Review Californication: Grace

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Se acabó. Después de siete años, ochenta y cuatro episodios y un millón de vivencias, ha llegado la hora de despedirse de forma definitiva. Estoy escribiendo la última review de Californication y es mucho más difícil de lo que imaginaba, como un acto prohibido, como si me tocara a mí cerrar con llave y tirarla al mar, pero después de encontrar excusas por todas partes he decidido que esto es como arrancar una tirita. Me toca decir adiós. Adiós después de un final que… sí, señores, me ha gustado y dejado satisfecha. Quizá no nos han dado lo mejor pero esperaba lo peor, quizá imaginaba algo más grande hace tres meses pero hace una semana sólo se me pasaban por la cabeza posibilidades desastrosas. Al fin y al cabo, Californication siempre ha sido capaz de engrandecer lo vulgar y cotidiano. Nada va a impedir que despida a una de las series para mí más especiales sin una sonrisa. ¿Hablamos ya de “Grace” o aún no estamos preparados?

She packed my bags last night, preflight
Zero hour, nine a.m.
And I’m gonna be high
As a kite by then…

sad clown

Creo que es necesario quitarse de encima el lastre de los aspectos negativos que esta series finale ha podido traer consigo, de una vez, para explayarme después y regocijarme en un optimismo que me caracteriza muy poco pero que hoy por ser una ocasión especial quiero sacar a pasear. ¿Dónde ha pinchado la serie al final? Quizá ha sido más (relativamente) feliz de lo que esperábamos, quizá las tramas de Levon y Julia se han resuelto atropelladamente, quizá le habría dado una duración doble a la despedida y sobre todas las cosas, la habría colocado después de una temporada infinitamente mejor. Qué le vamos a hacer. Y aún así esta humilde serie se ha ido mejor que otras muchas de renombre. Si algo hay que reconocer a la serie de Hank, Karen y Becca es el saber retirarse a tiempo, y lo afirmo rotundamente. ¿Que ha tenido una última temporada muy floja? Sí, por supuesto, pero ha sabido llegar a ella con mucho estilo y casi todas las series tienen sus momentos bajos, especialmente cuando se acercan al final. Hasta la inigualable Six Feet Under tuvo un ligero descenso de calidad allá por su cuarta temporada.

La apertura de “Grace” es un sueño cabrón que trae, más que un aviso, un reflejo de sentimiento de culpa. Este sueño de Hank es la única aparición “real” de Becca en este último episodio, pero, como siempre, es una aparición reveladora y adulta, llena de palabras con más sentido de la cuenta, porque “I’m my father’s daughter” y eso es lo único que a estas alturas no se puede evitar. Ha tenido que lidiar con demasiadas batallas ajenas por culpa de sus padres para pensar ahora que todas las relaciones pueden reducirse a un patrón, cuando en realidad lo único a lo que podemos aferrarnos es al hoy porque mañana está muy lejos, cuando sabe que las relaciones “normales” son utópicas.

Have you ever been able to sustain a relationship? You say you love me, you say you love mom, but what does that mean when you only ever let us down?

becca and hank

Hank, claro, sigue aferrándose a la idea de que su hija está a punto de cometer el mayor error de su vida, un pensamiento desesperado que de nuevo termina en una de esas conversaciones tan propias que siempre han sido el aderezo especial de la serie. Tenemos a Karen defendiendo ya no sólo la elección de su hija, sino su derecho a equivocarse. Ellos no se casaron por ser demasiado geniales y modernos y las cosas no les han ido especialmente bien. No soy muy pro matrimonio que digamos, pero diría que no son los papeles los que joden las relaciones, sino nosotros, y en ese punto tiene razón. Claro, que no dejamos de entender a ese Hank dolido que le reprocha estar rebajando y frivolizando su historia. Una historia enorme.

 

I miss the earth so much
I miss my wife
It’s lonely out in space
On such a timeless flight…

 

Aunque nos gustaría, no podemos dejar atrás a la “otra famila” de Hank Moody, una familia peculiar que no tiene la culpa de que los guionistas se hayan dedicado a cabrearnos semana tras semana. Julia, tan genial, tan suave, tan fácil de tratar, tan poco problemática y tan comprensiva, con su sonrisa angelical que al protagonista de esta serie, adicto al caos, no le va nada. Tenía muchas dudas sobre la conclusión de Californication, pero si algo tenía claro es que esta relación sólo funcionaba como distracción. No me gusta especialmente que Hank no haya sido capaz de decirle a la cara que ha tomado una decisión, pero la verdad es que Rick Rath ha sido uno de los pocos puntos fuertes de la temporada, es un buen tipo, es inteligente y sobre todo siente pasión por la rubia desde el primer momento en que la vio. Algo es algo. Y de manera inexplicable hacen buena pareja.

