Review American Crime Story: Don’t Ask, Don’t Tell

Empiezo con buenas noticias. A finales de mes, el 30 de marzo, Netflix estrenará esta segunda temporada de ACS completa en todo el mundo (menos EEUU y Canadá). Además, Atresmedia ha comprado los derechos para emitirla en España en abierto. La fecha está aun por anunciar, así como si la emitirán en Antena 3 o en La Sexta. En cualquier caso, a partir del mes que viene no habra excusas para perderse la segunda entrega de esta serie antológica que nos cuenta la historia del asesino de Versace. El relato regresivo que intenta abarcar todo el espectro de la escena homosexual de los noventa; siguiendo la trayectoria de uno de los asesinos en serie mas mediáticos de esa década, así como de su persecución. De momento, aquí seguimos comentando la serie al ritmo de emisión original (aunque cueste) y hoy toca un capitulo centrado en su primera víctima. ¡Comenzamos!

Una vez terminada la temporada, podría ser un ejercicio interesante revisionarla en orden inverso. Precisamente este capitulo acaba donde comenzó el anterior, con el asesinato de Jeff Trail. La narrativa inversa puede gustar más o menos, pero indudablemente consigue algo propio de las películas slasher. Sabiendo lo que va a pasar, nos vemos condicionados como espectadores a ver las cosas de una forma distinta. No será tanta la empatía que sentiremos por un Andrew que vive en la miseria, drogándose y suplicando un préstamo para ir a visitar a sus amigos, en un apartamento donde lo único que le queda de valor es un caro reloj y su vestuario, cuando sabemos todo lo que terminó haciendo. El tibio recibimiento de Jeff y David en el aeropuerto lo entendemos como propio, evitando que sintamos pena (aún) por quien podría parecer un chico incomprendido y rechazado. Y por eso, cuando le ofrecen que se hospeden en sus respectivas casas, no podemos evitar sentir la misma impotencia que cuando la chica en una de estas películas de terror se dirige a su perdición.

Esta curiosa forma de contar las cosas también tiene sus contras. En muchos casos se pierde el factor sorpresa. Se nos muestran cosas que sabemos que han pasado, como la propuesta de matrimonio de Andrew a David y la negativa de este último. Vemos como David quedó con su compañera de trabajo y como Andrew es de todo menos discreto sobre ellos. Y vemos también como ya entonces vivía contando “historias locas” en que pretendía ser alguien más, negándose a si mismo y sus propios problemas. Paradójicamente, Cunanan ayudó a Trail a aceptar su condición, siendo una cara amiga en su primera visita a un bar de ambiente y ayudándole a abrazar su homosexualidad… aunque también a perder su carrera.

“The bars, the meals, the men. Everything you gave me means nothing. I want my life back. My real life, as a soldier.”
(Los bares, las comilonas, los hombres. Todo lo que me has dado no significa nada. Quiero volver a mi vida. Mi vida real, como soldado).
Jeff Trail

Efectivamente, Jeff Trail era un marine vocacional que provenía de una larga tradición militar. Todos en su familia, incluida su ahora embarazadísima hermana, habían servido en el ejercito. Por aquel entonces, en los tiempos de la administración Clinton, estaba instaurada la política que da nombre al capitulo. “No lo preguntes, no lo cuentes”. A los superiores no les estaba permitido interrogar a los soldados sobre su orientación sexual, ni a los homosexuales revelar su condición mientras estuvieran en acto de servicio. Jeff Trail estaba por lo tanto condenado a ser un gay dentro del armario si no quería perder su puesto. Pero las presiones debieron ser demasiadas, y salvar a un soldado de una paliza que podría haber sido mortal levantó la liebre. Aunque no lo pudieran comentar, sus compañeros y superiores sospechaban. Seguiría siendo un marine, pero sus días de servicio estaban contados.

“It’s the bravest thing I’ve ever done, and I can’t even tell you how many times I’ve thought about taking it back, just so people wouldn’t know about me.”
(Es lo más valiente que he hecho nunca, y no puedo contar las veces que me he arrepentido de hacerlo, solo porque la gente no se enterara).
Jeff Trail

Cuando le insinúan que podría ser “acusado” por un soldado al que habían detenido haciendo cruising en base a su tatuaje, Jeff intenta arrancárselo cuter en mano. Sus superiores le entregan un comic poco menos que ofensivo con insinuaciones veladas, y finalmente hasta decide poner fin a todo colgándose del cuello en ese mismo baño donde intentó consolar a su compañero, vestido con su uniforme de gala como nota de suicidio. Las mismas ropas seran desparramadas por Andrew sin ningún respeto, ya que como bien le reprocha el propio Jeff no conoce el honor. En su registro encontrará tambien la pistola que se llevará a tantos por delante y a una cinta de video. Si Trail no tuvo el coraje para acabar con su vida, si lo tuvo para denunciar su situación… aunque de forma clandestina.

