Review BSG: The Plan

Review BSG: The Plan

El señor Edward James Olmos y Ronald D. Moore querían terminar de cerrar el círculo, rellenar huecos, ver otras perspectivas. Así nació The Plan, una película que narra la historia del ataque a las 12 colonias desde el punto de vista cylon. Sin duda, una acertadísima forma de poner punto y final a una historia legendaria. Así que como diría el híbrido… Jump!

Juan Manuel Díaz-Pinés es el autor de este profundo análisis de The Plan. Todo el reconocimiento para él, por favor.

Can't declare war on love. No puedes declararle la guerra al amor. Esto, que bien podría parecer una consigna sesentera en toda regla, es en cambio el centro argumental de The Plan. Ya veréis, ya…

Todo empieza con una nueva versión de la clásica intro de BSG, sólo que en lugar de aparecer escrito en pantalla, cada modelo cylon (los 7 iniciales) aporta su granito de arena con una frase: “los Cylon fueron creados por el hombre, se rebelaron, evolucionaron, parecen y sienten como humanos, algunos están programados para creer que son humanos, hay muchas copias, y tienen un plan”. Algo que hemos leído un millón de veces, pero que le dan una gran vuelta de rosca. Primer punto para Olmos.

Como sabéis los protagonistas de esta película son nuestros odiados (o queridos) cylons. Y dentro de ellos destacan los número 1, es decir, los Cavil. Espectacular el papelón (o papelones) que ha tenido que hacer Dean Stockwell, desde el principio de la cinta. De buenas a primeras nos teletransportan al momento en que los dos Cavil, a bordo de Galactica, van a ser expulsados por una esclusa al frío espacio sideral (Lay Down Your Burdens, Parte II).

Parece que los dos hermanos Cavil tienen diferentes puntos de vista. Uno le hace ver al otro que la vida humana no ha de ser respetada (Cavil de Caprica), mientras que el otro (Cavil de Galactica) piensa que no es así. Y en el caso de que lo fuera, su plan estaba maldito desde el principio. Posteriormente nos trasladan a las dos semanas anteriores al ataque a las colonias. La historia hará un enorme flashback, del que no saldrá hasta el final.

Cavil... ando (perdón)Cavil… ando (perdón)

Partimos en este viaje desde un momento inédito: los Final Five en esas bañeras cylon tan características, listos para resucitar ante el atento cuidado de los dos Cavils. Ciertamente, aquí no entiendo por qué no explican algo más de la historia, pues parece que sencillamente estaban entre los humanos. Vagos profundizando en este punto. Llegamos al Día D, durante el cual nos guiarán a través de las historias de los diferentes modelos cylon.

Toca Caprica. Y allí nos encontramos con la primera prueba de que Baltar tuvo su quid pro quo (más allá del evidente) al ayudar a su Six a entrar en los ordenadores de Defensa. La necesitaba para poder terminar un proyecto de Inteligencia. También vemos a Tory conduciendo directa hacia las explosiones (y su posterior mágica supervivencia), Samuel T. Anders y la futura resistencia entrenando en las afueras y entre ellos un Simon (número 4); Picon, con nuestra querida Ellen Tigh, flirteando con el Cavil de Galactica (vaya historial que tiene la señora); Gemenon, con otro Simon, que a la postre será uno de los protagonistas de la historia; Canceron, donde vemos a otra Six…

Las granjas de Aerilon están ardiendo, las playas de Canceron están ardiendo, las llanuras de Leonis están ardiendo, las selvas de Scorpia están ardiendo, los pastos de Taurón están ardiendo, los puertos de Picon están ardiendo, las ciudades de Caprica están ardiendo, los océanos de Aquaria están ardiendo, los Palacios de Justicia de Libra están ardiendo, los bosques de Virgon están ardiendo. Las colonias del hombre yacen pisoteadas por nuestros pies.

