Review Game of Thrones: Blackwater

Review Game of Thrones: Blackwater

Hay opiniones para todos los gustos, unos pensarán que el episodio ha sido el mejor de la temporada, otros dirán que ha sido el mejor de la serie, habrá quien considere que ha sido el mejor episodio del año e incluso puede que a alguien no le haya gustado en absoluto, aunque esto último me cueste creerlo. En cualquier caso, ha sido un episodio que ha generado muchísima expectación antes de emitirse y cierto consenso (que no unanimidad, tal como acabo de decir) una vez emitido, yo me encuentro en el grupo de quienes están absolutamente extasiados por Blackwater, un episodio dirigido magistralmente por Neil Marshall (recemos a Los Siete para que le tengan en cuenta en la tercera temporada), con un guión de George R.R. Martin y con un presupuesto más alto que la mayoría de los episodios que estamos acostumbrados a ver.


Blackwater es un episodio de ritmo trepidante, en el que no se ha perdido el aroma de la serie, pues incluso en un episodio tan espectacular como este en cuanto a acción, tensión o violencia, Game of Thrones sigue destacando en los momentos en los que nos presenta cara a cara con los personajes. No hemos visto únicamente una batalla (una gran batalla en mi opinión), hemos visto como esa batalla ha afectado a las personas a las que conocimos diecinueve episodios atrás, pues después de Blackwater Sansa no es la misma mujer, ni el Perro es el mismo hombre, ni Tyrion, ni Stannis… ni ninguno de los demás.

Tyrion y Varys.

Antes de la batalla….

Tyrion se despide de Shae, esta terriblemente asustado porque conoce que las posibilidades de no volver a despertar junto a ella (de no volver a despertar jamás junto a nadie), son bastante altas. Después le tiende la mano a su amigo Bronn, que se sorprende al saberse considerado “amigo”. Es verdaderamente triste que Tyrion pague a la mujer con la que duerme y a la que lamentablemente ama y pague al hombre a quien le otorga su amistad, si Tyrion supiera la clase de héroe que es, sabría que se merece mucho más que eso.

Davos se muestra preocupado, tiene el viento de su parte pero aún así no se deja vencer por el optimismo, pues sabe que la victoria no será fácil, es un hombre que ha vivido demasiado como para pensar que es fácil ganar. Mientras tanto su hijo se siente confiado al creer que tienen al poder divino y al rey legítimo de su lado. Un muchacho ingenuo, de esos que creen que siempre ganan los buenos y cree que el suyo es ese bando, desgraciadamente, tal como comprobamos después, las oraciones a su extraño dios no resultaron efectivas y aunque nosotros no estamos convencidos de que pertenezca al bando de los “buenos”, el que lo fuera tampoco sería una garantía para ganar.

Los tipos duros de Desembarco se preparan para la batalla echando el tiempo bebiendo unas copas y pasando el rato con bonitas mujeres, pero los tipos duros no siempre congenian entre sí , o al menos Bronn y el Perro no lo hacen. Las campanas anunciando la llegada de la flota de Stannis pone fin a un intercambio de pareceres con un más que probable desenlace violento entre estos dos. Realmente es interesante ver a dos tipos como estos frente a frente, de haberse producido la pelea es seguro que al menos uno hubiera terminado muerto y no sé por cuál hubiera apostado mi dinero, porque los dos me aterran.

Barco solitario
Cuando ve acercarse a un único barco Davos percibe que pasa algo raro, luego comprueba que no hay tripulantes ni soldados y obviamente desconfía del barco fantasma que solitario se acerca a la flota, pero cuando por fin ve el reguero que el barco va dejando tras de sí es ya demasiado tarde y apenas tiene tiempo de gritarle a su hijo antes de que se produzca la explosión. Y menuda explosión, la explosión verde que ha todos nos ha hecho saltar del sillón con los ojos como platos. Ya sabíamos que en este episodio veríamos algo distinto, sabíamos que el presupuesto se había incrementado y sabíamos que Benioff y Weiss estaban ilusionados con Blackwater, pero creo que no nos esperábamos algo tan espectacular. Yo no me lo esperaba, ya me había acostumbrado a que las batallas se resolvieran con un fundido en negro y aunque sabía que en Blackwater veríamos algo más que eso no me esperaba un inicio tan genial.

Tampoco nadie se lo esperaba en ninguno de los dos bandos, Joffrey queda tan sorprendido como Stannis por la estratagema de Tyrion, que con un sólo golpe certero es capaz de arrebatarle el ánimo, la confianza y un gran número de efectivos a la flota enemiga. La flecha de Bronn atraviesa el cielo sobre los barcos de Stannis, cesa la música, callan los tambores, vemos la flecha volar y oímos únicamente su silbido y de repente la flota se reduce a la mitad, ante los ojos atónitos de absolutamente todos. El Perro murmura aterrorizado ante el terrible espectáculo del fuego, el maestre sonríe porque se siente orgulloso de su creación, el repugnante Joffrey también sonríe porque es un psicópata, Bronn se sorprende ante lo que ha desencadenado con su arco y Tyrion no sabe ni qué sentir, comprende que su idea ha tenido éxito y que ha hecho lo necesario para conseguir la victoria pero en su rostro se lee que no se siente cómodo escuchando los gritos agonizantes de todos esos hombres a los que acaba de enviarles el infierno.

Los barcos son devorados por las llamas, los hombres caen al agua mientras sus cuerpos arden, y a pesar de ver consumido por el fuego a sus barcos y a su gente, el heredero legítimo al trono, Stannis Baratheon, no se detiene, desembarca y manda a sus hombres a penetrar las murallas de la ciudad. Por cierto, no nos olvidamos de mencionar que tanto Davos como su hijo desaparecen en la explosión.

La explosión.
Tyrion ordena al Perro que defienda la puerta, la batalla se vuelve sangrienta también en tierra, sigue habiendo fuego por todas partes y todo es tan caótico y desordenado como supongo que sería una situación real de tales características. Tan caótico como que Bronn le salva la vida al Perro, a pesar de que lo hubiera matado sólo unas horas antes. El Perro, esa bestia humana que disfruta matando, se paraliza frente al fuego que le reaviva el trauma provocado por las terribles quemaduras que le cubren el rostro, recordemos que su hermano (ese gigante que dejamos en Harrenhal), le quemó la cara cuando ambos eran niños. Debido a que hay demasiado fuego o quizás a otra cosa, el Perro nos sorprende a todos cuando decide que no vale la pena hacer lo que esta haciendo, decide que no hay causa que merezca morir devorado por las llamas y se larga de allí. Primero retrocede, luego pide vino y finalmente suelta ese maravilloso Fuck the Kingsguard. Fuck the city. Fuck the King.

El Perro se asusta del fuego y deserta, el joven Lancel Lannister se escabulle en cuanto lo hieren y aunque decenas de nombres anónimos dan su vida por él, el rey Joffrey también huye cuando su madre le ofrece la oportunidad de esconderse. Pero Tyrion no se va… al fin y al cabo es un Lannister y hace lo mismo que hubieran hecho su padre o su hermano. Aunque no creo que lo mueva tanto la nobleza como la pragmática visión de que la huida no es una opción para él y cuando no se puede huir no queda más remedio que pelear, así que pelea. Por eso precisamente es un héroe, porque está muerto de miedo y porque a diferencia del Perro, de Bronn, de Jaime o de Tywin, Tyrion no disfruta matando y sabe que las posibilidades de que lo maten a él son mucho más altas.

Tyrion esta muerto de miedo, no quiere hacer lo que hace pero lo lleva a cabo igualmente, alienta a las tropas con un enaltecedor discurso que termina con ese magnífico Those are brave men knocking at our door. Let’s go kill them! y se dispone a combatir. Tyrion y sus hombres salen a hurtadillas por uno de los pasadizos que Varys le mostró al principio del episodio, que usa para sorprender al enemigo y efectuar un ataque que resulta bastante efectivo. Cuando la batalla parece ganada, y los soldados corean Halfman! Halfman! Halfman! a nuestro Lannister favorito no le da tiempo ni a sentirse orgulloso de sí mismo, pues ve como más hombres de Stannis cargan contra ellos. La locura continúa, vemos más sangre, más muertos, Stannis pelea como loco sin yelmo y sin nada pero vence a todos; algunas espadas son tan afiladas y los hombres que las empuñan son tan fuertes que cortan carne, músculo y hueso de un tajo (momento en el que pienso que ya hubiera querido Rodrik Cassel que Theon lo decapitara con una de esas). La batalla es sangrienta, sucia, desagradable y bastante impresionante incluso para la HBO. Obviamente no estamos ante una superprodución cinematográfica, estamos ante un episodio que no tiene el presupuesto de una gran película y creo que con los medios de los que disponen, con el dinero que tienen, el reto de la batalla realista, cruel y bien coreografiada se ha superado con creces.

Y volvemos a la trama para comentar algo escalofriante y terrible: Tyrion es atacado por uno de sus propios hombres (si, por uno de ellos… es muy raro), que le provoca un terrible corte que le atraviesa el rostro.

