Review Anatomía: Suicide is Painless

Review Anatomía: Suicide is Painless

Dos semanas después, volvemos con Suicide is Painless. Un título así, ya nos indicaba que el drama, el dolor, el sufrimiento iban a ser los protagonistas principales de este 6×18, y así ha sido. Anatomía ha resucitado a los fantasmas de nuestro cirujano de trauma favorito y teníamos grandes expectativas en un episodio dedicado a los recuerdos de Irak de Owen Hunt pero, ¿ha estado el 6×18 a la altura? ¡Vamos a comprobarlo!

Empezamos y acabamos mal: con Owen sin poder dormir, una escena que nos recuerda a los primeros episodios de la temporada, en los que el trauma del Dr. Hunt era una realidad. Aplaudo que hayan recuperado esta historia, la forma en la que Owen dejó atrás a sus fantasmas, así, de la noche a la mañana y sin ningún esfuerzo no era creíble.

El caso es que el cirujano de trauma ve como todos sus sentimientos del pasado regresan cuando Teddy le pide ayuda con el caso de Kim, una enferma terminal que pide la eutanasia. El Dr.Hunt no puede soportar la idea de ayudar a morir a una paciente, cree que mientras haya una esperanza hay que seguir luchando ¿Por qué? Viajemos al pasado…

Años atrás, en Irak, Owen tenía una vida complicada pero feliz. La complicidad con Teddy es evidente, se respira buen rollo durante el partido de fútbol y en ningún momento vemos esa mirada amarga a la que Owen nos tiene acostumbrados en el Seattle Grace. La impresión es que, a pesar de la guerra, el Dr. Hunt es feliz. Pero las cosas cambian cuando, en un traslado, el camión en el que viajan se encuentra con una bomba en el camino. El vehículo queda destrozado, todos están muertos menos Dan, su gran amigo, cuya vida corre peligro y Owen quien, misteriosamente, no tiene ni un rasguño.

Es en este punto donde comienza la cruzada personal del doctor, tanto en Irak como en el Seattle Grace: En Irak, Owen, lucha desesperadamente por salvar la vida de su amigo y en el hospital por salvar la de Kim.

En Seattle, la paciente está muy segura de su decisión y Teddy está decidida a ayudarla pero Hunt no piensa poner las cosas fáciles: desafía a Teddy implicando a Derek en el caso e irrumpiendo en la habitación de la paciente para rogarle que reconsidere su decisión… Owen se pone, así, en la cuerda floja, cuestionando la autoridad de la Dra. Altman y actuando como un loco, es decir, como a principio de temporada, ¿tendrá esta actitud consecuencias en el hospital?

Mientras tanto, en Irak, Hunt no se da por vencido. Lleva horas presionando la herida del cuello de su amigo, que está cada vez más cansado. El momento en el que Dan le pide que recen juntos un Ave María me ha puesto la piel de gallina: él sabe que va a morir aunque Owen se niegue a aceptarlo.

DanDan

Finalmente, el Dr. Hunt deja que su amigo muera, que descanse, acepta el hecho de que nada más se puede hacer por él y que, a veces, morir es menos doloroso que seguir viviendo…

De vuelta al Seattle Grace, Owen se da cuenta de que su lucha no tiene nada que ver con la paciente sino con él mismo: el dolor y la impotencia ante la muerte de su amigo fueron tan fuertes que todavía le acompañan. Este sufrimiento se hace evidente en una de las grandes escenas del capítulo: la conversación que Owen y Sean, el marido de Kim, mantienen a las puertas del hospital. Hunt le habla del dolor que sentirá cuando vea morir a su mujer, del dolor que él todavía siente. Una escena sin artificios ni florituras pero cargada de dramatismo: Sean llevando consigo las pastillas que matarán a su esposa y Hunt sincerándose con un completo desconocido.