Decía que este capitulo trata de la primera víctima de Cunanan, pero para entenderlo mejor es necesario acudir a los contrastes. Y nada ilustra mejor la diferente situación que se encontraban unos y otros hombres homosexuales en esa época como dos entrevistas. Una tuvo lugar en 1993, en el programa de la CBS 48 horas, donde Richard Schlesinger entrevista a Trail sobre las dificultades de ser gay en las fuerzas armadas. Con la cara oscurecida como la de un criminal en una destartalada habitación de motel, el hombre relata como su condición ha condenado su carrera, ya que nunca podrá mostrarse en su trabajo como realmente es. En 1995 encontramos un escenario y unos actores muy distintos. Versace y D’Amico se reúnen en una lujosa suite con un reportero de la revista gay Advocate, para hablar al fin abiertamente de su orientación y la relación de ambos, pero, ¿realmente lo tuvo tan fácil?

“I was sick and I didn’t die. I have a second chance. It’s a miracle that I’m alive. And yet, I ask myself every day, what have I done to deserve this? Why am I still here? To be afraid? No. I’m alive and I must use it.”
(Estaba enfermo y no morí. Tuve una segunda oportunidad. Es un milagro que esté vivo. Y aún asi, me pregunto cada día ¿qué he hecho para merecer esto?, ¿que hago aquí todavía?, ¿seguir asustado? No. Estoy vivo y debo aprovecharlo).
Gianni Versace

El cold opening del capitulo nos trae de vuelta a los Versace en Milan, discutiendo sobre la entrevista. D’Amico esta cansado que le confundan con el asistente de alguien con quien lleva manteniendo una relación por más de una década. Donatella es sin embargo más pragmática, preocupada por el impacto que pueda tener en la marca. Tienen tiendas en países donde la homosexualidad era un crimen (y en muchos lo seguirá siendo), y no saben cuantos famosos podrían querer desvincularse de algo así. “Mantendríamos a Elton John”, bromea Gianni. Pero Donatella le reprende con el nombre de otro grande de la moda, Perry Ellis, quien al haber sido diagnosticado de SIDA (o haber rumores de ello), perdió gran parte de su mercado. Sin embargo, Gianni esta determinado. ¿Iba a ser el hombre menos valiente que su marca?

El capítulo termina con el enfrentamiento de Andrew y Jeff, quien acaba echándole de su casa con la dura frase de “Nadie quiere tu amor”. Ya mientras Cunanan registraba la habitación y tomaba prestada su pistola parecía estar planificando lo que pasaría a continuación mientras apuntaba al televisor. Andrew vuelve a David para interpretar de nuevo un papel, esta vez el de arrepentido que busca ayuda. Pero lo que encuentra es realmente un martillo y la excusa para atraer a Jeff a su trampa. Andrew tomará su vida salvajemente mientras su hermana da a luz al sobrino que nunca conocerá. Y el capitulo acaba con los mensajes de su familia, que tampoco nunca escuchará; sonando en ese humilde pero ordenado apartamento, que nunca volverá a pisar.

Nota del autor
3.25
Vuestra nota
Review American Crime Story: Don’t Ask, Don’t Tell
3.8 (75%) 4 votes

Categorías: American Crime Story Reviews Etiquetas: , , , ,

1 comentario

  1. Sofi

    El ver este capítulo, me dio un poco de tristeza ver a David y Jeff, sabiendo cómo van a terminar al final, muertos por el que creían ser su amigo.
    También es triste ver como Jeff pierde su posición en el ejército, solo por ayudar a otro chico gay de ser asesinado a golpes.
    Muy bueno el contraste entre la entrevista que da Jeff y la de Gianni. La primera, en un cuarto triste y oscuro de un motel y la otra, toda llena de luz y elegancia en un glamoroso hotel. Aunque para ambos debió ser dificil hablar de su homosexualidad, lo hacen de manera opuesta. Jeff en las sombras, sin dar la cara y Gianni, mostrándose de manera abierta e incluso presentando a su novio.

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »