Review GG: 3×19 Dr. Strangeloved

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Escribo a mano muy pocas veces desde que cayó en mis manos ese gran invento llamado “ordenador con word“. Y siempre que lo hago es porque el tema que tengo entre manos requiere toda mi atención, ya sea una carta, los deberes o los crucigramas del periódico. El caso es que lo que leéis ahora lo he escrito a mano. Y os preguntaréis: ¿merece tal honor Dr. Strangeloved? Pues no, pero espero cansarme antes de llegar a hacer una crítica demasiado destructiva…Aburrido no, lo siguiente.

Dr. Strangeloved, capítulo que podría haberse llamado perfectamente “Lo que fue y lo que pudo haber sido“, con argumentos potentes que en todos los casos se quedan a medias. Y sino, que se lo digan a Blair, Dan, Jenny o Serena…¿cuánto tiempo lleva S esperando a su padre? Más que nosotros, seguro que no. Pues ¡tachaaan! El Dr. Van der Woodsen ha hecho su gran aparición yendo a donde más duele: al apartamento en el que espera Rufus Humphrey, el marido de su ex mujer, para dejarle entrever que Lily y él no se vieron solamente en diciembre…R está bastante enfadado, pero Lily le explica rápidamente qué estaba pasando: la enferma no es Cece, es ella, y tiene cáncer. Por fortuna, el Dr. Van der Woodsen (Will para los amigos) es un grandísimo doctor y su tratamiento está dando un efecto positivo en su ex mujer.

Entonces le damos un aplauso y que se vaya, ¿no? Eso dice Rufus, pero antes tiene que hablar con Serena. William le debe una explicación y esta resulta ser más cutre que la que Elizabeth le dio a Chuck. Por muy mal que nos pareciera, la mujer no quería ser madre; pero que Will se fuera a trabajar fuera y simplemente “lo fui dejando, lo fui dejando…y hasta hoy“. VA-MOS. Soy Serena y me levanto y me voy, asegurándome de tirarle el café a la cara antes. Bueno, pese a mi reacción, papá VdW está dispuesto a hacer de padre ahora pero S necesita pensarlo…no como Rufus, que tiene muy claro que quiere que el ex de Lily se vaya. Incluso cuando descubren que las pruebas no han salido bien y que su mujer necesita seguir el tratamiento. Ya. Buena suerte con eso, Rufus…porque William está dispuesto a quedarse y, a juzgar por su última aparición en el capítulo, ¿a drogarla? Uuups, hay nuevo sheriff en la ciudad. Interesante.

Y por si Serena no tuviera suficiente con la enfermedad de su madre y el regreso de su padre, las cosas con su novio no van precisamente bien. ¿Por qué? En parte gracias a Jenny Humprhey. Siguiendo los nunca buenos consejos de Chuck Bass, mete y malmete todo lo que puede entre la pareja en su objetivo de conseguir al mejor novio del mundo: Nate Archivald. Y el chico, inocente como él solo, no ve raro que Jenny se quede en su casa, que se ponga su camisa (sólo su camisa) como pijama, que aparezca en su casa cada dos por tres, que se acople a todos sus planes y que se vista con la ropa más sugerente que tiene en el armario cuando va a verle; hay quien lo llama acoso, J, y encima a ti no te hace efecto porque N está demasiado preocupado por sus problemas con Serena como para pensar en echarse otro ligue.

Nate está harto de que Serena le excluya, de que no le cuente nada y que le guarde secretos, y hablaba en serio cuando decía que no pensaba aguantar más la respiración por ella. Y S lo ve claro cuando descubre a Jenny casi besando a su chico. Y se descubre el pastel; Serena descubre que la pequeña J no es buena mensajera y no le dijo a Nate que le llamó, algo que niega rotundamente la pequeña Humphrey. Nate tiene que elegir y,como ha hecho a lo largo de toda la serie, elige a Serena. ¡Muy bien! ¡Te llevas el escaparate número 2! Tres capítulos mareando la perdiz para quedarse en nada, ¿entendéis que no me guste el capítulo? Podría haberse liado parda…pero el momento OMG no llega ni a la O.

S, no es lo que parece...S, no es lo que parece…

Cambiemos de Humphrey. ¿Qué hay peor que perder una beca? Que te la quite tu novia. Cualquier persona pondría el grito en el cielo y le echaría en cara a su pareja que se presentara a la misma beca y, encima, no le avisara. V, experta en hacer las cosas por la espalda, no recibe ninguna reacción de Dan; al contrario, el chico alegre de que se lo hayan dado. Wow, ¿de verdad se merece Vanessa a este bombón de chico? Willa, compañera de la universidad, opina que no; ella sin embargo es más directa que Jenny y toma el camino rápido: eliminar a la competencia y dar trato de favor al objetivo, a través de la beca Tish. Dan cree que V ha hecho la obra de teatro basándose en un escrito suyo, más concretamente el de Chuck Bass, pero al final resulta no ser así.

Da igual, Willa ya ha llamado a sus contactos y van a revisar la obra de Vanessa para dársela a su novio. En su charla, Dan le dice a V que no quiere que retire su obra, pero que no podía esperarse otra reacción…la morena, sin embargo, dice que no se esperaba que fuera a boicotearla y, indignadísima de la muerte, se va. Recapitulemos: te presentas a una beca a la que opta su novio, no se lo dices, ganas, confiesas porque sabes que van a pillarte y cuando él se enfada, te haces la ofendida. Algo está mal aquí…¿tiene más derecho a enfadarse Vanessa que Dan? No, no y no. Espero que nuestro chico solitario abra los ojos y acabe ya esta pantomima de relación…

Y sólo nos queda por comentar el rifi-rafe que siguen manteniendo Blair y Chuck. Una, obsesionada con pasar página, busca desesperada (sí, desesperada hasta el punto de dar pena) un nuevo novio; el otro obsesionado con que su ex no vuelva a tener relaciones en su vida, dedica sus horas libres a entrometerse en la vida de la Waldorf. En esta pareja siempre tiene que haber un ganador, y poco a poco parece que B va ganando terreno. Y no porque vaya a una fiesta con ropa de Vanessa para ligarse a cualquier chico (¿dónde ha quedado el glamour…?), sino porque sigue madurando y descubre que no hay que apresurar el olvido. Ya llegará. Bonito, y perfecta Blair como siempre.

Todo irá bienTodo irá bien

Capítulo decente pero tirando a lo aburrido gracias a la insulsa charla de Serena y William (Dorotha hablando del amor emociona más), la obsesión de Chuck de boicotear a Blair, el culebrón Jenny-Nate que ni pa'lante ni pa'trás sino al carajo, y Vanessa en general. Podría haber dado mucho más de sí, ¿o es que me he vuelto demasiado exigente? Da igual, estoy en mi derecho. Quedan dos telediarios gente…


Categorías: Series
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