Recomendaciones Netflix: Dark

“La diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es solo una ilusión persistente.”

(Albert Einstein)

Con esta afirmación del físico alemán arranca la nueva –y arriesgada– propuesta de Netflix siguiendo su costumbre de producir series en aquellos países donde están implantados y que en este caso concreto se desarrolla en Winden, una pequeña población de la Alemania actual donde la tensión, la intriga y el misterio amenaza las vidas de cuatro familias que se ven inmersas en unos hechos trágicos que no sólo condicionan y repercuten en su día a día del presente, sino que el inicio de todo hay que situarlo muchos años antes, el momento donde empezó todo. Tres periodos de tiempo: 2019, 1986 que justo coincide con la explosión de la central nuclear de Chernóbil y cuya amenaza persiste a pesar del tiempo transcurrido como una sombra negra entre los habitantes de Winden porque ellos también tienen y sufren su propia central nuclear; y el punto más lejano de la historia ubicado en 1953.

Un thriller intenso y alambicado en el que la vulgarmente conocida como “flecha del tiempo” que siempre se desplazaría recta de atrás hacia delante queda rota aquí una y otra vez por los continuos saltos entre las fases temporales abriéndonos la posibilidad de que ese vector podría ser en realidad un círculo de tres donde pasado, presente y futuro darían vueltas y más vueltas planteando la turbadora hipótesis de que bajo determinadas circunstancias una misma persona pudiera saltar de una a otra de forma aleatoria, sin control, incluso sin que lo haya elegido así. Un salto en el tiempo que podría condicionar su vida futura en caso de tener la tentación de intervenir sobre ella para cambiar los acontecimientos a riesgo de poner en peligro su propia existencia. Una historia cuyos creadores Jantje Friese y Baran bo Oda, quien dirige siete de los diez episodios, han desarrollado bebiendo de muchas fuentes que identificaremos fácilmente según vayamos avanzando a lo largo de los diez capítulos de los que consta esta primera temporada. Hay quienes sitúan esta historia al rebufo de The Stranger Things, pero Dark es muchísimo más Twin Peaks que cualquier otra a la que se le parezca. Mucho más.

Winden es un lugar oscuro donde la falta de sol, el viento, la incesante lluvia y esos bosques, esas arboledas frondosas e infinitas atravesadas por carreteras perdidas y caminos solitarios son algo más que un recurso preciosista y sí una manera de que seamos atrapados por su inquietante y contumaz atmósfera. Pájaros que se desploman sobre la calle, ovejas muertas cuyos cuerpos aparecen diseminados en un claro del bosque…Y en medio de todo, encabezando muchas de las escenas y planos intercalados y mostrándose como una amenaza continua y real cuyas chimeneas expulsan a un cielo gris de tormenta los nubarrones blancos de vapor, la central nuclear de Winden. Unas instalaciones en mitad de la nada apartadas de todo y de todos, un lugar dirigido por técnicos y burócratas que piensan más en el beneficio económico que en la gente y donde sabemos que pasan cosas, que pasaron cosas y que jamás fueron contadas. Saltos en el tiempo donde veremos a personajes del presente retroceder y encontrarse con los que ahora les rodean y representan a sus vecinos, a su familia, a sus padres pero con muchos años menos.

Un misterio que se materializa y abre a otros misterios con la desaparición del pequeño Mikkel Nielsen (Dean Lennard Liebrenz). Un niño inteligente y locuaz aficionado a los trucos de magia que ejecuta a la perfección ante la atónita mirada de su padre Ulrich Nielsen (Oliver Masucci) y que se ve atrapado en ese bucle temporal cuyo origen estaría en una misteriosa y terrorífica cueva con un aire tan ionizado por las partículas radioactivas que haría saltar la aguja de un medidor Geiger y que oculta la puerta de transición entre un tiempo y otro.

“Sic mundus creatus est.”

La Tabla Esmeralda (Hermes)

El tiempo marcando e imponiéndose a cada paso de la narrativa y sobresaliendo por encima de todo con relojes, con objetos, con noticias…y con un detalle muy curioso: cuando Mikkel le hace a su padre uno de sus trucos de magia éste, sin salir de su asombro, le pregunta cómo lo ha hecho, a lo que el niño responde orgulloso:

No es cómo, sino cuándo

Toda una declaración de intenciones que veremos en otras circunstancias y que nos deja claro de qué va esta historia y sobre todo de cómo está contada. Es muy probable que algunos espectadores se angustien o sientan zozobra en los primeros capítulos al no saber dónde están exactamente. Las historias estructuradas así tienen ese inconveniente pero si están tan bien escritas y dirigidas, como es el caso, la revelación llega de forma natural, y a medida que avancemos capítulo tras capítulo se irán contestando nuestras preguntas con cuentagotas, dosificadas, utilizando con ello de forma magistral ese recurso tan común en los mejores y más impactantes thrillers.

Claro que una historia de suspense genera cierto desasosiego e impaciencia. Nos pasa a todos, absolutamente a todos y queremos resolver las pistas cuanto antes mejor y si no entendemos algo nos queda una sensación extraña producto de nuestra impaciencia. Con Dark hay que ser pacientes porque las claves se nos irán mostrando de forma natural haciendo gala una vez más de que los creadores son buenos conocedores de las reacciones de los espectadores. Y si algún elemento de la trama resultase difícil de entender nos regalan un recurso (la pantalla partida con la imagen del personaje ahora y muchos años antes) que en otras yo hubiese criticado ferozmente pero que aquí aplaudo al estar perfectamente empotrado dentro de la historia mostrándose como una especie de recuerdo, como un álbum de fotos donde las dobles parejas se van fundiendo unas con otras mientras la impactante música va calando en nuestra piel.

Os aconsejo estar muy atentos a los detalles, en ocasiones pequeños detalles, marcadores temporales muy precisos en los cuales residen muchas de las explicaciones a las dudas y enigmas planteados: una radio o un equipo de música con un plato de la marca alemana Grundig; los peinados, las ropas, los coches, la música preferida por los jóvenes…un lunar en el rostro, todas estas imágenes filtradas nos dirán dónde estamos, o casi mejor nos dirán el “cuándo”. Y llegará un capítulo donde resonará el nombre de un tal Noah, un simple nombre que por sí solo no significaría nada si no fuera por la carga dramática y de misterio que lleva asociada, y del que nada sabemos…todavía. Y también veremos aparecer en el presente de ellos a un hombre joven y extraño llevando siempre cubierta su cabeza con una capucha que apenas deja ver unas facciones dramáticas y perturbadoras y cuya presencia podría significar la activación de esa tercera flecha del tiempo que nos faltaba: el futuro.

Dark es atmósfera pura y resulta brillante en toda su realización: la historia atrapa por lo bien construida que está; los personajes están rodeados de un halo de misterio que impregna la pantalla; los diálogos precisos y contundentes, las subtramas, que aquí potencian el relato y no resultan un pegote como en otros casos y se nos muestran como un complemento perfecto dentro de la historia: infidelidades, matrimonios rotos pero mantenidos en pos de la apariencia, adolescentes buscando una nueva vida fuera de allí, el progreso a costa de todo y de todos, la avaricia y falta de escrúpulos de algunos… Los travelling por esos caminos y carreteras, los primeros planos, la iluminación contenida y casi monocromática, la espectacular fotografía, una puesta en escena soberbia, la BSO que te cala y transmite justo lo que estamos viendo y el fantástico reparto de actores, desconocidos para nosotros, que llevan tras ellos un tremendo trabajo de casting donde resulta increíble los parecidos de algunos adultos con ellos mismos siendo adolescentes treinta años antes.

Netflix ha elegido bien esta historia sobre viajes en el tiempo, de hecho últimamente las está eligiendo bien, sin pensar tanto en ese público objetivo y palomitero por el que se solían decantar, y sí teniendo en cuenta ahora aquellos espectadores que aunque no representemos la mayoría de su plataforma buscamos otras historias contadas de diferentes maneras y sobre todo bien hechas.


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6 comentarios

  1. Concha Mayoral

    Vaya, parece que Netflix tira da un paso adelante, si es que las cosas siguen siendo como siempre, si no te queda más remedio, o tienes pasta y un poco de criterio (que creo que es el caso), sacas
    pecho. Quiero decir, si no eres de Bilbao.

    Antonio, sigues siendo mi sherpa en este intrincado mundo

    • Está dando buenos pasos últimamente y creo que se han dado cuenta que hacer “otro tipo” de historias les es rentable a la larga.

      Muchas gracias, Concha!! Te seguiré guiando 🙂

    • Revenants no la he visto, aunque sé que le gustó a mucha gente. Y sobre Stranger Things pues tienes razón, muchos detalles y muchos guiños pero Dark es más oscura y plantea el tema de los saltos en el tiempo (un jardín si no lo haces bien) de forma magistral.

      Gracias por comentar!

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