Reflexiones en serie: Hay que dejarlas ir (cuando estén listas)

Hay algunas expresiones inglesas que me cuesta traducir correctamente. No solo hablamos de la famosa procastinación ni del “let it go”, que aludo en el título y que me provoca un escalofrío, sino también del no menos conocido “to get closure”. La influencia americana es grande en mí, así como en muchos de nosotros (los demás podéis tacharme de inculto mientras esgrimís un Quijote que puede no hayáis ni leido), pero si bien podríamos hablar de pasar página, yo quiero referirme aquí a cerrar el libro y coger otro totalmente distinto. Del mismo modo que estamos tremendamente influidos por el lenguaje, también lo estamos por esta tendencia en alza a buscar una conclusión, un cierre, que choca completamente con la necesidad de continuar por siempre viviendo una y otra vez las mismas historias.

Secuelas y precuelas no son algo nuevo en la industria del entretenimiento audiovisual, algo que más recientemente se ha extendido a los llamados “spin offs” (vaya, otro anglicismo) y los “revivals” (que tampoco son novedad, pero han visto un resurgimiento reciente). Esta vuelta a los personajes e historias ya conocidas tiene un sentido económico (y no solo financiero). No hay que reinventar la rueda. Si algo funciona, ¿por qué no volver a ello? ¿Por qué no darle al público lo que pide? Como en el Quijote, a veces es un ejercicio interesante el ver si nuestros caballeros andantes también tienen vida más allá de sus hazañas, y aprender que también ellos van al baño. A todos nos pica el gusanillo de saber cómo se encumbraron o cómo fue su declive hasta quedar vivos únicamente en la leyenda. Pero no todas las historias son sobre héroes. A veces queremos entretenernos con algo más costumbrista. Ver por pantalla (sea del tamaño que sea) gente como nosotros, en su día a día. O gente que querríamos ser, o gente que por suerte no somos. Otras veces la historia es el protagonista, o incluso la forma de contarla. Todas nos tocan alguna fibra. Y nos cuesta decir adiós.

Aceptar la pérdida nunca es fácil. Nos aferramos a lo que tenemos como a una novia (o novio, o novie) de la que ya no estamos enamorados, que donde había pasión y ganas ya solo hay cariño y expectativas pocas veces cumplidas. Nos cuesta ver que las rupturas nos llevan también a oportunidades. Que los malos momentos son los que nos hacen más fuertes, y que a veces hay que salir de la zona de confort y volver a apostar por algo nuevo. Solo porque entre varias ranas, una de estas series puede convertirse en eso que buscábamos. Y porque eso que ahora añoramos una vez fue nuevo también. Aunque como un viajero primerizo vamos con demasiado equipaje (el “Emotional baggage”), en la búsqueda nos guiamos por el “si te gustó…”, “de los creadores de…” y acudimos a IMDB para volver a ver a ese actor o actriz, aún a sabiendas que será algo totalmente distinto.

¿Cuál es la duración idónea de un capitulo? ¿Cuál es el número ideal de temporadas de una serie? ¿Cuándo es verdaderamente necesaria una revisita a una historia y sus personajes? Si tuviera la respuesta a estas preguntas, creedme no estaría aquí hablando con vosotros, sino con los directivos de alguna de las principales cadenas y cobrando bien por ello. Así que, solo me queda acudir a los datos:

  • Duración del capítulo: Lo habitual es que comedias y series que llamaremos “costumbristas” duren entre 20 y 30 minutos, mientras que dramas y series más complejas se encuadren entre los 45 y 60 minutos. En España tenemos la costumbre, sin embargo, de llegar hasta la hora y media, tiempo que raras veces está justificado. Esta duración extendida, más propia del largometraje, suele estar reservada a miniseries donde cada capítulo es autoconclusivo, cuyo número de capítulos es muy reducido.
  • Duración de una serie: Algunas no acaban sus temporadas, otras (pocas) alcanzan la década en antena, pero las plataformas de “streaming” han popularizado el “binge-watching” (en España diríamos maratón o atracón). Poco importa la duración del capítulo cuando podemos ver uno tras otro sin interrupción, y más si los sacan todos el mismo día. Si acudimos a estos gráficos que hicieron hace algún tiempo la gente de Nielsen, las series de éxito suelen durar entre 24 y 72 horas (continuadas), con casos atípicos a ambos extremos. Pero habría que ver cuántas de ellas nos acaban sobrando.
  • Secuelas/precuelas/spin-offs: “Jack, tenemos que volver”. Por suerte nadie en sus cabales ha apostado por devolvernos a Lost, pero muchas otras han vuelto con mejor o peor resultado. “Todo esto ya ha pasado antes, y volverá a pasar”, decían en el popular remake de Battlestar Galactica (2004). Parece que siempre ha habido películas de 007, que siempre habrá más de Star Wars, y que no pararán hasta agotar el último superhéroe de Marvel. En las series pasa algo parecido. Algunas como Star Trek o CSI se convierten en franquicias, se reinventarán hasta el infinito universos como el de Sherlock Holmes u otros clásicos. Pero afrontemos los hechos, salvo en contadas excepciones, pocas han alcanzado del éxito de sus “series origen”. Aunque muchos sueñen con ellas, pueden convertirse en una verdadera pesadilla.

