Review Dexter: I Had a Dream

Review Dexter: I Had a Dream

Espero un momento de inspiración divina para encontrar las palabras que describan con exactitud la grandeza de este episodio. Pero no las encuentro. Ni las encontraré. Dexter ha superado los límites de mi léxico. I Had a Dream, es una opinión muy subjetiva, es la mejor hora de televisión que he visto en 2008. Podría decir que es la mejor hora de la serie, pero me reservo esas palabras para la season finale. Espectacular…

Me permitiré el lujo de citar a Hernán Casciari: “Si algún día he de morir, que me mate Dexter Morgan”… ¡Ya tenemos review!

  • Episodio 3×11: I Had a Dream
  • Fecha de emisión: 07 de diciembre

La primera y segunda temporadas de Dexter nos presentaron a un protagonista alejado de los sentimientos humanos, capaz de interpretar el papel de su vida durante el día y encontrarse con su verdadero yo por las noches. La tercera temporada empezó diferente, con un Dexter más humano, tratando de parecerse a sus vecinos y embelesado por la capacidad empática de Miguel Prado. Once episodios después, el Oscuro Pasajero vuelve a llevar el volante de la vida de Dexter, ha atropellado a Miguel, se ha reconciliado con Harry y Debra y estará pronto en casa para ver a David Letterman… y casarse con Rita.

Capitulazo sublime, que me ha hecho experimentar una sensación desconocida hasta la fecha: he acabado de ver el capítulo y, sin levantarme, he vuelto a darle al play para verlo otra vez. Dexter nos brinda, apreciación totalmente personal, la mejor hora de televisión del año con I Had a Dream. Soberbio de principio a fin. Y especialmente en el principio y en el fin.

La despedida de solteroLa despedida de soltero

La situación no era tan terrorífica como intuíamos después de ver Go Your Own Way. Los guionistas jugaron con nosotros haciéndonos creer que el Skinner se había puesto manos a la obra en su plan de eliminar a Dexter, cuando realmente era Masuka el que había “secuestrado” a Dexter para su despedida de soltero. Primer puntazo. A mí me la colaron. La tensión inicial en el maletero ha incluído la primera reconciliación de Dexter del episodio. Harry tenía razón y Dex sólo se ha dado cuenta en una (supuesta) situación límite. El perdón a Harry incluye también la recuperación del código, vital para su supervivencia.

No me muevo de la despedida de soltero. Imaginaros si es buena la escena del brindis de Miguel que hasta la segunda vez que he visto el capítulo no me he fijado en las señoritas bailarinas ligeras de ropa. Qué gran momento: Dexter en una silla en el centro de la habitación con una botella de champan escuchando las falsas palabras de Miguel, al que estaba deseando matar en ese preciso instante. Un brindis por Dexter. Cuanto cinismo. Unas pocas horas después, Miguel también estaba en el centro de una habitación, pero había pasado de verdugo a víctima.

Antes de comentar el final, hablemos de la segunda reconciliación de Dexter en I Had a Dream, con Debra. Todo se reduce a una escena, en la que Dexter ha sacado su lado humano o su lado de perfecto actor, que probablemente es el mismo, y le ha pedido a Debra que sea su best man (padrino). Me ha encantado que diera por hecho que se cargaría a Miguel horas después, recordándome al Dexter implacable de la primera temporada. Debra, cómo no, ha aceptado ser protagonista en la boda de su hermano.

Anton y DebraAnton y Debra

Por cierto, me voy a apuntar un tanto. ¿Con quién irá Debra a la boda? ¡Con Quinn! La semana pasada comenté que Debra estaba pillada por su compañero de trabajo y que, antes o después, se lo confesaría. En realidad ha sido Quinn el que ha dado el paso, pero el resultado es el mismo. El pobre Anton, cuya escena en la comisaría ha sido realmente emotiva, paga los pecados del infiel Harry, que se lió con una confidente y ha llenado de dudas la vida de Debra. Como si no estuviera suficiente liada…

Otro que ha encontrado su +1 para la boda es Vince Masuka. Jamás le perdonaré a los guionistas que “enamoren” a este personaje. Masuka es el último representante del hombre grosero, salido y (con perdón) putero, un rol que escasea en la televisión. Vince ha sido y debe seguir siendo esos cinco minutos sucios de cada episodio, esa fuente de burradas, ese surtidor de barbaridades. No a Vince Masuka enamorado. Para eso ya tenemos a Angel, que forma una pareja preciosa con Gianna.

Dos cuentas pendientes tenía esta tercera temporada. Una ya la hemos solucionado y la otra, si no me equivoco, la solucionaremos la semana que viene. Exigíamos una mayor presencia para María Laguerta, muy alejada del centro de la acción desde la muerte de Doakes, allá por la segunda temporada. María es una pieza esencial para que Dexter lleve a cabo su venganza más sabrosa. El instinto de María ha destapado las mentiras de Miguel. Y Dexter ha puesto las cosas en su sitio. La segunda cuenta pendiente de la temporada es con Rita Bennet, pero teniendo en cuenta que la semana que viene es muy posible que caiga la boda, ya sabemos que en estos eventos la protagonista es la novia.

Good Bye MiguelGood Bye Miguel

Y Dexter, decía, ha puesto las cosas en su sitio. Adelantándose a sus movimientos, Dexter ha capturado a Miguel y lo ha llevado al lugar donde hace tiempo debía estar: desnudo, indefenso y atado encima de una mesa, en el centro de una habitación plastificada para la ocasión. A un lado, las vergüenzas del señor Prado, representadas con las fotos de Ellen Wolf y María. Afortunadamente, Dexter ha llegado a tiempo para salvalre la vida a María. El asesinato de Miguel es la mejor escena del episodio y una de las mejores de la historia de la serie. Consumada la venganza, sólo queda atrapar al Skinner para irnos de boda. Maravilloso I Had a Dream. Impresionante esta serie


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