Review BSG: Guess What’s Coming To Dinner

Review BSG: Guess What's Coming To Dinner

El fantástico empuje de Faith llegó hasta los primeros minutos de Guess What's Coming To Dinner, que volvió a enfocar la historia desde el punto de vista político y religioso. ¿Existe alguna razón para creer en un pacto fiel entre humanos y cylons? El episodio puso sobre la mesa el tema de la confianza, no sólo entre razas, sino dentro de cada grupo. Ya no se puede confiar en nadie. ¿Arrancamos?

Tras la magistral escena entre el híbrido y Starbuck tocaba volver a casa. No queda demasiado claro si Starbuck consigue visualizar la ruta hacia la Tierra, pero por el camino se ha cruzado con un grupo de cylons en peligro de extinción. Se habrían agarrado a cualquier clavo ardiendo, y han tenido la fortuna de que Starbuck es el clavo más frío de los humanos. La idea de realizar un pacto con Galactica para encontrar la Tierra prometida se pone sobre la mesa. ¿Empezamos el juego de desconfianzas?

Primer asalto. La nave resurrección, con Starbuck, Anders y Athena a bordo, salta hacia la flota humana. El Demetrius sufre un fallo de última hora y no realiza el salto. Contacto enemigo en el Dradis de Galactica: armas activadas. Justo cuando el almirante decide dar la orden de ataque, Saul se lo impide. ¿Qué ha visto o sentido Tigh para negar el ataque? La escena pasa desapercibida por las instantáneas palabras de Athena a bordo de la nave cylon, pero al almirante no se le escapa que Saul ha actuado de forma inconsciente. Acto seguido otra voz conocida, la de Helo, anuncia el regreso del Demetrius.

Segundo asalto. Número 6 entra en Galactica, territorio hostil, para comunicarle a Adama y Roslin la decisión de llegar a un acuerdo. La misión es sencilla: resucitar a los número 3, que han visto a los cinco últimos modelos cylon y que serán claves para encontrar el camino hacia la Tierra. El pacto parece utópico hasta que Número 6 asegura que los últimos 5 modelos están a bordo de Galactica. ¡Toma directo! Adama tiene la sensación de llevar demasiado tiempo vagando sin un destino concreto, por eso la propuesta de los cylons, aunque peligrosa, parece una forma de salir del bucle.

Por cierto, no me he olvidado de Gaeta cuando hemos desembarcado el Demetrius, ahora iremos con él y su bonita voz. Tercer juego de confianzas. Zarek lee en el consejo un comunicado de la presidenta que anuncia el posible pacto con los cylons. Roslin parece cada vez más alejada de su versión democrática, ya que el tiempo corre en su contra y está convencida de ser el líder que guíe a la humanidad hacia la salvación. ¿Pasa esa salvación por el pacto con los cylons? Hace tiempo se habría cerrado en banda, pero a día de hoy Laura no tiene demasiadas pistas para encontrar el camino correcto. Y accede. Por cierto, sublime Roslin lanzándole un par de golpes a la cara a Tory por acercarse a Baltar. Y eso que todavía no sabe que es un cylon…

En la mesa de los cylons también se habla de confianza. No tienen ninguna intención de ceder ante las exigencias de los humanos, por eso preparan un plan para obligarles a colaborar. Es obvio que se trata de un acuerdo por necesidad. En ese momento no son conscientes de que poco tiempo después una de las suyas, Athena, complicará cualquier negociación. Estaba pensando en hablar de Gaeta ahora que mencionamos a los cylons, pero me lo guardo para un poco más adelante.

Me pongo pesado con el tema de la confianza, pero el hecho de que Roslin se presente con Número 6 es una nueva muestra de querer ganarse el favor del consejo. Es su particular forma de decir: “no me he vuelto loca, escuchen a esta cylon y díganme si no ven la Tierra más cerca que nunca”. La presidenta recuperará sus sueños premonitorios, a los que se unirán en esta ocasión Athena y Número 6. El escenario será el clásico palacio en el que Baltar y la cylon se llevan a Hera. Esos sueños harán que Laura decida hacer su particular visita al híbrido. Y aquí empieza la acción.

Mientras Laura aterriza en la nave cylon, Número 6 llega a Galactica… y Hera se escapa de los brazos de Athena. No haré ningún comentario sobre los dibujitos de la inocente niña híbrida. El sueño de las tres mujeres parece cumplirse a la perfección, especialmente cuando la niña llega a los brazos de Número 6. La reacción de Athena ya la conocéis. Es duro pensar que la única persona de Galactica que tiene claro que no confiará jamás en los cylons es Athena, la única que no ha nacido humana. Un par de disparos acaban con Número 6 y, probablemente, con las esperanzas de un pacto. La peor noticia es que Roslin está a bordo de la nave cylon, protagonizando uno de esos infructuosos diálogos con el híbrido, y dudo que la dejen escapar cuando sepan el ataque a su compañera en Galactica. Sin duda, el panorama acaba mucho mejor de lo que apuntaba el episodio.

Por último, recuperamos sólo un instante a Felix Gaeta. Como era de esperar, su pierna no aguanta los disparos y la amputación es esencial para mantenerlo con vida. Decide presenciar sin anestesia el duro trance y desde ese momento, en lo que parece un guiño demasiado evidente, empieza a cantar. Música, como oyeron los cuatro cylons de Galactica y como le recuerda Anders a sus compañeros.

Personalmente, y ya concluyo, siempre he creído que Gaeta era el último cylon. Sin embargo, esa creencia iba acompañada de la sensación de que Moore y compañía nos lo explicarían de tal forma que fuéramos incapaces de desconfiar de él. Y tal y como vimos en Guess What's Coming To Dinner, resulta demasiado sencillo. ¿Qué os parece? Guess What's Coming To Dinner tampoco pasará a la historia de Galactica, pero sitúa un panorama interesante para que, recuperando la línea marcada por Faith, volvamos a los momentos de acción y tensión. ¿Os gustó el episodio? ¿Queréis aportar algo que no hayamos comentado? Adelante, es el momento…


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