Review Fringe: Jacksonville

Olivia

Kids, no todo en esta vida es Lost. Y eso (aún no me creo que vaya a decirlo) es algo maravilloso. Por un lado, es señal de que la vida no acabará este año cuando termine la sexta temporada. Por otra parte, significa que existen otras series geniales que nos pueden regalar episodios muy, muy brillantes. Y Jacksonville es un claro ejemplo de ello. ¿Me acompañáis a comentarlo? Sois bienvenidos.

Sinceramente, creo que hacía mucho que no disfrutaba tanto de un episodio de Fringe. Y es que ha tenido todos los elementos necesarios para ofrecer un resultado memorable: otra genial ración de Walter Bishop, una Olivia grande como pocas veces, mitología, interacción Peter-Olivia, Cortexiphan… vaya, ¡de todo! Y, como dice mi abuela con la cazuela de por medio: echando mucho crudo sale mucho cocido. Pero basta de analogías culinarias, y vayamos a la review, que es lo nuestro:

El inicio ha sido grande, como casi siempre. Unos “microterremotos” llevan asustando unos días a los habitantes de Manhattan. Una noche, sin embargo, se produce un temblor algo más fuerte de lo normal. El siguiente paso es ver al abogado que acabamos de conocer convertido en el hombre-araña. Y no me estoy refiriendo precisamente al maillot rojo y azul, sino al par de brazos y de piernas que le sobran.

Dude…Dude…

Seguramente todos habremos pensado lo mismo: de alguna manera, los dos universos han colisionado. Walter, genial como siempre, ha sido, sin embargo, el primero en darse cuenta de que el sujeto al que estábamos contemplando no era el arquitecto que vimos al principio, sino su equivalente en la realidad alternativa. Detallazo: le pregunta que qué edificios se vieron afectados por el 11-S. ¿La respuesta? El Pentágono, la Casablanca y… ¡y ya está! Cualquier ser humano (de esta realidad) habría pensado automáticamente en las Torres Gemelas, ¿o no? Pero en nuestro universo paralelo esas torres aún siguen en su sitio, como ya pudimos comprobar en la finale de la temporada pasada. Sí, se criticó mucho a Fringe en su momento por usar un elemento que podría herir la sensibilidad de más de uno, pero no me negaréis que no ha sido efectivo una vez más en este episodio. Una última curiosidad, ¿utilizaría también Obama 2.0 su famoso “Yes, we can” para vencer en las elecciones?

El responsable del desastre parece haber sido nuestro amigo Newton-casi-decapitado, al que hemos visto hoy sólo en una foto, pero del que luego no se ha vuelto a oír hablar en todo el episodio. Sin embargo hemos aprendido algo nuevo sobre los universos paralelos, y es que deben mantenerse equilibrados: lo que salga de uno tiene que compensarse con parte del otro. Y como tenemos dos oficinas de arquitectos en una (sí, más o menos como las muñecas rusas), necesitamos sacar un edificio similar de esta realidad. Para averiguar cuál será el elegido nos trasladamos a Jacksonville, y con ello al meollo del episodio.

JacksonvilleJacksonville

No sé si es que yo estaba especialmente sensible o qué, pero las escenas de la guardería me han causado un gran impacto. El contraste entre la dejadez y el abandono que se respiraban y la alegría que, en teoría, corresponderían con el edificio me ha parecido genial. Los movimientos de la cámara, la música… todo ha contribuido a crear ese ambiente tan especial.

John Noble ha vuelto a estar de sobresaliente una vez más. Es muy difícil para Walter volver la vista hacia su pasado y enfrentarse a todo lo que hizo (incluida la parte que aún no recuerda). El arrepentimiento que se dibuja en su cara duele de verdad. Sin embargo, si alguien ha brillado con luz propia ha sido Olivia (vale, Peter también, pero en otro sentido…). El Cortexiphan le obliga a enfrentarse a su “yo” pasado (una niñita encantadora, por cierto). La experiencia es, si cabe, aún más horrible de lo que se podría esperar. Y el despertar de Olivia lo pone de manifiesto: está realmente enfadada con Walter por el daño que le hizo a los niños en el pasado, y no le falta razón.

El “chute” de Cortexiphan no funciona debido a un motivo: Olivia ya no tiene miedo de nada. Es cierto que Dunham es una de las mujeres más frías que alguien podría imaginar, pero nunca había pensado que eso podía ser por su falta de temor. Y, menos aún, que Walter y Bell tuvieran algo que ver en el carácter de la agente.

Hija mía, si esto no te da miedo…Hija mía, si esto no te da miedo…

Precisamente ese carácter la convierte en infalible en su trabajo. Al menos hasta ahora. El miedo a fracasar en su misión le permite, sin embargo, recuperar su habilidad para distinguir lo que no pertenece a este mundo. Sí, yo también pienso que ha sido un poco inoportuno que tenga que darse cuenta justo cuando iba a besar a Peter, pero ¿quién soy yo para quejarme?

Caso resuelto, bla, bla, bla. Vayamos al momentazo: Olivia y Peter han quedado para tomar algo. Walter está más contento que unas castañuelas, pero nosotros aún tenemos la mosca detrás de la oreja. Y es que si Olivia es capaz de distinguir entre ambos universos, será cuestión de instantes que haga lo propio con Peter. El momento no se hace esperar. No sabría decir qué me ha dejado más en estado de shock, si la cara que se le ha quedado a Dunham o la frase de ese Walter suplicante: “Por favor, no se lo digas.” Muy, muy grande Fringe.

Some things just don’t belongSome things just don’t belong

Y como, por desgracia, nos queda mucho tiempo hasta el próximo episodio, me tomo la licencia de alargar esta entrada un poco más para dar paso a mi parte favorita: la especulación. ¿Qué podemos esperar de la trama principal en los próximos episodios?

Con respecto al tema de los universos paralelos, supongo que Newton seguirá haciendo de las suyas para tratar de abrir un portal entre ambos. Ya hemos visto un adelanto de las terribles consecuencias que esto puede acarrear. Pero, como decía Frank Sinatra, lo mejor está aún por llegar.

En lo tocante al tema de Peter, no sabemos cómo habrá reaccionado Olivia. ¿Hará caso a Walter y ocultará lo que sabe? ¿Le contará a Peter la verdad? Si lo hace, me temo que la reacción hacia su padre no será de lo más agradable. Pero si no lo hace su decepción final puede ser aún mayor. Hay que tener en cuenta que ya conocen la verdad sobre él Walter y Olivia, y si Astrid no sabe algo, por lo menos lo intuye. Si yo me enterara de que las personas que más me importan me están ocultando algo tan importante me sentiría, cuanto menos, enormemente defraudada. De cualquier modo, esto seguramente afectará a su relación con Olivia. Y es que no creo que ella le mire de la misma manera sabiendo que proviene de otra realidad. Pero bueno, como ya he dicho, esto es sólo cosa mía…

Para terminar os dejo una teoría que bien puede ser una tontería muy grande o todo un descubrimiento: no sé si recordáis que en este episodio Walter ha hablado de una contraseña que utiliza siempre, aunque sin poder recordar su significado. Pues bien, los números han sido 05/20/10, lo que en nuestro calendario se podría traducir como 20 de Mayo de 2010, una fecha que, casualmente, cae en jueves. Sí, exacto, día de emisión de Fringe. ¿Ocurrirá algo especial ese día? ¿Será posible que las fechas reales coincidan mejor en Fringe que en FlashForward? ¿Es esta casualidad sólo el resultado de demasiadas horas de aburrimiento? Aún nos queda mucho para averiguarlo…

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