Review American Crime Story: House by the Lake

Con el señuelo de un letrero glamuroso y brillante, Murphy se ha salido con la suya. “The assassination of Gianni Versace”, escrito con su icónica grafía reconocible en todo el mundo, nos presentaba esta temporada. Pero desde los dos primeros capítulos no hemos vuelto a saber de la célebre familia. La serie ha comenzado con lo que dio su terrible fama a Andrew Cunanan, poniendo ese jugoso brillante en el anzuelo. Pero con su cronología inversa, una vez hemos picado, consigue llevarnos hacia las tenebrosas profundidades del asesino, y el foco se traslada a sus víctimas menos famosas. Víctimas silenciosas de la homofobia y los prejuicios de los años 90. Personas que no eran diseñadores de moda, pero que en ACS son tanto o más importantes que la figura de renombre mundial. Sus historias son tanto o más vitales, complejas y emocionantes. Y la de esta semana es muestra clara de ello. Parafraseando a Cunanan, “I’m so glad you decided to come with me!”.

David: “We both said some things we regret” (Ambos dijimos cosas de las que nos arrepentimos).
Andrew: “I don’t regret anything I said” (No me arrepiento de nada de lo que he dicho).

Retrocedemos a abril de 1997, una semana antes del asesinato de Lee Miglin. Andrew había volado a Minneapolis, la ciudad del agua, a pasar el fin de semana con David Madson (Cody Fern). Este prometedor joven arquitecto (que en la realidad era mayor que Cunanan), acoge a su amigo en su moderno loft. Hay tensión en el ambiente, ya que más tarde nos enteraremos que ha rechazado su propuesta de matrimonio. Pero si el comportamiento pasivo agresivo del invitado es todo menos normal, lo peor estaba por llegar… La crónica de esas muertes tan anunciadas episodios atrás.

David: “He has no one” (No tiene a nadie).
Jeff: “He should ask himself why” (Debería preguntarse porqué).

Jeff (Finn Wittrock), un amigo de ambos, llama a la puerta. Había venido en busca de su pistola (la que más tarde acabaría con la vida del genio). Pero a penas ha cruzado el quicio de la puerta, recibe un ataque frontal del psicopata. Bajo la aterrorizada mirada del anfitrión y su perro, es martillado hasta la muerte. Cuando parece que David correrá la misma suerte… un abrazo ensangrentado será el comienzo de algo mucho peor. Una trampa tejida en su red de mentiras, empapada con las mieles de su manipulación. La correa emocional que ató en ese momento a David no era muy distinta de la de su perro.

“¿Por qué mataste a Jeff?” A estas alturas ya hemos aprendido a desconfiar de todo lo que sale de la boca de Cunanan. Quizás David creyera que ese asesinato fue un impulso, como le afirmaba. Quizás temía demasiado por su propia vida. Y a pesar de su insistencia, Andrew no iba a llamar a la policía y a incriminarse. Todo estaba dispuesto para que huyeran juntos hacia una nueva vida, financiada con el dinero de Miglin. Quizás pudieran hacer realidad una de sus muchas historias. Esas que encandilaron al arquitecto tiempo atrás. Antes de acabar sus días, sin embargo, aprenderá que no eran más que eso, historias. Pero por entonces creía que podría cumplir con sus promesas y salvar, a demás de la suya, la vida de otras potenciales víctimas de su desequilibrado compañero:

“I promise no one will get hurt, as long as you are by my side”
(Te prometo que nadie saldra herido, mientras te mantengas a mi lado).

Lo cierto es que esta etapa de la historia es donde seguramente la serie se haya tomado más licencias. Muertos David y Andrew nadie sabe a ciencia cierta que pasó entre ellos. La historia se ha reconstruido uniendo puntos tan irreconciliables como que ambos fueran vistos paseando tranquilamente al perro o tomando algo en un bar. Si Madson no tuvo nada que ver con el asesinato de Jeff, ¿por qué huyó y se mantuvo con él?, ¿por qué no llamó a la policía? La reacción de la policía al descubrir el cadaver e interrogar a sus padres nos da algunas claves.

“Maybe you wanted to be told I don’t have a problem with it; I can’t say that, but what I can say is I love you more than I love my own life.”
(Quizás te gustaría que te dijera que no tengo un problema con ello; pero no puedo decirlo, lo que si puedo decirte es que te quiero más que a mi vida).

Puede que David hubiera salido del armario para su círculo cercano, pero en aquella época y aún todavía hoy, es algo muy distinto a exponerse ante el mundo. David espera a obtener una calificaciones extraordinarias para desvelárselo a su padre, lo que indica con claridad esa vergüenza a su condición que ha arrastrado toda la vida. Antes de salir del apartamento, Andrew expone sus revistas y juguetes sexuales como parte integral de su trampa. Incluso creyendo que pudiera ser la víctima, los detectives pronto achacan los hechos a “cosas de gays”. Tampoco tardan en colgarle el cartel de culpable, al descubrir que el asesinado no era él, sino que incluso podría ser el “generoso” de Andrew. Es triste que el manipulador tuviera razón al desalentarle de alertar a las autoridades.

“They hate us, David. They’ve always hated us. You’re a fag.”
(Nos odian, David. Siempre nos han odiado. Eres un maricón).

Y ahi radica lo ocurrido en ese bar donde David parece tener una oportunidad de escapar. Aimee Mann, en un homenaje a David Lynch, acompaña la escena con una desgarradora versión del tema Drive de The Cars. David rompe la ventana del baño y mira afuera, donde realmente no hay nada para él. “¿Quien te va a decir que es demasiado tarde?“, oímos cantar. Andrew llora al dase cuenta de que ha pasado de las simples mentiras al asesinato, del que no hay vuelta atrás. “No puedes seguir, creyendo que todo esta bien” dice la canción. Puede que en el síndrome de Estocolmo tuviera algo que ver, pero la verdadera razón de que David siguiera a Andrew en esa fuga y que volviera a él, es algo que él mismo reflexiona:

“Was I really afraid…that you were going to kill me, or was I afraid of the disgrace?”
(¿Estaba asustado… de que fueras a matarme?,
¿o me asustaba más la deshonra?)

Esto nos recuerda a lo que le dirá Cunanan a Maglin antes de acabar con su vida. La desgracia, la vergüenza de verse ante el mundo como realmente es, es su verdadero temor. Cando fueran a arrestar a Andrew, también le arrestarían a él. Le odiarían tanto como odian al verdadero asesino… porque ya lo habían hecho antes. Incluso esa mujer en el aparcamiento no le miró mal porque hubiera visto algo en las noticias, sino por como posesivamente Cunanan pasaba el brazo sobre su hombro.

David: You can’t do it, can you? (¿No puedes, verdad?).
Andrew: I can’t what? (No puedo, ¿qué?).
David: Stop. (Parar).

La fantasia en que vive Andrew, donde David puede acabar queriéndole por lo que es, dura poco. Andrew Cunanan no es nadie. Es un manipulador que se transforma en lo que los demás quieren que sea, en lo que le ayude conseguir sus fines. Y eso es algo que Jeff había descifrado y causandole rechazo. Esto fue por lo que le mató. Andrew no había perdido el control, todo estaba planeado… que fuera David quien abriera la puerta, el juego con la correa del perro, el robo de la pistola… Y ahora que Madson tambien le ha descifrado, él tampoco podía seguir viviendo. A pesar de que intente aferrarse al recuerdo de su padre (que le quería fuera como fuese), dos tiros ponen fin a su vida, como lo harán con la de Gianni. Sus manos perforadas como Cristo en su pasión, David se nos presenta como la victima más personal y más incomprendida, al haber sido considerado cómplice. Pero al fin y al cabo, él es quien puso el “en serie” al asesino de Andrew Cunanan. Y este episodio espera hacerle justicia.

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5 comentarios

  1. kazuya

    Un episodio redondo con un final excepcional. Poético como he visto pocos, asombra aún más dado lo escabroso del asunto. Vaya pedazo de serie.

    • Totalmente de acuerdo kazuya. Con ACS me pasan do cosas y las dos son buenas: disfrutas del capitulo porque transmite muy bien, pero además, al analizarla, te das cuenta que todo esta cuidado, medido y perfectamente ejecutado. Como dices, una gozada! Siento el retraso, en poco estará la review de la semana pasada!

  2. Luis

    En la escena retrospectiva de David con su padre cazando hay un momento, después de que David sostenga el ave muerta entre sus manos, en la que su padre le dice “Cazar no es para todos. Aún podemos hacer caminatas. Nunca quiero que estés triste.” Esto puede explicar el desconcierto, asimilación y actitud posterior de David por el asesinato.

    Los dos actores están sobresalientes. En especial me ha impresionado Cody Fern (David).

    Este episodio funciona muy bien de forma aislada, como un corto. De los que he visto de esta serie me parece el mejor hasta ahora.

    Creo que hay premios para episodios concretos de una serie. Este capítulo debería ser un candidato firme.

    Me ha hecho acordarme del episodio 9 de la temporada 3 de The Americans “Do Mail Robots Dream of Electric Sheep?” porque lo disfruté muchísimo.

    Antonio, esta serie la he empezado a ver porque tú haces los análisis. Pensé “si la ve Antonio Molina no puede ser muy mala”. Gracias por seguir dedicando tiempo a ello.

    • Gracias Luis, me hacen muchisima ilusión tus palabras. Espero que la serie te esté gustando y no te arrepientas de hacerme caso! Para mi es un placer analizarla, ya que se aprecian muchas cosas al mirar una serie con detenimiento, que de un visionado casual se escapan. En las basadas en hechos reales, además, está la tarea de investigar y contrastar con lo que realmente pasó. Solo lamento que mi agenda no me permita tener listas las reviews antes, pero con que las disfuteis leyendo la mitad que yo escribiendolas me doy por satisfecho!!

      Por cierto, creo que tienes razon en que el flashback de la caza puede tener que ver con su actitud posterior, buen apunte! Tambien es el que más me ha gustado de momento, en particular por la actuación del australiano tan conmovedora.

  3. Sofi

    Muy buen capítulo y muy buena review Antonio. Me gustó cuando dijiste que “La correa emocional que ató en ese momento a David no era muy distinta de la de su perro”, pues tenías toda la razón. David era muy vulnerable emocionalmente y se dejó atrapar fácilmente por la labia y mentiras de Andrew.
    También me gusta que pongas las fotos de las personas reales y que hayas mencionado el tema de la canción de “The Cars”, que acompaña perfectamente la escena de la casi fuga de Andrew.
    Otra cosa que quiero recalcar es que, si tu no mencionabas lo del asesinato de Vercase, yo ni me acordaba que la serie giraba en torno a su muerte. ACS, está tan bien contada y las tramas del pasado de Andrew son tan interesantes, que la verdad es que la muerte del diseñador ya pasó a segundo plano.
    Como dices, ese fue el anzuelo para atraparnos y envolvernos en la que de seguro será una de las mejores temporadas de ACS.

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