Review Boardwalk: Under God’s power she flourishes

Tal como terminó el episodio anterior solo podía esperarse una batalla de cierta importancia, un momento de clímax que en realidad debería corresponder a la season finale, y es así como ocurrirá, puesto que para el 2×11 Boardwalk Empire nos tenía reservado un movimiento que confieso me cogió desprevenido: si queríamos ver avanzar la trama más directamente relacionada con Jimmy, lo que hacemos es ver flashbacks de cuando estudiaba en Princeton. Y no es en absoluto gratuito, no es relleno y las revelaciones que se producen en él no son moco de pavo.

El episodio anterior nos robaba a Angela de una forma trágica y brutal, y este nos la devuelve en el mencionado flashback de la vida de Jimmy Darmody. Nos cuentan que se conocieron cuando él estudiaba en la universidad de Princeton y ella trabajaba de camarera allí. También sabemos que él era un buen estudiante, que Nucky Thompson le pagaba los estudios y que un profesor se había fijado en él y se habían hecho coleguillas… pero esto termina cuando Gillian visita a su hijo y, además de conocer a Angela y hacerle sentir —con palabras dulces pero falsas— que es ella la mujer que manda en Jimmy, se lía con el profesor. Este se propasa con ella y Jimmy le arrea unos cuantos puñetazos, lo que conduce a la expulsión del chico de la universidad.

Pero no es por eso por lo que acaba enrolándose en el ejército y se va a luchar en la I Guerra Mundial, o por lo menos no exclusivamente. Hay dos hechos más que le obligan a tomar esa decisión para huir de su triste realidad: por un lado Angela, con la que lleva realmente poco tiempo, le comunica que está embarazada (ahí viene Tommy), y por el otro Gillian, borracha, se aprovecha del estado de embriaguez en el que también está Jimmy y… lo veíamos venir, se notaba en el “presente” que estos dos tenían demasiadas confianzas (aunque a él no le hacía mucha gracia), y se percibía en el ambiente durante todo este flashback: madre e hijo se acuestan con el sonido de un tren como banda sonora de la incestuosa unión.

Vamos a suponer que esto solo ocurrió una vez, puesto que Jimmy se va inmediatamente a la guerra y no volvería hasta el principio de la serie, pero como hemos ido viendo no hay manera de que se quite de encima a su enferma y controladora madre. Y su larga ausencia también contribuyó al fracaso de un matrimonio que era pura fachada como hemos visto hace poco y que solo tenía razón de ser por la existencia de un hijo.

Ya en 1921 deducimos que Jimmy se ha enterado de la muerte de Angela, porque lleva días desaparecido y lo vemos descubriendo las “bondades” de la heroína que le despreció a Lucky Luciano. En Atlantic City las autoridades sospechan que es él quien mató a su mujer al descubrirla con la otra. Richard, por su parte, toca la sangre que han dejado los cadáveres y vemos en su expresión facial cómo sufre la pérdida de Angela, la única persona, aparte de Jimmy, que lo había tratado con normalidad y hasta con cariño. No sé si llegaremos a saber hasta qué punto o de qué manera la quería, si de forma romántica o como la mujer de su mejor y único amigo, pero lo que está claro es que no está dispuesto a perder a nadie más y esto hará, según mi predicción personal, que se sacrifique por Jimmy en algún punto del próximo episodio.

Otro personaje que sufre es Margaret, que se está desquiciando y al ver que Emily no volverá a caminar si no es con los hierros ortopédicos y tras mucho esfuerzo, no puede quitarse de la cabeza el sentimiento de culpa, no solo por la infidelidad con Owen, sino también por haber estado robándole a Nucky y por el mismo hecho de vivir con él, del que tiene fuertes sospechas respecto a la muerte de su marido Hans. Así se lo explica a Nucky, omitiendo por los pelos la parte de Owen, al decirle que ha recibido una citación para declarar contra él y que se lo está pensando.

Nucky reacciona haciéndole saber a su mantenida que hará “lo que se necesario” para evitar que su crisis religiosa le afecte a él. Estos dos, que ya tuvieron un amago de separación en la primera temporada, tienen las horas contadas. ¿Será capaz Nucky de tomar medidas “extremas” si ve que Margaret, efectivamente, está dispuesta a declarar? De momento parece que sus esfuerzos por protegerla y evitar que su probable detención —y no descartable ejecución— le salpiquen están dando como fruto un comportamiento sumamente desagradecido, por lo menos a su modo de ver.

