Review Dollhouse: Belle Chose

Review Dollhouse: Belle Chose

Inquietante inicio el de este 2×03 de Dollhouse, uno de los más atípicos y malrolleros que recuerdo. La escena pinta de la siguiente forma: un hombre, llamado Terry, dándole los últimos retoques a lo que parecen ser unos maniquíes, con la típica música de ambiente de un centro comercial. Nada más lejos de la realidad: no son maniquíes, son mujeres reales aparentemente paralizadas por el hombre que las estaba acabando de vestir y preparar. Un hombre claramente trastornado ya que les habla como si fuera su familia. ¿Comentamos este 2×03?

Review realizada por Álvaro Paricio, que se hace cargo de Dollhouse hasta el final de la segunda temporada

Un hombre trastornado, decía, manipula a varias mujeres. De repente una de ellas empieza a sudar y se desmaya, y cuando Terry va a administrarle más paralizante, la mujer se rebela y consigue pincharle con la inyección a él también, aunque una dosis pequeña. Alterado, Terry coge un palo de cricket y la mata. Sí, así de fuerte y brusco es el comienzo del episodio. Para sustituirla, ya que todo parece formar parte de un oscuro ritual, sale a la calle en busca de otra mujer que se le parezca físicamente, pero un coche se cruza en su camino y lo lanza contra el suelo. Como decía al principio, un comienzo muy turbio y violento el de este capítulo.

Nos situamos ahora en Dollhouse. Paul va en busca de Echo para asignarle una nueva misión, clasificada como R de romance como luego descubrirá, cosa que no le hará mucha gracia por cierto. Echo está en la zona de la ducha y se presenta ante Ballard totalmente mojada y desnuda. El sentimiento que produce en él está bien claro con la expresión de su cara, ¡si hasta en vez de ofrecerle un tratamiento le ofrece una toalla!

Qué miedo de hombre...Qué miedo de hombre…

La misión de Echo será, a priori, bastante secundaria. Le han introducido la personalidad de una estudiante universitaria, Kikki, con no muchas luces pero con ganas de fiesta, para satisfacer los oscuros y calientes deseos de un profesor. Una misión que, como decía, no parece gustar a Ballard. Y como si hubieran leído sus pensamientos, a última hora es sustituido por Langton, ya que a Paul le asignan algo más importante.

Y es que, casualidades de la vida, el tío de Terry, Bradley, es uno de los mayores accionistas de Dollhouse y ha conseguido que le atiendan personalmente. El personaje de Bradley está interpretado ni más ni menos que por nuestro querido XO de Battlestar Galactica, Saul Tigh. Lo que en un principio parecía más o menos claro, se complica cuando Topher se da cuenta de que hay algo que no encaja en la radiografía cerebral de Terry porque, agarraos bien fuerte y preparaos para un salto de fe, hay claros signos de que puede ser un asesino en serie. En efecto, Topher es tan absolutamente crack que con ver una radiografía puede predecir eso. Topher, siempre jugando a ser Dios…

Como el cuerpo de Terry está bastante malherido e inconsciente deciden imprimir su personalidad en Victor y es ahí donde vuelve a entrar en acción Paul, que debe interrogarle debido a su experiencia en el FBI. Parece que lo del interrogatorio no es del agrado su tito Bradley y, en un despiste general, consigue liberar a Terry, recordemos, en el cuerpo de Victor. Inesperadamente, durante la huída en coche de estos dos, Terry se rebela contra su tío y de un golpe le deja inconsciente, escapando sin dejar rastro. Y lo de sin dejar rastro es literal, porque debido a la fuga de la doctora Saunders, el cuerpo de Victor no tenía en esos momentos el chip de GPS implantado.

Brutal, Kikki-VictorBrutal, Kikki-Victor

Debido a esto se disparan todas las alarmas en Dollhouse: tienen a un activo con una personalidad de asesino en serie vagando por la ciudad y sin saber dónde puede estar. Esta situación les lleva a tomar una medida desesperada: un borrado a distancia (¿a alguien le recuerda a lo mencionado en Epitaph One?) A Topher no le hace mucha gracia debido a la complejidad que requiere, pero Adelle no le da otra opción. Y lo peor ocurre durante el proceso. A mitad de borrado el sistema se cuelga, produciendo una reacción inesperada y peligrosa: se intercambian las personalidades de Echo y Victor, así que por un lado tenemos a Víctor en una discoteca bailando como una universitaria cachonda y a Echo clavándole un abrecartas en el cuello al profesor con el que hasta hace unos segundos estaba flirteando.

Total, que ahora el problema está con Echo-Terry, que ha vuelto a donde tiene encerradas a sus mujeres maniquí, quienes, por cierto, estaban a punto de escaparse. Vemos que Echo va alternando su personalidad con la de Terry y cuando parece que la de este último va a ganar, aparecen las fuerzas especiales de la Dollhouse y la detienen. Como ya hemos visto otras veces, después del borrado de mente a Echo, sigue recordando cosas de su última personalidad: un bomba de relojería se está gestando.

Un capítulo extraño ya que la trama de Echo no parecía tener importancia hasta el final, con toques muy oscuros como la introducción, cómicos como ver a Victor bailando a lo gogó en la discoteca, y con la introducción de nuestro XO Bradley, a quien espero volver a ver porque su personaje, un accionista de los gordos de Dollhouse, puede dar mucho más. Me ha dejado un gran sabor de boca. Espero que si siguen con este nivel haya alguna esperanza de evitar lo que en estos momentos parece inevitable y podamos seguir escuchando el ya clásico: “Did I fall asleep?” For a Little while


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