Review Doctor Who: The Power of Three

Para los que leyeran la entradilla de la pre-review, al final resultó que el título sí se refería al Doctor y los Pond. Parecía obvio, pero oye, yo me espero cualquier cosa visto lo visto… Este episodio ha sido básicamente una oda a lo importante que han sido durante estas tres temporadas estos tres personajes como equipo. En la promo nos hacían ver cómo el matrimonio se comenzaba a plantear si dejar ya de viajar con el Doctor o seguir con él. Pues bien, ya tenemos respuesta. De eso y otras cosas hablamos tras el salto. ¡Dentro review!

Después de un tiempo volvemos a ver al Doctor en la Tierra. La razón: una invasión de cubos que surge de la noche a la mañana. Cómo algunos ya han apuntado, este capítulo ha recordado un poco a las primeras temporadas de la serie, lo cual también se agradece. No me hubiera parecido extraño ver a al capitan Jack Harkness ayudando al Doctor en este capítulo. Probablemente esta haya sido la vez que más tiempo ha permanecido el Doctor en nuestro planeta (o al menos que yo tenga conocimiento, no he visto la serie antigua. Si alguien tiene otra información, compartidla con nosotros en los comentarios). Y esto ha dado pie a un sinfín de momentos con los Pond, algunos más significativos que otros. Uno de mis favoritos ha sido ver a los tres en el sofá comiendo “fish fingers and custard” (algún día tendré que probarlo…) Aunque lo que realmente me ha llegado ha sido un par de momentos que ha vivido Eleven con Amy, “su Amelia Pond del alma”, la primera cara que vio su actual cara y a la que lleva y llevará siempre grabada a fuego en sus dos corazones . Creo que con esto ya no es necesario decir cual era uno de esos momentos a los que hacía referencia antes. El otro fue ese en el que le dice que se va a quedar un tiempo por la zona porque la echa o los echa de menos. El Doctor adora la Tierra y está claro que siempre hará lo imposible para salvarla y por consiguiente a todos los que viven en ella.

Ahora hablemos un poco de los Pond. Antes del comienzo de esta séptima temporada pudimos ver esa mini web serie dedicada a la vida del matrimonio. Pues bien, se podría decir que este episodio ha sido un poco la continuación de esa mini serie. Hemos podido ver con más detenimiento como es un día normal en la vida de Amy y Rory. Me ha gustado mucho ver a Rory en su papel de enfermero, mostrándonos lo importante que es para él y lo importante que es él mismo en su trabajo. Queda ya muy lejos ese Rory medio debilucho, infravalorado y sin carácter. La evolución del personaje ha sido sensacional, tanto es así que, como recordaréis, hasta le hizo frente al mismísimo Hitler. Tengo que admitir que en la quinta temporada no era fan de su personaje, pero desde el final de la quinta en adelante, mi admiración por él y su progresión han ido en paralelo. Con respecto Amy, sabemos que ahora trabaja en un periódico (Qué facilidad tiene esta mujer para encontrar trabajo dada la situación actual ¿no creéis?). Una cosa que me ha gustado de ella en este capítulo ha sido la sinceridad con la que le ha hablado al Doctor, la forma en la que ha escuchado todo lo que él tenía que decirle y como ha disfrutado cada momento de esta aventura. Ha sido como volver a ver los primeros capítulos de la quinta temporada. Se demuestra una vez más esta particular química y complicidad que sólo existe entre ellos y es la razón fundamental por la cual son mis favoritos.

Por supuesto, una de las cosas que nos tenía más en vilo, “dentro de lo que cabe“, era ver ese momento de tomar la decisión de seguir viajando o no con el Doctor. Honestamente, me esperaba otra cosa de esa escena, algo más dramático. Supongo que lo han pospuesto para el capítulo siguiente. Lo que sí no me esperaba y más aún después de ver la conversación que mantiene con el Doctor sobre lo que les había ocurrido a los companions anteriores, era que fuese el mismísimo Brian el que convenciera a su hijo y a su nuera de que siguieran viajando con el Doctor y así seguir salvando planetas y vidas. A mí me parece perfecto, pero pedirle a Eleven que los traiga sanos y salvos es algo que no sé si va a poder cumplir… For god´s sake! espero que sí.

Y ahora, volviendo al tema de los cubos, comentemos un poco de que iba todo esto. Al parecer los cubos fueron enviados por Shakri, que no sé a vosotros pero a mí me recuerda un “pelín” a Palpatine de Star Wars. El caso es que Shakri está liderado por un tal Tally, que según palabras del Doctor, no está seguro de qué o quien es. Se dedican a eliminar especies que consideran plagas para el universo y dado que parece que la humanidad se va a hacer con el control del mismo, pues ala, a eliminar humanos. Muy inteligentes ellos, dejaron los cubos sin hacer ruido, entrando en cada rincón del planeta: casas, trabajos, las calles… Para luego despertar, coger toda la información necesaria sobre nosotros y luego parar los corazones de todo aquel que se encontrara cerca de ellos. Pero claro, el amigo Shakri, que era sólo un holograma, no contaba con la astucia del Chapulín Colorado Doctor, ya que termina invirtiendo el efecto de los cubos restaurando los corazos a los humanos. Aunque ni siquiera él mismo se libro del efecto de los cubos. Por suerte para él, Amelia Pond estaba cerca para darle unos cuantos voltios a uno de sus corazones. Niños recordad: no intentéis esto en casa. Y mi pregunta ahora es ¿volveremos a ver a Shakri?

Antes de finalizar deciros que he estado investigando un poco acerca de la tal Kate Stewart, encargada del UNIT (United Nations Intelligence Taskforce). Resulta que este personaje es hija de uno de los companions más antiguos del Doctor: Brigadier Lethbridge-Stewart. Fue uno de los fundadores de UNIT, que como se ha podido ver en el capítulo es una organización internacional encargada de defender a la tierra de amenazas alienígenas (Torchwood style!). Como dato curioso decir que de Brigadier hicieron mención al final del capítulo “The Wedding of River Song” informando al Doctor por teléfono que este señor había muerto pacíficamente durmiendo.

En fin, creo que no tengo nada más que añadir. ¡Ah bueno sí! siete palabras: el Doctor jugando a la Wii, priceless. A continuación la última promo del año, sin contar Navidad claro está. El viaje de los Pond llegará a su fin en Nueva York ¿dónde mejor? Para algunos será un alivio y para otros será una autentica lástima. Yo me encontraré entre los segundos. Y no lo olvidéis: the Angels are coming to take Mahattan…


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