Review Dexter: Hello, Dexter Morgan

Review Dexter: Hello, Dexter Morgan

Acepto críticas. Acepto pedradas, incluso. Acepto que se me acuse de fan adolescente incontrolado con las hormonas en celo. Acepto ser una quinceañera en un concierto de Jonas Brothers. Me da igual. Pero es que ante un episodio como Hello, Dexter Morgan sólo se me ocurre ponerme a gritar y a aplaudir como un loco, al borde del desmayo. No me tiembla la voz si digo que la cuarta temporada de esta serie es la joya televisiva más preciada del 2009. ¿Y sabéis lo mejor? Que esto sólo ha sido el aperitivo. Que la semana que viene vamos al último concierto de la gira, en el que pensamos dejarnos la voz y el alma. Hello, Dexter Morgan¿Comentamos?

Perdonad el retraso. ¡Ya tenemos review!

  • Episodio 4×11: Hello, Dexter Morgan
  • Fecha de emisión: 6 de diciembre

¿Quiénes somos? Con esa pregunta tan básica se inicia Hello, Dexter Morgan, que atiende en sus primeras escenas al interrogatorio de Batista a Christine Hill. Christine es una ambiciosa periodista de sucesos a ojos del mundo. Christine también es la novia de Quinn. Y Christine, ante todo, es la hija del Trinity Killer, al que no rebautizamos a pesar de descubrir que su ciclo comprende cuatro muertes y no tres. Vida pública, vida privada y vida secreta. La policía de Miami se ha cansado de respetar su vida privada y pretende descubrir su secreto. Pero se encuentra con dos problemas: 1) Christine no traicionará a Arthur; 2) Dexter no traicionará a su Oscuro Pasajero.

Esta situación nos conduce a las dos historias más importantes del episodio. Por un lado Christine aguanta como puede las embestidas policiales. Por otro, Dexter trata de montar un señuelo para que la policía dé con un falso Trinity Killer. Para el verdadero no quiere la intervención policial, sino algo más… plastificado. No será fácil. El propio Trinity, tan buen generador de mentiras como él, se ha propuesto descubrir quién es en realidad Kyle Butler, un tipo que no denuncia a la policía el secuestro de un niño. Arthur tiene momentos de desequilibrio, pero nunca deja de ser un tipo lúcido que ha conseguido ocultar su vida secreta durante varias décadas. Dexter se inventa que no ha hablado con la policía porque quiere una recompensa económica. Y Arthur empieza su particular persecución…

Kyles Butlers del mundo, corredKyles Butlers del mundo, corred

Dex recurre a los archivos de Lundy para encontrar un Trinity falso. Y da con Stan Beaudry, un supuesto transportista de Miami que lleva media vida ocultando que se llama Alvar Hanso, el jefe de una Iniciativa secreta que hace pruebas con avanzadísima tecnología en una Isla mágica en la que se estrella el vuelo Oceanic 815. Perdón, tenía que decirlo…

Beaudry es la víctima “inocente” de la ansiedad de Dexter, de sus ganas de desviar la atención policial para quedarse al Trinity para él solo. Se siente cómodo con su coartada de Kyle Butler, aunque no tardará en llevarse una sorpresa. Su cacería no es la única que se ha puesto en marcha. Arthur ha dado con el primer Kyle Butler de Miami. Y el resultado es bastante desagradable para nosotros y decididamente estresante para Dexter, el Kyle Butler que ha provocado tal salvajada.

Un Kyle Butler menosUn Kyle Butler menos

Tenemos, por lo tanto, al Trinity buscando al siguiente Kyle Butler de su lista y a Dexter trabajando a contrarreloj para crear un falso Trinity. Eso sí, puede hacer un alto en el camino. De hecho, lo más cerca que estarán Dex y Arthur en el capítulo, sin contar la sublime escena final, es en casa del segundo Kyle Butler, donde Dexter ha preparado su decorado favorito para cazar a Arthur. La intuición del Trinity, o la fortuna, ha impedido que se produjera el momento más esperado de la temporada. La semana que viene será…

Para un criminal experto en analizar escenas del crimen no es complicado hacer de Stan Beaudry el nuevo Trinity. Para ello sólo hace falta eliminar a este bala perdida, recoger objetos de Arthur y colocarlos en sus aposentos. La policía no suele sospechar que detrás de cada prueba hay un asesino que los despista para encargarse él mismo de los asesinos. Sí, ya veis que incluso suena raro. Pero ese es el caso que nos ocupa. Cuando la policía llega al despacho de Beaudry se encuentra, una por una, todas las evidencias que ha dejado Dexter: cepillo de dientes, peine, martillo ejecutor, foto de Christine y archivos de Lundy. Un bandido de tres al cuarto como Beuadry convertido en Trinity a ojos del mundo. Grande Dexter.

En su última conversación telefónica, Arthur asegura que ha podido reunir el dinero de la recompensa. Y se citan para unas horas después. El problema es que Dexter, como decíamos antes, está especialmente ansioso con el Trinity. Y al escuchar una música carnavalesca, se dirige al lugar donde Arthur dejó a medias su última faena, en la que volvía a iniciar su ciclo de muertes. Pero Arthur es, de largo, el criminal más hábil contra el que se ha enfrentado Dex. Y cuando éste llega al carnaval, Arthur ya está escondido siguiéndole la pista a nuestro héroe. Además, una inoportuna llamada de Debra, que necesita más que nunca a su hermano, dirigen a Kyle Butler hacia su verdadera vida, la que está a punto de descubrir Arthur Mitchell.

