Review Breaking Bad: Live Free or Die

bbad-5x01

¿Sabías que cada estado de Estados Unidos tiene su propio lema? Yo no. Igual que el país se planta ante la bandera y pronuncia el célebre In God We Trust, cada estado tiene su propia consigna. Los hay simples y antiguos, como el Hope de Rhode Island (1644); los hay ininteligibles: Ua mau ke ea o ka ‘āina i ka pono, que pertenece a Hawai (1843); y los hay curiosos, como el californiano Eureka (1849). De todos, el más original y, posiblemente, el único que se sepan todos los estudiantes americanos, sean del estado que sean, es el de New Hampshire: Live Free or Die. Lo envió por carta el general Eddard Stark en el año 1809 con motivo de un brindis al que no pudo acudir por problemas de salud. La frase, que pronto se convirtió en el lema del estado, tenía un apellido: Live Free or Die: Death is not the worst of evils. O sea, la muerte no es el peor de los males. Una lección gratuita de historia que nos sirve para “situar” la acción de la primera escena de Live Free or Die, punto de partida de una quinta temporada a la que hemos esperado por tiempo de un embarazo. O tal vez sea una pista de lo que se avecina para Walter White, al que lo de vivir libre no le está sentando demasiado bien. A él, porque a la serie le va de maravilla. Qué capítulazo…

  • Episodio 5×01: Live Free or Die
  • Fecha de emisión: 15 de julio

No nos engañaba Vince Gilligan cuando decía, antes del domingo, que la quinta temporada sería la más oscura de la historia de Breaking Bad. Una oscuridad que en su día traían villanos de poca monta (Krazy 8 ) o de mucha monta (Gus Fring), pero que ahora la proyecta el antihéroe de toda esta historia: Walter White. Si Walt alguna vez tuvo un motivo para meterse a narcotraficante, y todos sabemos que sí, lo ha perdido de vista para siempre. Podríamos echarle la culpa al cáncer de esa transición, tan terrorífica como medida, pero entonces aparecería su ego para reclamar cuota de protagonismo. El ego, unido a alguna que otra copita de vino, fue el que propició aquella tensa (es)cena en casa de Hank, en la que Walt casi se pone el sombrero y le explica a su cuñado cómo se hace el cristal azul. El ego era el que echaba la culpa al pobre Gale Boetticher cuando su meth sólo era un 99,9% similar a la que él fabricaba. Y el ego es el que le hizo pronunciar un I won telefónico -nos han recordado la escena- a Skyler y no un We’re safe o un I’m OK al final de la cuarta temporada, porque esa guerra con Gus se había convertido en una cuestión personal, en un cara a cara entre los dos gallos del narcotráfico, aunque sería más apropiado decir entre un gallo y un Pollo. El ego de Walt es el que nos ha traído hasta aquí y el que lo ha convertido en ese Scarface al que se refería Gilligan.

bbad-5x01-1

I Forgive You

La mejor forma de entender esa mutación en la personalidad de Walt es su breve escena con Skyler al final del capítulo. Walt llega a casa después de su jornada laboral, que no es precisamente recoger fresas en el campo, y se abraza a su mujer (o ex mujer, ya no me acuerdo) mientras le susurra al oído un tétrico I forgive you. Te perdono. ¿Cómo, cómo, cómo? A ver, igual me he perdido algo… de la pareja, ¿quién es el narcotraficante? ¿Quién ha matado a punta de pistola a dos hombres después de atropellarlos? ¿Quién ha motivado la adicción a las metanfetaminas de miles de personas? ¿Quién ha envenenado a un niño para salvarse el culo? En ese matrimonio, ¿quién ha dejado morir con su propio vómito a una chica que es la novia de tu compañero de negocios? ¿Y quién ha puesto en peligro a toda la familia desafiando al capo mayor de la droga de Nuevo Mexico? Si existe una balanza de la justicia, los actos de Walt… tumban la balanza frente al error de Skyler, que metió a Ted Beneke en un juego que le quedaba demasiado grande y que, aún así, sólo la mala suerte acabó por torcer su plan.

¿En qué momento Walt puede perdonar a Skyler? Sólo en el momento en que pierde su conexión con la realidad. Walter White está tan enfangado que es incapaz de abrir el plano y recapacitar sobre su nueva vida. Ha entrado en una vorágine de acontecimientos cada vez más oscuros que le obligan a tomar rápidas decisiones para no perder el cuello. Y al final, protegiendo su cuello, ha perdido la cabeza. Olvida que su evolución es personal y secreta, que Skyler sigue siendo una madre de familia con un hijo enfermo y una niña recién nacida, que en la transición de “A a B” apenas ha dado un par de pasos, cuando él hace tiempo que llegó a la C (de comprometido y corrupto). Porque Walt está tan alejado de lo que un día fue, que ya no encaja en el escenario en el que un día hizo feliz a su gente. ¿Más ejemplos del click en su personalidad? Dos escenas: una, en la oscuridad de la parte trasera del coche, después de dar el golpe en la comisaría de policía, cuando cierra de forma tajante el debate sobre si han dejado pistas (Because I say so); y otra, en el despacho de Saul, que ha quedado algo suavizada porque ya la vimos en la promo: “We’re done when I said we’re done”. Walt escucha, se levanta con calma, da la vuelta al escritorio, arrincona a Saul, se le acerca, se le acerca un poco más… y completa su transformación en Heisenberg. Recuerdo cuando los alumnos le tiraban papeles en clase, cuando Saul lo mareaba con sus divertidos juegos de manos o cuando Mike lo miraba desafiante por encima del hombro…

bbad-5x01-2

Yeah bitch! Magnets!

El contraste al Walt más siniestro lo pone el Jesse más espontáneo. Pinkman también ha cambiado mucho desde que era un joven yonqui sin oficio ni beneficio, pero mantiene los pies en el suelo porque no ha hecho de su trabajo una lucha de egos, sino una opción (quizás su única opción) para hacer algo útil en la vida. A pesar de que se ha puesto en peligro y que ha tenido que matar, igual que Walt, éste sigue excluyéndolo de las decisiones importantes. Queda clarísimo cuando Mike y Walt debaten si es muy absurda o rematadamente absurda la idea de entrar en la comisaría de policía para robar el ordenador de Gus, que los incrimina a los tres. Mike quiere salir corriendo, Walt tiene una idea suicida (una más) y Jesse, en segundo plano y distorsionado, propone unas cinco veces el uso de imanes. Pasa un buen rato hasta que los dos hombres deciden hacer caso al niño, que explica de forma visual cómo destrozar el ordenador, en una de esas escenas en las que le darías el Emmy por ser tan crack. “No se hable más, es usted el amo señor Aaron Paul”.

Si hablamos de imanes, ninguno más grande que el que ayudó a destrozar la mítica caravana-laboratorio de las primeras temporadas, que está en el desguace que dirige el doctor Emmet Brown. Allí se cuece el plan de Jesse Pinkman, que finalmente se ejecuta por la noche, con la ayuda de una furgoneta y un pasamontañas, como los auténticos bandidos de los dibujos animados. A pesar del escepticismo de Mike, la idea de Jesse funciona y el ordenador acaba estampado en una pared. Mi opinión es que ese hilo todavía no está cortado y que ese ordenador acabará sacando a relucir la verdad, pero por ahora hemos ganado tiempo, que no es poco. Me encanta, ya lo hemos comentado muchas veces, la habilidad de la serie para mezclar escenas cómicas con escenas tensas: siempre encuentran un momento para hacernos sonreír. Para la mitología de la serie queda otra de esas frases made in Pinkman que recordaremos cuando todo esto acabe:

El traspiés de Ted Beneke

Cambio de tercio para visitar el hospital donde está Ted Beneke, al que muchos (tirón de orejas para mi) ya habíamos llevado al cementerio. Ted se partió el cuello en aquel tonto traspiés, previa intimidación de Huell, el gigantón sin cuello de Saul, que había llegado allí por orden de Skyler, que a su vez estaba indignada porque Ted había decidido malgastar el dinero que le había prestado, poniendo en un serio aprieto a los White. Una cadena de despropósitos que han llevado al atractivo abogado a una situación realmente aterradora. Beneke, ahí sí que acertamos, se destrozó el cuello y aunque ha sobrevivido a varias operaciones, su movilidad se reduce por lo que vemos en este Live Free or Die a la cabeza. Desde luego, si aplicamos el título del capítulo a la situación de Ted, la muerte le espera a la vuelta de la esquina, porque la libertad se le ha escurrido tan rápido como lo hizo la alfombra que lo ha postrado en esa cama. Cualquier otro habría denunciado a Skyler hasta hundirla, a ella y a toda su familia, pero como nos ha enseñado Syrio Forel: “el miedo mata más que las espadas”. Y Ted tiene miedo porque, aparte, también tiene mujer e hijos a los que quiere proteger. El abogado asegura que no contará nada de todo este asunto y Skyler le responde con un simple Good. ¿Creéis que hemos abandonado este tema para siempre? Yo digo que no.