No dejamos aún la trama de Owen porque hay un personaje secundario muy importante en ella del que aún no hemos hablado: Cristina. Ella es la gran damnificada de la lucha interna de Owen. Otra vez, vemos a una Cristina incapaz de sacarle una palabra al Dr. Hunt, preocupada de verlo tan atormentado, intentando adivinar qué pasa en su cabeza y volviendo a las noches en vela. Parece que la tempestad vuelve a la mente del Dr. Hunt y, mucho me temo, que la que más tiene que perder es la Dra. Yang.

Pero no sólo de flashbacks y traumas vive Anatomía, así que, vayamos al resto de tramas.

Por un lado tenemos el espinoso tema que Callie y Arizona se traen entre manos. Esta vez es la traumatóloga quien pide ayuda a su gran amigo Mark. Sloan presiona a Callie para que le diga a Arizona lo que siente en cuanto al tema de tener hijos pero, finalmente, son sus pacientes, tres cincuentones amantes de la aventura, los que le dan el empujoncito a la Dra. Torres. Los aventureros se dan cuenta de que han estado jugándose la vida para conservar a sus amigos cuando, en realidad, ninguno de ellos quería hacerlo (¡Napa!).

Callie aprende que la sinceridad es el mejor camino y se arma de valor para decirle a Arizona cómo se siente. Pero la pediatra no reacciona según lo esperado y suelta la mano de Callie cuando ella confiesa que quiere tener hijos. Se avecinan problemas, lo intuíamos en el anterior capítulo y en este lo hemos confirmado y ¡era lo que faltaba! hoy por hoy, todas las parejas con las que empezamos la temporada, a excepción de MerDer, o bien están rotas o bien tienen problemas.

Arizona no quiere bebésArizona no quiere bebés

Hablando de los tortolitos… Derek no tiene apenas tiempo para entrar en el quirófano así que cuando su post-it mujer va a explicarle una complicada y emocionante cirugía a la que va a entrar con el Dr. Nelson aka la sombra de Shepherd, se pone verde de envidia. Derek tiene sed de quirófano, así que hace valer sus privilegios como Jefe para quitarle la operación a su amada. De esta trama hay que destacar dos cosas: la primera, la aparición de la odiosa April Kepner que sigue metidísima en su papel de asistente personal/fan histérica del Dr. Shepherd y la segunda, que el incidente acerca, de nuevo a Derek y a Richard. El ex-Jefe se siente como un pez fuera del agua: quiere ser un cirujano más pero sus compañeros aún lo ven como un superior. Richard es el marginado de la clase: no encuentra con quien comer, las conversaciones terminan cuando el se acerca a un grupo… Esta trama nos deja una escena cómica maravillosa: Richard en el quirófano intentando ponerse en plan colega con Alex Karev ¡Pobre Richard! Está muy desentrenado. Al final el Dr. Webber da un par de consejos a Derek sobre cómo llevar mejor el mono de la cirugía y, a cambio, gana un compañero de mesa en el comedor. Parece que resurge la vieja amistad y puede darnos grandes momentos.

Y por último una pareja que comienza: la relación de Teddy y Sloan va viento en popa, tanto que no necesitan hablar más…

Sobran las palabrasSobran las palabras

Ya lo he dicho en otras ocasiones, esta pareja no me gusta nada. Adoro a ambos, pero juntos no me convencen.

Y hasta aquí Suicide is Painless, reconozco que esperaba más de los flashbacks pero el capítulo ha sido interesante y deja el terreno preparado para un final de temporada movidito. Aún así, no puedo evitar pensar en el brillante inicio de la sexta, una temporada que empezó a decaer con Holidaze y que parece que no acaba de remontar. Esperemos que estos seis capítulos que nos quedan borren esa sensación.

De momento, el 6×18 nos deja un panorama desolador pero interesante: ¿Qué pasará entre Callie y Arizona? ¿Se convertirá lo de Teddy y Sloan en algo serio? ¿Qué consecuencias tendrá el comportamiento de Hunt? ¿Cómo afectará ese comportamiento a Cristina? ¿Qué os ha parecido el capítulo? Es vuestro turno ¡A comentar!

Y como cada semana, aquí tenéis Suicide is Painless interpretada por Manic Street Preachers


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