Review Dexter: Just Let Go

Dexter 6x06
Un año fue el Ice Truck Killer, otro año fue el Trinity y este año es la fe. La fe ha sido hasta la fecha el epicentro de la sexta temporada. Dexter tiene fe en el Brother Sam, que a su vez la tiene en el ser humano. Y Travis tiene depositada la suya en el Professor Gellar, cuya fe cristiana está algo desvirtuada por su obsesión con el Apocalipsis. Tanto uno como otro han sido los protagonistas en Just Let Go de una prueba de fe. Los dos se han enfrentado a un escenario en el que podían elegir el camino de la oscuridad o el de la luz. Y al final, como todos hemos visto, ha vuelto a quedar claro quién es el malo de esta serie. Hablando de fe, ¿cuántos han recuperado la suya en la temporada tras este 6×06? En los comentarios os leeré, pero a mi Just Let Go me parece el mejor capítulo de la sexta. ¿Vamos?

El mejor capítulo, decía, aunque realmente lo podría resumir con la frase anterior, la de la prueba de fe. No, no han pasado demasiadas cosas en este Just Let Go, pero todas han sido realmente intensas. Incluso Quinn, en esa penosa actuación en la fiesta de Debra, ha conseguido ganarse mi compasión. Una fiesta celebrada para relajar tensiones y para estrechar lazos entre antiguos compañeros que ahora tienen una relación de jefe y subordinados. Como intuíamos hace unos episodios, Debra no lleva bien lo de ser teniente. Primero, porque ella está hecha para la calle, para tirar la puerta de sospechosos de una patada y jugarse el cuello en tiroteos, no para hacer papeleo detrás de un escritorio. Y segundo porque Quinn y Angel no se lo están poniendo nada fácil. La incontinencia sexual de Quinn, motivada por su ruptura con Debra, no sólo está destrozando su dignidad, sino que ha saltado al plano profesional hasta comprometer la investigación del Doomsday Killer. Esto lo sabíamos todos desde la semana pasada, menos Debra, que encima tampoco se ha enterado por boca de Ángel, su gran amigo en el Departamento. Debra está jodida, abrumada y, lo más preocupante, sola. Dex no se presenta a la fiesta, todos sabemos por qué, así que a la hermanísima no le queda otro recurso para desahogarse que llamar a su psicóloga, de la que renegaba tres capítulos atrás. Así que al final, de la fiesta se lleva una patética escena con su ex pareja, un creciente mal rollo entre Batista y Quinn y la enésima decepción con su hermano. Si las fiestas de Miami son así, lo borro de mi lista de destinos favoritos.

Just Let Go es un gran capítulo por su narración, más que por su contenido. Al fin y al cabo, nos han contado una vez más que Dexter no sabe quién es ni dónde va, dos enigmas existenciales que le persiguen desde que lo conocemos. Superado el encontronazo con Travis de la semana pasada, que me sigue pareciendo difícil de creer, muchos vaticinamos que el asalto a Sam sólo serviría para distraer a Dexter de dar caza al Doomsday Killer. Al final ha sido mucho más que eso. Porque la historia que viven Travis y Dexter en este episodio es exactamente la misma, sólo que a uno lo entendemos (lo conocemos y lo queremos) y a otro lo hemos crucificado desde el primer día y le hemos puesto la etiqueta de serial killer. Curioso. De hecho, la situación es tan similar que uno y otro escuchan a sus conciencias personificadas en seres que han marcado su vida: Travis al Profesor Gellar y Dexter a su padre. Ambos tienen una hermana a la que no quieren decepcionar, ambos cuentan con un Oscuro Pasajero que se descontrola con facilidad y que esconden a su entorno y ambos matan con un fin. Podríamos decir que Dexter es una versión mejorada de Travis, al menos para vivir en sociedad, por la acción de Harry Morgan en su educación, pero las diferencias entre uno y otro son realmente mínimas.

Dexter 6x06

Más datos que acercan a Travis y Dexter: su pasión por los niños. Nadie ha conseguido ablandar el corazón del analista de sangre más que un niño. Dex se ve reflejado en ellos, recuerda la traumática infancia que le tocó vivir y protege su inocencia. A Travis lo hemos visto esta semana más sonriente que nunca rodeado de niños, los alumnos de su hermana. Esta escena es crucial para entender el final del episodio, ya que en uno de los encuentros entre Travis y la prostituta, ésta le pide que la deje libre porque es madre de un niño pequeño. Esa confesión le acabará salvando el pellejo. Pero es que las coincidencias no acaban ahí, ya que tanto Travis como Dexter son conscientes de que su vida necesita un cambio de rumbo y han llegado a un punto en el que los dos se plantean hacia dónde han de dar el siguiente paso. Y la decisión que van a tomar marca el curso del episodio y de toda la temporada.

En este paisaje religioso que es la sexta temporada, lo mínimo que podemos hacer es rezar algo por el Brother Sam. ¿Exagero si digo que es el mejor personaje que ha pasado por la serie desde el Trinity Killer? Y eso, sin ser ni estar conectado a ninguno de los asesinos protagonistas de cada año, lo que aún da más valor a su figura. Sam se ha despedido de Dexter en una de las escenas más emotivas de lo que llevamos de año, le ha confesado que ve al Oscuro Pasajero que le acompaña y le ha pedido, para sorpresa del analista de sangre, que perdone a su asesino. Es imposible darle la espalda a la historia bíblica, con esa traición de Judas a Jesucristo y su posterior perdón. En la Biblia, Judas no podía cargar con la culpa de haber traicionado a Jesús y acababa ahorcándose. Aquí, como luego comentaremos, el traidor se ha ahogado por otros medios. La cuestión es que Sam ha dicho adiós y eso es una noticia muy triste para la serie y muy determinante para el devenir de Dexter Morgan. Dejando a un lado la historia del hombre que le disparó, secundaria a todas luces, la serie hace un movimiento importante en esa petición de Sam a Dex de que reniegue de su Oscuro Pasajero. Que yo recuerde, Dex sólo ha dejado de matar cuando tuvo aquella crisis al principio de la ¿tercera? temporada, pero fue una situación circunstancial. En este caso, Sam le ha planteado un debate interno similar al que ha tenido Travis cuando se ha enterado que su próxima víctima era la inocente madre de un niño. En esas equivalencias es donde el capítulo se ha hecho inmenso. Claro que, de haber elegido yo, Sam aún seguiría vivo, así como el debate interior de Dexter sobre la luz, esa que desprende cuando tiene a Harrison en brazos, o la oscuridad, que lo empuja a matar.

Dexter 6x06

No estoy demasiado contendo con el tratamiento de la serie al Doomsday Killer, ya que me parece algo repetitivo. Travis duda, Gellar empuja, Travis secuestra… y vuelve a dudar, Gellar refuerza su personalidad y Travis mata. Ese el modus operandi de este particular asesino, que en este 6×06 ha cambiado la parte final. Travis ha liberado a su presa. Le ha dado la libertad que exigía como madre, lo que significa que ha abrazado a esa luz que sin duda tiene y que hemos visto en la escena con los niños. En este paralelismo entre Dex y él, Travis ha optado por el camino del bien, lo que confirma que el cartel está ahí incluso para los asesinos en serie. De cara a la segunda parte de la temporada, Travis encaja en tres escenarios: 1) asesina al Profesor Gellar, ahora de forma imaginaria, y se aparta de la oscuridad; 2) es asesinado por el Profesor Gellar, cuya personalidad se impone y, por lo tanto, continúa con su misión de empezar el Apocalipsis; 3) Dexter se muestra interesado en ese giro que ha tomado Travis, que lo ayuda a ver su propia luz y al final… o bien Dex reconoce que no hay nada más allá de su Oscuro Pasajero y se lo ventila en una habitación plastificada o bien intenta coger el camino de la luz, una opción remota si tenemos en cuenta el final de Just Let Go.

Sí, porque Just Let Go puede hacer referencia a dejar ir en paz al Brother Sam, pero yo me inclino más por la opción de que Dexter haya dejado ir a Dexter y sea ahora más Oscuro Pasajero que nunca. Y lo digo, claro está, por la última escena del capítulo. Espectacular e inesperada. Como decíamos, el Judas de esta historia no se ha arrepentido, sino que ha celebrado la muerte de Sam porque eso significaba su libertad. Dexter no ha encajado demasiado bien esa risa, ha olvidado el consejo de su amigo fallecido y ha bautizado a Judas con esa cara de loco de las primeras temporadas. Y lo ha bautizado tan bien, que al final se le ha ahogado, como el Judas bíblico. Si Dex estaba en una encrucijada con un camino apuntando a un campo lleno de flores, un arcoiris y un cabritillo recién nacido dando saltos, ese no lo ha cogido. Se ha metido en la cueva. Y allí, en medio de la Oscuridad más pura, sentado en un trono negro y bebiendo un vaso de agua con azúcar, estaba esperándole con los brazos abiertos un viejo conocido: Brian Moser, su hermano, el Ice Truck Killer. Yeaaaaaaah! Si eso no es un final de traca, entonces yo soy puntual con las reviews. Increíble la aparición de Christian Camargo, cuya sombría interpretación del Ice Truck Killer es comparable a la de John Lithgow como Trinity Killer.

En ese giro al infierno, todo apunta a que Brian Moser está ahí para convertir a Dexter en el asesino en serie que siempre quiso ser. Sin respetar códigos de ningún tipo. Matar por matar, como hacía el Ice Truck Killer de forma profesional. Al final, resulta que las referencias de anteriores episodios al gran asesino de la primera temporada no eran fortuitas. La becaria de Masuka estaba ahí para algo más que para enseñar el escote. Y el regreso del Ice Truck Killer responde a una de mis clásicas exigencias sobre esta serie: que recordara y utilizara su pasado. Dex, el bueno de esta historia, ha cogido el camino equivocado (¡y el más divertido!) y Travis, el villano de manual, ha dado un paso atrás para elegir mejor su destino. Este 6×06 es un punto de inflexión de la temporada y quién sabe si de la serie. Este 6×06 es un capitulazo. Qué ganas tenía de decirlo…


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