Review Anatomía: Going Going Gone

Los doctores del Seattle Grace-Mercy West ya están de vuelta en todos los sentidos. Tanto en nuestras pantallas como en el hospital en sí. Como todos recordaréis, la temporada pasada nos quedamos con el corazón en un puño tras ese accidente a lo “Lost” que se llevo alguna que otra vida. Unas más importantes que otras… También quedaron muchas cosas en el aire. Este “Going going gone” ha dado respuesta a alguna de esas cosas pero no a todas. Parece que Shonda no quiere que le metan prisa y se ha guardado unas cuantas explicaciones para el siguiente capítulo. Pero de eso ya hablaremos la semana que viene. Hoy hemos venido aquí a hablar del comienzo de esta nueva temporada y como son muchas las cosas de las que hay que hablar, no me entretengo más. ¡Dentro review!

Para empezar diré que este capítulo no ha sido como lo imaginaba, lo cual no significa que no me haya gustado. Simplemente pensaba que íbamos a seguir por donde lo habíamos dejado en mayo, es decir, con los estrellados todavía esperando ser rescatados. No todos ya de vuelta en el hospital, o casi…

Ahora, antes de meterme de lleno en las historias de nuestros protagonistas principales, me gustaría hablar un poco sobre los nuevos personajes. Debido al éxito casi totalitario de nuestros ex residentes en los exámenes de la temporada pasada, es lógico que nos presenten a la siguiente generación de novatos. Entre ellos han destacado principalmente tres. El primero de ellos ha sido el interpretado por Gauis Charles, más conocido por su papel de “Smash” en Friday Night Lights. El segundo ha sido el interpretado por Tina Majorino, más conocida por su papel de “Mac” en Veronica Mars. Y por último, y no por ello menos importante, incluso me atrevería a decir que va a ser el personaje principal dentro de este nuevo grupo, es el interpretado por Camilla Luddington. Por lo que leo en imdb, ha aparecido en series como “Californication” o “True Blood”. De ahí que no me sonara su cara, no veo ninguna de esas dos series.

Sólo llevamos un capítulo, así que me parece pronto para empezar a juzgarles. Aún así mi primera impresión no ha sido especialmente buena. Me ha parecido que todos se creen muy listos. Menos mal que está ahí el gran jefe Owen para ponerlos a todos en su sitio. Probablemente, cuando hayan pasado un par de capítulos y sepamos algo más sobre la vida de estos personajes, cambie de opinión sobre alguno de ellos. Tengo ganas de ver como evolucionan.

Dicho esto, pasamos ya a comentar lo sucedido con nuestros doctores estrella. Y voy a comenzar hablando de Cristina. La doctora Yang siempre ha sido una persona competitiva, con iniciativa, fuerte, inteligente y con carácter, pero nada de eso le ha servido para mantener su puesto de trabajo en su nuevo hospital. Como ya le deja bastante claro su jefe, Cristina no encaja con la forma de trabajar de ese hospital. Así que píllate el primer vuelo que encuentres y vuelve para Seattle. Sólo hay un pequeño problema: la doctora Yang es incapaz de poner un pie en un avión. Aunque quien la puede culpar después de lo sucedido. Así que me temo que o se hace un buen viajecito en coche o tren o tendremos que seguir con las videoconferencias entre ella y Meredith. Y aprovechando que ha salido su nombre a relucir, continuo con ella.

En este capítulo hemos visto a una doctora Grey firme y seria con sus internos, los cuales la han rebautizado con el mote de Medusa. Tengo que admitir que a la nueva Meredith le viene que ni pintado el mote. Y es que, con todo lo que ha pasado, vivido y sufrido en estos últimos ocho años, incluida la reciente muerte de su hermana, es normal que haya influido en su carácter. Ella, al igual que Crisitina, le ha cogido miedo a volar. Y aunque llega más lejos que su amiga, entrando incluso dentro del avión, no consigue permanecer en él el tiempo suficiente hasta el despegue. Next time Meredith!

Dos de las grande incógnitas de este capítulo han sido, sin duda, lo sucedido con los personajes de Sloan y Robbins. Comenzaré hablando de la segunda. Y es una de las cosas que más me han gustado del capítulo ha sido ver lo bien que han mantenido el misterio sobre lo que verdaderamente le había ocurrido a la doctora Robbins. Todas las escenas donde aparecía Callie nos hacían pensar que Arizona había pasado a mejor vida. Así que cual ha sido nuestra sorpresa al descubrir, no sólo que seguía viva, sino que lo hacía pero con una pierna menos. Me he quedado un poco en shock con esa última escena. Ahora tocan tiempos difíciles para el Calzona. Puedo comprender que Arizona se sienta mal y que esté enfadada. Sólo espero ver la explicación de toda esta situación la semana que viene y que Robbins vuelva a ser pronto la doctora dicharachera que siempre ha sido.

De Arizona no hemos sabido nada hasta el final del capítulo. Sin embargo, con Mark la historia ha sido distinta. Mientras se ha estado debatiendo entre la vida y la muerte, no han deleitado con unos cuantos viajes en el tiempo en forma de vídeos caseros. A mí, este asunto de los vídeos me olía a que Sloan no lo iba a contar y tristemente al final así ha sido. El que a Derek le fallara su mano en la operación fue otro presagio de que su amigo tenía las horas contadas. Ha sido muy triste verle junto con Callie esperando la muerte de su amigo. Pero seamos sinceros, por muy triste que sea, con Lexie fuera de juego, la aportación de Mark a la serie iba a ser reducida. Y más aún, tras dejarnos bastante claro con uno de esos vídeos, por si alguien todavía tenía alguna duda, que el amor de su vida fue y será siempre la pequeña Grey. Tengo que admitir que tanto como pareja como individualmente me gustaban pero no lo suficiente. Así que aunque se los echará de menos podré seguir viviendo. Es curioso como después de tanto revuelo sobre si Dempsey, Pompeo, Oh y Charmbers se quedaban o no, hayan sido otros los que se hayan marchado y ellos se hayan terminado quedando.

De Alex me ha sorprendido que siguiera en Seattle, yo ya lo hacía en Hopkins la verdad. Aunque irse con todo lo que había ocurrido, tampoco tendría que ser fácil. Bailey por su parte, ha intentado disfrutar la visita de Ben, aunque mucho no la han dejado… De Jackson la verdad poco tengo que decir salvo que se ha dejado crecer el pelo (babas). Espero ver más de él en los próximos capítulos y más ahora que sabemos que April va a volver.

Y hablando de April ¿he sido yo la única que ha pensado que Owen iba a ver a Cristina y no a ella? Yo me he llevado una grata sorpresa con esto. La verdad es que, después de todo el asunto con Mark y Arizona, lo que me ha tenido más preocupada ha sido saber si April regresaría o no. Así que cuando he visto a Owen llegar a la granja no he podido contener la alegría y mucho menos después del discurso que le ha soltado. Es curioso como en esta última escena han ido a parar dos personajes que antes no soportaba y que ahora me encantan. Tanto April como Owen ha ido poco a poco conquistándome con sus aportaciones a la serie. En April y su relación con Avery tengo puestas muchas expectativas. Y de Owen sólo espero que siga en esta misma línea por mucho tiempo.

En fin, como veis las cosas en el Seattle Grace-Mercy West han cambiado bastante. A algunos les parecerá que han ido a peor y otros a mejor. A mí no me ha disgustado. Habrá que ver como van evolucionando las tramas. Y ya, antes de despedirme, como suele ser ya habitual en las reviews de Anatomía, os dejo con uno de los temas que ha sonado en el capítulo. Espero que os guste:

PD: La pregunta del millón ¿qué os ha parecido a vosotros el capítulo?

Nota del autor
3.5
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