Revenge: ¿Nos ponemos al día?

Marcada en rojo como uno de los estrenos más interesantes de la temporada de otoño, Revenge se ha consolidado en la parrilla de la ABC como una de sus mejores apuestas recientes. Lo cierto es que por estos lares no le habíamos dedicado toda la atención merecida (es decir, no contaba con reviews semanales), aunque en su día nos llamó la atención la disparidad de opiniones que genera. Como quiera que sea, el motivo de este post no es otro que el de ponernos al día con la serie, para lo cual cedo la palabra a Imanol Pérez. ¡Aplauso!

Hace unos pocos meses, en septiembre más concretamente, comenzó la nueva serie de la cadena de televisión estadounidense ABC: Revenge. Rápidamente alcanzó un gran éxito, lo cual no es de extrañar, ya que se trata de una de esas series que te atrapan desde el primer momento y que te obligan a seguir viéndolas. Tal y como deja claro el tráiler de la serie, “This is not a story about forgiveness” (Esta historia no trata del perdón). Y la verdad es que Emily Thorne, la protagonista de la serie, sigue esta máxima a rajatabla, a pesar de que en ciertos momentos parezca que comienza a establecer lazos con algunos de los personajes, principalmente Jack Porter.

El argumento de la serie es sencillo pero muy atractivo. Amanda Clarke vuelve a los Hamptons bajo el nombre de Emily Thorne con el único fin de vengarse de aquellas personas que encarcelaron injustamente a su padre, quien murió en la cárcel. Después de heredar una gran fortuna, se muda a los Hamptons donde con la ayuda de Nolan Ross comienza vengándose uno a uno de aquellas personas que, según ella, fueron los culpables de lo ocurrido a su padre o no hicieron nada para ayudarle. Son muchas las personas de las que quiere vengarse Emily, pero si hay alguno que sea más culpable que cualquier otro, ésos son la familia Grayson.

Destaca el flashforward con el que comienza Revenge, el cual sitúa el inicio de la serie en la fiesta de compromiso de Emily Thorne y Daniel Grayson, en el que se muestra el asesinato de un hombre, cuya identidad es desconocida pero se da a entender que la víctima es Daniel, el prometido de Emily. Sin embargo, en el capítulo 1×15 se desvela la identidad del cadáver, que sorprendentemente no es Daniel, sino su compañero de universidad Tyler. Emily comienza vengándose de una persona por cada episodio. Sin embargo, pronto los guionistas frenaron este ritmo tan acelerado de venganzas, ya que de otra manera sería muy difícil rodar una temporada completa.

La primera persona en sufrir la letal venganza de Emily es Lydia Davis, la mejor amiga de Victoria Grayson. Después de ejecutar un plan muy calculado, Emily consigue que Lydia sea desterrada por Victoria de los Hamptons y finalmente Lydia queda arruinada. Los siguientes capítulos narran la venganza a algunas otras personas, como Bill Harmon, un rico gestor de fondos de cobertura de Wall Street, o la doctora Michelle Banks, la psiquiatra que hizo que la internaran mientras su padre estuviera en la cárcel.

Revenge

A partir de ahí se frena considerablemente el número de objetivos de los que se ha vengado Emily, y la serie deja paso a otras tramas, como el intento de asesinato del jefe de seguridad de los Grayson a Lydia. Y si las cosas ya eran lo suficientemente complicadas, aparece Amanda Clarke, que acude a la casa de Emily después de matar al jefe de seguridad de los Grayson. Amanda Clarke era la antigua compañera de celda de Emily en el centro de detención juvenil, con el que decidió cambiarse de identidad. Amanda decide quedarse en los Hamptons, y comienza una relación amorosa con Jack Porter, lo que causa que Emily tenga que ir improvisando para poder conseguir la ansiada venganza sin ser descubierta.

Después de más líos amorosos, divorcios y venganzas, la serie llega a la fiesta de compromiso con el que comienza, y se desvela la identidad de la víctima: Tyler. Después la serie se centra principalmente en la búsqueda del asesino por parte de la policía, siendo Daniel el principal sospechoso. De hecho, llegan a condenarle a arresto domiciliario, el cual lo infringe. Sin Emily realiza un ingeniosa y elegante movimiento que permite exculpar tanto a Daniel como a Jack, que también estaba en la lista de sospechosos.

Lo que llevamos de serie deja claro que, aunque en ciertos momentos pueda haber pecado de haber bajado la guardia, Emily hará cualquier cosa por cumplir lo que ha venido a hacer a los Hamptons: vengarse. Para ello seguirá realizando movimientos astutos y calculados dignos de quitarse el sombrero. Y es que la verdad es que parece que Emily está jugando una partida de ajedrez en la que no le importa sacrificar alguna pieza


Categorías: Opinión Revenge
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