Porque nos guste o no, todo se acaba. Cada año la temporalidad no se reduce al empleo, también los contratos de las series tienen que renovarse. Y cuando las cadenas anuncian que ya no necesitan de los servicios de nuestra favorita, los seguidores pasamos las fases del duelo: actualizando la página nos negamos a que sea verdad, maldecimos por twitter y ponemos caras enfadadas en los muros de las productoras, para firmar más tarde peticiones a Netflix, rezando por la resurrección. Pero en Los Gatos parecen querer dejar de ser el tercer paso, y eso nos deprime. Buscamos si otra serie recomendada “si te gustó…” o “de los creadores de…” está disponible en su plataforma, pero al final solo nos queda aceptarlo e irnos a las novedades. Quizás necesitamos que como el amigo que nos saca del sofá tras romper con la novia, nos obliguen a seguir y descubrir, sino algo mejor, algo distinto. O quizás deberíamos volver al paso dos y pulsar “unsuscribe” como protesta…

Porque los pasos del duelo son simplistas. Odiamos las despedidas, pero no todas por igual. No es igual que la relación termine cuando nos ponen los cuernos, marcada por una tragedia, o si queda en buenos términos. A veces es casi un alivio. Y quizás sea culpa de la cultura occidental, pero necesitamos “closure”. Queremos que las historias se cierren. Para ello quizás se deba cambiar el modelo de negocio y que las series se conciban con un fin y no a vistas de estirar el chicle. Habría que empezar a exigir que no nos renueven las series, sino que nos las terminen. Que sea una historia de amor, o de muerte, o puro entretenimiento, pero que sea una historia completa. Porque las series no son una relación sentimental y queremos, merecemos por donar nuestro tiempo y parte de nuestros ingresos, que nos den el arco completo. Nadie empieza a construir un puente si no sabe si llegará al otro lado. Entonces podremos cruzar y superar el duelo. Entonces no habrá motivo para la queja.


Categorías: Opinión

18 comentarios

  1. Damon Linde Love

    He visto Leftovers y Breaking Bad completas y no me hubiera importado que las hubieran suspendido.

    • No he visto Leftovers, pero BrBa fue a más y la supieron cerrar muy bien. No creo que hubiera quedado tan buen recuerdo de ella si la hubieran acabado antes o si no la hubieran sabido darle tan buena conclusión. Pero obviamente no serán de tus favoritas ni de las que hubieras pasado duelo por ellas. Gracias por comentar!

      • Damon Linde Love

        No digo que Breaking Bad sea mala, ojo. Me refiero a que no era para mí porque a excepción del cuñado policía -con sus muchísimos defectos- y el hijo de Heisenberg no me gustaba nadie de la serie, ni la temática y me pareció que cíclicamente el argumento se repetía. Esto no significa que yo crea que los demás están equivocados. Sólo que no era para mí. Leftovers en cambio me parece que hubiera sido un gran capítulo de En los Límites de la Realidad o incluso una miniserie. Pero tres temporadas de tartamudeo argumental han supuesto una tortura demasiado cruel.

  2. carancho

    Coincido por completo. Hay que llegar al final y que se cierren las tramas.
    Teléfono para Netflix…

    • Pues es algo que debian plantearse. Aunque triunfen, aunque tengan una gran imágen pública, deberian empezar a pensar en arriesgar, si, pero en proyectos completos y concluirlos. No nos vale que algo que ademas triunfa lo empiecen y lo dejen a medias… El cliente siempre tiene la razón, verdad? Gracias por comentar!

  3. sofi

    Buen post y concuerdo contigo cuando dices que nos cuesta despedirnos de nuestras series favoritas y que a veces queremos “spin offs o revivals”, con tal de revivir esos buenos momentos que pasamos con ellas. Pero también creo que es mucho mejor que les den un buen final, antes de que las estén estirando como chicles hasta el infinito y más allá.
    Me pasa con Supernatural Y The Big Bang Theory, que si bien las sigo viendo, ya no es con la misma ilusión y entusiasmo con las que veía al principio. Ya no las amo, pero aún siento el suficiente cariño, como para verlas hasta el final.
    Y de los finales que si me gustaron fueron: The Office, House, Spartacus, Boardwalk Empire y Black Sails. Si bien las dos primeras duraron más que las últimas, estoy de acuerdo con el número de temporadas que tuvieron. Lo cual me hace pensar que no existe el números de capítulos o temporadas ideal, que pueda funcionar para todas las series. Cada una tiene su propio tiempo de vida, debido a que tienen diferente ritmo, trama, etc, que las hace únicas. Sólo hay que saber cuando es el momento indicado para decirles adios.

    • Totalmente de acuerdo que cada serie tiene su tiempo de vida, e incluso hay cierta flexibilidad. Pero incluso las comedias como The Office o TBBT, sin uns historia cerrada, llega un punto en que acaban volviendose monótonas, que ya no queda nada por contar, que todos los chistes estan hechos y las posibilidades agotadas. ¿Es necesario llegar a eso? A veces es major cerrar y cuenta nueva… Gracias por comentar, Sofi!

  4. ob

    Coincido en todo lo que comentas, excepto en las metáforas amorosas a las que aludes (pero eso es otro tema).
    Es cierto que debería ser necesario establecer una planificación para la serie (cuándo y cómo empieza y cuándo y cómo termina) pero todos sabemos que eso,desde el punto de vista del negocio es imposible. En Lost, por ejemplo,si se hizo y la cadena les otorgó 3 últimas temporadas para planificar los guiones,cerrar tramas y resolver la pelota que habían ido creando. No voy a entrar a valorar lo que ya se ha comentado hasta la saciedad pero estamos todos de acuerdo en que hubo muchos momentos en que todos pensamos que con 3 años por delante, algunas cosas se podrían haber hecho diferente. Oportunidad única que tuvo y no la aprovechó hasta el punto de sentar precedente (a ninguna otra serie de le ha dado ese privilegio desde entonces).

    • Hola ob, pues las metaforas amorosas no las he inventado yo. Son una licencia literaria que le gusta mucho utilizar a Netflix (no hay más que echar un ojo a su twitter), y como intuirás mucho de lo que se dice aqui va por ellos. La industria televisiva maneja mucho dinero, y si, antes eran las cadenas las que decidían. Ahora los que eramos meros espectadores que nos comiamos lo que nos echaran/decidieran, somos usuarios. Y cerrar una historia, mejor o peor, creo que algo que todos queremos. El negocio a cambiado, tambien deberian cambiar sus practicas, no te parece? Muchas gracias por comentar!

  5. azzathoth

    Hay mas argumentos para no encariñarse mucho con una serie
    Hay que recordar que es ficcion (como TBBT que es mas humo que el futuro de reino unido despues del brexit)
    Los actores son solo eso, gente que finje ser quien no es
    Tambien sirve los argumentos conspiranoicos (no se por que algunos se burlan de esas teorias, jamas hay que dar nada por sentado)
    Recuerden que hay productores y cadenas de tv involucradas y estaran minimo tentadas de propagar sus valores o planes por medio de la serie
    Tambien un gobierno puede meterse en ese lio, y si mal no recuerdo casi todas las series mas populares del mundo son de gringolandia

    • Claro azzatholoth. Las series, series son. Y aunque pueden enseñar muchas cosas, no dejan de ser entretenimiento en todo momento. Tanto es así que en muchos casos cualquier parecido con la realidad es simple coincidencia. Que a veces se nos olvide se aprovecha para colarnos publicidad de muchos tipos y a distintos niveles. Pero sin ponernos más metafísicos, e igual que muchos se toman a pecho el futbol, pues otros nos tomamos esto. Cada uno se entretiene como puede XD Gracias por tu comentario!

  6. Buen Post!
    Creo de verdad que muchas series viven muchas más temporadas de lo debido y otras mueren mucho antes de alcanzar su potencial, pero claro como todo, esta sujeto a opiniones y habrá quien considere que tal serie se cerró genial o que tal otra era malisima y la cancelaron con justicia ,yo por ejemplo después del especial de navidad, decidí no tragarme la 2ª temporada de Sense8 y entendí su cancelación, pero hay miles de fans que la consideración genial.

    Creo que las serie deberían nacer con su fecha de final escrita, por lo menos las de Netflix y saber si tendrá 3 o 5 temporadas y que tiene un final ya planificado y escrito… nos ahorramos huidas hacia adelante como en Lost o Alias en las que los creadores y guionistas transitan por la mitad de la temporada sin saber que contar y buscando un nuevo giro que no aben ni ellos mismos donde les llevará.

  7. Muy buen post, coincido hay que saber dejar ir a las series,pero bueno me acuerdo en aquellas épocas cuando se emitía la querida LOST, vamos era increible cuando al ritmo de la emisión americana a las pocas horas ya estábamos bajando el nuevo episodio esperando el preciado subtítulo y luego ir a la web a comentar las aventuras de los sobrevivientes del vuelo 815 Oceanic.
    En mi opinión Lost fue una serie bastante equilibrada en su duración, claro no voy a negar que en ciertas formas alargaron partes de la historia pero en fin nos dio un cierre, cuando me enteré de la remake de mi serie preferida de los 80’s Battlestar Galactica no lo podía creer estaba como en un sueño pero tambien tenia el miedo de que nos traería su vuelta queda todo ese rollo de comparar con la original y demas pero la verdad Fue un Gran regreso claro mucho más bélico y complejo que la serie de los 80’s.
    Ahora veo que hay muchas series que se CANCELAN, estaba viendo sense8 y la sorpresa me cayo, porque se decía que los escritores tenían unas 6 a 8 temporadas para contar la historia duró solo 2 seasons y chau…de las series que miro la que se que durara seguro al menos hasta su 8 temporada es ***Homeland***, una de mis favoritas…

  8. Manuel

    Hablando se secuelas o spin off que pasó con la serie sobre Julio Cesa, que seguiría el universo de Spartacus?

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