Review FF: White to Play

Review FF: White to Play

Vi el piloto de FlashForward anoche, con la sana intención de hacer boca para esta segunda entrega. He de decir que el primer episodio me dejó buenas sensaciones, pero no me robó el corazón. Digamos que el canguro dio más botes de alegría que yo… Aún así, el planteamiento de la serie me parece lleno de materia prima, de modo que aquí estamos, listos para pegarle un repaso al 1×02: White to play, es decir, Juegan blancas. Un título muy ajedrecístico. ¡Mola!

Como bien decía David en la review del 1×01, FlashForward acusa ciertos momentos de falta de realismo; algunas escenas y conversaciones dan la sensación de estar ligeramente forzadas. Estoy de acuerdo, y añado otra pega: el trabajo de los actores no me entusiasma. No me creo a la mitad de ellos. En concreto, la pareja policial protagonista, Mark y Demetri, me patina mucho: será porque todo aquello que desprenda cierto aroma a poli me resulta tremendamente poco original… El caso es que, de buenas a primeras, tenemos una buena muestra de esa irrealidad. ¿Un patio de colegio con la puerta abierta por la que una niña puede escaparse sin problemas? Luego, claro, la profesora no es capaz de atraparla corriendo. Sí, son pequeños detalles, pero a mí personalmente me molestan. Por otro lado, reconozco que esa misma primera escena es brillante, ya que por un momento nos hace pensar que la propia niña de Mark y Olivia (me costará no llamarla Penny…) no sufrió el consabido desmayo. Y la cancioncilla acompaña: “Ring around the rosey, a pocketful of posies, Ashes, ashes, We all fall down!

Este segundo capítulo se centra básicamente en la trama de investigación del FBI y en las implicaciones personales de los flashforwards para la familia Benford. Empecemos por aquí… Olivia decide contarle todo a Mark, que ya sabe que hay un hombre en su casa el 29-A. Olivia está segura de que él, sin embargo, no la llega a ver a ella durante esos 137 segundos, y así se demuestra cuando ambos se cruzan en el hospital. Luego están los niños: la hija de los Benford, Charlie (¿también es nombre de chico? Y hablando de Charlies… ¿cuándo saldrá nuestro Charlie?), conoce a Dylan, el hijo de Lloyd. Dylan no la nombra a ella, pero sí a Olivia. Da toda la sensación de que los cuatro (Olivia, Lloyd, Dylan y Charlie) habrán formado una familia en abril de 2010. Para colmo, Mark ha vuelto a beber, lo que confirma esa hipótesis. Por cierto: ese pequeño detalle es lo único que el agente del FBI se ha guardado para sí y Olivia desconoce… Veo esta línea personal muy clara y sencilla, al menos por lo visto hasta ahora. El hecho de conocer el futuro acabará siendo demasiada presión para Mark y Olivia, empezarán a no entenderse, quizá él a beber, quizá ella a ver demasiado a Lloyd… y sí, llegarán a abril de 2010 juntos. Claro que entonces… ¿por qué conoce Charlie a D. Gibbons?

D. GibbonsD. Gibbons

En cuanto a la trama de la investigación policial, podemos decirlo alto y claro: FlashForward no se anda con rodeos. Pasan cosas. Si en el primer capítulo ya vimos casi todos los flashes de los protagonistas y se nos informó de la existencia de un personaje inmune a los desmayos, ahora tenemos un segundo. Una especie de super-hacker que ataca a la pareja Bendford-Noh, y acaba con la sheriff Keegan (para disgusto de Demetri, que ve como su teoría de que no haber tenido flashes equivale a morir se confirma por momentos). Una escena con muchas claves: los sensores del almacén activan un mecanismo con la misma música que los niños del patio cantan al principio del episodio; uno de los muchos ordenadores muestra una partida de ajedrez, y después vemos cómo se rescata del incendio una dama blanca; D. Gibbons escapa no sin antes pronunciar una frase: “El que prevé calamidades las sufre dos veces“. Sabias palabras. No sé mucho del tema, pero… ¿puede ser que tenga un acento un poco raro? Extranjero. Por cierto: la frase original (He who foresees calamities, suffers them twice over) es de un tal Beilby Porteus, obispo y activista antiesclavitud inglés del siglo XVIII (Wikipedia dixit!)

Más cuestiones, en forma breve. Aunque no sea el tema principal de la serie, me gusta que se haga un poco de análisis de las consecuencias reales que tendría un desmayo global, como por ejemplo cuando el jefe de Mark habla de que llevan casi 20 bajas voluntarias en tres días. Por otro lado, pienso que es un poco raro que nadie discuta la teoría general de que los flashes son recuerdos del futuro. ¿Es algo mundialmente aceptado? ¿Nadie lo cuestiona? Siguiendo con las referencias a otras series (ya vimos que hay mucho de Lost), yo he visto una pizca de Weeds (ese plano general aéreo del tranquilo vecindario suburbial) y algo de Pushing Daisies. No me digáis que el flash de la pastelera, Didi Gibbons, no es muy Pushing. De momento el punto de gracia lo pone el jefe de Mark, Stanford Wedeck; me da que es un poco despiste. No sé. No me fío… ¿podría estar inventándoselo todo para ocultar algo?

En resumen: un segundo capítulo que sigue por el mismo camino del primero, con una trama tensa, rápida y cliffhanger final, aunque quizá menos potente. La trama de Olivia es psicológicamente genial, el que haya ajedrez le da +100 puntos de prestigio y los títulos de los siguientes capítulos son prometedores: 137 Sekunden (¿nos vamos a Alemania?) y Black Swan (¿más Lost?). A vosotros, ¿qué os ha parecido este 1×02?

Nota del autor
3
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