Review Anatomía: Shiny Happy People

Review Anatomía: Shiny Happy People

A veces ocurre que te gusta el sabor de varios alimentos por separado pero cuando los mezclas para hacer un plato no te acaban de convencer. Pues, haciendo un símil muy pobre, eso es lo que pasa con Shiny Happy People, las tramas de las que se compone, vistas por separado, son muy sabrosas, pero en conjunto quedan algo disueltas y su sabor no acaba de tener la textura que debería. Es por eso que el 6×22 me ha gustado mucho mirando sus partes pero en conjunto me deja un sabor amargo. ¿Qué os ha parecido a vosotros? ¡Entrad y lo comentamos!

Empecemos con la historia de Bailey y Ben. Por fin han llegado al final y Bailey está exultante de felicidad hasta que ve a Ben coqueteando con una enfermera. La cara de Miranda lo dice todo: en un momento toda su ilusión y su esperanza se han desvanecido. Lo curioso de esta historia es que Bailey es una mujer fuerte, independiente y segura en su trabajo pero muy vulnerable en lo que se refiere a relaciones. Ben le ha quitado la coraza y ahora Bailey es más débil que nunca, la novedad aquí es que Miranda se permite estar triste: puedes ser positiva mañana. Por suerte, el flirteo con la enfermera no era real, Ben está coladito por Miranda y así se lo hace saber con una lección magistral sobre los pesos pesados del flirteo y los flirteos baratos ¡Cómo me gusta the gas man!

No podemos dejar esta historia sin comentar la divertidísima escena donde, primero Miranda y luego Ben, tararean la misma canción delante de Mark y Derek… ¡Bien por Bailey!

Parece que alguien se lo pasó bien anoche

Vayamos a la gran trama médica del el capítulo: la historia de Henry y Betty. ¿Qué queréis que os diga? En el fondo, soy una sentimental y me ha encantado ver a esta pareja de ancianos que tienen una segunda oportunidad, después de toda una vida lamentándose por haber dejado escapar al amor de su vida. Ambos se casaron y tuvieron una vida feliz con otras personas, pero nunca se olvidaron el uno del otro. Tal y como está el panorama en el Seattle Grace, ya os podéis imaginar que, quién más o quién menos, se ve reflejado en esta preciosa historia. Empezando por Callie y, de paso, Mark Sloan.

Mark se ha acostado con Reed Adamson, en un intento bastante pobre de darle vidilla a un personaje que nunca ha acabado de encajar en la serie y que llevaba semanas prácticamente desaparecido. La cuestión es que Teddy aparece justo a tiempo para pillar a Reed en la cama de su ligue. Con esto y una propuesta de trío, . Si, Mark ha vuelto a las andael prometedor futuro de Sloan y Altman se desvanece como el humodas y, la verdad, es que Teddy se lo toma con muchísimo humor, en el fondo, ambos sabían que no llegarían a ninguna parte. A la que no le hace tanta gracia es a Lexie, que se pasa el día mencionando el tema mientras dice pero no me importa, yo estoy con Karev.
Pero Lexie no engaña a nadie y menos a Callie que se da cuenta en seguida de que la pequeña Grey sigue enamorada de Mark y, aunque ella está resignada a perder al amor de su vida, como Henry perdió a Betty, hace un esfuerzo porque Mark no cometa el mismo error.

Callie y Mark hablan como solo ellos saben hacerlo, directamente, sin tapujos y sin otra finalidad que el bien del otro. La historia termina con Mark pidiéndole una segunda oportunidad a Lexie, por fin. Llevábamos media temporada esperándolo, ¿a quién elegirá la pequeña Grey?

Callie, por su parte, no deja de preguntarse si está cometiendo el mismo error que Henry y Betty pero sabe que Arizona y ella tienen proyectos de vida muy diferentes. Arizona siente lo mismo que Callie pero las razones que las separan todavía pesan demasiado. Esta dualidad nos da el momento más trágico del capítulo: la escena de las doctoras en el ascensor, ambas transpiran dolor, miedo y, sobre todo, amor.

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¿Y qué hace Karev? Pues trata a Hayley, una paciente, interpretada por Demi Lovato, que no lo hace del todo mal. Hayley llega con un diagnósitico de esquizofrenia que resulta ser erróneo. Una historia médica interesante, que saca a relucir la mejor cara de Alex Karev. Una trama estratégicamente colocada para que adoremos la valentía, profesionalidad y humanidad de Karev durante todo el capítulo y sintamos lástima por él cuando Mark le pide una segunda oportunidad a Lexie. Parece que Alex coge el relevo de Izzie en el cargo de personaje con más mala suerte de Anatomía de Grey, esperemos que no adopte la misma actitud.

Vayamos a la trama más potente del episodio que, cómo no, incluye a Cristina Yang. Owen le pide que se mude con él y ella no vacila al decir sí. Pero no va a ser tan fácil la cosa porque ahí está la Dra. Grey para sembrar la semilla de la duda en la, ya de por si, dudosa mente de Cristina Yang. Ahora Cristina sabe que algo pasa entre Owen y Teddy pero no sabe exactamente el qué. El caso de Betty y Henry y una oportunísima mención de Richard a Ellis Grey, le da una idea de por donde van los tiros. Cristina sospecha que ella es la Tatcher Grey de este triángulo amoroso, es decir, la persona con la que Hunt se conforma, con la que es feliz, pero que nunca será Teddy.

Meredith es consciente de que no puede contarle lo que sabe a Cristina pero el caso de Trish y Amber, dos amigas inseparables con el rostro quemado, le hace recordar que Cristina es su persona (¿recordáis la segunda temporada?). Meredith sermonea a Hunt y él se da cuenta de que debe ser sincero con su novia.
Owen habla con Cristina y le confiesa que aconsejó a Derek que contratara al Dr. Evans y que no sabe lo que siente por Teddy pero está absolutamente seguro de lo que siente por ella. Una gran escena con un final inesperado: Teddy ha escuchado toda la conversación. Las cartas de todos están sobre la mesa, probablemente esta sea una de las tramas principales de la finale.

Y así llegamos a la escena final…

Anatomía de GreyAnatomía de Grey

Meredith y Cristina, Cristina y Meredith. No sé si es por los recuerdos que me trae esta imagen, por cómo Derek se hace a un lado o por la canción que acompaña la escena, pero la verdad es que se me han puesto los pelos de punta. Cristina le dice a Meredith que no va a mudarse con Owen y Meredith le contesta que tiene su propia habitación en la casa que compartirá con Derek: siempre se tendrán la una a la otra. Al final, de eso va Anatomía de Grey.

Como decía en la entradilla, el capítulo tiene todos los ingredientes para ser uno de los grandes: avances en el triángulo amoroso, una trama médica inspiradora, el acercamiento de Lexie y Mark con Karev de por medio, el gran momento de Bailey y Ben, la incomodidad de Arizona y Callie y hasta una estrella invitada, pero lo cierto es que no tengo la sensación de estar ante un capítulo brillante. Quizá la trama de Owen y Cristina eclipsa al resto o puede que lo que se echa de menos es un cliffhanger que abone el terreno para una finale grandiosa. No sé qué es, pero no ha acabado de funcionar.

No obstante no ha sido un mal capítulo, como mínimo, es mejor que el de la semana pasada y, como siempre, deja preguntas en el aire: ¿Aceptará Lexie la oferta de Mark? ¿Cómo se resolverá el triángulo Teddy/Owen/Cristina? ¿Volverán Callie y Arizona? ¿Qué os ha parecido el 6×22? ¡A comentar!

Y aquí os dejo Shiny Happy People, de uno de mis grupos favoritos.

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