Review FNL: East of Dillon (4×01)

Por fin ha vuelto FNL.

Os propongo un viaje, no muy largo, pero sí intenso. Os propongo volver a un pueblo de Texas, os propongo retornar a Dillon. Pero esta vez, en este viaje, no nos vamos a quedar con una cara del pueblo, vamos a por las dos. Esta vez vamos a conocer el este de Dillon. ¿Me acompañáis o sois de esos que siguen sin conocer las maravillas que ofrece Friday Night Lights?

Álvaro Bohórquez es el nuevo QB1 de este blog, suya es FNL…

La temporada acaba de comenzar y aunque sea pleno agosto en Dillon, en el resto del mundo es Halloween. Y así parece que ha comenzado la cuarta de Friday Night Lights. Una pesadilla para el pueblo, con mansión del terror incluida. Nuestro pueblo texano favorito has been divided como bien dice Sammy Meades en la radio. West Dillon contra East Dillon, nuestro West Side Story particular. Al comienzo del capítulo empezamos a colocar en nuestro tablero a los protagonistas de la serie. Eric Taylor, nuevo coach de los Lions; Tami, directora de West Dillon; la pequeña Gracie Bell ha crecido; Matt Saracen es un Panther Pizza boy; el dúo McCoy-Aikmen sigue haciendo de las suyas relegando a Buddy Garrity a un segundo plano; Landry redistribuido y un Tim Riggins que deja la universidad para volver a Dillon…

Este año va a ser muy duro para Eric, el campo y los jugadores no dan mucho de sí y tiene exceso de trabajo. No hay fondos, no hay ayuda, por no haber, no hay casi ni afición, pero todos pensamos que pronto las gradas del East Dillon Lions Field se llenarán de una marea roja. Que esa es otra, el nombre del campo es casi tan estéril como la hierba. No pido que lo llamen San Mamés, que vistiendo de rojo y blanco y apodándose leones, sería el mejor nombre, pero joé, al menos que lo piensen un poco. Y ya hablando del tema deportivo, el equipo no vale nada, el mejor del equipo, exceptuando a Vince Howard, el próximo Smash Williams si el coach sabe hacer su trabajo, es Landry Clarke, al menos es el más disciplinado y el que se toma más en serio el equipo.

El campo es una metáfora del equipo...El campo es una metáfora del equipo…

A Tami, por su parte, le crecen los enanos. El tema de la redistribución de alumnos en dos institutos provoca la ira de los padres (y un niño) que piensan, y creo que tienen razón, que el East Dillon High tiene menor nivel académico, y visto lo visto, también deportivo. Con todo lo ocurrido, a Julie no se le ocurre mejor idea que cambiar de instituto, creo que en parte por estar con Landry y en otra por revelarse contra su madre, una manifestación pasiva. Respecto a la otra parte de Julie, Matt, sabemos que le aceptaron en Chicago, pero supongo que no fue por quedarse con su abuela y trabaja de repartidor de pizzas. Por cierto, ¿dónde está Shelby Saracen, la madre de Matt? ¿Se habrá ido a servir copas a Los Ángeles para ver un flashforward propio sirviendo copas o estará cuidando de la hija de Sawyer?

El tema de los McCoy es el que más me toca la moral. Por una parte papá McCoy, el nuevo dueño del pueblo, el señor de Dillon. Maneja el equipo a su antojo, hace lo que quiere y nadie le tose, excepto la directora Taylor, que los tiene bien puestos y planta cara a los Panthers, es decir McCoys y Aikmen, en el lanzamiento de moneda. Querían exhibir a la mujer del antiguo entrenador como trofeo y finalmente la pieza les ha devuelto el mordisco. Por la otra parte, JD… ¿qué ha pasado? ¿Su padre sólo quería ser el dueño de los Panthers? Recordemos que antes el pequeño quarterback no podía beber, ni salir, ni prácticamente estar con chicas. Ahora todo ha cambiado y no ganó el campeonato estatal, es más, se quedó en el banquillo durante la segunda parte del partido. Están crecidos, me caen mal y espero que Riggins les parta la boca

Se las prometen muy felices...Se las prometen muy felices…

Hablando del bueno de Tim, sigue con su desdichada existencia. Billy le echa de su nidito de amor con Mindy. Se va a un bar a beber y lamerse las heridas tras la pelea con su hermano y se lía con la camarera. A la mañana siguiente conocemos a una miss ensayando el himno nacional y uno de los nuevos personajes de esta cuarta temporada. Ella nos deja una de las frases de este capítulo: ¿Cómo te va siendo el chico que solía ser Tim Riggins?. Hay futuro en esta relación

Y volvemos de nuevo al campo de los Lions. Eric lo tiene cuesta arriba, pero la última escena nos demuestra que se preocupa por sus chicos y seguramente ellos sabrán recompensárselo. Además conocemos a Stan, un fanático del football y seguidor del coach Taylor, que creo que brindará algunos de los momentos más divertidos de la temporada, por lo menos ya ha empezado a poner de los nervios a todos, repitiendo todo. La llegada del coach Crawly (creo que ese es su nombre) es un soplo de aire fresco para el viciado vestuario de los Lions. A ver cómo evoluciona el equipo a medida que vaya avanzando la temporada.

Así está Dillon, totalmente dividido, el rojo y el azul son los colores de la discordia. Por las calles la gente se mira mal, el azul es el color del dinero, el rojo está destinado a los que no tienen muchos recursos. Esto es Texas y ésa es su ley. Y a pesar del discurso que da el coach antes de comenzar el partido, a pesar de que se me pusieron los pelos como escarpias al escuchar de nuevo el mítico: Clear eyes, full hearts, can't lose!, creo que el nuevo lema de mi cabeza va a ser: Never out of the fight. Como dijo cierto eslogan publicitario: ¿tú de quién eres?

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