Review Arrow: Trust but verify

Diggle vs. Gaynor

Este capítulo de Arrow me tenía ganada solamente con el título, un proverbio ruso que en su día popularizó Ronald Reagan. En este capítulo las lealtades de casi todos los personajes se han visto a prueba, y tras un último episodio menos relevante para la historia general, Arrow nos ha dado uno repleto de tramas interesantes, flashbacks y acción.

Como recordaréis, Oliver y Diggle estaban dispuestos a seguir con la lista. Pero cuando el nombre de Ted Gaynor, exmilitar que salvó la vida de Diggle en uno de sus periplos por Oriente Medio aparece en ella, el guardaespaldas empieza a tener dudas sobre la veracidad de los nombres. Oliver está convencido de que es el responsable de asaltar con violencia varios camiones blindados, mientras que Diggle no cree posible que un hombre que se jugaba la vida por ayudar a otros soldados pueda haber acabado así.

Diggle cuestiona el conocimiento que tienen del diario, ya que ni siquiera saben quién lo escribió. Lo cierto es que, como Diggs, no sabemos quién escribió la lista, ni porqué están ahí los nombres de esa gente. Pero Oliver, en plena discusión, le cuenta algo nuevo sobre el diario: Después de encontrarlo, le llegó un mensaje de su padre explicando su importancia. Nosotros sabemos que el señor Queen estaba muerto entonces, así que ¿Oliver estaba de farol para tranquilizar a Diggle, o realmente su padre se las ingenió para dejarle un mensaje? Espero que sea la 2ª opción, y pronto veamos un vídeo digno de la Iniciativa Dharma, a ser posible en una escotilla en la isla.

Hablando de isla, los flashbacks de esta semana han sido geniales. Si bien la semana pasada creía que Ollie iba a sacarle partido a su uniforme de guerrillero, lo único que ha conseguido ha sido una contusión y una muy desagradable sorpresa. En su honorable, aunque no demasiado sensato, intento de rescatar al arquero, se ha infiltrado en el campamento enemigo con el uniforme y el pasamontañas como protección. Pero ése Oliver era uno mucho más blandito del que vemos ahora y Fryers, el jefe, sólo ha necesitado un rato de charla y un vistazo a sus ojos de cordero degollado para descubrirle. La sorpresa viene cuando, mientras le dice a Oliver que su intento de rescate era muy noble pero estúpido, descubrimos que uno de los soldados misteriosos es en realidad Yao-Fei, su supuesto mentor. Entonces, ¿todo lo de salvarle, enseñarle a cazar y demás era una excusa para que confiara en él? ¿O es que Deathstroke le ha convencido de unirse a la causa por métodos más físicos?

Oliver enjaulado

En cualquier caso no me sorprende que el Oliver actual tenga una mirada fría a lo Dexter Morgan. Oliver ha aprendido a desconfiar, y tras este capítulo queda claro que se fía en dos cosas: La lista y la bondad de Diggle. Pero una cosa es confiar en su buen corazón y otra en su buen juicio, por lo que decide ir a por Gaynor. Diggle se lo impide y se infiltra en la empresa de seguridad privada para demostrar su inocencia. Y por un momento pudo parecer que tenía razón, pero Gaynor no sólo era culpable si no cruel, y si no es por un oportuno flechazo de Oliver, Diggs hubiera acabado con un tiro entre ceja y ceja, por buenazo. Un apunte que tal vez se os escapara (a mí me hizo falta un segundo revisionado): Cuando el guardaespaldas entra en el garaje de BlackHawck y descubre la furgoneta sospechosa, retira el logo de la empresa y aparece una de una empresa de televisión por cable, pero justo debajo podemos entrever muy brevemente el símbolo de Merlyn Enterprises, reforzando la idea de que todos los nombres de la lista tienen que ver con la misteriosa Compañía.

Walter, por cierto, está vivo y barbudo en algún lugar. Eso lo sabemos porque el señor Merlyn le ha dado a Moira una prueba de vida a cambio de su ayuda para convencer a un socio. Desgraciadamente para la madre de Oliver, Thea ha visto sus reuniones misteriosas y ha pensado que eran amantes (supongo que creer que en realidad tu madre y su inquietante amigo son socios del Eje del Mal es demasiado), como ya sucedió tras el naufragio. Oliver ha intentado calmar los ánimos sin mucho éxito. Moira, en su línea manipuladora, le ha confesado a Oliver que su padre era un infiel compulsivo y Thea, que cumplía 18 pero sigue en plena edad del pavo, se ha enfadado porque no la creyeran, ha decidido darse a la nueva droga de moda en los bajos fondos, Vértigo, y se ha estampado con su descapotable nuevo. Esta trama, que en principio podría parecer de One Tree Hill, va darnos mucho juego si atendemos a la promo del siguiente capítulo.

Villanos bien vestidos

En una línea argumental algo más apartada, pero que también nos ayuda a aprender un poco más sobre el pasado, hemos encontrado al pánfilo de Tommy y Laurel. El padre de Tommy ha insistido en que se lleven algo mejor, aunque en realidad lo hacía con un interés oculto, se los ha llevado a cenar y hemos descubierto que la señora Merlyn fue brutalmente asesinada hará unos 20 años, tras lo que Malcolm desapareció durante un tiempo. Supongo que fue entonces cuando el hombre de negocios dejó paso al criminal capaz de pegarle una paliza a Oliver. Curiosamente, ambos arqueros iniciaron un camino de venganza tras una tragedia similar, aunque en el caso de Malcolm parece que la justicia no es el objetivo final.

En resumen, como decía en la entrada, un capítulo con tramas interesantes y equilibradas. Mención especial para el caso de la semana, porque durante mucho rato no estaba segura de quién tenía razón y ha servido para conocer y fortalecer más las relaciones de nuestros justicieros. Y, ya que estamos, otra mención para Felicity, que siempre que aparece nos regala grandes escenas con su tira y afloja con Oliver y sus excusas cada vez más peregrinas para conseguir su ayuda. Con un poco de suerte pronto informará a Oliver de las investigaciones de Walter antes de desaparecer y podremos verles trabajar juntos de nuevo. Aunque creo que la semana que viene Ollie va a estar bastante ocupado. Y a vosotros, ¿qué os ha parecido?


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