Skyler ha vivido ajena a los líos de Walt durante mucho tiempo e, incluso ahora que estaba metida en el ajo, no era plenamente consciente de quién era su marido o qué repercusiones tenían sus actos. Pues bien, la estampa de Ted en la cama, calvo y con esos hierros alrededor del cuello la ha situado. Ahora sí, ahora Skyler ya sabe a qué está jugando. Y lo más preocupante para ella es que por un momento creyó que era una de las secuaces de una empresa criminal, pero el I forgive you del final del capítulo le ha dejado claro que en realidad es un rehén de su marido. Y su marido, por cierto, ya no es un profesor de química enfermo, sino un psicópata megalómano que para desgracia de todos, sólo conoce la victoria. Por más que lo intento, no consigo encajar a Skylar en otro escenario que no sea el de entregar a su marido. Y nunca podremos culparla por ello.

bbad-5x01-3

El flashforward

Me he guardado para el final la primera escena de este Live Free or Die, ese salto temporal hacia un futuro que según algunos forma parte de los últimos compases de la serie. Es pronto para decirlo, aunque Gilligan nos deja algunas pistas en esa secuencia para que juguemos a hacer quinielas, que al fin y al cabo es uno de los puntos fuertes de Breaking Bad. En ese futuro que todavía no podemos situar en el tiempo, Walt cumple 52 años con una nueva identidad, pelo, gafas de moderno y una horrible pinta de homeless. Ya no es de Albuquerque, sino de New Hampshire, igual que su coche, cuya matrícula da nombre al capítulo. Ya no es Walt, al que jamás se le pasaría por la cabeza dejar de ser Walt. Y sigue traficando, o al menos tiene suficiente dinero o meth para comprarle armas a su camello particular, al que ya habíamos visto en el capítulo Thirty-Eight Snub. Y cuando abre el maletero de su coche nos damos cuenta que su vida ha entrado en un callejón todavía más oscuro, porque allí ya no hay una planta o una bolsa de cristal azul, sino una Ametralladora M60. Heisenberg está en apuros. Y de los grandes.

No es la primera vez que la serie abre temporada con un flashforward, ya que durante la segunda se usó ese recurso en varios capítulos, pero sí es la primera vez que saltamos en el tiempo, corregidme si me equivoco, desde que Jesse entró en rehabilitación y la serie saltó unas cuantas semanas. En cualquier caso, Breaking Bad vuelve a acertar de pleno en su presentación de la historia, ya que consigue cerrar los salvajes acontecimientos del día anterior y nos lanza a un escenario en el que estamos a ciegas. No tenemos ni idea, al menos yo, del camino que tomaremos a partir de ahora, aunque sí sabemos que todo girará en torno al magnífico Bryan Cranston. Y eso nos emociona taaaaaanto

Cierro con un par de detalles: la actitud paternalista de Mike con Jesse, que deja claro en qué lado estará en caso de que Pinkman y White acaben mal, como casi siempre; y la recuperación de Hank, que ha recobrado las fuerzas y la motivación cuando la razón se ha puesto de su lado. Hank ya era un héroe a ojos de su sobrino y no tardará en serlo para todo New Mexico, lo que me da un miedo increíble, y más viendo a Walt con un rifle. Ah, magnífica también la escena de Mike dando de comer a las gallinas en el desierto… No os peléis, le dice, en una cómica metáfora de lo que ha sido la cuarta temporada. Soberbio capítulo. Qué serie, madre de Dios, qué serie…

Nota del autor
4.5
Vuestra nota
Review Breaking Bad: Live Free or Die
4.6 (91.25%) 32 votes

Categorías: Breaking Bad Reviews Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »