Review Anatomía: Run Baby Run

En el último capítulo de Fringe, Peter le decía a Olivia que no paraba de asombrarle. Pues eso mismo podría decir yo sobre Anatomía de Grey. ¿Me pregunto si llegará el día en el que me canse de esta serie? No sé en el futuro, pero a corto plazo, no tiene pinta de que eso vaya a ocurrir. El parón navideño ya está aquí (nooooo!) y han dejado todas las tramas a punto de caramelo (Shondaaaaa!) La serie volverá en Enero. Así que mientras tanto, comentemos lo sucedido en este Run Baby Run. La review comenzará en tres, dos, uno…

La navidad ya está aquí y con ella la segunda boda de la doctora Bailey. Todos sabemos que la idea no le “emociona”, y Callie no ayuda demasiado… Eso sí, la forma en la que les ha pedido a sus compañeras que sean las damas de honor no ha tenido precio (“Cuando lleguéis a la iglesia, no os sentéis”). Menos mal que Miranda tiene a Richard. Es sin duda su mejor amigo y por consiguiente la persona que mejor la conoce y la que puede influir más en ella. Y así ha sido. Pero desafortunadamente, este repentino incidente con Adele, que ninguno de ellos (ni nosotros) esperaba, ha hecho que las cosas se pongan algo tensas en la iglesia. Y una vez más, Callie no ayuda demasiado… No recuerdo en que review exactamente fue donde dije que April estaba más guapa callada. Pues bien, esta semana ese honor se lo lleva Callie. La pregunta ahora es ¿entenderá Ben el motivo por el que Bailey llega tarde a su propia a su boda? Aunque honestamente, creo que el problema va estar más, no en lo sucedido con Adele, si no en las dudas que la han perseguido durante los últimos capítulos. No sé como acabará el asunto, pero conociendo esta serie, tiene más papeletas de acabar mal que de acabar bien.

Con respecto a la relación entre Callie y Arizona decir que, las últimas semanas las cosas han ido a mejor. Aún así, todavía está lejos de ser la relación de antaño. Todo requiere su tiempo. Y aunque Callie ha metido la pata en la iglesia, la explosión que tuvo con su mujer minutos antes, ha servido para que Arizona siga con su proceso hacia la “normalidad”.

Por su parte, Derek y Meredith han seguido su batalla con la hermana de él, Lizzie. Tras mucho debatir, al final Derek acepta el riesgo de operarse (al igual que su hermana), la cual nunca ha tenido objeción alguna en seguir adelante con ella. Por el momento parece que ha sido un éxito, pero habrá que esperar a la vuelta para saberlo con certeza. Con respecto a Meredith y Lizzie, las cosas se pusieron algo tensas por unos momentos. Pero, tras la operación, me alegró ver a Meredith cambiar de actitud con respecto a su cuñada y que le enseñara la ecografía. Este bebé tiene que salir adelante sí o sí. He dicho.

Aunque esta no ha sido la única preocupación de Meredith en este capítulo. A través de Derek, ha descubierto que Owen y Cristina están apunto de divorciarse y que su amiga no le ha dicho nada. Al igual que ella no le ha dicho a Cristina nada sobre su embarazo. Nadie duda que siguen siendo las mejores amigas, pero está claro que algo ha cambiado. Al menos, toda esta situación ha servido para que Cristina descubriera uno de los motivos por los que el jefe del hospital le había pedido el divorcio. Según palabras del propio Hunt, la demanda no había sido la única razón por la que lo había hecho y no dudo que sea cierto. Pero Owen no te engañes, sin la demanda, no sé si te hubieras decidido a hacerlo… También ha servido para que por fin Cristina se sincerase con su todavía marido. El resultado ya lo habéis visto. Yo voto porque Cristina se quede embarazada otra vez y que pase con Meredith todo el proceso. Aunque a lo mejor es demasiado ¿no? Cristina ha cambiado ¿pero tanto?

Ahora toca hablar de Jackson y April. Estos dos no están llevando demasiado bien la ruptura. Y lo de ir con otras parejas a la boda de Bailey no mejora las cosas. Eso sí, me reído de lo lindo con Stephanie. Es comprensible su estado de shock, quien no se quedaría embobada con los ojos de Jackson. Bueno con los ojos y otras cosas… Estaba claro que a April le tocaría ir con Shane. Tengo la sensación de que entre estos dos no pasará nada, pero no puedo decir lo mismo de Jackson y Stephanie. Aunque puede que me equivoque y estemos delante del nuevo rectángulo amoroso del Seattle Grace-Mercy West.

Para el final he dejado a Alex y Jo, pareja que al parecer sólo me agrada a mí. La semana pasada vimos como Jo le confesaba a Alex su pasado. Tras una conversación con Arizona y el desastre que resulta para ella su intervención en la operación con Karev, ésta piensa que los motivos por los que Alex le dejó participar en ella no fueron los adecuados. Según palabras de Alex a Robbins, él simplemente estaba intentando enseñarle tal y como hizo ella con él. Pero parece que no lo está haciendo del todo bien. Me parece estupendo que ante ella actúe como si no le hubiera importado nada la historia que le contó de su vida. Hay que ser objetivos y profesionales en el trabajo, y dejar los asuntos personales a un lado, pero creo que Karev está en fase de negación con Jo. Pienso que ya ha empezado a sentir algo por ella, pero no lo quiere reconocer todavía. Era de cajón, que terminarían como pareja en la boda. ¿Pasará algo entre ellos o seguirán alargando esta tensión un poco más? En Enero lo sabremos. I can´t wait!

Este Run Baby Run ha sido uno de mis capítulos preferidos de lo que llevamos de temporada por no decir mi favorito. Drama, risas, tensión, más drama. Ha sido un capítulo muy completo y muy equilibrado. ¿A vosotros os ha gustado? Espero vuestros comentarios. Ahora, antes de irme, quería desearos a todos unas felices fiestas. Espero que paséis una gran Navidad y Nochevieja. Y recordad: si bebéis no conduzcáis.


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