Review Boardwalk Empire: Resolution

¿Qué tal las vacaciones? Ya estamos a punto de dejar atrás el verano, y los personajes que sobrevivieron a la segunda temporada de Boardwalk Empire empiezan la tercera a punto de dejar atrás el año 1922. Otra vez nos sitúan en un cambio de año y cada cual afronta la llegada de 1923 a su manera. Como nos ocurría a nosotros de pequeños al volver de 3 meses de vacaciones sin ver a los compañeros, el estreno de la tercera temporada se presentaba excitante ante la perspectiva de saber qué ha sido de los personajes.

Pero por si la memoria nos juega malas pasadas Resolution empieza con un extenso previously on Boardwalk Empire que no viene nada mal para calentar motores. A continuación, una escena de tensión brutal que se resuelve con un estallido de violencia y que sirve para presentar al nuevo fichaje de la serie, Gyp Rosetti, al que da vida Bobby Cannavale.

Sin embargo el protagonista sigue siendo Nucky Thompson, y es también el protagonista de la siguiente escena, en la que vemos cómo se encarga de un ladrón corriente que ha cometido el error de robar en uno de los almacenes gestionados por Mickey Doyle, a su vez asociado de Nucky, igual que el temible y odioso Manny Horvitz, que después del carrusel de traiciones y cambios de bando del final de la segunda temporada es ya uno de los hombres del ex tesorero del condado de Atlantic.

Nucky no parece en absoluto ni afectado ni cambiado por haber asesinado a sangre fría a Jimmy Darmody, al que había considerado casi como a un hijo, en la finale de la segunda temporada, y como iremos viendo tampoco parece haber hecho mella en él la traición económica de la que fue víctima por parte de Margaret cuando esta decidió donar a la Iglesia las tierras que Thompson le había cedido temporalmente para evitar que se las quitaran durante el juicio del que finalmente salió airoso.

Veremos que la relación con Margaret es como la de cualquier otro matrimonio sin amor de los que tanto abundaban en aquellos tiempos y por desgracia aún ahora, y que las tensiones están ahí y surgirán en cualquier discusión medianamente fuerte de la pareja, pero por lo que respecta a los “negocios” Nucky Thompson sigue tan fuerte como siempre, o incluso más a juzgar por el aumento de su calidad de vida.

Ella, por su parte, también se beneficia de unas comodidades más allá de lo que había soñado jamás, pero tiene un afilado sentido religioso, así que intenta limpiar su conciencia con acciones benéficas. Una de ellas son las donaciones que los Thompson hacen a un hospital, en el que se produce un aborto en directo mientras Margaret lo visita. Como ella no es de las que ponen el dinero y se despreocupan de todo lo demás acaba enterándose de que ese dinero no se está utilizando para, por ejemplo, ofrecer formación a las embarazadas para asegurar el correcto desarrollo de los bebés, pero por mucho que se escandalice aún está lejos de tener el poder necesario para cambiar la situación. Al fin y al cabo solo es la esposa de un rico hombre de negocios sin demasiados escrúpulos.

Hablando de gente sin escrúpulos, Boardwalk Empire no se olvida de los de Chicago, representados por Torrio y Al Capone, que tienen un problema con el mafioso irlandés Charles Dean O’Banion, personaje histórico como ellos e interpretado por Arron Shiver que no parece tenerles ningún miedo y parece dispuesto a seguir vendiendo cerveza en un territorio que habían acordado que era de los italianos.

Este conflicto no tiene poca importancia, pues con el tiempo (veremos si es así también en la serie) se convertiría en el principal enemigo de Capone y Torrio, pero de momento lo que nos han mostrado es una accidentada reunión de negocios que por poco termina en vendetta cuando más tarde Al Capone decide responder a los insultos de O’Banion entrando en su floristería dispuesto a volarle la cabeza.

Lo impide la llegada casual de Van Alden, al que quien esto escribe daba por desaparecido tras su indecorosa huída al final de la segunda temporada. Nos enteramos de que el ahora llamado George Müller trabaja como comercial a puerta fría vendiendo (o intentando vender) planchas, algo que no se le da demasiado bien y que tampoco le está ayudando esta vez a tener mejores relaciones con sus compañeros.

Pero al salvarle la vida  involuntariamente a O’Banion consigue un poderoso amigo y como no puede volver a la vida que llevaba antes del traslado a Chicago ni parece que las cosas le estén yendo demasiado bien no sería nada extraño que al final acabara trabajando como matón del irlandés o, por lo menos, le prestara ayuda en algún asunto. Un interesantísimo nuevo giro para un personaje que parecía acabado, pero que al asomar la nariz en este primer capítulo de la tercera temporada estaba claro que iba a jugar un papel importante. Por cierto, la pantomima del falso matrimonio con la niñera a la que contrató al marcharse Lucy, dejarlo su mujer y quedarse solo con la niña ha salido mejor de lo esperado y ahora tienen ¡un segundo hijo!

Otro que ha cambiado de empleo es Richard Harrow, que ahora se dedica a cuidar a un mocito Tommy Darmody mientras Gillian regenta el burdel en el que ha convertido la mansión del difunto Comodoro Kaestner. Sí, la presencia de esta familia, aunque enormemente disfuncional, en la tercera temporada de Boardwalk Empire, es una alegría para todos aquellos a los que no nos gustó ni un pelo que Jimmy desapareciera de repente y de la forma en que lo hizo.

Lo malo es que las fantasías que algunos tuvimos respecto a un posible entrenamiento de Tommy por parte de Richard para que vengara a sus padres de mayor no parecen demasiado probables, puesto que el niño está siendo educado por una Gillian que ni quiere envejecer (que nadie se atreve a llamarla “abuela”) ni tenía a su nuera en demasiada estima como si fuera su propio hijo. A Richard, que quería tanto al joven matrimonio Darmody, esto no le hace ni puñetera gracia, pero de momento tiene que obedecer para poder mantenerse cerca del hijo de su difunto mejor amigo. Aun así tiene sus propios planes, de los que hablaremos más abajo.

No olvidemos que es Nochevieja en Atlantic City, y Nucky Thompson ofrece una de sus opulentas fiestas para sus contactos de la alta sociedad en las que en realidad representa un papel, cuando todo eso no le interesa lo más mínimo. Lo veremos regalar literalmente joyas a sus invitados, pero la escena también servirá para presentar al personaje de Lillian Kent, Billie para los amigos, a la que da vida Meg Chambers Steedle y que es la nueva amante de Nucky, como se revela más tarde, ya en 1923.

Pero la fiesta también sirve para que se produzca la última reunión de negocios de Thompson con sus aliados de Nueva York, que le traen a un contacto que no se toma nada bien que Nucky de ahora en adelante solo quiera hacer negocios con Arnold Rothstein: se trata del antes mencionado Gyp Rosetti, que tiene un encontronazo con el protagonista y deja claro que será su gran enemigo durante esta tercera temporada. Aun así no cuenta con la elegancia y la inteligencia de Nucky, sino que es más de la vieja escuela, violento y poco comedido, además de estar algo mal de la cabeza. Cuidadín.

Y este señor es Manny Horvitz con un agujero recién hecho en la cabeza, vía ojo, que le hace precisamente un hombre que perdió un ojo en su día: Richard sale de la mansión Darmody pasada la medianoche y estrena 1923 tachando el primer nombre de la lista de la venganza. Otra alegría para los fans de los Darmody y del tuerto con mejor puntería de la serie, y un buen golpe de efecto además de una sorpresa considerable al desaparecer de la serie un personaje que parecía que iba a dar más juego, especialmente ahora que se había aliado con Nucky Thompson y que con sus demandas de segundón que no se conforma con su situación presagiaba futuros problemas con el protagonista. No será así, pero el que sí se convertirá en un problema es Richard Harrow. ¿Cuánto durará? ¿Hasta dónde llevará su venganza antes de ir a parar bajo tierra?

Acaba el capítulo mostrándonos a una Margaret que sonríe por primera vez, imaginándose que es ella la que pilota el avión que en realidad lleva Carrie Duncan, la primera aviadora mujer, que intenta atraversar el continente de una sola vez. Todo un logro para una mujer en aquellos tiempos, pero la señora Thompson, como decíamos, no es más que la mujer de un hombre rico y sin escrúpulos que vuelve a tener amantes, mientras que ella se resiste, tras aquel encuentro de una sola vez, a los encantos de un Owen Sleater todavía enamorado de ella.

¿Qué os ha parecido el regreso de Boardwalk Empire? ¿Merecía Manny Horvitz salir de la serie tan pronto? ¿Qué futuro le auguráis al matrimonio Thompson?


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