Review Anatomía: Not Responsible

Review Anatomía: Not Responsible

Con Not Responsible me pongo al día con las reviews de Anatomía de Grey. El 7×16 es el último capítulo emitido y además, es de esos episodios que dejan tramas en el aire, de los que te hacen desear que llegue el siguiente. Por desgracia, la séptima temporada se toma un respiro por enésima vez. El 7×17 no llegará hasta ¡el 24 de marzo! A este paso será noticia el día que se emitan cuatro capítulos seguidos. En fin, vamos a lo que vamos, ¿comentamos Not Responsible? ¡Adelante!

Compensando la falta de avance en las tramas que nos dejó el capítulo anterior, Not Responsible no sólo supone un paso adelante en algunas, sino que abre otras nuevas. El 7×16 me ha causado una muy buena sensación, la de que las cosas se ponen cada vez más interesantes. Incluso April me ha gustado en este capítulo. Parece que iniciamos, de nuevo, la época de los episodios corales, de los protagonismos compartidos y eso está muy pero que muy bien.

Empecemos con Lexie que ha cambiado a McSteamy por el guapérrimo Jackson. Se veía venir, sí, pero me gusta la forma en la que Avery ha trazado su estrategia para hacer que la Pequeña Grey caiga en sus redes. El amor, ¡ay, el amor! Ese que Lexie ve en los ojos de sus pacientes enfermos de fibrosis quística, un amor que, literalmente, los mata el uno al otro con la excusa de que son almas gemelas. Una historia que despierta en Lexie la sombra de la duda de si dejar a Mark ha sido una buena idea. Avery es consciente de lo que pasa por la cabeza de la menor de las Grey y no piensa dejar que Mark vuelva a ganarle la partida, He's on the line! Excelente el cortejo de Jackson, ha escogido las palabras justas en los momentos adecuados y, claro, Lexie no puede resistirse. La siguiente vez que los vemos están bajo el agua.

Precisamente cuando están en la ducha, April aparece para soltar su noticia bomba. ¿Os imagináis cómo de rara puede ser una cita entre Kepner y Stark? Yo estoy deseando verlo. April no es santo de mi devoción, tampoco Stark pero debo reconocer que este giro ha hecho crecer mi interés por ellos. Puede ser curioso ver a la cándida y remilgada April salir con un hombre mucho mayor que ella que, además, es una persona ególatra, borde y pretenciosa.

¿Nueva pareja?¿Nueva pareja?

Aplaudo esta trama, sobre todo porque ya tocaba que la Dra. Kepner hiciera algo más que deambular por el hospital pero también porque la proposición de Stark y la sorpresa de ella no tienen desperdicio. Parece que el pediatra tiene un corazoncito después de todo y April ha conseguido tocarlo con su acalorada defensa de los intereses de Kyle, un niño con una historia que me ha emocionado.

Kyle es el hijo de una de las pacientes del ensayo de Derek y Meredith. No puedo negar que Stark tiene razón en parte: Efectivamente, los padres están desatendiendo a su hijo pero estoy con April en que, en este caso, podría ser peor el remedio que la enfermedad. La escena en la que Kyle canta una canción de Johnny Cash para calmar a su madre me ha puesto la piel de gallina, es la ternura hecha secuencia. Es aquí dónde uno piensa que cualquier opción es mejor que separar a esta familia. Por suerte para ellos esta vez el ordenador ha dictaminado active agent, así que aún tienen una oportunidad.

La alegría no es sólo para esta familia, también la comparten Derek y Meredith que podrán comprobar, por primera vez, si su medicina da resultados o no. Sin embargo, hay otros medicamentos que no funcionan para esta pareja. El tratamiento de fertilidad de Mer no sólo no está dando frutos, sino que está causándole problemas de visión. El bebé se está resistiendo y, para colmo, Meredith no puede pisar un quirófano hasta nueva orden. En mi opinión, es una mala idea, ahora la Dra. Grey tendrá todo el tiempo del mundo para pensar en que no puede tener hijos y ya sabemos que cuando Meredith se pone a darle vueltas al coco nada bueno se puede esperar.

Así ve MeredithAsí ve Meredith

Vamos con otra pareja, Cristina y Owen, que tienen su primera discusión seria desde que la Dra. Yang vuelve a ser ella misma. La verdad es que no recordaba a Cristina siendo tan egoísta, es más, al principio de su relación, Yang fue generosa y comprensiva con Owen hasta el extremo: Primero con su trauma y luego con los sentimientos que podía tener hacia Teddy. Sin embargo, Owen tiene razón, con Cristina no hay discusión posible y menos si hablamos de aumentar la familia. ¿Será Yang capaz de reconsiderar su postura? Algo me dice que no son sólo los niños lo que separa a esta pareja, si miramos su relación con perspectiva vemos que no han tenido ni una sola época de calma. Primero fue el stress post-traumático de Owen, después el de ella y, en medio, el triángulo amoroso, ¿es posible que no puedan estar bien juntos si ambos están bien por separado? Lo veremos pero me da en la nariz que el tema va a traer cola.

Y hablando de niños, el trío Arizona-Mark-Callie está condenado al fracaso. Se han dado cuenta de que la diferencia de opiniones va a ser una constante en su vida. Mark no está dispuesto a perder su 33% de voto y a Arizona no le apetece nada concedérselo. Igual que Callie,pienso que Mark lo está llevando muy bien y, además. creo que Arizona está siendo terriblemente egoísta. Todavía no entiendo porqué odia tanto a Sloan, aunque comprendo que no quiera compartir el resto de su vida con él. Lo que está claro es que la situación es la que es y frente a ella hay dos opciones: O te adaptas o te amargas y parece que la Dra. Robbins está optando por la segunda.

Un 33% cada unoUn 33% cada uno

Antes de ir con Adele Webber un par de apuntes. Karev y Lucy Fields siguen jugando al tira y afloja, espero que no sigan así durante mucho tiempo, puede llegar a ser aburrido. El otro apunte es sobre Teddy Altman: ¿Es que Henry ha vuelto a desaparecer? Exijo una trama con continuidad para ella, si sigue así se va a alzar con el trofeo al personaje más desaprovechado de la temporada.

Ahora sí, vamos con Adele. En ya vimos que algo no estaba yendo bien en su cabeza, todos nos dimos cuenta, todos menos Richard. Una vez más es Miranda Bailey la que le hace entrar en razón. ¡Cómo me gusta Bailey cuando ejerce de conciencia del Jefe! Ella es la única que es capaz de decirle a Richard las cosas que no quiere oír sin que se altere. La historia acaba con el Jefe pidiendo ayuda al brillante neurocirujano, que además está haciendo un ensayo sobre demencias como el Alzheimer y que da la casualidad de que es un íntimo amigo. He sentido compasión por Richard, sus temores se hacen realidad.

Hasta aquí Not Responsible. Como decía, un episodio que aprovecha cada uno de sus minutos para avanzar en las tramas y abrir otras nuevas. Me quedo con las más recientes: La de Adele Webber, la crisis entre Owen y Hunt y la de la extraña pareja Kepner-Stark. A mi me ha convencido, ¿qué os ha parecido a vosotros? ¡A comentar!

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