Review Caprica: Things we lock away

Things we lock away

Dejando a un lado la tormenta de encargos por parte de un Daniel que no sabe dónde se está metiendo, llega un poco de calma a la ciudad de Caprica. Pero todo lo contrario en ese mundo que esperábamos ver con más detalle desde el regreso de la serie: el V-World. Los avatares cuya creación ya se nos hace lejana se vuelven a ver las caras, aunque en unas condiciones un tanto diferentes. Pero hay algo más gordo…

Habrá reviews de Caprica mientras haya episodios de Caprica. O sea, éste y el siguiente… sniff, sniff

Como si nos hubieran leído la mente, Things we lock away empieza directamente en el V-World y nos muestra otro de tantos juegos que hay en él: duelos a muerte. El caso es que si algo ha cambiado en los últimos días es que el avatar de Tamara parece haberse hecho con el poder –aunque no creo que por completo- en el mundo en el cual está atrapada. Gracias a su condición de inmortal se ha ganado el respeto de la mayoría de los jugadores de esta especie de “juego” en el que todos, o quienes pueden, sacian sus más oscuras necesidades. Pero por cosas que sólo pasan en las mejores familias, el avatar de Zoe ha terminado siendo descargado en ese maravilloso juego tras su suicidio físico.

A este pobre conjunto de bytes tan bien ordenados la suerte no le sonríe. Planta cara al avatar de Tamara sin pensárselo dos veces, queriéndole hacer ver que toda la gente a su alrededor no quiere más que violencia y que ninguna de las dos tiene que guardar necesariamente relación con sus originales, ya fallecidas. Pero no es escuchada. En lugar de eso es víctima de brutales palizas a manos de familiares de los fallecidos en el atentado del tren por parte del STO. Todo eso termina con Zoe convenciendo a Tamara y consiguiéndola sacar de ahí. Esta pequeña historia podría haberse resumido en menos minutos, ya que está claro que esto es sólo el comienzo de una alianza que dará mucho de qué hablar. Por qué ha ocupado todo el capítulo es algo que se discutirá unas líneas más abajo…

borce¡Amigas para siempre!

Fuera, en la maravillosa ciudad de Caprica, Daniel Graystone vive un pequeño epílogo consecuencia de sus encargos al sindicato del crimen Ha'la'tha. Aparte de ser readmitido en su empresa de su némesis Tomas Vergis, sabe que su etnia, los Tauron, no se andan con chiquitas. Sabe que la cosa no termina con una simple amenaza y que su vida ha llegado a su fin. Daniel demuestra que está cada vez más perdido en sí mismo y que el orgullo de un Capricano no se puede comparar con el de un Tauron. Con su propuesta de eliminar a Ha'la'tha todos damos por hecho que este hombre se ha metido en algo de lo cual ni Dios –o ni los Dioses- sabe como saldrá. Vergis lleva a cabo una planificada muerte dejando a Daniel otra vez solo.

Y por otro lado tenemos a Clarice, probablemente el personaje que más se ha espabilado y que más está luchando por lo que quiere. Tiene en su poder a Lacy, a la que termina enviando a Gemenon, planeta del cual no estaría mal ver más sobre él y sobre su cultura. Y también tiene en su poder, o eso cree ella, a Amanda, completamente alejada de su marido pero interesada ahora en si lo que se dice sobre esos monoteístas, que a la vez son terroristas, es cierto.

borceUn poco de buena fotografía en Caprica

Ahora toca lo que al parecer ha sido lo más interesante del capítulo, ya que ha habido un par de conexiones con Battlestar Galactica de manera bastante indirecta y centrándose en un solo aspecto. Si no has visto BSG en su totalidad, considera lo siguiente como spoiler. Por un lado, vemos que Zoe dibujaba desde bien pequeña “diseños” de un Cylon que nunca antes había existido. En cierto modo puede recordarnos a Kara Thrace y su Maelstrom, pequeña historia que estuvo presente durante toda su vida sin que ella lo supiera y que terminó llevándola a morir para posteriormente ser un ángel (término muy discutible, si prefieres otro, sugiérelo). De modo que si se atan cabos o se hace una regla de tres, una mente descabellada podría sugerir que Zoe fue influenciada por Dios o, por decirlo de un modo que no intranquilice al personal, por una fuerza superior.

borceBocetos del principio del fin

Por otro lado y reforzando esa pequeña teoría, al avatar de Zoe se le aparece la Zoe original del mismo modo que al bello Gaius Baltar se le aparecía la bella Number Six, y viceversa. Sin llegar a interferir del todo pero interviniendo en los hechos apareciéndose ante una persona. O en este caso casi persona. Así que Things we lock away será conocido como el capítulo en el que se añadió ese elemento de BSG que gustó o disgustó al personal. Dios, al que no le gusta que le llamen así, siempre tuvo un plan y poco a poco comprobamos cuán preparado estaba.

borceY con ésta, hacemos tres Zoes

El tema de la religión es uno de los más delicados en cuanto a cine, televisión o literatura. Y más aún si se mezcla con ciencia ficción (traducida correctamente: ficción científica). A una audiencia poco experimentada en el tema puede echarles atrás y a personas que tengan una idea y/o visión de la religión muy limitada puede hacerles echar pestes sobre la película, serie o libro. Pero aunque no lo parezca, la idea de un Dios en este querido universo de las Trece Colonias es una de las más abiertas que se hayan podido ver. Aún así, la audiencia prefiere batallas espaciales y más relación con Battlestar Galactica antes que una historia bien llevada aprovechando un contexto. De ahí, la cancelación que un servidor lamenta. Pero algo así tampoco es una novedad…

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