios.

Y Blair que no quería sopa (entendiendo “sopa” por “Chuck”), pues toma taza y media. De todas las joyas que tiene a elegir, se maravilla con un anillo que, casualidades de la vida, es con el que C iba a pedirle en matrimonio. Llega S y todo se descubre: las intenciones de Chuck, el robo, el disparo…y la historia sirve para que B se plante en la estación antes de que su ex novio se marche a la India.

El reencuentro que llevamos un verano y dos capítulos esperando, llega. Y no podría haber sido más bonito. Ver a Chuck al borde de las lágrimas y a Blair intentando consolarlo desde la posición de amiga; todos esperando que vuelva la normalidad, que vuelvan a ser Chuck y Blair, Blair y Chuck, aunque le quite magia y misterio a la serie. Pero ese momento no llega. La reina del UES se mantiene en su sitio y se muestra más fuerte de lo que habíamos visto hasta ahora. Le hace entender que cambiar no es tan fácil como ponerse otro nombre, que es de cobardes y que Chuck Bass nunca ha sido un cobarde (bueno, esto tendríamos que hablarlo…); y que aunque el mundo podría ser más fácil sin Chuck Bass, ese no sería un mundo para ella…aish, ¡cómo he esperado ese beso que no ha llegado! Por suerte, todo esto ha servido para que B vuelva al UES y deje el cuento de hadas para las niñas pequeñas; y para que C decida volver siendo él mismo pero acompañado de Eva (sí, este chico tiene tema para todas).

Desamor en ParisDesamor en Paris

No soy de poner puntuaciones, pero el capítulo bien lo merece. En el top 1, la charla entre Chuck y Blair, porque los guionistas se han dado cuenta que no pueden hacerles volver tan rápidamente o quita emoción; en el top 2, Nate y Dan, que deciden pasar de Serena; en el top 3, el sutil descubrimiento de Rufus de que su hijo y Milo no comparten grupo sanguíneo, aumentando sus dudad sobre la paternidad de D.

Y un top especial para esa frase que llevamos todo el verano esperando, y que le dice Chuck a Eva antes de subirse al coche. ¿Comprar un billete? Bonita, sólo hacen falta cuatro palabras para explicarte dónde te has metido: He is Chuck Bass!


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