rick y julia

No olvidemos tampoco al pobre Levon, cuyas salidas de tono y costumbres, todo hay que reconocerlo, nos han alegrado algo la temporada. Si bien es fantástico que su padre no le volviera la espalda y decidiera hacer lo correcto por una vez, teniendo la oportunidad de largarse, el consejo de perder su virginidad con una prostituta fue lo peor. Parece que tras ese primer encuentro el chico se mentaliza de que nunca va a haber otra manera de tener a una mujer en la cama, lo cual resulta increíblemente dañino. Suerte que en su afán de arreglarlo todo antes de subirse al avión lo ayude con esa chica tan encantadora a la que conocimos unos episodios atrás, inyectándole un poco de seguridad en sí mismo.

levon

¿Y qué hay de Marcy y Runkle? Tan venidos a menos que se han quedado casi, casi los últimos, sólo por delante de Stu, que representa el escalafón más bajo. La verdad es que su trama esta temporada ha sido absolutamente ridícula, y es triste, porque un día fueron grandes, follaban, comían langosta y esnifaban coca por deporte. Todo a la vez. Si bien el contrato con Stu ha quedado en nada porque se hace insultantemente obvio que está enfermo, la finale también ha tenido sus momentos para ellos dos. En primer lugar, Evan Handler publicó hace casi un año en su cuenta de Twitter la última frase de Charlie Runkle, “I will make you eat all of my balls”, así que escucharla supuso para algunos un tortazo en la cara, claro indicador de “sí, entérate de una vez, estás viendo el final”. Una despedida vulgar que encaja a la perfección con el personaje, que se va de la mano de su esposa sabiendo que tienen unas cuantas crisis que superar, pero que no es nada nuevo. Precioso, por cierto, el detalle de volver al apartamento de Hank. Hace tiempo que esa casa tan lujosa se les va del presupuesto y hay que empezar de cero en alguna parte, ¿por qué no volver a los orígenes? Ese es otro aspecto de la finale que me ha cautivado, su sentido (casi) circular.

hank apartamento

Y, bueno… él se ha llevado la peor parte.

stu

And I think it’s gonna be a long, long, time
‘Til touchdown brings me ‘round again to find
I’m not the man they think I am at home
Ah, no no no
I’m a rocket man
Rocket man
Burnin’ out his fuse
Up here alone

 

Ha llegado la hora de hablar de la última carta de Hank. Ahí lo tenemos, escribiendo en ese coche negro que por tanto ha pasado a lo largo de los años y que ha terminado siendo casi un aliado, pero quiere redimirse, no arranca, llega tarde y la única opción de llegar a tiempo para decir lo que tiene decir es correr como si lo persiguiera el diablo. Quién iba a decirnos que Hank Moody acabaría declarándose en un aeropuerto como cualquier protagonista de comedia romántica que se precie. Las circunstancias no son las mismas, desde luego, verlo allí de pie con esa carta nos provoca unas cuantas risas porque hace mucho que no meábamos sobre los clichés y de paso arranca las primeras lágrimas. Nadie escribe cartas como Hank y ésta es la última que nosotros oiremos, pero podemos celebrar sin medida la elección de sus palabras.

Dear Karen,

I’ve been thinking about us, the story of us. How the fuck do I sum it up? Has it been perfect? Hardly. Any story with me at the center of it will never be anything less than a big smiling mess. But here’s what I know for sure: our time in the sun has been a thing of absolute fucking beauty. The nightmares, the hangovers, the fucking and the punching. The gorgeous shimmering insanity of the city of ours, where for years I woke up, fucked up, said I was sorry, passed out and did it all over again. As a writer, I’m a sucker for happy endings. The guy gets the girl, she saves him from himself, fade to fucking black. As a guy who loves a girl, I realize there’s no such thing. There’s no sunset. There’s just now, and there’s just the two of us, which can be scary fucking ugly sometimes. But if you close your eyes and listen for the whisper of your heart, if you simply keep trying and never ever give up, no matter how many times you get it wrong, until the beginning and the end blur into something called until we meet again. And that’s it. I didn’t know how to finish it, because it’s not over. It’ll never be over, as longs as there’s you, and there’s me, and there’s hope, and grace.

Creo que lo que más agradezco y aprecio de este final es la honestidad con la que han vuelto a unirlo con Karen. Podían haber caído en unas cuantas trampas y estropearlo todo, mandarlos a Las Vegas a dar un “sí quiero” demasiado surrealista a estas alturas, sin embargo lo han hecho de forma muy natural. Sin promesas, sin planes a largo plazo, sólo un hoy en la mochila y las ganas de intentarlo, porque como el propio Hank dice, no hay finales felices, simplemente…

‘Till the fucking wheels come off, baby.

hank plane

Esas son las últimas palabras de nuestro escritor ficticio favorito. Llevo años diciendo que en la última escena de Californication tenía que sonar ese Rocket Man de Elton John que ha llegado a ser tan significativo en la serie, nunca olvidaremos cómo se cerró la tercera temporada, con un “Mia Culpa” absolutamente magistral. No sé si he tenido suerte de que el equipo haya escuchado mis peticiones personales o es que esto era muy previsible, lo único que importa es que volvemos a escuchar esa canción, por última vez en la serie, una canción absolutamente perfecta a la hora de hablar de Hank Moody. Nos despedimos con ella y con una sucesión de imágenes preciosa de lo mejor en escenas familiares de la serie: “California Son”, “In Utero”, “Love Song”, “La Petite Mort”… episodios fantásticos todos, que nos hicieron amar la serie y que me han llevado a despedirla con tanta pasión.

Y cómo no, la última imagen que Kapinos nos deja ver es la de una puesta de sol californiana, con un avión rompiendo el cielo y nuestros corazones seriéfilos, con el coche de Hank abandonado (al menos temporalmente) en una metáfora perfecta de su decisión de dejar atrás medias tintas y faldas.

end

Supongo que ha llegado el momento del drama, de decir adiós, de agradeceros la compañía virtual, de contaros cuánto lloré y cómo conforme pasan los días estoy más contenta con ese final. Podría decir cuánto voy a echar de menos la serie y a sus personajes, lo importantes que han sido para mí y para muchos otros seguidores. Pero, sinceramente… uno nunca deja sus cosas favoritas en un cajón si no son juguetes sexuales. Esta no va a ser la última vez que escriba sobre Californication, seguiré aquí para ella, infielmente suya.

 

And I think it’s gonna be a long, long, time…

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9 comentarios

  1. Martí

    Pues, respetando a los que les haya gustado y agradeciendo las reviews que se han hecho en esta página sobre esta serie tengo que decir que a mi no me ha gustado. Este “happy ending” me ha resultado forzado, poco creíble e incoherente con lo que hemos visto hasta ahora y con el tono que ha tenido la serie en general.La reconciliación y que Hank apunte a volverse “bueno” ya no es satisfactorio porque lo hemos visto mil veces y nunca ha durado nada. Es una más y a mi ni me ha emocionado ni me ha hecho creer. Aparte de que un edulcorado final feliz no me parece adecuado para una serie como Californication y un personaje como Hank Moody. En fin, no me esperaba nada mejor porque hace tiempo que esta serie perdió mucho nivel y así es complicado que se despida bien, igual que ya pasó con Dexter. La he seguido por cariño y porque me entretenía aunque ya no me pareciera una gran serie ni conectara emocionalmente con ella pero hace tiempo que me decepciona. Creo que debería haber terminado antes y mejor, a veces alargar las cosas sólo las empeora… en fin, ahí dejo mi opinión. Adiós, Californication, por desgracia no te echaré de menos porque hace tiempo que ya no me enamorabas…

    • Amber

      100% contigo, Martí. Yo tb ya hace mucho tiempo que no sintonizo con la série. Si es verdad que han sido mucho peores los finales de Lost, Dexter o HIMYM, pero sigue pareciendo muy muy forzado todo. Muchas gracias Irene por compartir estos ratos con nosotros.

  2. kmj

    El mal sabor de boca que me dejó la temporada y el último capítulo se me ha quitado un poco con esta gran review, pero esta temporada ha sido muy floja y este capítulo me ha parecido los diez últimos minutos de la típica comedia americana con el gran Hank Moody en vez del Ashton Kutcher de turno.
    En fin una pena de final para una buena serie

  3. […] Y “Grace”, el final, puede dejar un poco insatisfecho… pero a mí me gustó el modo de acabar con todo sin acabar con nada. La carta, el coche, el último gesto. Para los que quieran más spoilers… aquí una magnífica review en español. […]

  4. hugo

    Gran review y muy de acuerdo contigo. Gracias Irene y por supuesto no es el final, la serie esta ahí y la volveremos a ver

  5. El Irredento

    Buenas, yo, y creo que muchos seguidores de esta serie, hemos acompañado a Hank Moody hasta el final por un sentimiento de fidelidad al personaje. Todos sabemos desde hace muchas temporadas que la historia de Hank y Karen es imposible incluso antes de que naciera Becca. Creo que fue la propia Karen quien lo resumió a la perfección en la penúltima temporada cuando ante el viaje iniciático de Becca le dijo a Hank que tenía la sensación de que era la hija que compartían lo que les había mantenido unidos. Y en esta última temporada no ha ocurrido nada que cambiase eso. Hank no ha cambiado y no cambiará porque él es así y Karen lo sabe y sabe que la carta recitada en el avión es sólo eso, un conjunto de frases bien escritas. Una relación tóxica para ambos, para él que le obliga de cuando en cuando a intentar cambiar y para ella, que sabe que no cambiará pero que no se cansa de darle una nueva oportunidad.
    Tengo que reconocer que yo hubiese prescindido de Karen a partir de la segunda temporada, con apariciones en plan estrella invitada, pero en mi opinión la serie bajaba mucho en aquellos capítulos centrados exclusivamente en la relación ahora sí/ahora no de estos dos amantes imposibles.
    Pero por todos los buenos momentos y risas, hasta siempre Hank y sobre todo hasta la vista Charlie Runkle.

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