Arthur persigue a Kyle hasta el departamento de policía. Y una vez allí, roba una tarjeta de visitante (esta es la parte que menos me ha gustado) para encontrarse cara a cara con el verdadero Kyle Butler. ¿Quiénes somos? Dexter se coló en la vida del Trinity y descubrió que era un falso padre de familia, dictador y tirano. Ahora le toca el turno a Arthur, que se ha colado en la boca del lobo gracias a las artimañanas de Dex para que la policía apuntara a Stan Beaudry. Ahora el enemigo está en casa. Ahora la vida secreta y privada de Dex están en peligro. Los papeles se han cambiado. Y estos 50 minutos magistrales acaban con la increíble frase que da nombre al capítulo:

“Hello, Dexter Morgan”

¿Por qué Debra necesitaba a su hermano en el momento más inadecuado? Habíamos dejado a Christine sudando en el interrogatorio de Batista, pero segura en sus respuestas. Ha tomado la decisión de cubrir a papá, por el que siente una inexplicable devoción. Christine no habla, pero su apartamento puede que sí. Cuando Batista y Debra lo examinan, aparte de muchos zapatos y modelitos varios, dan con un montón de postales de diversas ciudades de Estados Unidos. Ciudades donde, casualmente, el Trinity ha dejado su rastro de muertes. Ciudades clasificadas por Lundy. Y Debra, especialmente habilidosa esta temporada en toda la investigación, no tarda en darse cuenta.

Las postales no vienen firmadas, pero sí con un mensaje: “Ojalá estuvieras aquí. Te quiere, papá”. Parece que Christine sí conoce a papá, después de todo. Batista vuelve con las postales para presionar a Christine, pero la periodista no cede. Sabe que faltan pruebas para relacionarla con Arthur. Debra también lo intenta haciendo de poli bueno, con un discurso sobre encontrar tu verdadera identidad alejándote de las ilusiones de tu padre. Christine ha visto esa peli y no cae en la trampa. Resultado: falta de pruebas, Christine no confiesa, Christine a la calle.

Ya en libertad, Christine trata de advertir a papá de que se ha estrechado el cerco policial sobre él, a la vez que le pide ayuda para sacarse de encima al departamento de Miami. Pero papá, que no ha estado a su lado durante 30 años, no tiene intención de esposarse a Christine en un acto de cariño sin precedentes. Y le dice que ya es mayorcita para ir a la cárcel. A Christine se le cae el mundo al suelo. Todo por lo que ha luchado en su vida se desmorona cuando su padre le retira la palabra. Entonces sí, Christine decide confesar. Será una confesión particular frente a Debra Morgan. La periodista confirma que mató a Lundy, que disparó a Deb, que está arrepentida y que es la hija del Trinity, un padre que la ha abandonado, si es que ese verbo se puede aplicar cuando nunca se han hecho cargo de ti. Deb no perdona. Ni lo hará nunca. Y está deseando que Christine se pudra en la cárcel, pero esa opción no la contempla la priodista. Adiós.

Quinn, no veas esto...Quinn, no veas esto…

Por eso llamaba Debra a su hermano, porque un trauma así debe ser difícil de superar. Y también porque se sentía incapaz de borrar el nombre de Lundy de la pizarra del departamento. Christine es la hija del Trinity. Y Trinity es Stan Beaudry. El caso está cerrado para todo el departamento, menos para Dexter, el único que puede encargarse del verdadero Trinity Killer. Por cierto, Quinn también está destrozado después de ver la sangre de su chica y de certificar que se la han colado durante toda la temporada. Bueno, tampoco es para tanto, Rudy Cooper, que era el Ice Truck Killer en sus ratos libres, estuvo comprometido con Debra Morgan. Por cierto, ¿cuánto creéis que tardará en salir su nombre otra vez? El tema de las informadoras privadas de Harry ha pasado de puntillas por este 4×11, pero será determinante en el último capítulo de la temporada.

¿Qué otros detalles nos deja Hello, Dexter Morgan? Rita le ha confesado a Dexter que se besó con Elliot. Masuka le ha confesado a Dexter, en una escena menos divertida de lo que preveía, que vio cómo Rita besaba a Elliot. Y Elliot ha puesto esa cara de don perfecto poco antes de que Dexter se la partiera de un derechazo. Rita ha sonreído ante esa muestra de afecto. ¡Ah, por cierto! Angel y Maria se han casado, pero yo le voy a dar tanta importancia al asunto como ellos en el episodio. Nada. Sí, una cinta de seguridad los enganchó comiéndose a besos, el señor Matthews quería cortar cabezas y la única solución ha sido pasar por el altar, con Dexter como testigo. Muy precipitado, tendrá consecuencias.

Y entre bodas express, ataques a vecinos, inesperadas visitas al departamento y suicidios de hijas no queridas se nos ha marchado un episodio memorable. Un aperitivo conciso que organiza las fichas para que la última partida sea más apasionante que nunca. Cogiendo prestado el ajedrez con que Cuatro publicita Lost, en el tablero sólo nos quedan los reyes de cada color (Arthur y Dexter), acompañados de peones que sólo pueden ser víctimas (las familias de cada uno) y con el resto de fichas eliminadas (el departamento de Miami). Y muchas, muchas, muchas ganas de ver la última partida, que cerrará un año brillante. Y yo me voy a dejar la voz y el alma en esa última cita…

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review Dexter: Hello, Dexter Morgan
4.8 (96%) 5 votes

Categorías: Dexter Reviews Series Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »