Review Breaking In: Games of Jones

Tras la marcha de Melanie tenía mis dudas sobre si se notaría o no su ausencia. Y el caso ha sido que, al menos por mi parte, no he notado mucha diferencia entre el antes y el ahora. Las tramas de este episodio y sus personajes no me han hecho echar en falta a nadie. Y eso es algo positivo que me hace encarar esta nueva etapa de la serie con más ganas. Este Games of Jones (mi subconsciente había escrito of Thrones, es lo que tiene verlo por todas partes. ¿Todavía no es 1 de abril?) ha tenido cosas buenas y otras no tanto, las cuales pasamos a comentar a continuación. ¡Dentro review!

El capítulo de esta semana ha tenido básicamente dos tramas. Por un lado hemos asistido a un constante intento, por parte de la nueva jefa de la oficina, por querer encajar y ser amiga de sus empleados, con poco éxito. Y por otro lado, Cash nos ha tenido entretenidos con todas sus estratagemas para intentar hablar con la chica de los sándwiches.

Comencemos con la trama de Verónica o Ronnie, como más os guste. Como todos habéis visto en este capítulo, Oz se había inventando un empleado llamado Jones, que supuestamente hacía trabajos para la empresa en el extranjero. El motivo de tal invención no era otra que la de poder pasar más tiempo con sus empleados gracias a las supuestos regalos que el bueno de Jones les enviaba. O al menos es lo que yo he entendido. Parece que Oz también pasó por lo mismo que está pasando ahora Ronnie. Lo de ser jefe y amigo es algo difícil de conseguir. Y todo este tema de Jones hace que Ronnie quiera caer bien a sus empleados a toda costa. La idea de poder elegir sitio para ir a comer gratis es bien acogida en un principio por los empleados, pero cuando descubren que en la comida estarán acompañados de la jefa, el entusiasmo del personal se apaga. El asunto del bol con los nombres me ha hecho cierta gracia. A Cameron siempre le pueden este tipo de situaciones, así que termina cometiendo el error de meter su nombre en el bol por lástima. La escena que más gracia me ha hecho en todo el episodio ha sido justamente la de la comida entre él y Ronnie. Él queriendo comer sólo su ensalada y Ronnie venga a traer a los camareros cantarines con montañas de helados, inventando como excusas que eran el cumpleaños y la graduación de Cameron. Las partes ha destacar de esta escena han sido la de Ronnie pensando que Cameron se apellidaba Díaz (aquí solté una buena carcajada), las palabras tan sensatas que este le ha dicho a su jefa y por último el final de la escena donde Cameron le pide a los camareros que lo dejen tranquilo.

Hasta aquí lo bueno y gracioso del asunto. Ahora vamos con lo malo. Desde que Ronnie le pide a Cameron que le averigüe los trapos sucios de sus empleados hasta la fiesta, me ha parecido todo realmente irritante por parte del personaje de Megan Mullally. Empezando por como obliga a todos a ir a la fiesta, amenazándolos con despedirlos si no lo hacen y terminando por como suelta a diestro y siniestro los trapos sucios de todos y encima diciéndoles que Cameron es el responsable. Vamos, para cogerla y ahogarla. Al menos ha tenido la decencia de arreglar las cosas con Cameron, aunque haya sido con otra mentira. Realmente llegué a pensar que se había aprendido su cumpleaños. ¡Qué ingenua yo! Con este personaje no tengo término medio, o me hace gracia lo que hace o me irrita hasta el extremo. Espero ver una evolución en ella, por su bien.

Seguimos con Cash y sus aventuras. En este capítulo, como en otros anteriores, hemos vuelto a comprobar como el asunto de hablar con mujeres es algo que no se le da muy bien. Me recuerda un poco a Rash en The Big Bang Theory, pero yo creo que Cash ni bebiéndose tres cubatas se atrevería. Cameron intenta ayudarle pero no hay manera. Por suerte para él, tras hacerse pasar por el señor Jones ante Molly, la cual sospecha todo el capítulo, con toda la razón, que Jones es alguien inventado por Oz, encuentra en la blondie british a su mejor aliada en el tema de las mujeres. Ver a Cash con el croma verde en la cabeza me hizo gracia. Pero estaba claro que en algún momento cometería algún fallo y así fue. Molly descubrió todo el pastel cuando Cash se olvidó de ponerse uno de los guantes. Me parece normal que la chica se enfadara. Otra escena que me ha gustado de este capítulo ha sido esa en la que Cash le pide perdón, y ella, aunque al principio se resiste, termina perdonándolo via Messenger. Esto da pie a esa escena homenaje a Indiana Jones. Por desgracia, no consigue hablar con la “sándwich girl” pero creo que esto puede ser el comienzo de una bonita amistad entre Cash y Molly. Cada vez me gusta más su personaje. Espero que siga por este camino.

Ahora, como siempre, vuestro turno para comentar si os ha gustado o no este cuarto capítulo de la temporada. Por cierto, antes de irme quería preguntaros ¿qué os ha parecido la nueva intro? No me esperaba que la fueran a cambiar. A mí creo que me gusta más que la anterior.

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review Breaking In: Games of Jones
Valoración

Categorías: Breaking In Reviews Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »