Review Fringe: The End of All Things

Un poco más tarde de lo habitual, por fin llega esta review, la última antes del parón que viene a continuación y que durará prácticamente un mes. Un mes en el que, estoy segura, tendremos tiempo de sobra para comernos la cabeza con miles de teorías acerca de lo que hemos visto hasta ahora y de lo que está por venir. Pero, por ahora, toca comentar The End of All Things, un episodio que (lo digo desde ya) ha tenido algunas escenas grandiosas y que, en mi opinión, sólo se ha visto empañado por el final. ¿Queréis que lo comentemos más despacio? Pues ya sabéis lo que hay que hacer. Paciencia, porque hay muchas cosas de las que hablar…

El episodio de la semana pasada nos dejó completamente descolocados: lo último que supimos es que Olivia estaba secuestrada junto a Nina Sharp, y confirmamos que, efectivamente, le habían suministrado Cortexiphan. Como era de esperar (no podía ser de otro modo), David Robert Jones se encuentra detrás de todo. Y, por supuesto, Nina Sharp, de la que ya vimos que había dos versiones tratando de aparentar inocencia.

Lo reconozco: tras el final del episodio anterior pensaba que la “Nina falsa” sería la que estaba en Massive Dynamic, y, aunque me planteé la otra opción, la vi muy poco probable. Una vez más, me las dieron con queso. Aunque, al fin y al cabo, esa era la intención, ¿no? Además, hay que decir que las escenas de tortura de Nina Sharp han sido bastante creíbles. Menos mal que Olivia ha estado avispada y ha sabido notar la diferencia… A todo esto, ¿por qué tiene Nina un brazo biónico? Parece mucha casualidad que lo perdiera del mismo modo… ¿le falta realmente un brazo a la otra Nina, o se trataba sólo de una treta para conseguir mayor realismo? Sé que no es un detalle demasiado importante, pero me pica la curiosidad…

Pero vayamos al grano: ¿por qué el secuestro? Es obvio que Jones quería que Olivia activase su habilidad. Pero, ¿con qué fin? Como ella le pregunta, ¿para qué la necesita, si él mismo es capaz de cruzar de universo cuando y donde quiera? El personaje de Jones nos deja los mismos interrogantes que al final de la primera temporada, y su regreso, no me cansaré de decirlo, me parece todo un acierto. De hecho, me encanta todo este ambiente a primera temporada que se respira este año.

Para muestra de todo este “viaje al pasado”  que estamos experimentando, qué mejor ejemplo que la caja de luces que Jones ya nos presentó en Ability. El juego que nos propone, sin embargo, ha cambiado en parte las reglas: si en la primera temporada Olivia debía apagar las luces, ahora tendrá que encenderlas. Sea como fuere, la situación es prácticamente la misma: Olivia se ve forzada a manifestar una habilidad que aún no ha podido desarrollar. Aunque, si bien hace tres años dudábamos de que fuera capaz de hacerlo, ahora todos estábamos seguros de que Olivia lo conseguiría.

Sin embargo, no ha sido tan fácil como cabría esperar: la tortura de Nina Sharp no ha sido suficiente para “activar” a una Olivia embargada por unos recuerdos que no son los suyos y que, por lo tanto, no sitúan a “Tita Nina” en el lugar afectivo en el que deberían. Una vez más, sólo hay una persona capaz de hacer que la agente dispare su habilidad: Peter Bishop. Pero a todo esto ya volveremos más adelante. Ahora toca ver qué ha estado haciendo el resto de la División Fringe durante este tiempo.

Esta semana hemos visto a Peter y a Lincoln trabajando juntos por lo que parece ser su único interés común: la seguridad de Olivia. Sin embargo, la situación ha sido algo tensa. Y es que tal y como ya hizo Walter en el episodio anterior, Lincoln también le ha reprochado a Peter el estar robándole su identidad. En mi opinión, esta idea será uno de los motivos de la decisión que tomará Peter al final del episodio.

La búsqueda en el apartamento de Olivia sirve para confirmar el hecho de que estaba siendo espiada. La cámara encontrada, aunque poco útil a efectos prácticos, sí que ha sido esencial a la hora de introducir un concepto que puede ser clave para entender lo que está ocurriendo en esta temporada: me refiero, cómo no, a la idea del palimpsesto. Como bien ha explicado Walter, un palimpsesto es un manuscrito reutilizado en el que aún se pueden apreciar las marcas de usos anteriores; aquello que, por más que se intente borrar, sigue saliendo a la luz. En otras palabras, Peter, el elemento “sobrante” de esta realidad que sale a la luz a pesar de los intentos de los observers por eliminarlo. Según esta idea, confirmaríamos que nos encontramos en el universo original, en el que se ha hecho borrón y cuenta nueva, pero en el que Peter ha aparecido, al igual que lo harían las marcas de un palimpsesto.

Vayamos ahora a la escena más reveladora y asombrosa del episodio, porque merece la pena comentarla despacio. En plena investigación en el laboratorio, aparece September de manera repentina, tal y como le vimos en Back to Where You’ve Never Been, con un disparo en el pecho y agonizante. Es entonces cuando Broyles confiesa que Olivia ya le vio algún tiempo atrás y, detalle importante, repite su advertencia: en todos los futuros posibles, Olivia tiene que morir. Es importante porque es la primera vez que Peter oye estas palabras. Y, aunque aún no ha tenido tiempo para reflexionarlo, estoy segura de que lo hará más adelante.

El caso es que September, aun aferrándose a su último aliento, parece ser el único capaz de proporcionar las respuestas que necesitamos. Así que Peter decide entrar en su conciencia para intentar comprender lo que ocurre (¿alguien más pensó que veríamos de nuevo al tanque en acción?).

El viaje a la mente del observer será, me atrevo a decir, una de las escenas más memorables de la serie. Llegados a un punto en el que ya me había hecho a la idea de que jamás llegaríamos a conocer la naturaleza de estos seres, recibimos una explicación clara y directa, sin juegos de manos ni acciones sobrenaturales. Los observers son humanos, tan humanos como cualquiera, aunque venidos del futuro (de “uno de los posibles futuros”). Un futuro en el que unos cuantos científicos obtienen el privilegio de viajar en el tiempo y observar (nunca modificar) lo que deseen. Los nombres que reciben, pues, son nombres en clave, y sus rasgos físicos parecen ser simplemente el resultado de la evolución.

Me detengo aquí un instante para mencionar la similitud entre estos personajes y los Eternos creados por Isaac Asimov en El fin de la eternidad. Leí esta novela por recomendación de algunos lectores del blog a partir de este post, en el que discutíamos acerca de los observadores, y os animo a que hagáis lo mismo. La visión del tiempo y la función de los observers son muy similares a las ofrecidas aquí. Estoy segura de que os proporcionará muchas ideas interesantes…

Volviendo a donde estábamos, Peter ha tenido el privilegio de convertirse en observer por un momento (aunque no literalmente) y ser testigo de algunos momentos relevantes del pasado. Aunque daría lo que fuera por poder contemplar el Big Bang como lo ha hecho él, hay otros momentos que son más relevantes para la trama de la serie. Una vez más, hemos vuelto al instante en el que comenzó todo, el error de September que desencadenó la situación actual. Hemos vuelto a ver a un joven Walternate que, distraído por la presencia del observer, es incapaz de darse cuenta de que ha encontrado la cura para su hijo. Tras eso, ya sabemos de sobra lo que ocurre. Sin embargo, hay un detalle relevante: September vuelva a remarcar la importancia de Peter. Afirma que quería ser testigo de ese momento porque el chico era importante. Pero, ¿en qué consiste realmente esa importancia? Quiero decir, ¿seguiría siendo Peter importante si Walternate hubiera conseguido curarle y Walter nunca hubiera cruzado al otro universo? ¿Hay algo más de Peter que aún no sepamos?

El otro momento clave que Peter tiene la oportunidad de contemplar es el nacimiento de su hijo. Como ya habíamos comentado, Henry es una de las grandes diferencias entre las dos líneas temporales, y está claro que tendrá que tener un papel más importante en el futuro. De hecho, a la luz de la teoría del palimpsesto, ¿es posible que Henry, al igual que su padre, regrese en forma de reducto de la línea temporal anterior? Quizás ya sea enredarlo todo demasiado…

Eso sí, hay que tener en cuenta que el motivo por el que Henry existe (tal y como planeó Walternate) es para poder activar la máquina. Máquina que, no lo olvidemos, causó el reseteo del final de la temporada pasada y, por tanto, la situación actual. ¿No están diciendo que Henry es la clave para volver a la línea original? Es posible…

Poco más es lo que puede contarnos September antes de ser descubierto por sus compañeros. No sé si esta ha sido la última aparición de nuestro observador favorito o si le veremos más adelante (aún no sabemos quién le ha disparado). Pero me encantaría volver a verle.

Un pequeño inciso más, esta vez para hablar de una curiosidad. Seguramente os habréis fijado en que en el monitor que comparaba las frecuencias de Peter y September aparecían dos nombres. Uno, el de Peter. El otro, “Mr. X”. Casualmente, el nombre que se le da al “futuro asesino” de Olivia tras lo que vimos en Lysergic Acid Diethylamide. Me refiero a esta escena, el famoso “momento tostada”. ¿Simple casualidad, o un guiño más a la inminente muerte de la agente? Lo dejo a vuestra elección.

En cualquier caso, justo antes de desvanecerse, September le deja a Peter un mensaje muy claro: “Go home” (“Ve a casa”). O, al menos, parece que es un mensaje claro. Porque luego veremos que las interpretaciones pueden ser muy diversas…

En su interpretación más literal, Peter se dirige hacia su casa, donde es apresado y llevado junto a la pobre Olivia, que, por fin, consigue encender las lucecitas del juego de Jones. Gracias a la recién activada capacidad de Olivia ambos consiguen escapar. Y es entonces cuando encontramos otro gran guiño a la primera temporada: ¿acaso alguien no pensó que Olivia dispararía al panel de mandos cuando Jones estaba cruzando, partiéndole por la mitad? Habría sido un grandísimo momento, aunque nos habría privado de un villano genial. Y a este hombre aún le queda mucho juego que dar…

Como decía al principio, el final de The End of All Things es lo único que ha ensombrecido un poco al episodio. Una vez más, Peter se da cuenta de que no está donde debe, y reinterpreta las palabras de September, asumiendo que el “hogar” al que se refería es su línea temporal original. Sí, vale. Llegados a este punto, ya no sé ni qué pensar. ¿Estamos donde debemos? ¿Tiene Peter que ir a otro lado? No soy capaz de afirmar ni una cosa ni la otra. No sé si Peter está en lo correcto ahora o si lo estaba la semana pasada. Pero, por favor, espero que lo aclaren de una vez, porque tanto cambio de dirección me va a volver loca. Visto lo visto en este episodio, parece ser que Peter va a regresar, de algún modo, a la línea de las temporadas anteriores. Cómo lo hará es algo de lo que no tengo la más remota idea. Pero tengo una cosa clara: estaré aquí para presenciarlo.

Para cerrar, queda mencionar que la palabra formada por los glyphs esta semana era “Unite”. ¿Unir el qué? ¿Universos? ¿Líneas temporales? Si algo tiene de positivo el parón es que al menos nos ayudará a aclararnos algo las ideas. O eso espero… En cualquier caso, yo ya me despido por aquí. Siento haberme alargado algo más de lo debido, y me disculpo una vez más por el retraso en la review. Por supuesto, continuamos hablando del episodio en los comentarios. Que superen ya la centena es muy buena señal…

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