Tyrion herido

Mientras toda la tensión se acumula en las murallas, las damas de la corte permanecen refugiadas a la espera de volver cuanto antes a sus ricos aposentos en el mejor de los casos o a ser violadas y asesinadas en el peor de ellos. Creo que estas escenas han enriquecido el episodio, en primer lugar porque nos han dejado respirar un poquito, que casi nos ahogamos con el olor a quemado, a sudor y sangre y en segundo lugar porque Lena Headey ha estado absolutamente impresionante mostrándonos a esa Cersei cada vez más borracha, más cínica, más enfadada y siempre desgraciada. Por cierto, ella también lleva armadura, o una versión de armadura más femenina.

Cersei no es la única mujer que se ha lucido en este episodio, Sansa también ha estado brillante. La hemos visto animando a Joffrey a ponerse en primera línea de batalla, incitándole a arriesgarse comentando de pasada que su hermano Robb siempre se arriesga; la hemos visto junto a Shae, compartiendo las grandes escenas de Cersei; levantando el ánimo de las mujeres cuando fue necesario y conversando con el Perro en una escena preciosa.

Al final de este gran episodio, Cersei se sienta en el trono con su hijo Tommen y mientras asume que le quiere tanto que tendrá que envenenarlo, le va contando una historia, un cuento en el que los demás animales reconocen el poder del león, una escena escalofriantemente hermosa. Mientras tanto vemos como Tyrion va cayendo en la inconsciencia y justo antes de cerrar los ojos lo último que ve es a Renly luchando. Si, Renly. Cualquiera sabe lo que pasó por la mente confusa de Tyrion en ese instante. Después veremos que no se trata de Renly (quien murió víctima de la criatura sombra), si no de su amante Loras Tyrell luciendo su armadura. En el instante en el que Cersei esta a punto de envenenar a su hijo, se abren las puertas del salón del trono y ve como ante ella, la armadura de Renly se quita el yelmo dejando al descubierto el rostro de Loras Tyrell. Loras con la armadura de Renly, una preciosa manera de honrar la memoria del hombre al que amaba. Tras él entra Tywin Lannister y sentencia: The battle is over We have won.

Cersei y Tommen

Tywin salvó la batalla en el último momento, por lo que es posible que los méritos se los lleve él y no su hijo Tyrion, que es quien tuvo la idea de usar el barco fantasma repleto de fuego explosivo y es quien da la cara peleando contra los hombres de Stannis. O quizás el verdadero mérito es de Meñique, puesto que gracias a su inteligencia y buen hacer se hizo realidad la alianza con los Tyrell, que son quienes han aportado el ejército vencedor.

En cualquier caso, hemos visto una gran batalla en la que los Lannister han conseguido la victoria y, en mi opinión, lo que Blackwater implica es que estamos peor que antes: la posición de Stannis se ha debilitando muchísimo, pero sigue vivo, esta enfadado y por lo que hemos visto en su última escena no se esta rindiendo. Los Lannister son más fuertes de lo que eran ayer, pues han derrotado a un poderoso enemigo y han visto multiplicados los efectivos de su ejército al unirse a ellos los Tyrell, por lo que se refuerza la estancia de Joffrey en el trono. Y todo esto no podría venirle peor a Robb, cuyo principal enemigo está ahora más fuerte que nunca.

Además no sabemos lo que implica la unión con los Tyrell si Joffrey ya esta prometido con otra y por lo tanto no hay manera de convertir a Margaery en la reina. Y lo que es más importante, no conocemos aún hasta que punto es grave el corte de Tyrion, ni porque lo ha atacado uno de los suyos; también desconocemos el paradero o la suerte que han corrido Davos y su hijo o lo que hará ahora el vencido y desesperado Stannis. No sabemos hacía donde se irá el Perro o qué pasará con Sansa. Pero creo que en esta serie hemos aprendido que puede pasar cualquier cosa, concretamente lo aprendimos en el episodio noveno de la pasada temporada cuando vimos como el noble y probablemente único buen hombre que habitaba en Westeros, Ned Stark, era decapitado y todo se derrumbaba para su familia. Desgraciadamente ya sabemos que en Westeros cuanto más nobles sean los hombres más trágica es la suerte que corren.

Nota del autor
5
Vuestra nota
Review Game of Thrones: Blackwater
5 (99.31%) 29 votes

Categorías: Game of Thrones Reviews Etiquetas: , , , , ,

271 comentarios

  1. […] 2×09 Blackwater: Guerra. Guerra salvaje y cruel. Guerra en Desembarco entre las tropas de Stannis y los Lannister, que salen victoriosos gracias a los recursos de Tyrion… y a la llegada de Tywin a última hora con el apoyo de los Tyrell (Review) […]

  2. Game of Thrones – Quinta temporada

    […] 2×09 Blackwater: Guerra. Guerra salvaje y cruel. Guerra en Desembarco entre las tropas de Stannis y los Lannister, que salen victoriosos gracias a los recursos de Tyrion… y a la llegada de Tywin a última hora con el apoyo de los Tyrell (Review) […]

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »