Review Dollhouse: Briar Rose

Review Dollhouse: Briar Rose

Reían y nos miraban con cara de pena, casi de soberbia, aquellos desencantados que habían abandonado el barco de Dollhouse a la primera de cambios. Y los fieles, muchos seguidores de la religión de Joss Whedon, no teníamos demasiados argumentos para rebatir su posición. Tenían razón. Dollhouse se metió en arenas movedizas durante varios episodios. Y volvió a hacerlo la semana pasada, con un episodio de difícil digestión. Pero luego llegó Briar Rose, el príncipe despertó a la Bella Durmiente y Dollhouse emergió de sus cenizas para regalarnos el mejor capítulo del año

Debo empezar esta review haciendo una confesión: no me gusta Walt Disney. No he visto sus clásicos (La Bella Durmiente, Blancanieves o Fantasía), ni sus películas modernas (Aladdin, Pocahontas) y no lloré con El Rey León. Antes de que alguien se lo cuestione… sí, tuve infancia, pero nunca me dio por ahí. Briar Rose es una versión de los Hermanos Grimm de la celebérrima La Bella Durmiente. En este espectacular 1×11, La Bella Durmiente es Echo, pero no hay un príncipe sino tres: Boyd, Paul Ballard y Alpha. Vayamos al principio…

Echo cuenta la historia de La Bella Durmiente ante un público infantil, entre el que destaca una niña con muy malas pulgas llamada Susan. Extraño. Muy extraño. Echo ha sido programada para numerosas batallas, pero nunca para leer un cuento. Para eso no hace falta ser un activo. Toper nos saca de dudas con una nueva vuelta de tuerca a las posibilidades de Dollhouse: Echo es la versión adulta y mejorada de Susan, una niña con problemas de adaptación y un pasado bastante duro. Echo es un pokemon evolucionado de la niña y la viva demostración de que puede cambiar su vida. Existe un futuro para ella. En términos lostianos, una patada al Whatever Happened, Happened del primer Faraday y el respaldo absoluto a su posterior idea de que puedes cambiar tu destino. Free Will. Final feliz. Mandamos a Echo a dormir. Y en esta ocasión ese pequeño detalle es vital para Briar Rose.

Vamos con Ballard. El ex agente del FBI vive en el despacho de su antigua compañera. Voy a dejar de lado que Paul entre en las oficinas sin que nadie se dé cuenta, licencia que se toma la serie para seguir evolucionando. Lo cierto es que el agente consigue un nombre importante: Stephen Kepler, un tipo excéntrico con una capacidad única para crear sistemas de seguridad, aislamiento, integridad estructural… El hombre que diseñó Dollhouse. No voy a mantener más el secreto: Stephen Kepler ha sido asesinado por Alpha, que ha suplantado su personalidad para entrar en Dollhouse. Sí, Paul Ballard pretende entrar en Dollhouse de la mano de Alpha, sólo que él no lo sabe. En realidad, es Alpha el que lo ha ordenado todo para regresar a su casa. Para ser el Príncipe de Briar Rose.

Echo profesoraEcho profesora

Mientras tanto, en Dollhouse asistimos a una de las escenas más estremecedoras de la temporada. Adelle dedice rescatar a Dominic del ático, pero lo hace a través del cuerpo de Víctor. ¿En qué cuerpo estoy, se pregunta Dominic, mientras Boyd, Adelle, Topher y Claire tratan de extraer información sobre un pendrive que ha llegado a su nombre a Dollhouse. Repasad la cara de Topher para comprobar la angustia que se palpa en la escena. Nos vamos a detener en otra de las palabras de Dominic: Whisky. Va dirigida a Claire Saunders. ¿Está exigiendo una bebida para no sufrir? Posiblemente, pero ha llegado a mis manos una teoría que me apasiona mucho más: Saunders era un activo, Whisky era su nombre en clave (como Echo o Sierra), fue asesinado por Alpha y decidieron convertirlo en doctor; Dominic era su controlador. Me encanta.

La teoría tiene mayor relevancia si nos centramos en otras de las escenas culminantes de este inmenso episodio. El despertar de Alpha, después de engañarnos durante medio capítulo, y su cara a cara con Saunders. El activo le pregunta si siempre ha querido ser un doctor. Cuando Saunders asiente, Alpha le dice que está mintiendo. ¿A qué viene esa obsesión de Alpha por Claire? No lo sé. Tal vez quería para ella lo mismo que para Echo, ser su príncipe.

Mientras descubrimos a Alpha, Paul Ballard trata de convertirse en el príncipe azul de Caroline. Sin embargo, otro de los héroes para nuestra activo protagonista no quiere ponérselo fácil: Boyd. El vaivén de golpes, cargadito de acción, se cruza con los recuerdos de Echo, presente en la batalla. Paul y Boyd le dan órdenes contradictorias. Y la memoria de Echo recupera momentos con cada uno de ellos. Fascinante. Al final, la voz de Boyd y su papel de controlador se imponen. Y Echo decanta la balanza hacia su lado. Es terriblemente significativo que nadie preste atención a Echo después de la batalla. ¿No debía ser alguno de ellos su príncipe? Parece ser que no…

Alpha es el príncipeAlpha es el príncipe

Acabo. El príncipe de La Bella Durmiente es Alpha. El asesino había diseñado un plan perfecto para asaltar Dollhouse, implantar una personalidad a Echo y marcharse victorioso a su lado. ¿Qué planes tiene preparados para ella? Eso lo veremos en Omega, el último episodio de la temporada. ¿Será también el último de la serie? Hace un par de semanas no tenía tan claro que Dollhouse mereciera una renovación. Ahora no tengo ninguna duda. La aparición de Alpha le ha dado un toque oscuro a la serie, fijaros en las últimas escenas, y Briar Rose ha marcado el camino para presenciar un futuro estremecedor, vibrante. Capitulazo en mayúsculas. La mejor reintepretación posible de La Bella Durmiente…


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