Review FF: Let No Man Put Asunder

En el fondo lo desea...

Let no man put asunder se iba a emitir originalmente el 18 de marzo, coincidiendo con la semana que contiene el 15, día en que (en la ficción…) Demetri supuestamente moriría. Debido al replanteamiento de la serie a finales de 2009, esta curiosidad (y también la de que la finale sea el 29 de abril) se ha perdido, dado que todos los capítulos están pospuestos un mes. Y tras esta pequeña curiosidad que quizás sabías o quizás no y que carece de importancia, viene la review. ¿Vamos?

Como en capítulos anteriores, en Let no man put asunder tenemos otra pequeña ración de flashbacks, centrados esta vez en los miembros del FBI y, en particular, Demetri. Transcurren dos años antes del incidente con los flashforwards y en el primero de ellos vemos como Mark da un pequeño discurso a los últimos agentes que acaban de entrar en el cuerpo, entre ellos Demetri, Janis, Marcie e incluso el fallecido Gough. Personalmente, me ha gustado el contraste creado con cambio de escena (brusco, sin letreros ni sonidos) al interrogatorio a Marcie. Ni Benford ni Noh le sacan nada de información, sólo hacen que diga la
frase que más veces habrá dicho (de momento) el personaje en lo que lleva de serie: I don't know.

Y nuestro Demetri se estresa. Por eso y porque faltan tres días para el ya famoso 15 de marzo, que incluye tres balazos directos de la pistola de Mark. Janis, en cambio, nos hace descubrir –por parte de Marcie- que ésta filtraba información desde hace nueve meses a cambio de formar parte de algo más grande. También conocemos su flashforward: está en prisión, pero al parecer la cosa le va bien y se siente importante. Tras el interrogatorio, se la llevan a Washington.

Triste por no tener deducciones de las suyasTriste por no tener deducciones de las suyas

Por un lado, Benford y Noh van tras las pistas que deja el arma desaparecida. Primero llegan a un albergue en el cual un indigente ha sido asesinado. Tres disparos en el pecho con la famosa pistola. La siguiente pista es el posible vehículo del asesino: un sedán azul de 1970 que les lleva a una situación con rehenes en la que Demetri, sinceramente, se luce. No estoy diciendo que cometa el acto con más heroicidad de la televisión ni nada por el estilo, pero comparándolo con las demás tonterías que hacen los de su alrededor, pues a uno le da esa impresión. Noh se expone al peligro y logra salir airoso, pero todo ello es en vano al descubrir que no hay conexión entre el secuestrador que argumentaba que los vendedores de móviles habían causado los flashforwards (¿referencia a cell?) y el poseedor del arma de Mark.

Mientras tanto, Olivia y Lloyd se van acercando involuntariamente, pese a que parezca todo lo contrario, ya que eso de que Dylan y Charlie queden en el parque sin que sus respectivos padres se enteren está un pelín pillado por los pelos. Digo yo. Charlie tiene un pequeño accidente y Lloyd se comporta como un caballero. Más adelante Olivia pretende darle las gracias yendo a su casa (fijo que sin querer) y entre una cosa y la otra, ambos reconocen su eterna confusión respecto a lo que vieron en sus flashforwards y… pum, beso esperado.

Por otro lado, recuperamos la historia de Stanford y la vicepresidenta de aquel Gimme some truth tan divertido… Pienso que tras el reordenamiento de las historias durante el parón, ésta se quedó un poco en el aire, pero la han sabido unir correctamente a la de Aaron Stark y su hija, que tan desapercibido no podía pasar. El caso es que ahora el jefe ayudará a Aaron en el rescate de su hija proporcionándole todo lo necesario pero sin intervenir. Lavándose las manos y con el refrán “por interés te quiero, Andrés” escrito con luces de neón detrás de él.

Sí, también se veía venir...Sí, también se veía venir…

Tras otro flashback con Demetri y Zoey “enfrentados” en un caso judicial, éste le pide que se casen ahora, sin rodeos, y que huyan de la ciudad olvidando cualquier cosa relaciona con lo que vieron o no. Y ella acepta encantada. La noche anterior se celebra una pequeña despedida de soltero a un Demetri borracho que parece que lleva algo más que alcohol en la sangre. Y Janis, que parece que se haya apartado el tema de que es el topo en el FBI, le confiesa que quedó embarazada tras el “breve encuentro nocturno” en Somalia del cual, personalmente, me hubiera gustado ver ni que fuera un atisbo… Pero al parecer la cosa fue fácil, rápida y eficaz. Si es que Janis no miente, claro.

El FBI finalmente llega al sedán azul de 1970 que, confirmado, es de Dyson Frost. Pero no llegan a saber más de él… a diferencia de Demetri, que es secuestrado por éste y no se presenta a la boda, quedando encerrado en el sedán a las afueras de una feria. Feria en la que se encuentra Olivia con Charlie, a la que pierde por un momento para terminar al lado de un D. Gibbons sonriente. Y se acabó. A mi parecer, Let no man put asunder tiene toda la pinta de Parte 1, siendo The garden of forking paths la Parte 2 y haciendo que haya ganas de ver más. No por calidad ni pasión por los personajes, sino por, sinceramente, curiosidad y morbo sobre la posible muerte de Demetri y lo que sucederá si finalmente no ocurre.

FlashForward se ha puesto realmente las pilas. Puede seguir sin gustar a muchos, volver a gustar o simplemente continuar gustando, pero hay que reconocer que se percibe un pelín de seriedad y formalidad que a principios de temporada (cuando nos pretendían vender una sucesora) no veíamos.

¿D. Gibbons is a good man?¿D. Gibbons is a good man?


Categorías: Series
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