Review Anatomía: Give Peace A Chance

Un tumor en la pared

Tengo que confesarlo, pensé que Give Peace A Chance sería un capítulo flojo. Los dos capítulos anteriores habían dejado el listón muy alto y me temía que el de esta semana no mantendría el nivel, ¡pero no! Resulta que ha sido un buen capítulo. Derek se encuentra con un reto: una cirugía complicada que otros cirujanos han rechazado realizar. ¿Necesita el Dr. Shepherd alguna otra razón para llevarla a cabo? No, pero la hay: el jefe está en contra. Y eso sí que es un aliciente. ¿Comentamos el 6×07 de Anatomía de Grey? ¡Adelante!

La relación entre Derek y el Jefe se ha ido tensando semana tras semana y, como muestra, empezamos el capítulo con una discusión: Derek desaprueba el nuevo modelo de gestión de Richard y me da la sensación de que se arrepiente de no haber cogido el puesto del jefe cuando tuvo la oportunidad. En este contexto, Isaac, un técnico de laboratorio del hospital, acude a Shepherd para que haga lo imposible: extirpar un tumor vertebral que se ha extendido como las malas hierbas alrededor de su médula. La primera reacción de Derek es decir que no, pero Isaac sugiere que se tome un tiempo para pensarlo y así lo hace.

El Jefe, como era de esperar, se opone a la operación por motivos más económicos que médicos y así llegamos al segundo enfrentamiento de la noche: Derek le reprocha a Richard que en otros tiempos le hubiera animado a hacer la operación y le pregunta, de muy malas maneras, qué es lo que le ha pasado. El Jefe, que no lleva demasiado bien las críticas, se reafirma y le dice que su respuesta sigue siendo no. A pesar de ello, Derek decide aceptar el caso y tratar de extirpar la ballena blanca de los tumores en secreto.

Por otro lado, Karev está preocupado porque Izzie tiene programada una sesión del tratamiento que la mantiene con vida. Alex no puede localizarla y empieza a ponerse nervioso. Reed Adamson, que hace un esfuerzo por llevarse bien con Alex, se ofrece para hacer sus rondas para que él pueda seguir intentando localizar a Stevens, pero Alex rechaza toda ayuda y se pone la máscara de chico duro. Quiere demostrar (¿a si mismo?) que está bien a pesar de todo.

Como todo secreto que se precie, todo el hospital sabe lo de la operación de Shepherd y todos los residentes quieren participar. ¿Cómo decidir quién? Pues organizando un concurso. La prueba consiste en pintar un punto en la nariz de George Washington a través de un vaso y utilizando el microscopio. Cristina se frota las manos: ¡por fin una cirugía larga y arriesgada en la que participar! La Dra. Yang ve como sus contrincantes van cayendo hasta que llega el turno de Jackson Avery, su nuevo archienemigo, que lo hace bastante bien y se pone en cabeza. Pero Cristina no tiene miedo, se prepara para hacer la prueba y …falla. Avery se queda la operación. ¡Pobre Cristina! Un personaje muy desaprovechado esta sexta temporada.

Shepherd entra en quirófano, acompañado de Jackson y Lexie, quien se encargará de vigilar que Derek descanse, beba y haga sus necesidades. Pero, ¿y las suyas? Amigos, aquí empieza la historia del pañal de Lexie. La pequeña Grey está orgullosa de la tarea que Derek le ha encargado, al menos hasta que se encuentra a Jackson delante de la máquina de los refrescos. Avery se burla de ella y le dice que no debería beber antes de una operación tan larga para no tener que salir a evacuar. Lexie se enfada, ¿es posible que haya algo en lo que ella no haya pensado? Al parecer sí, así que busca una solución: ¡ponerse un pañal! Una idea que Cristina encuentra brillante, por cierto: ella también quiere ponerse un pañal, ella también quiere participar en una operación larga y complicada.

¿Quién ganará?¿Quién ganará?

Volviendo al quirófano, Derek abre a Isaac y se bloquea. Pasa 10 horas intentando encontrar la manera de extirpar el tumor pero no hace ni una sola incisión. Entretanto, el Jefe se entera de lo que pasa y entra al quirófano a exigir que cierre al paciente. Se produce el tercer enfrentamiento de la noche, en mi opinión, el más tenso: el Jefe exige repetidamente a Derek que cierre al paciente pero él no le responde, en parte por el shock de no saber qué hacer y en parte por retar a Richard. Finalmente cierra a Isaac que, cuándo despierta, le pide que lo intente de nuevo al día siguiente.

Derek se va a casa sin saber qué hacer y se lo cuenta a Meredith, que sigue convaleciente. Sheperd dibuja el tumor, con todo lujo de detalles y colores, en la pared para que Meredith le de su opinión. Por cierto, ¿os habéis fijado con qué facilidad gira la cama Derek? Meredith le pregunta a Derek porqué no cortó la médula del paciente para extraer el tumor, Derek no contesta pero intuyo que, para él, dejar paralítico a Isaac para extraer el tumor solo es una victoria a medias.

Shepherd decide intentarlo de nuevo y le dice al Jefe que cortará la médula de Isaac, lo que hará la operación más corta y mucho menos peligrosa, pero esas no son sus verdaderas intenciones, él quiere una victoria completa. A Lexie no le parece una buena idea engañar al Jefe de nuevo y se lo dice a Jackson que solo sabe reirse de su pañal. La pequeña Grey, harta de su actitud, pronuncia un discurso digno de Bruce Willis en cualquier película tipo “Dios bendiga América”. ¡Grande el discurso y grande Lexie! Avery, puedes besar su “resistente y pañaludo trasero”

Por otro lado, Hunt tiene una larga y complicada operación para subir la moral de Cristina que corre a ponerse su pañal, pero Derek necesita el quirófano así que se lo pone para nada. Parece que la comedia es el nuevo y casi único registro de la Cristina de esta sexta temporada…

Mientras tanto, se acerca la hora en la que Izzie debe llegar al hospital. Alex está decidido a seguir con su trabajo e ignorar que su esposa puede estar en el mismo edificio que él, pero Reed lo convence para que vaya a esperarla. Tras una discusión, Karev accede, pero Izzie no aparece. Finalmente Reed acaba consolándolo. La relación entre Alex y Reed se estrecha, quizá no van desencaminados aquellos que dicen que Adamson es una firme candidata para quitarle las penas a Karev.

Izzie no apareceIzzie no aparece

Shepherd, Avery, Lexie y Sloan entran en quirófano, el resto vigilan u observan y Cristina tiene a Meredith, que no quiere perderse nada, al teléfono. La situación es muy tensa, tanto que Derek vomita al cabo de unas horas. A pesar de todo, la operación va viento en popa. Richard se entera de lo que Shepherd está haciendo y corre a detenerlo pero se encuentra con Arizona en la puerta del quirófano, que le planta cara y logra detenerlo. ¿Tenemos un motín a bordo?

Finalmente la operación es un éxito: Derek extirpa el tumor e Isaac puede caminar. Todos contentos… menos el jefe. Shepherd va a verlo y le dice que está cansado de pelear y que esta situación debe terminar. Lo mismo piensa Richard pero su solución no es el diálogo sino el despido. Sheperd no se inmuta y le recomienda que lo consulte con la almohada. ¿Estará el neurocirujano despedido? Yo creo que no, en todo caso, lo veremos.

Afortunadamente no se han cumplido mis peores presagios. Give Peace A Chance no ha decepcionado en absoluto. Un buen capítulo que sitúa a Derek y a la cirugía de nuevo en un primer plano y al Jefe un poco más abajo en la escala de popularidad del Seattle Grace Mercy West. Izzie sigue sin aparecer y Alex sigue sin levantar cabeza. Los nuevos van integrándose en el día a día del hospital y no hemos visto los dos grupos tan diferenciados de los anteriores capítulos. ¿Qué os ha parecido a vosotros?

Y como cada semana, la canción que da título al episodio: Give Peace A Chance.


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