Review Fringe: Firefly

Review Fringe: Firefly

Fringe ha regresado (¡por fin!) después de un parón que ya se nos hacía interminable. Cada uno lo ha aprovechado a su manera: están los que han explotado su vena más artística, los que prácticamente han organizado una llamada a las armas, y también los que nos hemos puesto algo pesaditos en twitter (lo reconozco…#Fringe). Pero parece ser que no todo ha sido en balde: ¡Fringe ha triunfado en audiencias! A ver, no han sido unos datos espectaculares, pero su share ha aumentado del 1.7 al 1.9 (un 12%). La prueba de fuego vendrá la semana que viene, cuando se tenga que enfrentar realmente con Supernatural y CSI, que esta semana emitían reposiciones. Pero aún así, es un gran dato. Y, ahora sí, vamos a comentar el episodio. Porque una vez más, qué episodio…

Firefly bien podría llamarse “Walter’s Test”. Porque en realidad todo lo que ha ocurrido en el episodio no ha sido sino una prueba a la que el observer le ha sometido. Y parece ser que la ha superado. Las consecuencias de todo esto se verán más adelante, aunque ya podemos empezar a teorizar sobre ellas. Pero primero, vamos a comentar Firefly, porque hay para rato.

¿Por dónde empezar? Por el título, quizás. La luciérnaga que da nombre al episodio no es sino otra forma de hacer referencia a la teoría del caos. Sí, ya sabéis, “Si una mariposa bate sus alas…” Lo mismo ocurre en este episodio, en el que hasta el detalle más insignificante puede volverse esencial. ¿Quién iba a suponer que ese inicio acompañado de la mítica “Mahna, mahna” iba a ser clave al final?

Mientras Walter experimenta con su pócima para volverse más inteligente, Roscoe Joyce, una antigua gloria del rock, recibe una inesperada visita: la de su hijo Bobby, que murió 25 años atrás. Y ha vuelto para dejarle un mensaje que no es capaz de recordar. De acuerdo, en este inicio de episodio no hemos tenido uno de esos momentos sorprendentes (y algo repugnantes) tan propios de la serie. Pero, sinceramente, ver al gran Christopher Lloyd con ese aspecto de rockero retirado compensa eso y más.

Roscoe JoyceRoscoe Joyce

Prometo que lo primero que se me había pasado por la cabeza era que Bobby en realidad venía del otro universo. Pero claro, el hecho de que tuviera exactamente el mismo aspecto que hace 25 años no cuadraba del todo. Resulta que el Bobby que hemos visto es exactamente el mismo muchacho que murió siendo joven. Pero no ha resucitado de entre los muertos: el observer le ha permitido, por un momento, viajar en el tiempo para dejar un mensaje a su padre. Está claro que ninguna otra trama podría haber encajado mejor con el actor de Regreso al Futuro.

Por cierto, hablando de referencias, seguro que a más de uno le ha sonado la mención a un tal Jacoby por parte de Walter, ¿verdad? Y las particulares gafas han hecho el resto: ¡muy buen guiño al doctor Jacoby de Twin Peaks!

Volvamos al episodio. Ver a Walter emocionado por estar junto al ídolo de Violet Sedan Chair me ha parecido adorable. Y ver a John Noble y a Christopher Lloyd tan compenetrados un auténtico placer. La escena en la que Roscoe está tratando de recordar el mensaje de su hijo con el piano me ha puesto el vello de punta. Por suerte, a pesar de la inoportuna llamada de teléfono de Olivia, el rockero ha recordado su función: ayudar a Walter. Sí, vale, ayudarle… ¿pero a qué?

La respuesta a esa pregunta la encontramos poco después, gracias a la conversación con el observer: de forma más o menos indirecta, Walter es el causante de la muerte de Bobby. En una descorazonadora escena entre Walter y Roscoe nos damos cuenta de que el músico sólo tiene la función de provocar ese sentimiento de culpabilidad en Walter, de hacerle ver que a veces hay que anteponer el bien de los demás al tuyo propio, y de que por muy bien que trates de hacer las cosas, las consecuencias pueden ser terribles. El observer, además, nos deja con una inquietante frase: “Cuando llegue el momento, dale las llaves y salva a la chica.

El momento claveEl momento clave

El observer, por cierto, ha estado más ocupado de lo habitual en este episodio. ¿Recodáis a Milo Stanfield, el protagonista de The Plateau? Pues ha actuado de forma más o menos parecida, haciendo pequeños cambios para modificar el curso de las cosas. Pequeños detalles, aparentemente sin importancia, como el inhalador, que son los que hacen tan grande esta serie. Porque no sé si también os ha pasado a vosotros, pero yo he estado completamente confundida durante la mayor parte del episodio, sin saber muy bien qué es lo que pretendía el calvito: el atraco al banco, la conversación con Walter, el robo de la camioneta…

Hasta que hemos llegado a un accidente que me ha descolocado muchísimo, pero en el que han encajado todas las pistas que nos ha ido dejando a lo largo del episodio. Aunque estaba segura de que la intención del observer era hacer que Peter muriera (sobre todo después de ver el disparo). Pero no, como comentábamos al principio, todo lo que ha ocurrido en el episodio ha sido una prueba para ver si Walter era capaz de hacer lo que no hizo hace años: estar dispuesto a perder a su hijo. Y, por desgracia, la ha pasado; le ha dado a Peter las llaves del coche, decidido a dejarle morir.

De acuerdo con la lógica de los observers, llegará el momento en el que Walter tenga que volver a hacer este sacrificio, pero de forma definitiva. Y da la impresión de que esto va a ocurrir pronto…

Peter desafiando a la muertePeter desafiando a la muerte

El experimento del observer ha tenido, además, una segunda consecuencia importante: ha servido para salvarle la vida a Walter. Y es que de haber seguido adelante en su intento por volverse más inteligente, seguramente habría muerto al beber la leche del frigorífico. Por cierto, vaya susto al ver a Peter colapsarse… Aunque, sinceramente, pensé que, como la pócima estaba ideada para aumentar la actividad cerebral, Peter se iba a volver más inteligente y averiguar cómo funciona la misteriosa máquina. La de tonterías que se le pasan a una por la cabeza en un momento…

Una trama más secundaria, pero necesaria, es la de la relación entre Peter y Olivia. El desencadenante ha sido un libro que Dunham ha recibido por correo de parte de Peter. Pero, claro está, no iba destinado a ella, sino a Altivia. Sin duda, un momento de lo más raro… Por cierto, el libro en cuestión era If You Meet the Buddha on the Road, Kill Him!. Y existe.

Al menos en esta ocasión Peter ha tenido la oportunidad de explicarse un poco, cosa que no hizo en el episodio anterior: “El libro no era para ella. Era para la Olivia Dunham con la que he compartido los dos últimos años de mi vida.” ¡Mujer, perdónale! Por otra parte, me ha gustado mucho la referencia literaria de Olivia: “I feel like Rip van Winkle”. Por si no conocéis la historia, de forma resumida, trata sobre un hombre que se queda dormido y despierta 20 años después, dándose cuenta de que, aunque él sigue en el mismo sitio, todo a su alrededor ha cambiado y jamás podrá ser lo que era. Sin duda, una comparación perfecta.

¿Qué es lo que pretendes?¿Qué es lo que pretendes?

Vamos ahora a señalar algunos detalles importantes del episodio y a comentarlos más despacio. En primer lugar, me ha encantado la aparición de Christopher Lloyd. Sus escenas con Walter han sido enormes. Y me ha dado mucha pena ver que, a pesar de todo, se sentía agradecido por haber tenido la oportunidad de volver a ver a su hijo. Por cierto… ¿es que nadie es capaz de recordar el nombre de Astrid?

En segundo lugar (y aquí volvemos a entrar en el terreno de la especulación), ha habido una frase de este episodio que automáticamente ha hecho saltar las alarmas en internet. Aviso: si no quieres leer un posible spoiler (no hay nada confirmado), salta hasta después de la próxima foto. Avisado quedas.

La frase en cuestión es la que ha pronunciado el observer antes de dispararle a Peter: “Debe ser difícil ser un padre.” Lo lógico sería pensar que se refiere a Walter y su decisión de sacrificar a Peter. Pero existe otra opción, menos agradable: ¿y si se refiere a Peter? Eso supondría que Alt-ivia está embarazada de él, y que el bebé, por tanto, jugaría un papel importante para Peter a la hora de decantarse por uno de los dos universos. Muchos de los que defienden esta teoría se apoyan en la imagen de debajo. Como podéis ver, los graffiti de la pared muestran a una mujer (¿Olivia?), un hombre (¿Peter?) y una niña. La niña y la mujer se encuentran en colores (mundos) diferentes, mientras que el hombre se encuentra en medio, quizás tratando de decidirse. Como decía, no es nada definitivo, pero es una teoría que no deja de ser posible.

La foto de la discordiaLa foto de la discordia

Siguiendo con la costumbre, vamos a hablar ahora de los Typewritten Messages. La palabra que formaban los Glyphs esta semana era “UNITES”. Sin embargo, para desbloquear el vídeo era necesario insertar el código “UNITED”. Probablemente sea una errata. El mensaje que aparece es el siguiente:

Como vemos, es una noticia acerca de un brote de peste bubónica que ha sido rápidamente erradicado. Si algún voluntario se anima a arrojar algo más de luz sobre esto, estaría muy agradecida.

Concluyendo, entonces, Firefly ha vuelto a ser otro gran episodio, esta vez acompañado de un invitado de lujo como es Christopher Lloyd, que ha representado un papel realmente emotivo. Al igual que tantos otros, no es fácil explicar con palabras lo que este episodio implica. No es sólo la trama: la música, las interpretaciones, los detalles… todos ellos son partes imprescindibles de Fringe. No sé realmente cuántos episodios podremos ver en el futuro. Pero una cosa está clara: sean los que sean, realmente merece la pena disfrutarlos.

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review Fringe: Firefly
4.3 (86.67%) 9 votes

Categorías: Firefly Fringe Reviews Series Vídeos Etiquetas: , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »