Review Falling Skies: The Price of Greatness

A Falling Skies se le acaba la temporada. The Price of Greatness es la puerta de la season finale, que se prevé apoteósica, pero no adelantemos acontecimientos. El penúltimo episodio ha tenido cosas muy interesantes, empezando por Terry O’Quinn, que se incorpora al final de temporada como Arthur Manchester. También hemos visto por fin Charleston, que ya era hora. Interesante este 2×09… ¿comentamos?

Lo primero que debería decir es que en mi opinión, después del flojo episodio de Death March (sigo buscándole algún sentido al título del 2×08), estaba expectante con ver con qué nos sorprendían en Falling Skies esta semana y la verdad, sigo echando de menos a los aliens. Porque si veo una serie de alienígenas, quiero ver alienígenas.

El penúltimo episodio de la segunda temporada de Falling Skies retoma la historia donde lo dejaron en la anterior, con la llegada de la 2nd Mass a Charleston y con un recibimiento propio de unos héroes.

The Price of Greatness empieza con reencuentros, el de Weaver con su hija Jeanne, quien le cuenta que todo se estropeó cuando dejaron Richmond, y el de Tom con su antiguo profesor Arthur Manchester, líder en Charleston.

El General Bressler está interesado en conocer a los miembros de la 2nd Mass, pero lo que no entra en sus planes es plantarle frente a los invasores. Charleston permanece fuera de los objetivos de los alienígenas y por tanto no entra entre sus planes una ofensiva. Pero antes de que el capitán de los recién llegados pueda reprocharle cualquier cosa, Hal llega corriendo con otro problema: los miembros de la 2nd Mass se niegan a ser desarmados y separados unos de otros, pero Weaver termina aceptando las condiciones de Charleston. Poquito a poco se va viendo que los miembros de la 2nd Mass no están hechos para la vida en Charleston.

A la mañana siguiente Tom es invitado por Manchester para hablar, y éste le cuenta su idea de futuro para América. Un “nuevo comienzo” lo llama él. Aquí empezamos ya a ver claros los aires de grandeza del líder de los refugiados en Charleston. Intenta también conseguir el apoyo de Mason frente a los demás. Pero antes éste tiene algo que contarle, y le habla a su antiguo profesor de los skitters rebeldes y de cómo junto a algunos niños que antes llevaban el arnés se están enfrentando a los Overlords, pero Manchester no quiere ni oír hablar de que los humanos se unan a esta rebelión.

Por otro lado están Anne y Lourdes en la enfermería. La estudiante de medicina está encantada con la oportunidad, pero a la médico de la 2nd Mass no le gusta que la traten como médico de segunda y pone en su sitio al cardiólogo de Charleston. Anne 1 – Cardiólogo de Charleston 0.

En una pausa para comer, Tom y Anne se reúnen. No les convence lo que ven en Charleston. Es como si todo el mundo ignorara lo que pasa fuera del centro comercial.

Mientras los Berserkers, incómodos en Charleston y con ganas de marcharse, planean su siguiente movimiento, el resto de combatientes de la 2nd Mass demuestra sus conocimientos sobre el manejo de armas, algo que resulta frustrante para Hal, pero Weaver le da un consejo: que se gane el respeto de los demás, por si el día de mañana tiene que liderarlo en combate. Yo no sé a vosotros, pero me suena a premonitorio para el último episodio.

Los Berserkers finalmente se deciden a robar unas cuantas armas, momento en el que aparece Maggie, que no quiere que estropeen la buena acogida que Charleston le ha proporcionado al grupo. Pero son sorprendidos por los soldados de Charleston, que los encarcela.

Mason va a hablar con Manchester para que todos entren en razón. Pero Manchester se niega a liberar a Maggie y a los demás o a tomar la decisión de una ofensiva contra los aliens por miedo a perder lo que ha tardado meses en construir y a parecer débil. Pero Tom le contesta que no hacer nada es lo que le hará parecer débil. Pero Manchester sigue erre que erre con el nuevo gobierno y con lo que juntos pueden llegar a construir.

En la asamblea de Charleston, Jeanne expone ante todos su caso: tiene amigos fuera, y cree que la postura de Manchester de permanecer escondidos es equivocada. Después es el turno de Tom, que de forma más vehemente (y aprovechando las propias palabras que Manchester escribió en su libro) repite el mensaje de Jeanne: no hay que esconderse, hay que salir fuera, combatir a los invasores y obligarles a marcharse.

El discurso de Tom Mason (¡qué bien habla este hombre!) es interrumpido por un sargento que llega a informar al capitán de que ha aparecido un chico con el arnés quitado preguntando por Mason. Tom cree que se trata de Ben, pero no. El chico les dice que el skitter del ojo rojo está fuera esperando hablar con Mason. El héroe de la 2nd Mass está dispuesto a ir en ese mismo momento, pero para Manchester todo parece una idea loca y ordena encarcelar al chico y discute con Mason.

Después Manchester llama a Pope e intenta camelárselo con una buena comida y vino. Está dispuesto a ofrecerle su libertad a cambio de que delate a Mason, de que le cuente algo turbio del profesor, pero Pope le contesta que sólo él mismo será quien baje a Mason de su pedestal.

Muy grande Pope en esta charla con Manchester. Estas son las cosas de Pope que le hacen ser un personaje genial, no las vueltas que ha estado dando esta segunda temporada.

Hal va a liberar a Maggie, y aprovecha para soltarle un bonito discurso sobre la poca importancia que tiene quiénes fueran antes de la invasión de los alienígenas. Ahora son personas distintas, y la persona que le importa a Hal es la Maggie de ahora.

Reunidos Hal, Maggie, Tom, Weaver y compañía planean escapar de allí para ir a hablar con el skitter rebelde, pero son interceptados por Bressler y compañía. Tector termina volviendo al bando de la 2nd Mass y Manchester ordena encerrar a todos los del grupo, incluidos mujeres, niños… Mason y Weaver hablan con Manchester, que le reprocha a su antiguo alumno no haberle contado sobre el implante alienígena de su ojo y al capitán lo de la infección de su pierna.

Tengo que reconocer que me gustaba por dónde iba la historia en esos momentos. Me hubiera gustado ver a la 2nd Mass desobedeciendo a Machester y compañía y escapándose a reunirse con los rebeldes a escondidas. Aunque al final todo saliera mejor de lo planeado, me hubiera gustado más que se hubieran escaqueado.

Pero Bressler se niega a cumplir la orden de Manchester de encerrarles. El general decide ponerse de parte de la 2nd Mass y suspende el gobierno civil. Charleston está ahora bajo la Ley Marcial y Mason y compañía tienen vía libre para ir a ver al skitter de ojo rojo.

Bueno, como decía al principio, segundo episodio sin un solo alienígena a la vista. Ya los estoy echando de menos. Aunque me parece a mí que en el episodio de la semana que viene nos vamos a hartar de ellos.

¿Y qué os ha parecido Terry O’Quinn y su personaje, Arthur Manchester? Yo es que creo que a este hombre sus antecedentes le delatan y nos pone un poco sobre aviso de si esconde o no algo. Y a Arthur Manchester se le veía a la legua que no era el líder encantador que parecía en un principio. Al final, de hecho, tiene más de dictador que de líder.

El ver al chico aparecer con el mensaje para Tom me ha hecho volver a acordarme de Ben. Ojalá pudiéramos haber visto su lado de la historia. Quizá debían haber aprovechado un episodio para contarnos el lado de la historia de Ben.

Normalmente no veo los sneak peeks ni las promos de Falling Skies (salvo alguna excepción) para que no se me escape algo en la review, pero esta vez no he podido resistirme y creo que el episodio de la semana que viene tiene muy muy muy buena pinta. En concreto, promocionan con mucho bombo lo que serán los 5 últimos minutos.

Y a vosotos, ¿qué os ha parecido The Price of Greatness? ¿Y Arthur Manchester / Terry O’Quinn? ¿qué expectativas tenéis para el ultimo episodio?

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