Review Fringe: Northwest Passage

Northwest Passage

¿Alguna vez os habéis obsesionado con algo tanto que habéis terminado viéndolo en todos los aspectos de vuestra vida? Algo así es lo que le ha ocurrido a Peter en este episodio, donde nos han engañado a todos de principio a fin. Una semana más, Fringe rompe con la línea habitual y nos ofrece otro gran episodio. De acuerdo, no es “Peter” o “White Tulip“. Pero a mí me ha encantado. ¿Lo comentamos?

Desde que Fringe regresó del parón en Abril, Peter ha sido el centro de las tramas en todos los episodios, aunque paradójicamente, este es el tramo de la serie en el que menos lo hemos visto. Esta semana, por fin, hemos podido centrarnos en él. Y es que a todos nos interesaba saber cómo está llevando el tema de su reciente descubrimiento, y qué es lo que piensa de verdad.

La última vez que supimos del Peter adulto, se había escapado del hospital después de comprender, por fin, su gran secreto. Hoy hemos visto que el muchacho, recuperando ese carácter inquieto que vimos al inicio de la serie, decide simplemente conducir sin rumbo fijo, quizás en busca de respuestas.

No me gustaría parecer muy cruel, pero reconozco que estaba deseando que la víctima fuera la camarera. Modo prensa rosa ‘On’: ¡Con Peter sólo tontea Olivia! ¿Qué va a ser esto? Modo prensa rosa ‘Off’. El caso es que, al igual que Bishop, todos hemos atado los mismos cabos: una mujer joven a la que le han extraído una parte del cerebro aparece muerta. Y para más INRI, vemos a Newton en una actitud muy Observer (muy cerca de donde estaba el calvito, por cierto). Claro, con todo esto Peter concluye que el suceso está relacionado con la trama de los “multiversos” (sí, hoy me siento creativa…). De este modo pasa de ser el principal sospechoso a una pieza clave de la investigación.

Sheriff MathisSheriff Mathis

Cosas a destacar del caso de hoy: me ha encantado la Sheriff Mathis. No sé si a vosotros os habrá ocurrido lo mismo, pero en seguida se ha ganado mi simpatía. Era una mujer fuerte, una buena trabajadora y, encima, abierta de mente, algo que no suele encontrarse en zonas rurales como las que han sido retratadas esta semana. Por cierto, no sé si habéis detectado el guiño a X-Files, pero a mí me ha parecido curioso: cuando Bill Ferguson, su compañero, le dice a Mathis eso de “I think that you want to believe” (“Creo que quieres creer“), está haciendo referencia al mítico póster que presidía el despacho de Fox Mulder.

El caso es que la pobre Sheriff ha tenido que hacer un tremendo acto de fe para creer todo lo que Peter le ha contado. Y es que Bishop, quizás siendo un poco paranoico, ha expuesto todo su conocimiento acerca de la trama central. Así que Mathis no sólo ha tenido que escuchar hablar de trozos de cerebro que actúan como cajas negras, sino que también ha arriesgado su vida tratando de convencer a Peter de que no era un cambiaformas, y encima ha consentido ser utilizada como conejillo de indias en el laboratorio justo después de que Peter le diera un susto tremendo disparando una pistola a sus espaldas. Vamos, que lo de esta señora ha sido paciencia y lo demás tontería.

El último detalle interesante que nos ha regalado la Sheriff ha sido el del lema inscrito en su bolígrafo: “Encuentra la grieta“. Muy apropiado para el propio Peter, cuya grieta personal no es otra que la puerta abierta hacia el otro universo. Y es que en este episodio hemos visto que el joven se siente completamente perdido después de la revelación de la semana pasada. A lo largo del capítulo menciona, al menos, dos veces (una a la camarera y otra a Mathis) que no sabe quién es en realidad ni de dónde viene. No es de extrañar que en este momento se plantee todo tipo de dudas. Es lo más lógico después de darse cuenta de que toda la vida que había creído tener se asentaba en una gran mentira creada por la persona en la que más confiaba. Esperemos que Peter tenga suerte en su búsqueda de respuestas internas (y, ya que estamos, que decida regresar con nuestro Walter…).

Find the crackFind the crack

Con respecto a la resolución del caso, ha sido realmente sorprendente: después de llevar todo el episodio pensando que el responsable de las muertes era Newton, hemos descubierto que no tenía nada que ver con eso. En realidad, ha sido un hombre del pueblo el que ha matado a las mujeres para poder mantenerlas cerca de sí. En definitiva, un loco cuyo caso, por desgracia, no resulta tan extraño en la vida real.

Aunque, al parecer, esta ha sido la única explicación que debíamos esperar en relación con las víctimas de esta semana, aún hay algo que me intriga: ¿qué ocurría con las llamadas telefónicas que recibía Peter? A lo largo del episodio nos convencen de que tienen relación con los fragmentos de cerebro extraídos a las víctimas. Pero si en realidad el asesino y Newton no tenían nada que ver, ¿cómo era posible que localizaran a Peter con tanta facilidad cada vez que cambiaba de habitación? ¿Simple observación? Puede ser…

Llegamos, por fin, al momentazo final. Tal y como ya adivinamos la mayoría al ver The Man From the Other Side, el misterioso “Mr. Secretary” no es otro que Walternate (o Walterno, en su versión castellanizada). Precisamente esta es una de las mejores virtudes de Fringe: no alargan la resolución de los misterios de forma indefinida, sino que ofrecen respuestas convincentes y en el momento preciso. Aunque es cierto que lo que hemos visto de Walternate ha sido muy, muy breve, me ha parecido un hombre mucho más frío que nuestro Walter, ¿no creéis? Estoy segura de que, después de una búsqueda de tantos años Walter se habría emocionado mucho más al reencontrarse con su hijo de lo que lo ha hecho Walternate. Espero que la próxima semana tengamos la oportunidad de ahondar mucho más en ese personaje.

Hello, sonHello, son

La parte protagonizada por Walter, después de haber dedicado un episodio completo (Brown Betty) a explorar sus sentimientos, me ha parecido menos necesaria. Es cierto, sin embargo, que hemos podido ver cómo está de una forma más realista, sin drogas de por medio. En la escena del supermercado John Noble ha vuelto a dejarnos con la boca abierta. Y, además, hemos podido apreciar algunos matices nuevos de la “desaparición” de Peter. Por un lado, no podemos olvidar que Peter era el único que podía sacar a Walter de la institución mental en la que estaba ingresado. Ahora que Peter no está, teóricamente Walter debería regresar si no es capaz de valerse por sí mismo. Y el estado en el que estaba su vivienda no dice mucho a su favor.

Por otra parte, también hemos visto que, en el fondo, Walter tiene miedo de reencontrarse con su hijo. Teme que no pueda perdonarlo jamás. De cualquier modo, y si las cosas no se tuercen demasiado, parece ser que el reencuentro se producirá en breve, porque al final del episodio hemos dejado a Walter haciendo las maletas para ir a ver a su hijo. ¿Estará aún allí Peter cuando lleguen? ¿Habrá regresado con su verdadero padre a la realidad de la que procede? ¿Veremos un enfrentamiento cara a cara entre los dos Walters? ¡No puedo esperar a verlo!

¿Veremos un Walter vs. Walter?¿Veremos un Walter vs. Walter?

En resumen, otro gran episodio para una serie que está protagonizando una temporada meteórica. Me ha gustado tener la oportunidad de ver a Peter como “cabecilla” de la investigación, y no como ayudante de Olivia o “traductor” de las ideas de Walter. Northwest Passage ha sido, en realidad, un capítulo tranquilo; la tempestad antes de la calma. Y es que, por mucho que queramos evitar pensar en ello, sólo nos queda la finale. Que sí, que será doble y estará repartida en dos semanas. Pero aún así no queremos que acabe. Eso sí, ¡qué ganas de ver lo que nos tienen preparado!

Bueno, creo que yo ya he hablado demasiado sobre el episodio. Es vuestro turno ahora: ¿qué os ha parecido Northwest Passage?


Categorías: Series
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