A quien sí sabe tener contenta y controlada es a la comunidad negra de la ciudad, como hemos visto en varias ocasiones y de nuevo en este episodio, donde saca un importante beneficio de esta relación: Nucky está hablando con su abogado y se encuentra en una complicada situación por culpa del hueso duro de roer que es Esther Randolph, pero entonces Harlan, el empleado del Ritz, que estaba cotilleando, le cuenta a Nucky lo que vio hace un tiempo en el río: el bautismo letal del agente Sebso a manos de Nelson Van Alden. De nuevo, nada en Boardwalk Empire aparece porque sí. Todo tiene consecuencias.

Esto invalida su testimonio, al parecer, y supone un salvavidas para Nucky. Si Van Alden tenía algún fan entre vosotros le doy mi pésame, porque ahora sí deja de tener papel en la serie: a pesar de que esta semana lo hemos visto de mejor humor, a pesar de su voluntad de enmendarse al rechazar un trato que le ofrece Mickey Doyle (vender a la gente de Jimmy, que lo desprecia, a cambio de un dinero que se repartirían entre los dos), y a pesar de que por fin sabíamos algo de su pasado (básicamente que la religión destrozó la vida de su familia pero que él reaccionó volviéndose fanático de otra secta rama), cuando se ve acorralado al presentarse el abogado de Nucky ante la ayudante del Fiscal General y contárselo todo huye hiriendo a Clifford (el ayudante y pareja de la Randolph) y se convierte en fugitivo de la justicia.

Vamos a ver qué hacen los aliados de Jimmy: parece ser que todos han conseguido vender el alcohol y recuperar el dinero que habían invertido en él, pero el líder no da señales de vida y sus camaradas dan por hecho que es él quien ha matado a Angela, así que al considerar que su situación no volverá a ser la de antes tienen la intención de mirar hacia delante y dejarlo en la estacada.

No tienen más apariciones en este episodio, salvo la de Doyle cuando se encuentra con Van Alden, y lo mismo se puede decir de Eli Thompson, que sigue encarcelado y al que comunican que si vende a su hermano todavía podría salvarse de la silla eléctrica. El otro que tiene solamente una breve escena es Owen: aprovechando un único momento a solas con Margaret desde que echaron la cana al aire le pregunta si alguna vez piensa en él, puesto que él sí piensa en ella. Margaret no le sigue la corriente, pero Katy lo oye todo y se va corriendo y disgustada. Esto traerá cola, y si no al tiempo. Owen es, junto a Richard, un personaje que, para mí, tiene las horas contadas.

Del que no esperábamos el final tan pronto ni de esta manera es del Comodoro Kaestner, que muere apuñalado por Jimmy cuando ambos forcejean tras el intento de estrangulamiento de Gillian, que se estaba mostrando muy irrespetuosa con la recién fallecida Angela. Su hijo, desquiciado con la ayuda de la heroína, no puede soportarlo más e intenta matarla. El comodoro, que parecía estar saliendo de la parálisis, le salva la vida, pero ella anima a Jimmy a acabar el trabajo que ha empezado con el apuñalamiento en el estómago y el chico, como siempre, obedece y se carga a su propio padre de una segunda puñalada, esta vez en el corazón. El comodoro ya está fuera de la serie, en esta ocasión Richard no tiene ningún problema en limpiar la sangre del suelo y Gillian, con un comportamiento cada vez más inquietante, le dice a Jimmy que corran un tupido velo y vemos como se comporta con Tommy como si fuera su madre en vez de su abuela. Además suelta un “pronto ya no será un niño pequeño” que da bastante grima. ¿Tiene intención de hacer con su nieto lo mismo que hizo con su hijo? Por lo menos a mí me suena así.

Así termina el episodio, señoras y señores. Nos falta uno para que termine la segunda temporada y el clímax que no hemos visto esta semana lo veremos la que viene. Seguro que habrá muertos y venganzas, reconciliaciones y el fin de algunas alianzas. Y nos van a tener meses y meses sin nuevos capítulos, por lo que más les vale darnos una season finale memorable.

 

 


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