Review 24: 10:00 am – 11:00 am

Al finalizar el decimoctavo capítulo de la temporada, el cambio de trama y de dinámica era patente. En un par de capítulos toda la trama de la última temporada de 24 estaba yendo por derroteros muy diferentes a los anteriores que, además, nos tenían que llevar hasta el final de la serie. En este capítulo el ritmo ha sido sustancialmente más pausado, pero es el tipo de capítulos necesarios para llegar al apoteosis de la season finale. Aún así, hay tela que cortar. Veámoslo

Al final de las temporadas de 24, las tramas políticas y policiales suelen converger. En algunos casos, esta unión es magistral, como ocurrió en la primeras temporada, o, como no en la mítica quinta temporada. En otras ocasiones, quedan costurones que dejan una difícil reconciliación entre las dos caras de 24, como ocurrió en la tercera temporada o en la sexta. Este paso se ve porque tres o cuatro tramas convergen en dos concurrentes (el presidente y Jack) y en tres escenarios: la calle, la sede de la presidencia, y la CTU como enlace. Este capítulo ha dejado una declaración de intenciones en este sentido: NY, la CTU, y Naciones Unidas. También ha cerrado dos bandos: Tayloristas, Baueristas y un par de tipos despistados (Chloe y Arlo).

Jack Bauer ha pilotado de nuevo un helicóptero y se ha dado cuenta de que necesita un socio. En este caso ha sido Cole el hombre en el que confía. Creo que esto es la línea que buscaba un posible heredero de Jack, y lo hemos visto en el encuentro entre ellos dos: Jack ha apelado al sentimiento de traición, al esfuerzo para enmendar la ayuda a Dana, y a la creencia de hacer lo correcto. Es una repetición de la primera temporada, no por el argumento, sino porque Cole, decide apoyarle.

Por otro lado, ha montado todo un petate ayudado por un viejo socio, al que no sabemos si veremos más. A veces uno piensa que el pasado de Jack Bauer daría lugar a varias precuelas, pero el caso es que ha sido siempre algo que ha facilitado las tramas, pero en lo que no se ha profundizado (Drazen o Henderson, por ejemplo). Quedan ganas de ver qué apoyo puede encontrar, o si será un ataque entre dos.

Dana está recibiendo estopa de nuevo, pero esta vez más en serio. Supongo (y es una teoría) que lo más probable es que se escape cuando intenten matarla, y ella ya haya dado pistas acerca de las pruebas que tenía de la conspiración, aunque uno siempre se puede sorprender. Parece que va a ser el objetivo de los próximos capítulos, pero habrá que ver cuanto dura.

Chloe y Arlo, ponen cara de circunstancias, porque hacen lo que tienen que hacer, aunque, a lo mejor, no lo que deberían. La verdad es que Tim Woods ha logrado romper la asociación entre estos dos dándole a Chloe algo: una responsabilidad concreta. Hacer lo correcto cuando eres analista, no es para tanto, pero cuando eres la propia señora CTU, es algo muy distinto. Es una evolución interesante y lógica. Ha traicionado a Jack (con pena y eso, pero lo ha hecho), y Jack, que la conoce, la perdonará, pero supongo que llegará un momento en el que será posible que se incline de nuevo para el otro lado. Las dudas acerca de los agentes de seguridad que se han llevado a Dana nos ofrecen el pie a este cambio.

Y ahora, la gran decepción, y no es tanto la presidenta Taylor como la trama política. Es un gusto volver a ver a Logan, pero es una pena, y un síntoma de agotamiento, tener que recurrir a él para avivar la trama de la temporada durante su recta final. Es un personaje tan grande que ha dado juego en cuatro temporadas, siendo un tipo malo, es el auténtico malo oficial de 24, adelantando a Nina en trascendencia y presencia. El caso, es que la trama, en sí misma no se sostiene. Es verdad que la presidenta Taylor da juego en este paso al más oscuro maquiavelismo por su tratado, como si fuera su tesoro.

Esto se posiciona muy bien en la ideología estadounidense de la corruptibilidad del poder y el derecho a la resistencia. Ella se ha vendido por un cacho de gloria, cosa que no nos engaña, guiada al lado oscuro por el pérfido Logan. Es más, la dimisión de Ethan ha sido lógica y promete dar apoyo a Jack de un modo o de otro, tal y como hizo en otras temporadas Aaron, o incluso Karen e Ethan en la sexta temporada. Sin embargo, la clave de este arco flojea. Si los rusos han matado a Hassan, por mucho que firmen el tratado, se encargarán (matando a Dalia Hassan, financiando a la oposición, haciendo que un gobierno afín amenace a la IRK) de que éste no dure ni siquiera un par de horas. Pensar lo contrario es poco posible y, desde luego, poco creíble para tipos de cierta trascendencia política. A no ser que no interese un carajo el tratado, el caso de Logan, pero no parece el de Taylor.

La verdad es que a ella la divinizaron tanto en la séptima temporada, (divorcio, no cesión a las amenazas, encarcelamiento de su hija), que era difícil convertirla en mala, y, a mi parecer, el argumento, no lo justifica, al menos de momento. Una lástima, porque, si no se recupera, será una mancha para un final que, para que negar, va más que bien en su línea policial. Quedan cinco horas, y la acción parece que va a arrancar.


Categorías: Series
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