Review 24: 6:00 am – 9:00 am

24: review 6:00 am-9:00 am

A veces uno se descuida unos días y se monta un lio bastante importante. En este caso, 24 se ha complicado en las últimas dos semanas y tres capítulos con argumentos absolutamente nuevos como un ritmo inédito de narración, y algunos menos nuevos como el cliffhanger de las 9 de la mañana. La verdad es que ahora estamos a la espera de ver cómo se enganchan estos ocho últimos capítulos de la temporada y de la serie con lo que ha pasado antes del capítulo doble. Algo interesante si pensamos que, al menos a mi, al finalizar el capítulo de las ocho me intrigaba más por dónde seguiríamos que la propia trama que, en términos generales, había terminado. En fin, sin que sirva de precedentes, esta review junta tres capítulos y tres horas que abren paso al final de la serie…

El presidente Hassan ha muerto, viva Hassan… Renee ha muerto, viva Renee. Dos muertes relevantes en tres capítulos. La primera nos ha tocado en la trama principal de la temporada, que en un plumazo se ha resuelto, posiblemente para bien, porque el tema de las barras de uranio y la facción de los espías estaba casi agotado, si no agotado del todo. El presidente Hassan ha ganado como personaje a lo largo de estos episodios. Una de las mejores cosas de 24 es que en menos de un día cambia tu percepción de un personaje varias veces, y cuando reflexionas te das cuenta de que no ha tenido tiempo ni de desagradarte ni de gustarte, lo que da más peso al ritmo narrativo de la serie. El final de Hassan ha sido heroico y digno de ser del mejor Jack, no sólo se entrega por la bomba, sino que, además, se ha negado a abjurar pese a estar bajo el efecto de las drogas. Ha sido un personaje que empezó con ciertos claroscuros, que ha pasado por la locura, pero que, en definitiva, ha realizado un gran sacrificio y se ha mantenido fiel a sus ideales. Incluso ha llegado a redimirse con su mujer y su hija, lo que parece que va a tener bastante trascendencia a futuro.

La facción de los espías ha cumplido con sus objetivos, al menos los más palpables, y ha cumplido igualmente con el acuerdo propuesto al gobierno de EEUU. La posición de la presidenta Taylor se ha visto vulnerada por su propio equipo y esta no ha dudado en hacerse valer… de paso ha puesto en manos de Jack la responsabilidad de salvar a Hasan lo que hace que la conciencia de nuestro agente favorito se vea afectada por el fracaso… por segundos… pero fracaso.
El tema de Dana promete tan solo por ese “hay algo más” del capítulo 16. La verdad es que, de no ser así, habernos atizado 15 capítulos para que solo anticipara lo que iba a pasar, juicio y degüello, sería una cosa absolutamente desproporcionada. Todo parece indicar que será un enlace fundamental para detectar a la trama rusa. Lo que parece un acierto, al menos de momento, es el aire de bucle que estamos reviviendo: hemos tenido rusos, espías, y de nuevo rusos, que nos han traido a Logan de vuelta. En fin, volvamos con Dana… la verdad es que no ha sido el topo más sigiloso de la historia de 24, pero no la han interrogado demasiado, así que, bueno, de momento ha quedado en vía muerta. Lo que si es interesante es el paralelismo que creo que se ha creado entre la traición de Nina a Jack en la primera temporada y la de Dana a Cole en esta octava, posiblemente para abrir la puerta a un spin-off. Cole ha tenido un papel discreto con el tema del descubrimiento, se ha callado, y nos tememos que Dana se guarda el chivatazo para cuando lo necesite… y tras lo de Renee creo que necesitara muchos chivatazos para enfrentarse a Jack. Cole se ha visto un poco eclipsado por Jack, que es mucho Jack, pero el reconocimiento de este le posiciona como un digno sucesor.

En la CTU destaca también el ascenso de Chloe. El nombramiento por parte de Woods ratifica la trayectoria de Chloe, que tras cinco temporadas, ya ha visto todo, incluido los asesinatos que simulan una parada cardíaca, tal y como le paso a Toni en su no-muerte. En cualquier caso, de momento Chloe ha dado siempre la impresión de ser mejor subalterna que jefa, pero en esta media hora ha acertado en todo y, además, cuenta con la asesoría de Jack, que es algo más que interesante. Otra historia muy distinta es la de Hastings, que empezó fatal, pero que desde que Jack le dijo aquello de hacer lo que debe de hacer se ha redimido como profesional y como jefe. Ahora quizá le echemos de menos.

En el aspecto político, una conspiración como la de Weiss y Brucker ha durado poco, y en un par de capítulos se ha despachado. La verdad es que me esperaba alguna cosa más, pero bueno, ha servido para reconducir el tema político. La idea de poner a la señora Hassan como candidata ha sido una apuesta interesante, aunque queda un poco extraño que una república islámica se lo plantee. La presidenta Taylor había decidido que había que suspender el tratado, pero debería haber preguntado. Eso si, esto y la vuelta de los rusos, que cuadra un poco más la historia, nos ha traido al presidente Logan, que parece ser que no murió.
La presidenta Taylor desconfía, y no es para menos, y nosotros también. No hace falta ni que ponga caras raras ni que mire con recelo ni que guarde secretos, es Logan y nos parece malo por definición. Me parece, eso si, mal traido, como en la sexta, que un tipo con planes de invadir Rusia tuviera buenas relaciones con el gobierno ruso, y que pueda ser contemplado como mediador... me resulta raro, o que los colegas que tenía no es que fueran especialmente buenas personas… pero de momento dejaremos ver por dónde van las cosas. De momento la intriga, a parte de si traicionará o no a Jack y a Taylor, es si logrará cambiar la postura de Rusia (poco probable por falta de interés) y con qué va a hacer presión. Promete, pero esperemos que llegue a algo más que en la sexta temporada. Eso si, me parece un poco extraño que un tipo tan ético e inamovible como Kannin le recomendara para el puesto.

Y ya, vamos al doloroso final. Echaremos de menos a Renee, y es que esta chica, cuando por fin parece que va a encontrar paz, se la cargan por si acaso… muy oportunamente. A pesar de todo, el final le ha llegado cuando había dejado de querer morir, pero aproximarse a Jack es una mala cosa, y sigue la tradición de parejas de Jack puñeteadas (menos Kate Warner que sólo convivió con un Jack adicto). Es verdad que, el ritmo de la serie hace que lo olvidemos, pero se echa en falta que la chica lo haya llevado algo peor, porque sólo siete horas antes la han violado… se echa en falta el ritmo de recuperación normal, pero bueno, es una de las licencias rítmicas de la serie. En cualquier caso, duele ver a Jack fastidiado y, además, da miedo pensar en lo que puede hacer.
En conclusión, creo que se abre una etapa que puede ser interesante (la trama de antes no da para más) pero que, por otro lado inquieta, por aquello del recuerdo de la sexta temporada... esperemos que esté bien engarzado y que sirva para resolver los flecos sueltos de la temporada y de la serie en general. Eso sí, pese a la repetición de recursos a lo largo de este año, ha habido una novedad… hemos terminado un capítulo y no teníamos absolutamente nada para el siguiente… interesante


Categorías: Series
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