Review Anatomía: Song Beneath The Song

Review Anatomía: Song Beneath The Song

Hay quien dice que una de las fórmulas del éxito es no dejar indiferente a nadie. Si damos por válida esta afirmación podríamos decir que Song Beneath The Song ha sido un éxito rotundo. Basta con darse un paseo por el foro oficial de la serie en ABC.com para ver que el episodio musical ha levantado pasiones y odios a partes iguales. Hay mucho que comentar del 7×18, ¡qué empiece la música!

Antes de empezar con la review dos cosas. La primera es pediros disculpas por la extensión ¡hay demasiadas cosas que comentar! La segunda es que todas las canciones del episodio forman parte de la banda sonora de Anatomía de Grey así que, si seguís el enlace que hay títulos de las canciones, encontraréis la escena donde sonaron.

Nos encontramos ante un episodio escrito por la misma Shonda Rhimes y dirigido por Tony Phelan, director teatral y productor de Anatomía de Grey. Shonda ha comentado en el blog de los guionistas que Song Beneath The Song es un sueño hecho realidad para ella y se declara una auténtica freak de los musicales. Como decía en la entradilla, parece que solo hay dos posturas frente al 7×18: o te encanta o lo detestas. Yo me sitúo más cerca del primer grupo, me ha gustado mucho y eso que no me suelen hacer gracia los episodios musicales. Song Beneath The Song es un homenaje a la serie, a su música – todas las canciones forman parte de la banda sonora de Anatomía-y a sus seguidores, que llevamos más de siete años fieles a nuestra cita con el Seattle Grace a pesar de los parones, de las temporadas insuficientes y de la marcha personajes emblemáticos. Por eso, que no es poco, este capítulo tiene sentido y, aunque no le faltan errores, ha conseguido emocionarme.

Empezamos con una escena de apertura sobrecogedora, una de las secuencias mejor construidas que hemos visto esta temporada, la escena del accidente y el desdoblamiento de Callie. Una secuencia que culmina con un nobody knows emergiendo de las portentosas cuerdas vocales de Sara ramirez. Una melodía que nos trae recuerdos: Cosy in the Rocket, la canción que acompañaba la cabecera inicial de Anatomía en las primeras temporadas y que ahora podemos escuchar en los créditos finales.

Tras el rótulo blanco, la música continúa. Me da algo de pudor reconocerlo pero se me han humedecido los ojos con la magistral interpretación de Chasing Cars. Sara Ramirez está inmensa en la piel de las dos Callies. Por un lado, la real, una Callie completamente aterrada que busca la mano de Miranda con desesperación y trata de comprender qué está pasando y, por otro, el espíritu, la Callie que canta transmitiendo una serenidad inquebrantable. La forma de encajar la canción en esta escena es la más acertada. Me ha gustado que Chasing Cars sea una alucinación de la Callie real, fruto de una conmoción que hace que se vea a si misma cantando junto a Owen y Miranda mientras el resto siguen con su trabajo como si nada. Creo que deberían haber mantenido esta fórmula durante todo el episodio ya que, en ocasiones, la introducción de la música resulta algo forzada. Un ejemplo de ello es la escena en la que Owen canta How We Operate durante la reunión de emergencia de los attendings. Esa canción sobraba, está metida con calzador.

Chasing CarsChasing Cars

En el resto de canciones está artificialidad es menos evidente, prácticamente todas arrancan a partir de una conversación o mirada con Callie que contagia su musicalidad al resto de personajes. Vayamos con Breathe, interpretada por la pequeña Grey. Chyler Leigh aprueba con nota, claro está que no tiene el nivel vocal de Sara Ramirez pero se defiende bastante bien. El que sale muy mal parado de esta escena es Eric Dane, no porque cante mejor ni peor, ya que apenas canta una estrofa en todo el episodio, si no porque su calidad interpretativa ha quedado a la altura del betún. Ya sabíamos que sus dotes como actor no eran, precisamente, brillantes pero la escena que comparte con Lexie en las escaleras ha sido bastante patética, casi de función escolar. Eric Dane solo sabe hacer del Mark McSteamy o del Mark cabreado pero el Mark asustado y desolado se le queda muy grande.

En cambio, Eric Dane si se siente cómodo con el papel del Mark que no puede parar de discutir con Arizona que, dicho sea de paso, está soberbia en este episodio. Los doctores se lanzan reproches y acusaciones mutuamente en el peor momento posible. La historia de Mark y Arizona es demasiado recurrente, he estado a punto de pasar la escena a doble velocidad. Por suerte, a Bailey tampoco le apetece escucharlos y sigue su camino interpretando Wait.

El hombre que hacía como que llorabaEl hombre que hacía como que lloraba

Uno de los temas que más me ha gustado es Running On Sunshine que parte de una escena un tanto surrealista de Callie y Arizona en el coche y se produce íntegramente en la mente de Torres. Running on Sunshine nos enseña la parte gamberra y sexy de Anatomía: las parejas, sus idas y venidas, el sexo… Si Chasing Cars me ha emocionado, esta canción me ha puesto una sonrisa en la boca. Callie sacándole los colores a Arizona, Cristina y Owen, Teddy tratando de huir de Henry, Meredith y Derek, ¡Miranda bailando con Eli! y ¡ese Karev! ¡Ese Karev provocador y juguetón! Es cierto que la canción no encaja demasiado en el desarrollo del episodio pero, en cierto modo, hacía falta algo de alegría en medio de tanto drama.

Tras el paréntesis, la historia continúa con la canción de amor de Callie y Arizona, Universe & U, y justo al acabarla, Torres sufre una crisis. De camino a quirófano asisitimos a otra de las grandes interpretaciones de Sara Ramirez. Grace es la canción de su espíritu, una canción serena, pausada y emotiva que acompaña una situación límite, tensa y atropellada.

Y en quirófano, el momento más evidente del episodio: How To Save a Life tratando de mantener a Callie y a su niña con vida. Prácticamente todos los actores cantan esta canción y no es de extrañar porque si hay un tema que se identifique con Anatomía de Grey es precisamente este. Un escena que termina con Arizona salvando a su bebé y haciendo las paces con Mark con solo una mirada.

How To Save a LifeHow To Save a Life

Dejemos las canciones un momento para comentar las tramas al margen de ellas. Song Beneath The Song trae de vuelta a la Dra. Addison Montgomery aunque su papel es, más bien, escaso. Me hubiera gustado verla algo más pero su presencia está plenamente justificada. Como decía al principio, el episodio es un homenaje y Addison ha sido un personaje muy importante en la serie y, por tanto, debía estar presente en el gran evento. También están presentes, de alguna forma, dos personajes míticos: Preston Burke e Izzie Stevens. El primero a través de la mente y las manos de Cristina y la segunda en el silencio de Meredith cuando habla de Lucy Fields con Karev y Cristina. Hablando de Lucy, ¿era necesario hacerla quedar tan mal para traer a Addy? Yo creo que no.

Otra que queda fatal es Teddy Altman con su actitud hacia Cristina. La Dra. Yang está de vuelta con todas sus consecuencias y una de ellas es que su mente privilegiada funciona mejor que nunca. No está bien que Teddy anteponga su orgullo a la vida de una paciente que, en este caso, es además una buena amiga. En este capítulo ha quedado claro que Altman no va a dejar que nadie le pase por encima y menos Cristina Yang que, hasta hace dos días, era una persona frágil y dubitativa. Tengo ganas de ver cómo continúa esta historia.

Antes de ir con el drama de Meredith quiero hacer una breve mención al nombre con el que Karev ha rebautizado al hospital: Seattle Grace Mercy Death. Alex ha estado acertadísimo este episodio y, aunque sea escéptico, creo que su happy ending está más cerca que nunca.

Vayamos con la gran escena de Meredith y Derek. Es la primera vez que la Dra. Grey muestra lo honda que es su frustración. En escenas como esta, es donde Ellen Pompeo despliega la grandeza de Meredith Grey. Simplemente maravillosa, una escena cargada de sentimiento, de comprensión mutua, de tristeza y de consuelo. Un 10 para ella.

Ellen Pompeo/Meredith GreyEllen Pompeo/Meredith Grey

Acabamos con The Story, la canción que marca el final feliz de Song Beneath The Song. Callie está bien y su bebé también, aunque haya nacido con sólo 23 semanas. La canción me ha parecido algo sobreactuada y la estética de la escena es más propia de un videoclip que del final de un capítulo como este. Lo que no se puede negar es el talento vocal de Sara Ramirez, que se deja el alma y los pulmones cantándola. La canción despierta a la Callie real y hace desaparecer a su espíritu. Yes, I'll marry you, son las palabras que ponen punto y final al episodio musical. Una buena conclusión, que nos deja un buen sabor de boca, un brillo especial en los ojos de Arizona y una boda a la vista.

El balance de Song Beneath The Song es más que positivo. Eso sí, es un capítulo que debe mirarse como lo que es: una fiesta, algo extraordinario, un tributo. Quien no lo entienda así, es muy probable que no haya disfrutado de él: apenas ahonda en las tramas abiertas y, cierto es, que en algunos momentos se hace pesada tanta música.

Yo me quedo con lo bueno, con que, nos guste más o menos, hay un impresionante trabajo detrás de este episodio, la clase de trabajo que sólo se hace cuando realmente amas tu proyecto. Como decía al principio, Shonda ha escrito en el blog de los guionistas que este episodio es un sueño para ella, un sueño que tiene desde la primera temporada. Lo que sigue es un extracto de cómo, a finales de la séptima y después de mil intentos, consiguió hacerlo realidad.

Empecé a suplicarle a gente. Supliqué a la gente del estudio. Supliqué a la gente de la cadena. Invité a esa gente a cenar y les supliqué. Abordé a esa gente en los baños y les supliqué. Todos ellos sonrieron educadamente pero lo que claramente estaban pensando era: “esta mujer es idiota”. Así que hice lo único que podía hacer. Cogí a Tom Phelan para que me ayudara (…). También cogí a Chandra, Sara y Kevin. Entonces arrastré a todos los ejecutivos del estudio y la cadena al trabajo en sábado. Sandra Oh vino como nuestra animadora. Éramos una banda genial y delante de esos ejecutivos hicimos un gran concierto (…). Y Dios salió de sus bocas y el estudio y la cadena dejaron de pensar que era una idiota y dijeron sí. Siete años y medio. Ciento cuarenta y cuatro episodios.

Esto es amor, no hace falta decir nada más.

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review Anatomía: Song Beneath The Song
3 (60%) 2 votes

Categorías: Anatomía de Grey Reviews Series Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »