Review Dexter: Remains to Be Seen

Review Dexter: Remains to Be Seen

El mapa que tenéis sobre estas líneas no es el que utilizaba Mohinder (Heroes) para cazar héroes, ni tampoco es una hoja de ruta del trabajo de Michael Scofield para asaltar Fox River. Aunque se parecen. Se trata de un seguimiento de los asesinatos cometidos por el Trinity Killer, uno de los personajes más oscuros que ha pasado por Dexter. Y ya es decir. El propietario del mapa es el Agent Lundy, que ha llegado a Miami para desestabilizar a Debra y para utilizar el cebrero de Dexter en una investigación en la que lleva encallado media vida. El problema es que Dexter está ocupado en otros asuntos, como impedir que una inyección letal acabe con él por culpa de Benito Gómez, su última víctima. Menos mal que Harry, aka conciencia, le echa un cable a nuestro protagonista. ¿Comentamos este 4×02?

¡Tenemos review! Se ha retrasado un poquito, pero merece la pena. ¡Gran capítulo!

  • Episodio 4×02 Remains to Be Seen
  • Fecha de emisión: 4 de octubre

Episodio extraño. Por la tensión y exceptuando la trama del Trinity, parecía un final de temporada. En realidad sólo nos ha servido para cerrar la trama de Benito Gómez, la primera víctima de la cuarta temporada de nuestro asesino en serie preferido. Si Dexter va a vivir al límite durante los diez próximos episodios, voy encargando un marcapasos. Episodio cargado de detalles de los personajes secundarios, que siguen creciendo alrededor de la omnipresente aura del señor Morgan. Nivelazo, como siempre.

Las consecuencias directas del accidente sufrido por Dexter ocupan los primeros minutos del episodio, pero en realidad son el eje de todo el capítulo. El choque no ha sido tan leve como Dexter le hace creer al médico y a Rita, pero tiene que ponerse manos a la obra pronto porque en el maletero del automóvil (supuestamente) viajaba Benito Gómez en fascículos. La memoria de Dex no responde y tampoco dispone del tiempo necesario para andar sobre sus pasos y buscar los restos del señor Gómez. Durante todo el capítulo estamos en tensión por si alguien encuentra a Benito antes que Dexter, aunque se trata de un peligro irreal, ya que todos sabemos que la serie no se acaba en el 4×03. En cualquier caso, Dexter está muy estresado. Y el Red Bull, ya me lo dice mi madre, no ayuda demasiado. Todo sea por no quedarse dormido.

Red Bull DexterRed Bull Dexter

Tenemos, por lo tanto, al cuerpo del señor Benito en algún lugar entre el ring de boxeo donde Dexter lo descuartizó y la zona donde se produjo el accidente de tráfico. Tenemos a Rita preocupadísima por la salud de su marido y exigiéndole que no vaya a trabajar durante unos días. Además, Maria Laguerta se hace cargo de una investigación, comprometiéndose con el alcalde, y exige a su equipo total disponibilidad. Por último, tenemos a Lundy llamando a Dexter cada dos por tres para pedirle información y opinión en el caso del Trinity Killer, que según el olfato del Agent Lundy está a punto de volver a matar. Ni jubilado se equivoca este hombre. En conclusión, a Dexter le falta tiempo para ordenar el caos generado a raíz del accidente. Y le falta la memoria. Dramático.

Remains to Be Seen es un capítulo con numerosos detalles de los personajes secundarios, que muchas veces se ven eclipsados por la enorme presencia de Dex. Debra sigue encaprichada en saber con quién retozaba su padre y pronto llegará al informe de Laura Moser, mamá Dexter. Las consecuencias son imprevisibles. Además, la llegada de Lundy ha derrumbado su inestable castillo de naipes. Debra estaba convencida de que Lundy había regresado a Miami por ella, pero el superagente tiene en mente a otra mujer, la siguiente víctima del Trinity Killer. Por suerte para Debra, Anton ha vuelto a casa. Y ella lo quiere mucho… ¿verdad?

Más detalles de secundarios: Quinn. Ya sabemos por qué Asuntos Internos tenía una persona encima de él. Quinn hace lo que todos pensamos que haríamos si fuéramos policías: encontrar un botín y echarte un pellizco al bolsillo. El intachable agente empieza a mostrar sus debilidades, entre las que también se encuentra su cariño por una periodista muy sexy que le extrae información privilegiada del departamento de Miami. No sabría decir por qué, pero tengo el presentimiento de que Quinn no llegará vivo a final de temporada.

Especialmente entrañable me ha parecido la conversación entre Laguerta y Angel, que mantienen su relación a escondidas. El estado de la misma se ha visualizado a través de la persiana, abierta o cerrada, del despacho de María. Lo dejamos, abrimos la persiana. No, luchamos por la relación, cerramos la persiana. Y así tres o cuatro veces hasta que Ángel, posiblemente el personaje más humano de la serie, se ha acercado a la jefa y le ha dicho que quiere seguir a su lado. Genial Batista, aunque Maria haya desautorizado su trabajo poniéndose al mando de la investigación. No me convencía la pareja, pero momentos como ése me hacen cambiar de opinión.

Persiana cerrada, persiana abiertaPersiana cerrada, persiana abierta

Volvemos a Lundy, el creador del mapa que abre la review. Sólo una persona obsesionada es capaz de llenar la pared del comedor de un asunto de trabajo. Lundy parece vivir por y para las hazañas del Trinity Killer, que no se ha dejado ver demasiado en este 4×02. Eso sí, ha marcado a su siguiente víctima. Finiquitada la historia de Benito Gómez, el apasionante asesino que ha sobrevivido a tres décadas de policías ocupará el centro de la acción. Estoy deseando que los caminos de Dexter y el Trinity se crucen. Y me temo que el señor Morgan sentirá una profunda admiración por su compañero de afición, que es tan metódico y perfeccionista como él.

Finalmente, Dexter consigue algo de tiempo libre para andar sobre sus pasos y buscar a Benito Gómez. No está, en una primera búsqueda, en el ring de boxeo donde lo mató. Tampoco lo dejó en el contenedor donde se detuvo para comprar medicinas para Harrison. Y no salió disparado en el lugar del accidente. Sin memoria y sin cadáver, el peligro acecha. Por suerte, siempre que Dexter está en una situación comprometida aparece su conciencia/ángel de la guarda, que habitualmente llamamos Harry. Un par de señales luminosas y una insistente mancha de sangre en el tatami de la muerte llevarán a Dexter a la solución. Su memoria falla, pero no su efectividad y su compromismo con el Código de Harry. Benito Gómez estaba en el cielo del gimnasio abandonado, decuartizado dentro de un saco de boxeo. Qué poético.

Dexter no falló en la metodología de sus asesinatos. Recuperó el código de Harry, del que se había emancipado en la tercera temporada, y escondió el cuerpo de Gómez por falta de tiempo. Su memoria lo traicionó. Y su falta de sueño. Pero se ha librado de la inyección letal. Vía libre para dedicar sus esfuerzos a satisfacer la obsesión de Lundy, que también es la nuestra: Trinity Killer. ¡Grande Dexter!


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