Review Anatomía: Golden Hour

Review Anatomía: Golden Hour

Me atrevería a decir que la séptima temporada de Anatomía de Grey pasará a la historia como aquella en la que Shonda se lanzó a experimentar, casi en plan kamikaze. Historias arriesgadas y capítulos fuera de lo común han marcado el transcurso de las semanas. Golden Hour suma uno a la lista de episodios diferentes: un seguimiento, casi en tiempo real, de las desventuras de Meredith Grey como coordinadora de Urgencias, ¿lo comentamos?

1 hora, 60 minutos, 3600 segundos. El reloj empieza a correr a las 18:00h, con Meredith haciéndose cargo de las urgencias del Seattle Grace e ignorando lo mucho que pueden dar de sí los 60 minutos siguientes. Al margen de las tramas, Golden Hour propone una reflexión: En una hora tu vida puede cambiar radicalmente. Sí, la afirmación es propia de un libro de autoayuda de los malos, no obstante, hay formas y formas de hacerla y en este caso me ha gustado. La elección de los casos médicos pone en evidencia cómo las cosas pueden cambiar, para bien o para mal, en un solo instante: Un hombre que piensa que tiene acidez y acaba muriendo desangrado en un quirófano, un borracho con un cuchillo en la cabeza al que, milagrosamente, no le pasa absolutamente nada, un hombre que sufre un infarto cerebral gracias al que descubre que su novia es una perfecta estúpida, un niño de cuatro años con las dos piernas rotas que acaba enseñándonos el lado más tierno de Karev y Adele, la esposa del Jefe, que cambiará las cosas, me temo, que por mucho tiempo. Casos médicos aparte, las tramas principales no han evolucionado apenas. A excepción de la trama de Adele, prácticamente todas las historias empiezan a las 18.00h y concluyen a las 19.01h.

Empecemos con Cristina que ha pasado de tener las tramas más potentes a tener las menos relevantes, de hecho, lo interesante de su historia es la reacción de Meredith. Callie le pide a Yang que sea la madrina de su futuro bebé y todos los miedos de la Dra. Grey salen a la superficie. Me gusta que los problemas de fertilidad del post-it matrimonio se hagan más visibles. Como era de esperar, McDreamy no está tan preocupado como Meredith que piensa, aunque no lo diga, que el problema es suyo pero ¿alguien le ha hecho algún test a Derek? Está claro que da mucho más juego que sea Mer la que se atormente pensando que nunca logrará concebir.

¡Mal pensados!¡Mal pensados!

Las dificultades de la pareja nos dejan uno de los momentos más divertidos del capítulo. Desde el principio Meredith y Derek hablan de una cita a las 18:30h. Con los antecedentes de ambos y el aire de promiscuidad que reina siempre en el Seattle Grace, todos (sí, todos, qué nadie se haga el remilgado) pensábamos que se trataba de uno de esos encuentros en la sala de descanso. Mi sorpresa al verlos aventurarse a tener su cita en el ascensor era mayúscula, claro que mi cara debía de ser un poema cuando he descubierto que no se trataba de una de esas citas sino de una inyección de hormonas.

Quién si tiene una de esas citas es Miranda Bailey. En la review de decía: “¿La veremos practicando sexo desenfrenado en la sala de descanso? No sé si llegará a tal extremo (…)” ¡Error! La Dra. Bailey sí ha llegado a tal extremo y es la última persona de la que me lo hubiera esperado. Verla en esa posición con Eli ha sido un poco como pillar a tus padres en pleno apogeo: Sabes que practican el sexo pero verlo con tus propios ojos es, en el mejor de los casos, raro. Derek no lo podría expresar mejor: ¡Nunca me preguntes sobre lo que he visto o no ahí dentro!

Vayamos con Karev, como decíamos en el capítulo anterior, Lucy Fields está coladita por él. Una firma falsa por aquí, una risita tonta por allá, un poco de coqueteo, dos entradas de pista y… ¡el rechazo! A nadie se le escapa que lo que la obstetra está poniendo en práctica es la ancestral técnica femenina de hacerse la difícil. Me gusta que Karev tenga un interés amoroso, pero esta trama es demasiado predecible.

Y de un posible romance, a dos pretendientes. Teddy tiene una cita y no es con su marido. La historia no tiene demasiada gracia, a excepción del regreso de Henry Burton. No sé si ese una hora puede hacerte cambiar de opinión del monólogo final de Meredith indica que Teddy ha dejado de ver a su marido como un simple paciente. En todo caso, espero que lo veamos más a menudo por el Seattle Grace. Teddy está siendo una de las grandes olvidadas en esta temporada, no ha tenido ni una sola trama con continuidad.

Para el Jefe, en cambio, las cosas se ponen cada vez más interesantes. Es de agradecer ver a Adele Webber de vuelta sobre todo porque propicia tramas que nos muestran el lado humano del Jefe. ¿Es posible que las dos mujeres de la vida de Richard sufran algún tipo de demencia? Imagino que esta es la misma pregunta que se hace él, una pregunta cuya respuesta le asusta, quizá por eso se niega a ver la evidencia y mata al mensajero enfrentándose duramente a Meredith.

¿Qué le pasa a Adele?borde¿Qué le pasa a Adele?

Vayamos con la Pequeña Grey. Lexie se lleva una de cal y una de arena en este episodio. En su faceta de doctora no tiene uno de sus mejores días: Lexipedia no ha sabido leer los síntomas del paciente que tiene luego un infarto cerebral. En lo personal las cosas van mejor, una prometedora primera cita con Avery es lo que nos deja Golden Hour para ella. Estoy deseando ver cómo evolucionan.

Sigamos con la gran protagonista: Meredith Grey. Solo puedo decir que ha estado espléndida en este episodio. Estos 60 minutos ponen de manifiesto lo mucho que ha evolucionado este personaje, ya no es una persona asustadiza, neurótica, oscura e histérica. Como doctora, ahora se enfrenta con una entereza envidiable a los problemas que surgen en el hospital y como mujer, maneja su frustración con madurez y paciencia.

En general, Golden Hour es un buen capítulo. Formalmente la distrubición del tiempo es impecable, han sabido recrear el ambiente de nerviosismo y tensión que debe vivirse en los servicios de urgencias de cualquier hospital. La escena en la que Meredith y Teddy llevan a su paciente en el ascensor no podía estar mejor lograda. Es tremendamente sencilla pero ha hecho que mi corazón se disparase deseando saber el desenlace de la historia.

Un I'm Dr. Grey and I'll be your doctor today cierra esta historia de éxitos y fracasos con un mensaje optimista: Una nueva hora comienza, la anterior ya es historia. En los próximos 60 minutos pueden pasar algunas cosas malas pero también otras maravillosas. Son las 19:01h.

19:01h19:01h

Hasta aquí mi particular visión de Golden Hour. Es vuestro turno, ¿qué os ha parecido el 7×15?

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3
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