El ataque a las coloniasEl ataque a las colonias

Con esta descripción tan tolkeniana, el siempre poético híbrido narra los avances realizados mientras arrasan los 12 mundos. No sin antes mencionar que el amor siempre sobrevive a la muerte. Los demás cylons están repartidos entre el que será el Colonial One (Doral, un número 5), y Galactica (un Leoben -what the frak?-); Chief, Tigh, Boomer y una Six de mala vida, y falta una número 3 reportera, como recordaréis, también están en la flota.

A partir de aquí avanzamos más rápido, mezclando imágenes inéditas con clips de capítulos clásicos como 33 Minutes. Lo más interesante en esta parte (y en gran parte de la película) es ver los comienzos forzados de la resistencia en la Caprica ocupada. Es loable cómo este grupo de personas asustadas y preocupadas por sus familias improvisan para poder vencer a las tostadoras y ver cómo aprenden de sus propios errores y sacrificios.

Entre otras cosas, se nos aclara un poco el tema de los cylons infiltrados en la flota, que se reúnen en una especie de capilla para seguir con su plan bajo las órdenes del más malvado de los Cavil. Todos con su misión. Por ejemplo, Leoben escucha las transmisiones de los Vipers y, ya que estamos, se obsesiona con Kara Thrace (aka Starbuck). Y aquí viene la revelación más significativa de toda la trama: todos sabíamos que Boomer era un sleeper agent, pero no que iba y venía de un bando a otro con un elefante de madera como interruptor (gran elección de objeto, por otra parte, lo que ella creía que era un recuerdo de sus padres). Vamos, por lo menos con ese nivel de conciencia… Sabíamos que su subconsciente volaba depósitos de agua, pero en plan sonámbula, no como nos ha descubierto The Plan.

Una traidora en GalacticaUna traidora en Galactica

Y así seguimos en una mezcla de inéditos y reemisiones (algunos actores se prestaron para una toma, otros para ninguna) y alguna que otra jugada magistral de Pyramid para destruir containers cylon. Y nos presentan a un personaje nuevo: la mujer de un Four, Gianna O’Neill. Simon, su marido, es el más rebelde de los cylon, o al menos el primero en manifestarlo. Él ama a una humana, y a su hija, y no quiere matarlos, pero no sólo a ellos, sino a nadie que vaya en su nave. Bien podría haberlas trasladado (sabemos que también en la flota se pueden hacer sus triquiñuelas) y hacer su misión pero no, no quería volar la nave. Primera muestra de amor. Aquí empieza la guerra amor-muerte, la gran batalla sobre la que gira todo el argumento, tan etéreo por fases. Uno a uno, los guerrilleros cylon van a caer presos de algún tipo de amor.

Insisto, todos tienen una misión: un Doral hacer de hombre bomba en una de las cubiertas de Galactica, un Cavil en Cáprica, un Cávil en Galactica, la Six que desacredita a Baltar, Boomer y sus ataques y suicidios ordenados, la otra Six con “otras tareas”… Poco a poco empiezan los fallos en los planes del Cavil de Galactica. Y con ellos, sus razones:

  • Boomer siente amor al honor, amor a la vida humana (I'm happier when I'm under), realiza sus tareas, pero no con la eficacia deseada.
  • El Simon casado siente amor hacia su pareja y su hijastra, y se suicida con tal de no matarlas (magnífica escena la pelea, atenazado por el miedo a que mueran). Y además, fuera del rango de la Resurrection Ship.
  • Leoben no consigue completar su misión por el amor obsesivo hacia Starbuck y su destino
  • La Six difamadora, por su debilidad por Baltar, se enamora de él. Tuvo que ser sacrificada, lanzada por una esclusa.

La Six que era prostituta hace un maravilloso análisis y resumen del argumento. Explica todos los fallos y finaliza con algo que he destacado al principio:

¿Cuál es el factor X? No puedes declararle la guerra al amor

Incluso los Cavil fallan. Y de eso va el último tramo de película. El de Caprica se enamora de la capacidad de supervivencia de los humanos, de su superación y de su unión en momentos difíciles, incluso del propio amor de Samuel hacia Kara. Es cuando se da cuenta de que cada vida humana que han quitado es un error.

Y el de Galactica… ese es harina de otro costal. No sólo siente amor, se apiada y se hace amigo según sus palabras del niño que ronda su 'capilla' (John, curiosamente tocayos), sino que al final siente miedo del propio amor a un humano. Y lo asesina a sangre fría. Por cierto, muy gratuita e innecesaria esa imagen con tal de hacernos ver que Cavil es el demonio. Poco apropiado en mi opinión, pero eso ya os lo dejo a vosotros.

Llega un último repaso a otras grandes historias de la serie, como la debilidad del Chief Tyrol y su coqueteo con la idea del suicidio. Pero sobre todo la reconquista de Caprica y el paralelismo de los momentos que transforman a los dos Cavil en lo que al final son: uno aprende, rectifica, lee entre líneas, es bueno, y no mata a Starbuck; el otro, ya sabéis, cree ser el mejor, no atiende a razones, se asusta y mata a un niño. Dualidad extrema. Incluso entre dos cylon del mismo modelo.

Cómo habría cambiado la historia...Cómo habría cambiado la historia…

Llegamos al desenlace. Chief grita Code Blue (cylon a bordo). Ha descubierto a los Cavil. Y volvemos al principio de la historia. Los hermanos en la esclusa, a punto de ser expulsados al frío vacío, y sus últimas confesiones acerca de lo que piensan de todo El Plan, promesa incluida del malo de empaquetar al bueno una vez resuciten. Y con todo, al final, cuando van a morir, ante el terror de esa sensación, se cogen las manos, buscando el apoyo el uno del otro. Ellos sólo querían ser amados.

El final es apoteósico, cargado de metáforas y mensajes ocultos, pero sobre todo por el monólogo final. La frase que a mí más me llamó la atención a lo largo de la serie:

¡No quiero ser humano! Quiero ver los rayos gamma. Quiero oír los rayos X, y quiero… Quiero oler la materia oscura. Quiero coger cosas con algo que no sean estas garras prensiles y sentir el viento solar de una supernova fluyendo a través de mí.
Soy una máquina, y puedo saber mucho más.

Bye CavilsBye Cavils

En definitiva, supongo que todos hubiéramos querido algo más porque hay temas importantes sin explicar: ¿qué es Starbuck?, ¿quién es su padre?, ¿qué pasa en la Tierra? ¿Y a Hera? El problema es que las obras maestras nunca nos dejan satisfechos del todo porque siempre queremos que sigan vivas. Y gracias a Caprica de alguna manera lo estará. Pero no puede ser, y no pueden ser totalmente perfectas, porque en realidad no queremos colmarnos con ellas, no del todo, queremos volver a verlo, a tener esas sensaciones.

Lo que yo no termino de comprender es: ¿por qué le quiere dar Olmos ese toque sexual? En ningún momento de la serie habían sido tan explícitos, y no es que me disguste ni mucho menos, pero no me termina de encajar. Me imagino que querrá dejar su firma. Por otro lado, no han puesto ni una sola imagen de Roslin, ¿habrá algo extraño ahí? Lo digo porque ella encarnaba muy bien esos valores humanos que terminan de convencer al Cavil de Caprica, y a los cylons en general. Y por último, y no por ello menos importante, ¿habeis notado la escasez de fraks y derivados? No sé si seré yo, pero me esperaba un festival de ellos. Uno que es friki

Una buena cinta. Muy metafórica, muy emocional y sobre todo muy humana. Haz el amor y no la guerra, cylon. A vosotros, ¿os ha gustado? Hasta la próxima coloniales. So say we all!


Categorías: Sin categoría
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »