Review Anatomia: Unaccompanied Minor

Review Anatomía: Unaccompanied Minor

Hasta aquí hemos llegado, hace algunos días (disculpen el retraso) Anatomía de Grey echó el cierre a la séptima temporada. No ha sido una finale al uso, demasiado calmada para ser Anatomía y más si la comparamos con la de la temporada pasada. Si un hecho inesperado marcó el cierre de la sexta, Unaccompanied Minor se construye en torno a tramas ya conocidas y alguna que otra sorpresa. Como dicen, las comparaciones son odiosas pero inevitables y, en este caso, el 7×22 no sale tan mal parado como cabía esperar, es más, es una buena conclusión. ¿Empezamos la última review de la séptima? ¡Adelante!

Anatomía nos ha dicho hasta luego con un episodio que, si bien no es espectacular, si que guarda coherencia con lo que la temporada nos ha enseñado. Unaccompanied Minores un buen ejemplo de la nueva era de Anatomía de Grey, la era de la madurez, una época en la que los problemas se discuten y se afrontan en lugar de dramatizarlos y huir de ellos. Unaccompanied Minor no tiene aroma de finale, al menos no del tipo de conclusión al que estamos acostumbrados. En este episodio no hay shock, no hay drama evidente, ni sangre, ni llantos desconsolados. Casi todas sus tramas se derivan de historias iniciadas en capítulos anteriores y no ha habido ningún tiroteo, ninguna muerte inesperada, ni un giro argumental surrealista y, sin embargo, el capítulo funciona. En mi opinión, ha sido un buen final, con causas y consecuencias, como la vida misma, ni más ni menos. No obstante, sí tiene algo muy característico de las finales de Anatomía de Grey: cuando acaba el episodio, el panorama es desolador.

El drama está presente en todo el capítulo pero, como ya pasó en la premiere, es un drama velado y poco evidente, símbolo de la madurez de la que hablaba antes. La trama – brutal, por cierto – del accidente aéreo es una buena metáfora de ello. No hemos visto cadáveres ni sangre, ni desfallecimientos de familiares, sólo silencio, dolor contenido y llantos entrecortados y discretos pero devastadores. Eso mismo ha pasado con los doctores que se enfrentan a cambios importantes en sus vidas, cambios que llegan por la puerta de atrás, sin armar escándalo pero que trastocarán por completo sus vidas.

Como preveíamos la manipulación de Meredith ha tenido consecuencias en todos los aspectos de su vida: su trabajo pende de un hilo y su relación, en el mejor de los casos, también. Meredith asume su culpa, no intenta negarla ni suavizarla en ningún momento, lo que irrita sobremanera a Derek. No me ha gustado la forma de actuar de Shepherd que sólo tiene reproches para su mujer, en cambio, aplaudo los argumentos de Meredith para explicarle por qué lo hizo. Las cosas no están simplemente bien o mal… He aquí la ambigua premisa de la que parte Anatomía de Grey, siempre jugando con los límites de lo que es correcto o incorrecto y con cómo el espectador se sitúa en un lado o en el otro en función de los ojos con que mire. A ojos de Derek lo que Meredith ha hecho es, a todas luces, inaceptable. Para la Dra. Grey, en cambio, era la única salida posible. Claro está que lo ven desde ópticas diferentes, para Derek el ensayo no tiene la implicación emocional que tiene para ella y para el Jefe. Richard es el gran damnificado en la sombra de esta situación. No puedo ni imaginarme el sentimiento de culpa que debe invadirle. No debe de haber sido fácil tener que suspender a Meredith por tratar de ayudar a Adele. La trama evoluciona de forma cruel para Meredith que tiene que enfrentarse a los pacientes del ensayo y decirles que la cura que esperan no va a llegar.

¿Ex-pareja?¿Ex-pareja?

En el terreno profesional, Meredith tiene lo que se merece. En lo personal, creo que un abandono puro y duro es un castigo algo desproporcionado. Me sorprende la tranquilidad con la que Meredith afronta la nueva situación y cómo sabe calibrar lo que ha hecho, respirar unos segundos y volver a casa con su hija. No se me ocurre una imagen más dramática que la de la pequeña Zola entrando a su desierto nuevo hogar rodeada de objetos abandonados en la UCI neonatal. Ni una conversación más tierna que la de Meredith hablando con su pequeña y diciéndole que todo va a salir bien. Ahora Zola y su madre son un equipo, no importa cómo vaya todo lo demás.

Otra trama que sabíamos que se resolvería en este episodio es la del jefe de residentes. Como apuntaban todos los indicios, April Kepner es la agraciada y, en mi opinión, con buen criterio.

Prepárate, AprilPrepárate, April

Ninguno de sus compañeros se acerca a felicitarla cuando Owen cuelga su veredicto y hay uno que está especialmente molesto, Alex. Karev es consciente de todo lo que implica haberle contado a Owen el secreto de Meredith en los primeros minutos del episodio y, como ella, debe asumir las consecuencias de sus actos. Ha sido un tanto estúpido decirle a Owen que sólo se lo dijo para impedir que Meredith fuera jefa de residentes, si realmente quería el puesto tendría que haber mantenido una postura algo más ética. Por otro lado, el chivatazo tiene también sus consecuencias a nivel personal. Como dice Cristina, Meredith es la única que verdaderamente se ha preocupado por Karev y ahora él ha destrozado su carrera. Es un tanto injusto decirlo así ya que ha sido ella sola la que lo ha hecho pero, no hace tanto tiempo, él mismo podría haberse hallado en la misma situación. No nos engañemos, seguir el protocolo no ha sido nunca un rasgo distintivo de nuestros doctores y, volviendo a April, ella deberá lidiar con esta insubordinación tan característica de los residentes.

Sigamos con tres breves comentarios de tres historias de amor, empezando por la de Teddy y Henry. Esta trama no ha tenido demasiada chicha y es la más forzada. La aparición de Andrew Perkins hace unas semanas no era nada más que una excusa para darle emoción a un final que estaba cantado desde que Henry y Teddy se dieran el falso 'sí quiero'. Dicho esto, ¡me encanta esta pareja! Continuamos con Miranda Bailey y Eli que dan un paso más en su relación, sí, aquella relación que parecía un mero divertimento para Miranda pero que ha acabado con Eli conociendo al pequeño Tuck. Concluimos con Jackson y Lexie, no entiendo muy bien a qué ha venido todo el tema de la bendición de Mark, me ha parecido flojo e innecesario. Flojo porque tanto la conversación que Mark mantiene con Jackson como la que mantiene con Lexie carecen de fuerza. La trama es, además, innecesaria porque la información que se da en ellas ya la conocíamos, es decir, ya sabíamos que la pequeña Grey sigue enamorada de Mark contra su voluntad, que Jackson es un buen chico que la hace feliz y que Sloan la quiere tanto que va a dejarla marchar.

¡Por fin!¡Por fin!

Centrémonos ahora en la otra gran trama de la finale, la de Cristina Yang y su embarazo. Igual que en la trama de Meredith y Derek, uno se sitúa en el lado de Owen o en de Cristina en función de la perspectiva que tenga, yo estoy con ella. A la hora de enumerar las características de Cristina la palabra “egoísta” es de las primeras en aparecer y estoy de acuerdo sólo en parte. En el campo profesional, como cirujana, la Dra. Yang es egoísta y no duda en pasar por encima de nadie. Sin embargo, en el plano personal, como pareja, Cristina es una mujer generosa. Lo hemos visto con sus dos grandes amores: primero cubriendo a Preston Burke con su lesión y renunciando a sus ideales para casarse con él y luego con Hunt, ¿o acaso Owen ha olvidado todo lo que Cristina hizo por él cuando llegó al hospital? Muy pocas personas soportarían la presión que suponía dormir con un hombre tan traumatizado al lado y aguantarían pacientemente a que se decidiera si quería estar con ella o con Teddy. Por eso, la actitud y los reproches de Owen me ha parecido de lo más injustos: él no quería hablar sobre tener un bebé o no, él quería que Cristina tuviera el bebé a toda costa. Son dos posiciones irreconciliables que nos llevan a la conclusión de que Hunt y Yang tienen planes de vida distintos e incompatibles.

La cuestión ahora es saber si ya se ha dicho la última palabra sobre este tema y si, en la octava temporada, veremos a Cristina interrumpir el embarazo o si algo le hará cambiar de opinión. Lo que sí está bastante claro es que la pareja ha llegado a un punto de no retorno. Con bebé o sin él, difícilmente pueden volver a estar juntos, al menos, no como antes.

Diferencias irreconciliablesDiferencias irreconciliables

Los minutos finales del episodio pueden resumirse en una palabra: soledad, en su sentido más amplio. Lo que nos queda de cara a la octava temporada queda plasmado en una secuencia que muestra a los grandes protagonistas – Meredith, Derek, Cristina, Owen y Karev – solos, de forma devastadora y sin edulcorantes. Una secuencia que tiene como banda sonora el elocuente monólogo final de Meredith.

La razón por la que dije que sería feliz sola, no fue porque pensara que sería feliz sola. Fue porque pensé que si amaba a alguien y luego se acababa no podría superarlo. Es más fácil estar solo porque ¿qué pasa so te das cuenta de que necesitar el amor y luego no lo tienes? ¿Qué pasa si te gusta y luego no lo tienes? ¿Qué pasa si moldeas tu vida alrededor de él y luego se derrumba? ¿Puedes sobrevivir a esa clase de dolor? Perder el amor es como perder un órgano dañado, es como morir. La única diferencia es que la muerte termina, esto puede durar para siempre.

Como decía al principio, es un buen final, distinto a los demás. Shonda ha intentado hacer algo totalmente distinto a lo que hizo el año pasado y, en mi opinión, hubiera sido un error repetir la misma fórmula. Las circunstancias que rodeaban la finale del año pasado eran completamente distintas. Hace un año Anatomía de Grey necesitaba un empujón, un golpe de efecto que la devolviera a primera división. Este año las cosas han ido mejor y, haya gustado más o menos, Unaccompanied Minor está en sintonía con la, a mi juicio, genial séptima temporada.

Antes de acabar, me gustaría decir que ha sido un placer comentar con vosotros una de mis series favoritas y os doy las gracias por leer, a veces con mucho retraso, las reviews. Gracias, también, por los comentarios, buenos y malos, que habéis hecho, espero poder seguir leyéndolos en septiembre.

Es vuestro turno, ¿qué os ha parecido Unaccompanied Minor?

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review Anatomia: Unaccompanied Minor
Valoración

Categorías: Anatomía de Grey Reviews Series Etiquetas: , , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »