Review Fringe: Stowaway

Review Fringe: Stowaway

Estimados amigos: abrimos este post con malas noticias. Y es que, como muchos ya sabéis, las audiencias de Fringe nos han dado un disgusto esta semana: hemos caído al 1.3 de share, lo que implica un descenso del 13% con respecto a las cifras de la semana pasada. Estos datos, sumados al hecho de que las novedades con respecto a la posibilidad de renovación se retrasan demasiado (recordemos que, el año pasado, por estas fechas, ya sabíamos que tendríamos nueva temporada) nos tienen a todos con el alma en vilo. De modo que sigamos esperando el milagro. Mientras tanto, al menos, podemos seguir comentando la serie, ¿no? ¡Vamos con Stowaway!

No sé si os habrá ocurrido igual, pero a mí este episodio me ha provocado, en algunos aspectos, sentimientos enfrentados. Me ha gustado, la verdad, y mentiría si dijera lo contrario. Pero una parte de mí no puede evitar sentir que se ha desaprovechado un poco la peculiar situación en la que nos encontramos ahora mismo (la “situación Bellivia”, para que nos entendamos). Veamos todo esto un poco más despacio:

Comencemos con el caso autoconclusivo. Personalmente, me ha gustado mucho la nueva perspectiva que le han dado al tema de la inmortalidad. La capacidad de poder evitar a la muerte, algo que a primera vista podría parecer muy atractivo, se vuelve una tortura para quien la alcanza. No es la primera vez que se trata este tema en la ficción, y a menudo el resultado es el mismo: a fuerza de vivir cientos de años, el ser inmortal termina deseando la muerte, cansado de ver llegar y marcharse a todas las personas a las que consigue amar, viviendo una especie de bucle infinito que termina siendo un castigo más que una bendición.

Pero, ¿qué ocurriría si, además, la persona que es inmortal no encuentra, desde el primer momento, motivos para vivir? Es el caso de Dana Gray, la protagonista del caso de esta semana, que, según parece, tras una descarga eléctrica producida por un rayo, adquiere la inmortalidad. Esta capacidad le permite sobrevivir a un tiroteo en el que el resto de su familia fallece, lo que origina su deseo de acabar con su vida. Por cierto, una curiosidad: ¿sabíais que el nombre de Dana Sue Gray pertenece a una conocida asesina en serie americana? Aquí ni los nombres son elegidos al azar.

Dana GrayDana Gray

En fin, prosigamos. Dana decide aferrarse a personas que están a punto de suicidarse, con el único fin de morir junto a ellas convirtiéndose, en palabras de Peter, en un “Stowaway to Heaven”(polizón al cielo). Una de las cosas que más me ha llamado la atención de su actitud es que, al contrario de lo que cabría esperar, Dana Gray nunca incita a los suicidas a acabar con su vida. Es más, en su labor de asistencia telefónica consigue salvar la vida a un inusual número de personas. Sólo cuando el suicida está completamente decidido a morir, les acompaña.

Sin embargo, su actitud cambiar tras conocer a Ryan, un perturbado que no sólo se conforma con suicidarse, sino que, además, coloca una bomba en un tren con la intención de acabar con la vida de decenas de personas. Aunque la primera reacción de Dana es la de avisar para detener la catástrofe, acaba dirigiéndose hacia el tren, con el convencimiento de que, cuantas más personas mueran a su alrededor, mayor será la posibilidad de acompañarles. Me han gustado mucho las escenas en el tren, en las que la mujer se debate entre su deseo de alcanzar la muerte y los remordimientos que siente al estar a punto de convertirse en la responsable de la muerte de todos los pasajeros.

Por suerte, en el último momento, gracias a la intervención de Peter, salva la vida de todas esas personas, acabando con la suya propia. Un “final feliz” al más puro estilo Fringe. No puedo dejar de reparar en un curioso detalle: el tema de la bomba y el tren me recuerda inevitablemente al piloto de Caprica, en el que la misma actriz estaba envuelta en una situación similar. Esta vez, sin embargo, ha encontrado la redención al poder salvar a los viajeros, cosa que en la otra serie no pudo hacer con su hija. Aunque en el fondo no guarda mucha relación, no he podido evitar fijarme.

AzraelAzrael

El tema que trata el caso era especialmente delicado, al tocar aspectos que, como el alma o el cielo, suelen estar fuertemente ligados a determinadas creencias religiosas, lo que con frecuencia levanta ampollas en mucha gente. Sin embargo, personalmente, la analogía con Azrael, me ha parecido sublime. Si la semana pasada dibujábamos el paralelismo con el mito de Ícaro, esta semana no podemos dejar de destacar las similitudes con Azrael, el arcángel negro o ángel de la muerte.

Como nos contaba la religiosa a la que Dana Gray ha consultado en el episodio, Azrael fue capaz de ascender a los cielos al ser acompañado por una multitud de almas puras. Este detalle es el que convence a Dana para no detener la bomba del tren. Sin embargo, el paralelismo con Azrael con acaba ahí: según se cuenta, el arcángel negro será el encargado de guiar a todas las almas hacia la muerte. Sólo después de conducirlas a todas podrá morir. Ahí es donde se encuentra la similitud más evidente con el caso de nuestra protagonista. Una vez más, Fringe utiliza y transforma el tema mitológico de manera magistral. Como última curiosidad, decir que uno de los múltiples nombres que recibe Azrael es el de Abaddon. Ya sabéis a lo que me refiero…

Esta semana la división Fringe ha contado con la compañía de alguien muy especial: Lincoln Lee, al que ya conocíamos en su versión alternativa, aunque más recatado y con más pinta de intelectual. Lee se ha visto envuelto en el caso debido a que ya llevaba un tiempo siguiéndole la pista a la misteriosa Dana Gray. Ha sido curioso contar con este incrédulo personaje, y espero que volvamos a verle en el futuro. Personaje que, por cierto, creo que a más de uno nos ha hecho dudar. ¿O es que nadie más ha pensado que este Lee podría ser un infiltrado de Over There? Sin embargo, no he visto nada que lo indicara (y mucho menos que lo confirmara), por lo que, por ahora, seguiré creyendo que realmente hemos conocido a la versión de nuestro universo.

¡Nuestro Lee!¡Nuestro Lee!

Centrándonos, por fin, en nuestros protagonistas, vemos que la situación apenas ha variado con respecto al episodio anterior. William Bell sigue ocupando el cuerpo de Olivia, aunque es un alivio saber que ella sigue ahí. Ahora sólo espero que nos la devuelvan pronto.

Como ya comentamos en la review de Os (ejem, ejem…) la clave para comprender el regreso de Bell está en la misteriosa escena que vimos en Momentum Deferred, concretamente en el momento en el que William le ¿ofrece? a Olivia una taza de té (pinchad en el enlace para volver a ver la escena).

Con respecto a la “posesión” de Olivia, tenemos actitudes muy enfrentadas. Por un lado, Broyles y Peter están totalmente en contra, mientras que Walter está encantado de tener de vuelta a su amigo. Sin embargo, es Astrid la que se lleva la peor parte (dejando a la propia Olivia al margen, por supuesto): y es que no debe ser fácil que un hombre mayor con aspecto de mujer joven te tire los tejos. Con respecto a todo esto, sé que no soy la única que se ha planteado la misma pregunta: ¿qué pasa con Nina Sharp? Hace nada vimos que entre ella y Bell había existido una relación muy especial. ¿Es que nadie la ha avisado de que William ha vuelto? ¿Ni siquiera Bell ha preguntado por ella? En fin, lo que quiero decir es… ¿por qué demonios Nina no ha aparecido en todo el episodio, con lo importante que podría ser en esta trama? La he echado de menos, qué le vamos a hacer…

Pobre Astrid…Pobre Astrid…

Al inicio de la review comentaba que el episodio me había producido sentimientos enfrentados. Y se debe precisamente a todo este tema. A ver, por un lado, Bellivia nos ha dado momentos muy grandes: su relación con Walter es genial, y las escenas con Astrid (véase el momento en el que ella se abrocha la hasta arriba el cuello de la camisa) han sido divertidísimas. Pero, por otro, me chirría un poco esta posesión, principalmente (y sé que puede parecer una tontería) por la voz de Anna Torv. Con esto no pretendo insinuar que no me guste su labor como actriz; siempre he pensado, y seguiré haciéndolo, que es una gran actriz, y lo demuestra cada vez más conforme avanza la serie. Interpreta bien el papel de Bell (sólo hay que ver el gran contraste durante los instantes finales de Stowaway), pero esa voz… lo siento, me puede. Cuando habla estoy pensando más en el tono de voz que en lo que dice, y eso no me gusta nada. Aunque, quizás, sea problema mío: me ocurre igual cuando escucho el doblaje de algo que suelo ver en versión original, con lo que no pretendo culpar por completo al que haya tenido la idea de hacer que Anna Torv desvirtúe la voz. En el resto de aspectos (actitud, gestos, etc) no tengo nada que reprochar.

De modo que sí, estoy en el bando de los que desean que Bell salga del cuerpo de Olivia cuanto antes. En un principio daba la impresión de que la mayor dificultad consistiría en encontrar un cuerpo adecuado en el que alojar al científico. Aunque reconozco que yo también pensé en Gene incluso antes de que lo insinuaran (lo sé, a veces yo misma me sorprendo…), me alegro de que hayan dejado esa idea de lado. Dana Gray, la protagonista del caso, también parece ser una buena candidata. Al menos sabemos que su cuerpo es más que resistente. En cualquier caso, esperemos que Olivia regrese pronto.

Pero, sin duda, lo que menos me ha encajado de todo el episodio es lo “desaprovechado” que ha estado el personaje de William Bell. A ver, Walter lleva mucho tiempo esperando su regreso para hacerle mil preguntas, y ahora que está aquí, en lugar de eso, se dedican a trabajar en un caso que, como hemos visto, Peter podría haber manejado perfectamente por sí solo (¡hasta podían haberme llamado a mí para el problema de matemáticas de los trenes, y eso que soy de letras!). Yo, desde luego, de ser Walter, habría centrado mi atención en otros aspectos, y más aún sabiendo que Bell sólo estará durante unas 48 horas en el cuerpo de Olivia, sin saber con seguridad en qué resultará su transvase a otro cuerpo.

Qué peligro…Qué peligro…

Aún así, como decía,el episodio me ha gustado, sin duda. Otra cosa que me ha llamado la atención es la predisposición de Bell a creer en el destino. Resulta curioso teniendo en cuenta su papel como científico. Sin embargo, la experiencia en esta serie nos ha enseñado que jamás hay que dar nada por descontado. El tema del destino (o “sincronicidad”, como prefiramos llamarlo) se ha visto claramente en la resolución del caso de Dana Gray, y su relación con el propio Peter es clara. Con respecto a este tema, me gustaría destacar la frase que pronuncia Bellivia: “Sometimes when one walks away from his fate, its leads one directly to fate’s doorstep.” (A veces, tratar de escapar de tu propio destino… te lleva directamente al umbral del mismo.) Esta afirmación aparecía oculta en una promo que ya comentamos hace unas semanas, y parece resumir los derroteros de la recta final de la temporada.

Quedan por comentar, por supuesto, los últimos minutos del episodio. No sé a los demás, pero a mí me han dejado bastante confusa. Por un lado, al oír que Bell le ofrecía a Peter una taza de té, lo primero que he pensado es que había decidido pasarse a su cuerpo, y he comenzado a imaginarme a Joshua Jackson hablando con voz ronca… Bromas aparte, el momento de “lucidez” de Olivia ha sido de lo más inquietante, a la vez que genial. Digo lo de genial porque, a pesar de su brevedad, Anna Torv ha sido capaz de transmitir en cada instante lo que ocurría. Y con lo de inquietante, claro está, me refiero a las últimas palabras de Bell: “Creo que me equivoqué. Esto puede ser algo más complicado de lo que pensé en un primer momento.

A ver, recapitulemos: de fondo se oyen las campanas de una iglesia, y, aparentemente, eso es lo que hace que Olivia regrese. Ya vimos en el mencionado Momentum Deferred que ese era precisamente el mecanismo que Bell utilizaba para “activar y desactivar” a Olivia. Pero hasta ahora sólo había ocurrido con la campana del propio Bell. ¿Hemos de suponer que ocurre con todas, o ha dado la casualidad de que, precisamente esta ha sonado a la misma frecuencia? Por otra parte, vemos que Olivia no se encuentra, como dijo Bell, en una especie de sueño, sino que está luchando por salir a flote, o al menos eso me ha parecido entender. Pero, sobre, todo, ¿qué quiere decir que “esto puede ser algo más complicado”? ¿Acaso va a ser difícil hacer que Olivia regrese? ¿O la dificultad va a radicar en mover a Bell a otro cuerpo? Personalmente, la primera opción me preocupa bastante más que la segunda. ¿Alguien con más luces que yo puede aclarar este asunto?

Quizás la respuesta se encuentre en el código que formaban los Glyphs esta semana: ERODE, esto es, corroer o erosionar. Quizás la “posesión” está dañando a Olivia más de lo que pensábamos, y el daño pueda ser irreparable si no se pone solución cuanto antes. En cualquier caso, sólo nos queda continuar viendo la serie para confirmar o denegar cualquier teoría. Vamos a echarle ahora un vistazo al vídeo del Typewritten Message de esta semana:

¡Oahu, la isla de Hawaii, está sumergida! Parece ser que lleva así desde 1978. Sin duda, Lost debió ser muy diferente Over There. A qué se debe el problema de la presión del aire es algo que escapa a mi imaginación. Yo me quedo en los detalles superficiales: Oahu…

El Gazapo

Terminamos esta review de una forma un tanto atípica: abrimos sub-sección (quizás sólo para un episodio) para llamar la atención sobre un gazapo encontrado en el episodio (o, más bien, en el previously). Es cortesía de cetageceta, por lo que os dejo directamente con sus palabras:

“Y por último, y para que todo el mundo vea que aunque defienda la serie en mis posts, tambien reconozco sus fallos cuando los tiene, aquí va un gazapo del previously (vamos, que es de algún capitulo anterior) y que he denominado como el “gazapo del becario vago”:

¡Gazapo!¡Gazapo!

Como la resolución es horrible y casi no se verá ni quiero que os dejéis los ojos, os recomiendo que os pongáis el capitulo (es el primer fotograma que sale en el primer segundo) y paréis el reproductor, y comprobaréis cómo en el artículo de la muerte de Bell se repiten una y otra y otra vez los mismos párrafos, en concreto van de 4 en 4… en la captura he señalado con una flecha el primero de los 4 que da inicio al bloque repetido, hasta un total de 4 veces, vamos, que al que le tocó hacer ese día el artículo estaba vago, vago…”

¡Rubén, mil gracias por el aviso! ¡Qué atención al detalle, por favor! Y, por supuesto, si alguien más es capaz de ver algún detalle de este estilo y quiere que se comente por aquí, sólo tiene que decirlo. Cerramos por fin la review de Stowaway. Muchos ya habéis comentado vuestras impresiones sobre el episodio, pero siempre podemos seguir haciéndolo, ¿no? ¿Opiniones nuevas? Y, sobre todo, ¿alguien tiene una explicación convincente sobre el final?

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