Review Dexter: In the Beginning

Review Dexter: In the Beginning

Dexter sigue a lo suyo. Y no me refiero a que la serie sigue brindándonos episodios de altísima calidad, eso se da por supuesto, ni al personaje, que a estas horas debe estar descuartizando al señor Alex Tilden, sino a la audiencia. Casi medio millón más de espectadores disfrutaron de este In the Beginning, marcando un nuevo récord esta temporada y dejando la cifra en 2,54 millones. Los números de esta temporada me están ayudando a hacer las siempre complicadas entradillas de las reviews. Pero es que si la serie no se cansa de ganar seguidores, yo no me voy a cansar de decirlo. Yo, que llevo adorando esta serie desde el tonight is the night… Vamos a comentar In the Beginning, un capítulo atípico e inmenso a partes iguales.

¡Habemus review! Llego un poco tarde al debate, pero con ganas de hablar…

  • Episodio 5×10: In the Beginning
  • Fecha de emisión: 28 de noviembre

Capítulo inmenso porque hacía tiempo que no sentíamos tanta tensión, al menos un servidor. Inmenso porque Jordan es mucho más diabólico de lo que parecía. Y parecía mucho. Inmenso porque Lumen se ha consolidado como una secundaria fascinante (pido perdón porque dudé de Julia Stiles). E inmenso porque la serie sigue con ese proceso lento pero seguro de humanizar a Dexter, que nos conduce inevitablemente hacia el final de la serie. O hacia algún lugar desconocido, pero seguramente fascinante. Por esto último también es un capítulo atípico, porque no estamos acostumbrados a ver a Dexter mirando con cariño a alguien que no tenga menos de 14 años. Y porque no sabíamos que el analista de sangre podía sentir deseo por otra acción que no fuera matar o comer. Dexter, la serie, sigue creciendo de la mano de Dexter, el personaje.

La review de la semana pasada se olvidó de comentar un detalle importante, demostrando que el que se encarga de Dexter en Todoseries no tiene ni idea de esto. Me refiero a una de las protagonistas, si me lo permitís, de este episodio, que ha sido Emily Birch. Su ficha policial la vimos la semana pasada, que es cuando teníamos que haber hablado de que a Emily no se le da bien conducir. Tiene pequeñas condenas por exceso de velocidad, por girar cuando no debía y también por conducir borracha o bajo los efectos de las drogas. Una ficha sucia, pero nada que no pueda tener cualquier hijo de vecino. La señora Birch vive, por cierto, en Coral Gables, que es la ciudad de Florida donde el presidente Martínez (The Event) pensaba contarle al mundo lo de los extraterrestres. Haremos como si todo esto se hubiera comentado hace días, ¿vale? Gracias, empecemos.

Recordáis cómo acabó la cuarta temporada, ¿verdad? La bañera, la sangre, Rita, Harrison… Aquel desaguisado no puede volver a repetirse. Por eso Dexter manda a su hijo a Orlando con los abuelos, ahora que ha decidido pasar a la acción con el tema Jordan Chase, que llamó la semana pasada a casa de Dex con su amenazante tic tic tic. Esa es la primera escena de In the Beginning, una pista inconfundible para averiguar que sería un episodio con habitación plastificada y sangre. Un episodio para el Oscuro Pasajero. A Harrison se lo lleva la niñera, un personaje que bien podría ser un secundario plano que acude al rescate en momentos de estrés… pero que también podría ser determinante en algún momento del final de temporada. Yo pensaba que se acercaría a alguna de las tramas importantes, pero cada vez estoy más con la primera opción, la de que Sonya es sólo la que se lleva a Harrison cuando Dexter tiene hambre. Veremos.

¿Nos fiamos de ella?¿Nos fiamos de ella?

In the Beginning es el episodio del gato y el ratón, aunque ese juego haya surgido muchas veces de forma inconsciente. Stan persigue a Dexter y Lumen. Dexter y Lumen van detrás de Emily, primero, detrás de Jordan, después, y detrás de Alex, al final. Y el Departamento de policía, con Deb y Quinn a la cabeza, persiguen los rastros que ha dejado Cole Harmon, que los conducen a Jordan y a Alex. De ahí la tensión que hemos vivido en esas escenas que ya son clásicas de la serie, en las que algún personaje está a punto de descubrir el gran secreto de Dexter. No sucede, porque eso significaría destrozar una dinámica que funciona, pero cada día estamos un paso más cerca. En concreto, Debra Morgan está un paso más cerca. Y muchos nos empezamos a cuestionar si la quinta será la temporada en que la hermanísima descubra el gran pastel.

Con Boyd, el dentista y Cole convertidos en comida para peces, sólo quedan dos salvajes por eliminar. Uno es Jordan, que si no está rodeado de cuatro guardaespaldas está frente a una multitud. Una opción complicada que, como preveíamos, se guarda para final de temporada. El quinto nombre de la foto es el de Alex Tilden, al que hemos accedido gracias a Emily Birch y a la determinación de Lumen. Birch se ha negado a hablar en primera instancia, pero el vídeo con la agresión a Lumen ha ablandado su corazón. O eso hemos pensado cuando ha dado el nombre de Alex, que es un ejecutivo con muy poca habilidad para mentir. A todo esto, el Departamento de policía ha reabierto el caso de las chicas de los barriles, ha readmitido a Debra y ha empezado a buscar pistas en casa de Cole y en los movimientos de Chase, ya que tres desaparecidos tienen relación directa con este profeta moderno. A Cole sólo lo encontrarán en el estómago de alguna ballena, pero su casa es una radiografía del crimen: ha dejado el coche y no ha tocado sus cuentas bancarias, por lo que Debra deduce (viendo que Dan y Boyd tampoco aparecen) que alguien se está cargando a los posibles agresores (¡qué lista es mi Deb!); y tiene su particular cajita de los horrores con 13 películas snuff, grabaciones de asesinatos y violaciones reales que muchos conocimos gracias a la magnífica película Tesis. Descubrimos, por fin, el modus operandi y la historia de este grupo de salvajes: empezó hace 20 años, Emily fue la primera víctima y el ideólogo es Eugene Greer, que ahora se hace llamar Jordan Chase. Secuestran a sus víctimas, las llevan a una cabaña, las violan y luego las matan. Todo esto bajo la dirección de Jordan, que no interviene en los crímenes. Un dato más que protege al predicador ante la ley, pero no ante Dexter.

Número 13... ¿no salía en House?Número 13… ¿no salía en House?

El momento más flojo del episodio, no sé si estaremos de acuerdo, es cuando Dexter debe cambiar el disco número 13, en el que aparece Lumen y, por lo tanto, en el que se puede descubrir su vinculación con los asesinatos. Tirar los discos al pobre Masuka es una solución patillera y atípica, aunque no puedo negar que también ha sido efectiva. Contrasta con esta escena torpe la habilidad de Deb para sospechar que existe un Vigilante nocturno que se está llevando por delante a los “matarrubias”. Bravo por la conversación que mantiene con Dexter sobre este asunto. Aunque eso suponga poner a Dexter entre la espada y la pared: ¿a quién ayudo a solucionar este caso, a Lumen o a Deb? Las dos están sufriendo, aunque los motivos de Lumen son más fáciles de entender para Dexter, que está disfrutando de la venganza de Lumen como si en cada asesinato estuviera matando al Trinity, una y otra vez. Como dice Dexter, Lumen y ella se conocieron en el momento adecuado.

La relación Dexter-Lumen ha dado para escribir un libro en este In the Beginning. Empezando por el regalo de Dex a Lumen, esos guantes que llevan la etiqueta del Oscuro Pasajero. ¿Cuántos regalos recordáis de Dexter a Rita? Pero sobre todo, lo más importante de esta relación es que Dexter ha aprendido a trabajar en equipo con Lumen. No se siente presionado, como con Miguel Prado o Lila, sino que las situaciones surgen de forma natural. Aunque sea en un contexto algo diferente, eso en mi barrio se llama amor. Si vas a la playa, al cine o a un bar con esa chica y todo sale fenomenal, a lo mejor es que esa chica está hecha para ti. Y Lumen funciona comprando material, probando un cuchillo, visitando la casa de la próxima víctima, eligiendo habitación del pánico, cuidando a Harrison o practicando sexo, escena que luego comentaremos. Viendo cómo cogía el cuchillo o la cara de Dexter al ponerle el collar que guardaba Alex, tenía claro que el capítulo acabaría de esa forma.

Meanwhile, en una camioneta en el exterior de casa de Dexter, con auriculares y donuts, como buen policía yanqui, Stan descubre que Lumen y Dex están preparando su próximo asesinato. Un asesinato que tendrá lugar en la misma casa de Alex y que tendrá a Lumen como estrella y a Dexter como guest star. “Una cosa es ver y otra es hacer. Matar te cambiará”, le dice Dex a Lumen. Y la bella rubia contesta con una sonrisa de satisfacción: “Ya he cambiado”. Pues sí. Poco queda de la Lumen aterrorizada que conocimos el primer día. Dexter ha sabido despertar a su Oscuro Pasajero. Y ahora Lumen es una mujer decidida que se mueve con la venganza entre ceja y ceja. ¿Qué pasará cuando hayan muerto sus agresores? La serie ha cultivado el personaje más allá de su misión, aunque el trato a los personajes secundarios no suele variar demasiado. Yo espero que Julia Stiles se quede, aunque ya tendremos tiempo de debatirlo al final de temporada. Lumen cumple en la habitación plastificada, donde habitualmente vemos solo a Dexter, mientras Chase lleva a cabo su maquiavélico plan: seduce a Alex para que se quede en casa, espera a que Dex entre en acción y llama a Debra para ponerle en la pista del señor Tilden. Vivimos una de esas escenas de máxima tensión que comentaba al principio hasta que descubrimos que Dex y Lumen están en la casita de al lado. Allí, Lumen hace de Dexter, enseña a Alex las imágenes de sus crímenes y se pasea amenazante ante el cuerpo atado de su víctima, que aprovecha (esto me encanta) para pedir clemencia de forma desesperada. “¿Cuánto quieres? ¡Dime una cifra!” Y Lumen, la número 13, le clava el cuchillo en el corazón. Poesía.

La definición de venganzaLa definición de venganza

Me faltan por comentar, aparte de la escena final, tres detalles que destacan en este 5×10: 1) la habilidad para manipular a la gente de Jordan Chase, que es el paladín del verbo, el Messi de las palabras; 2) la extrañísima relación que mantiene con Emily, por la que siente una especial devoción pero a la que se niega a tocar (a cuál de los dos más pirado); 3) Deb concluye que la chica del DVD número 13 es la justiciera nocturna, así que es cuestión de tiempo que las mujeres rubias de Miami pasen el riguroso examen de la Morgan más cañera. Debra debe dar un paso más en su investigación, no sé muy bien cómo, para que la historia llegue a donde la mayoría creemos que va a llegar, que es descubrir que Lumen está metida en el asunto. Harry estaría orgulloso de su hija.

La escena final, la del revolcón, no tendría mayor trascendencia si no estuviéramos en una serie como ésta. Pero cinco temporadas son suficientes para saber que Dexter no siente ni padece, más allá del plano físico. Por eso la pasión con la que ha mirado a Lumen durante todo el episodio, el tacto con el que le ha puesto el collar o el amor que ha puesto en ese puritano beso en la frente nos ha dejado francamente sorprendidos. Supongo que es cierto que Lumen apareció en el momento adecuado, pero tiene que haber más, mucho más, para que Dexter se haya prestado a eso. Para que Dexter haya decidido mantener relaciones con Lumen apenas un mes después de sacar a Rita de una bañera de sangre. ¿Será que está enamorado? ¿Será que la serie está completando su proceso de humanizar al Oscuro Pasajero? Pues no lo sé, gente, pero sí sé que esta transición se está llevando de forma muy acertada. Y que estamos disfrutando de la quinta temporada como si soltáramos a Dexter en una cárcel con una recortada y munición ilimitada. Y acabo con un clásico… wait for it… y no me refiero al Barça-Madrid (5-0)… ¡capitulazo!

Pasó...Pasó…


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