Review Dollhouse – Belonging

Review Dollhouse - Belonging

Tremendo contraste en el inicio de este episodio. Lo primero que vemos es a Topher aparentemente afectado, con sangre en la cara y repitiendo sin parar “sólo intentaba ayudarla”. No augura nada bueno. Cuando parece que el inicio va a ser tan oscuro como en el episodio anterior, cambiamos la oscuridad por mucha luz, damos un salto atrás en el tiempo (un año) y vemos a la gran protagonista de este capítulo, Sierra, o como descubriremos, Priya, que es su verdadero nombre. ¿Y quién era Priya antes de entrar en Dollhouse? Para nuestra sorpresa, Priya era una pintora bastante bohemia, de nacionalidad australiana y que vivía en Los Angeles de manera ilegal. ¿Quieres saber más de la vida de Priya? ¡Entra y lo comentamos!

La vida de Priya parecía bastante feliz, vendiendo sus cuadros en un mercadillo playero junto a una amiga. Todo cambia cuando entra en acción un misterioso cliente, Nolan, alguien que claramente se siente atraído por ella.

No hay una descripción disponibleInocencia pura

Nolan parece estar bastante encaprichado con Priya, y gracias a su dinero, le encarga un cuadro y le organiza una exposición para que pueda lucir su trabajo. No es más que una excusa para intentar conquistarla, poco sutil por cierto. Aun así, todo parece ir bien hasta que empezamos a ver caras conocidas en la exposición. Entran en acción Echo y Victor, contratados por el propio Nolan para que le hablen bien de él a Priya. Quiere hacerle ver que es un hombre maravilloso.

Y ahí está, en el centro de la sala, Nolan, el hombre aparentemente perfecto hablando con alguien que si eres seguidor de Dexter te sonará mucho (y no será el único paralelismo con Dexter, luego os lo aclaro). El hombre con el que habla Nolan, Harding, parece estar en el ajo y ser uno de los peces gordos de Rossum y por ende de Dollhouse.

El caso es que todo parece ir según lo previsto hasta que Priya se encuentra con Victor, y aunque su misión es hacerle ver lo bueno que es Nolan, parece no cumplir bien su cometido porque acaba congeniando muy bien con ella y deciden seguir hablando fuera de allí. Justo cuando se están marchando son sorprendidos por Nolan, visiblemente enfadado y violento con la pintora. Después de una tensa discusión, ella se marcha diciendo que nada en este mundo podría hacer que lo amara… ¿nada? ¿seguro?

Al volver a la actualidad vemos como Nolan suele contratar los servicios de Priya, ya convertida en Sierra, con bastante frecuencia, y ella se siente totalmente enamorada de él.

Volvemos a Dollhouse, donde vemos que Víctor y Sierra siguen con su romance totalmente inocente y puro. Lo que sienten estos dos crece cada día que pasa. Por otro lado tenemos a Echo, con una presencia meramente formal en este episodio, que le enseña a Topher un cuadro pintado por Sierra. Un cuadro en el que se ve a un pájaro y una mancha negra, a la que Echo llama el hombre malo, que hace entristecer a Sierra cada vez.

Esta situación lleva a Topher a interesarse por el cliente que suele contratar a Sierra. Y se dirige a Boyd para obtener información, quien le confiesa que ese hombre salvó a Sierra, una psicótica esquizofrénica. Algo muy diferente a lo que hemos visto antes. Topher investiga sobre los dibujos y llega a una conclusión: Sierra no era una esquizofrénica, los medicamentos que le suministraban eran los que causaban su comportamiento, y la clínica en la que estaba recluída era propiedad de Nolan, algo bastante extraño.

Al enterarse, Adelle llama a Nolan para que se reúna con ella en su despacho. Le dice que nunca más van a proporcionarle ni a Sierra ni a ninguno de sus activos. Sin embargo Nolan se pone gallito y le dice que van a volver a imprimir a Sierra y se la van a dar… para siempre. Y no es un farol. Vuelve a entrar en escena Harding, uno de los jefazos, y le ordena a Adelle que siga las instrucciones de Nolan.

En el momento en que llega Topher, Sierra está con Víctor, más unidos que nunca, y sin saber que se la llevan para siempre, Víctor se sienta esperándola hasta que vuelva.

Volvemos al pasado y vemos el momento en el que Topher recluta a Sierra. No tiene nada que ver a como la vimos por última vez en el pasado. Realmente parece una mujer esquizofrénica, pero ella insiste en que la han envenenado. Topher le promete sacarla de allí y darle una vida mejor.

De vuelta al presente, Sierra abandona Dollhouse y se va a vivir con Nolan, en una vida que presumiblemente tenía que ser perfecta. Presumiblemente. Porque Topher tenía un as en la manga, le ha imprimido a Sierra la personalidad de Priya, pero con los recuerdos de que Nolan la envenenó. Priya se rebela, diciéndole que no le quiere y confesando que está enamorada de alguien, aunque no sabe de quien. Entonces comienza una violenta pelea que acaba con la muerte de Nolan a manos de Sierra. Ésta llama a Topher y le pide que venga a ayudarla. También se une Boyd. Y es aquí cuando viene el otro momento Dexter de la serie, con Topher descuartizando y disolviendo en ácido el cadáver de Nolan para hacerlo desaparecer, a petición de Boyd, que se va a encargar de que parezca que Nolan se ha ido de viaje.

Boyd le suelta la coartada a Adelle y ella intuyendo lo que ha podido pasar, le dice que no investiguen mucho el tema. Cuando regresan a Dollhouse, Sierra le pide a Topher que cuando termine su contrato allí y le vuelva a imprimir su verdadera personalidad, le borre ese día: no quiere recordar nada de él. Después del borrado, al bajar a la sala común, Víctor seguía esperándola allí y se van juntos a las cápsulas donde duermen.

No hay una descripción disponibleDurmiendo felices antes de la tormenta

La trama de Echo no ha tenido mucha importancia, pero apunta a cosas interesantes para el futuro. Boyd se da cuenta de que es capaz de recordar cosas a pesar de los borrados de mente que les hacen al volver de los encargos. Ella lo niega, aunque le dice que está a punto de llegar una gran tormenta. Al final del episodio, vemos como Echo esconde en un libro un pase de seguridad de la casa para cuando llegue esa tormenta.

En mi opinión ha sido un buen capítulo, siguiendo las grandes sensaciones del anterior. Curiosamente son episodios en que la trama de Echo no era la más importante. Por cierto, ¿alguien ha echado de menos a Paul Ballard? Yo personalmente no, y eso puede que diga mucho del personaje.

Uno no deja de pensar que si en vez de tantos episodios con casos que no aportaban nada a la trama general, el futuro de la serie pintaría mejor de lo que está. Por lo pronto nos despedimos de Dollhouse hasta diciembre. Esperemos que la calidad de estos últimos episodios haga reflexionar y que los siguiente mantengan este nivel. La renovación esta difícil, pero no hay nada imposible. ¿O sí?


Categorías: Sin categoría
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »