Review Fringe: Back to Where You’ve Never Been

Como ya sabéis, el episodio de esta semana se ideó originalmente como el último antes del parón de navidad. Y viéndolo queda clarísimo que los guionistas tenían toda la intención de hacer que nos quedáramos con la boca abierta para el resto de las vacaciones. Por desgracia, los cambios de programación impidieron que fuera así, y tuvimos que despedir a la serie con un 4×07 bastante más flojito. Ahora bien, no todo van a ser desventajas: visto el episodio, me alegro de tener que esperar sólo una semana hasta el siguiente. Qué impaciencia, de verdad…

Antes de entrar a fondo con Back to Where You’ve Never Been, un pequeño párrafo de divagación. A veces, en los posts que publicamos sobre Fringe (especialmente en aquellos que hablan acerca de las posibilidades de renovación o cancelación de la serie), pueden leerse unos cuantos comentarios que afirman que la serie está sobrevalorada. Y más de una vez me he preguntado si es verdad, si a la hora de hablar de ella me dejo llevar y veo maravillas donde no las hay. Pero entonces me pongo un episodio como este, y bastan un par de minutos para convencerme de lo que ya pensaba; basta un pequeño detalle, como un simple reflejo en un espejo, para hacerme comprender lo que me quieren decir mejor de lo que lo harían las palabras. Y entonces recuerdo por qué me gusta tanto Fringe: no es sólo lo que cuenta. Es cómo lo cuenta. Es el buen gusto, la forma de tratar cada detalle, la complejidad de sus personajes… ¿Está, entonces, sobrevalorada? Para mí, no. Quizás muchos de vosotros no estéis de acuerdo conmigo, y lo entiendo. Pero no puedo evitar sentirlo de esa manera.

Ahora sí, vayamos al episodio. Antes de comenzar a escribir la review le eché un vistazo al post del episodio anterior, y me llamó mucho la atención el carácter tan negativo que tenía la review en general. Más que de una crítica, se trataba de una cierta decepción: fórmulas repetitivas, tramas que no parecían avanzar… Y, sin embargo, transcurre un único episodio más y ya me tengo que tragar mis palabras (cosa que me encanta, siempre y cuando sea por un buen motivo): el Fringe de este 4×08 es el Fringe que a mí me gusta, y que tanto se estaba haciendo de rogar en esta temporada.

El episodio se abre con un sueño de Peter que tiene el mismo efecto en él que en nosotros: darnos cuenta de cuánto echamos de menos nuestro universo original (en nuestra línea temporal correspondiente), y de que hay que hacer lo que sea necesario para regresar a él. Me alegra mucho ver esa determinación en Peter; ya se había resignado lo suficiente: tocaba pasar a la acción.

Agotadas las posibilidades de recibir ayuda por parte de Walter, Peter cae en la cuenta de que si hay alguien que puede ayudarle, es Walternate. Es la ventaja de contar con dos universos a tu disposición, ¿no? Ahora que lo pienso, no está nada mal es ese aspecto… Pero no todo es tan fácil. Y es que para cruzar, Peter necesita dos cosas: la ayuda de Olivia y un plan medio decente. Y, a decir verdad, no tiene demasiada suerte con ninguna de las dos.

Es cierto que Olivia no pone reparos a la hora de ayudar a Peter a cruzar al otro lado. De hecho, ella misma había pensado en hacerlo. Pero no olvidemos que si acepta ayudarle (y meter a Lincoln en el ajo) es para obtener información acerca de sus rivales. La posición de Peter en toda esta situación es de lo más curiosa: al igual que ocurría en su línea de tiempo original, no termina de pertenecer a ninguno de los dos bandos por completo. Sin embargo, si bien en la otra línea tuvo que elegir, en esta su decisión está muy clara: no quiere tener nada que ver con ninguno de los dos. Su única intención es la de volver a casa lo antes posible.

Me ha gustado volver al teatro de la ópera, como en los viejos tiempos. ¡Qué lejos queda ahora ese primer viaje a Over There…! La idea de hacer pasar a Lincoln por Alt-Lincoln ha sido buena, eso hay que reconocerlo. Y también es cierto que el muchacho ha estado espabilado a la hora de enfrentarse al guarda de seguridad de la Estatua de la Libertad. Teniendo en cuenta lo “paradito” que es el chico, ha sabido reaccionar. Sin embargo, no sé por qué, no termino de conseguir que me guste el Lincoln de esta línea temporal. De hecho, no he llegado a congeniar demasiado con ninguno de los personajes de este universo en esta nueva línea (vaya trabalenguas). Por ahora, me quedo con los personajes del universo rojo, que me parecen bastante más interesantes. Por mí, que Lincoln le lleve a Olivia toda la sopa que quiera y que ella, en agradecimiento, le peine con los dedos. Allá ellos, de verdad.

Pero volvamos a la trama. El caso es que, a pesar de enfrentarse a algunas dificultades, Peter ha conseguido su objetivo: llegar hasta Walternativo. Y lo ha conseguido a través de su mujer, Elizabeth, otro gran personaje que, aunque aparezca poco, no deja indiferente a nadie. Dice mucho el hecho de que, de entre todos los personajes de ambos universos, ella haya sido la única capaz de reconocer a Peter al mirarle a los ojos. En internet se ha bromeado mucho acerca del maquillaje (o, más bien, la falta de él) de la actriz en este episodio, que aparentaba prácticamente la misma edad que tenía en los episodios situados en el pasado. Aún así, con maquillaje o sin él, ha sido un placer volver a ver a Orla Brady en la serie.

A través de Elizabeth Peter llega al que había sido su objetivo desde el principio: Walternate. Su personaje nos ha dado la gran sorpresa del episodio: después de llevar todo este tiempo sospechando que estaba detrás de los nuevos modelos de shapeshifters, ahora resulta que es un buenazo. Porque lo es, ¿no? Al menos es lo que nos han dicho… De verdad, ya no sé si fiarme o no. Estoy tan acostumbrada a considerar a Walternate como el villano, que ahora me resulta muy difícil creer que sea de otra manera. Pero si de algo han servido estos episodios ha sido para demostrarnos que no todo es lo que parece a simple vista. Y es que esa es precisamente la idea sobre la que se construye toda la teoría de los universos paralelos: aunque por naturaleza seamos las mismas personas, las circunstancias o simples decisiones puntuales pueden llevarnos a alcanzar versiones muy dispares de nosotros mismos.

Una de las pruebas más claras de la inocencia de Walternate es la manera en la que se ha librado del shapeshifter que había robado la identidad de Brandon, su ayudante. Pero claro, si en el fondo sigue siendo un villano y sólo ha intentado engañar a Peter, no podía haber encontrado mejor forma de hacerlo. Ya no sé si es porque Walternate se ha comportado de forma muy extraña en el episodio o es porque no me hago a la idea de que sea bueno, pero sigo sin tenerlas todas conmigo en este tema.

Lo mismo le pasa a Altivia, que cada vez está más segura de que el Secretario está detrás de todo el tema de los shapeshifters. Y por si sus sospechas no fueran suficientes, Lincoln (el de aquí) le ha dado motivos para que dude aún más. Y ya sabemos que cuando a esta mujer se le mete algo en la cabeza, no hay nada que la detenga. Decíamos antes que cada universo ha creado una versión muy diferente de los personajes. Pero si hay algo común a todas las Olivias, sin importar el universo o la línea temporal, es su determinación y su honestidad. Está claro que Altivia no parará hasta que llegue al fondo de la cuestión. Sólo entonces podremos saber con seguridad si Walternate está implicado o si en realidad es tan inocente como dice ser.

El caso es que este episodio nos ha dejado dos grandes cliffhangers, a falta de uno. El primero es la aparición de David Robert Jones, el que por ahora parece ser el responsable de los nuevos cambiaformas. Su aparición, en realidad, no nos coge de sorpresa: no sólo Peter le ha mencionado en el teatro de la ópera, sino que, como ya comentamos en su momento, su nombre aparece introducido en los glyphs, que formaban las palabras “David” en el 4×07 y “Jones” en este episodio. Más claro agua. Mucho más sorprendente, sin embargo, ha sido ver que Alt-Broyles está detrás de toda esta trama. La pregunta ahora es: ¿es de “los malos”, o estamos ante un nuevo cambiaformas, igual que el de Brandon?

El segundo cliffhanger que comentábamos (para mí, mejor aún que el primero) es el que ha tenido lugar en el universo azul. Me refiero, claro está, a la misteriosa visita de September al teatro de la ópera, para hablar con Olivia. Es un lujo poder ver a los observers tan de cerca en un episodio: siempre que participan es para revolucionar las tramas de forma increíble. Hay que tener en cuenta que esta versión de Olivia no sabía de la existencia de los observadores (ya lo comentó Peter hace un par de episodios), así que, aunque a nosotros nos haya sorprendido algo menos, ha tenido que ser devastador para ella ver cómo el calvito adivinaba todo lo que estaba pensado, tal y como le ocurrió a Peter allá por la primer temporada, en The Arrival.

Pero la cosa no se queda ahí. Antes de marcharse, September nos ha dejado con una conclusión que, una vez más, cambia las tornas de la serie: en cualquiera de las versiones posibles del futuro, Olivia tiene que morir. Ya vimos que sería así en la finale de la tercera temporada, pero dimos por hecho que era una posible resolución de entre un abanico infinito de posibilidades. Ahora, sin embargo, las palabras de September cambian las reglas del juego: no es posible que exista un universo (o línea temporal) en el que Peter y Olivia sobrevivan juntos. Menudo marrón.

El episodio, pues, ha complicado muchísimo las tramas abiertas de cara a lo que queda de temporada. Los primeros minutos daban a entender que nos olvidaríamos pronto de lo que ocurre en esta línea temporal y nos centraríamos en Peter y su regreso a casa. Sin embargo, quedan muchas cosas por resolver en esta nueva línea. Aquí van algunos ejemplos:

  • Los experimentos que Nina Sharp está realizando con Olivia, y que le producen graves dolores de cabeza. ¿Está experimentando con Cortexiphan? ¿Trata de potenciar las habilidades que, a diferencia de nuestra Olivia, esta versión de ella no ha desarrollado?
  • La inocencia o culpabilidad de Walternate. Por ahora, como mínimo, le ha encargado a Peter que lleve su “mensaje de paz” al otro universo. Así que parece bastante claro que Peter se quedará por aquí un tiempo más.
  • El tema de David Robert Jones y los shapeshifters. ¿Está implicado Walternate? ¿Y Broyles? ¿Qué pretende conseguir Jones con estas criaturas?
  • La “muerte anticipada” de Olivia y el disparo de September. ¿Quién le ha disparado? ¿Se ha herido tratando de salvar a Olivia? ¿Volveremos a saber algo del misterioso hombre con la X en la camiseta que, en teoría, iba a matar a la agente Dunham?

En definitiva, muchas líneas interesantes abiertas que hacen presagiar que aún estaremos unos cuantos episodios en esta línea temporal. Y, aunque algunas de ellas me intrigan muchísimo (especialmente todo lo relacionado con September), también estoy deseando ver si Peter logra regresar a la línea original y, a la vez, salvar a Olivia. Señores, ¡qué dos tercios de temporada más interesantes nos esperan!  

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