Review Fringe: Bound

Review Fringe: Bound

Despedir el año con un capítulo tan espectacular como Safe, tiene una parte negativa: se generan grandes expectativas para el siguiendo episodio. Bound, undécima locura de la temporada de Fringe, mantiene el nivel habitual de la serie, pero no aguanta una comparación con su antecesor. Bound es el episodio más atípico de la temporada, con una escena de presentación que tarda bastante en llegar, la introducción de un par de personajes que apuntan a consagrarse y la resolución del caso con demasiada facilidad. ¿Qué os ha parecido?

Sí, ya sé que estáis esperando la review de Lost, pero esa tardará un poco más. Lo siento…

Sumidos en la locura que conlleva cada regreso de Lost, casi nos olvidamos de otra de nuestras paranoias favoritas: Fringe. Bound no tiene la fuerza ni el misterio que tuvo el último episodio del año, ni siquiera Walter está especialmente inspirado, pero nos permite conocer la faceta más sensible de Olivia Dunham y sienta las bases para un futuro rollete entre la propia Olivia y Peter. Ahí sí que está sublime Walter, lanzándole indirectas a la rubia…

El secuestro de Olivia duró menos de lo esperado. La aguerrida protagonista consiguió escapar de las garras del doctor enmascarado (Mitchell Loeb), no sin antes recibir un pinchazo en su columna vertebral que, aunque todavía no le ha afectado, apunta a que tendrá consecuencias en el futuro. En la fuga de la señorita Dunham noté cierto aroma a Alias, en una de las incontables veces en que Syd escapaba de sus torturadores. Será el sello de J.J. Las primeras escenas del capítulo rompen totalmente con la tendencia de los anteriores, ya que se limita a cerrar la historia del secuestro, sin presentar el nuevo caso.

Hablemos de la presentación. Ayudadme a conseguir las palabras que lo definan: ¿espectacular o espectacularmente desagrabable? No me considero sensible ante este tipo de imágenes, pero ver salir el gusano unicelular por la boca del epidemiólogo es un shock bastante difícil de digerir (perdón). Fringe apuesta decididamente por jugar con los límites de la ciencia, donde Walter parece haber vivido unos cuantos años.

Dos personajes nuevos, que darán mucho que hablar, se presentan en Bound:

  • Sanford Harris: Si os suena de algo, a mí también. Yo lo he buscado, es el alcalde de Jericho, Anderson Gray. Ah, es verdad, que nadie veía Jericho. Sanford será ese grano molesto que Olivia y el departamento tendrán allí donde la espalda pierde su nombre. Buen personaje…
  • Rachel Dunham: Olivia es impecable en su trabajo, pero parece que en sus relaciones personales no se desenvuelve tan bien. Rachel hará que su hermana saque su lado más humano. No todo pueden ser gusanos y mariposas asesinas, Olivia es humana.

Bound aparta de la partida a una de las pocas cabezas visibles de esa organización que quiere hacer del mundo un laboratorio, Mitchell Loeb. Fantástica la escena entre Olivia y la mujer de Mitchell en casa de ésta, pero aún más impresionante el cara a cara entre Dunham y Mitchell. Nuestra protagonista parece salir vencedora de esa batalla, pero Mitchell le dice que el secuestro tenía un por qué: estaban salvándola. ¿A qué se refiere? ¿Está jugando con ella o realmente son otros los que están utilizando a Olivia?

Toca empezar a esclarecer quién está detrás de todos estos fenómenos y sobre todo qué papel juega Olivia en la guerra. Hemos echado de menos más escenas de Walter. A cambio, nos han ofrecido el primer acercamiento entre Peter y Olivia. Bueno, más bien es Peter el que empieza a ver a su compañera con otros ojos. Pero ella también caerá… ¿Qué os ha parecido Bound?


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